Soledad, ahora; solo eso me quedaba, sin embargo … ya nada puedo hacer. Todo sucedió diez años atrás, yo solo tenía veinte años cuando lo conocí, él era tan diferente de cualquier otro chico que hubiese conocido hasta ese entonces, vaya que era único, su mirar era dulce, sus gestos amables, y sus rasgos definitivamente cautivadores, era sin duda el sueño de cualquier chica. Yo, a diferencia suya, siempre fui una chica algo atolondrada y despistada, se diría que siempre iba un paso atrás, amaba la danza y los placeres sencillos de la vida, y mi única ambición en la vida era alcanzar aquello que todos llaman paz. En cierto grado, se diría que fui muy tonta, demasiado ilusa. La universidad, ese fue el lugar donde nuestros destinos se cruzaron de un modo extraño y desafortunado a la vez, él estudiaba derecho y yo artes plásticas, dos mundos totalmente distintos golpeándose por la fuerza de la casualidad, a pesar de nuestras notorias diferencias de carácter y de vida, ambos nos volvimos amigos más rápido de lo que cualquiera pudiera imaginar, pronto descubrí que su patente seriedad y fortaleza era lo que necesitaba mi espíritu rebelde e idealista. Los días pasaban tan rápido junto a él que nunca pensé que se convertiría en la persona más importante de mi existencia, la única persona a la que amaría más allá del amanecer. Salidas al cine, paseos por el parque, caminatas al amanecer, todo era hermoso, hasta ese día… Era nuestro último año en la universidad, él terminaría su carrera y yo la mía, nuestra graduación, el sueño de todo una vida a punto de concluir. Tú decidiste recogerme e ir juntos a la ceremonia, juntos, por última vez… La noche era oscura, ambos íbamos atrasados, no queríamos llegar tarde así que aceleraste la marcha mientras, yo por mi parte, empecé retocar mi maquillaje, llegamos a la curva y, de la nada, un brillo intenso cegó mi mirada, sumiéndome en la profunda oscuridad. Oscuridad es lo único que puedo recordar hasta que, confundida desperté en un hospital ante la mirada vidriosa de mis padres, apenas podía moverme, mi cuerpo me dolía a morir y el sueño me vencía, tras largos días de recuperación dolorosa finalmente supe la verdad, habías muerto, te fuiste sin llevarme contigo. Un mes después y con la ayuda de mis padres, a pesar del dolor de tu partida y la agonía de aquellos que debemos sobrevivir a la muerte de un ser amado, me embarque en un viaje que no quería terminar por ahora, me mudé a la tranquilidad de las montañas, donde solo la hermosa luz del sol ciega mis ojos, donde el dolor de tu perdida parece más tenue, aquel lugar en el que juntos soñamos vivir un día. Cada noche mientras miro a las estrellas me pregunto insistentemente si acaso podrás verme, si sientes lo mismo que aún siento por ti, me pregunto si acaso, aquella brisa que corre inquieta por los arboles podrías ser tú intentando darme uno de tus tan tiernos abrazos… No quería llorar más, y decidí alejarme de todo, a un lugar donde pueda a través de mis pinceles expresarte hasta la muerte todo el amor que nunca dejaré de sentir por ti.
Realmente traté de verle un punto más allá de lo cliché y no pude... Pasemos directamente al drabble. Quitando de lado la temática clásica del enamoramiento joven y la muerte repentina (véase tanta repetición del tema del accidente automovilístico como único medio para morir, por lo visto), en sí el sentimiento no está tan mal. Traté de ver reflejada mi vida en el comienzo de tu narración, en cómo una pareja se conoce y todo eso, y trasladé ese pensamiento a cada sector del mismo drabble hasta el momento del accidente, en donde simplemente tuve que concientizarme que la vida es muy frágil como para pretender que todo pueda ser eterno. No fue un desenlace original en lo absoluto, pero por lo menos cumplió su función, trasladó la tragedia al corazón del lector y causó una paulatina tristeza creciente. Puedo recalcar que el final es medianamente conmovedor; a mí no me causó tal sensación pero probablemente a otros lectores sí, por lo que continúa siendo señalable. Me hubiera gustado algo de párrafo, separación de ideas, limpieza. Queda a gusto de cada quien, pero a mí en lo personal me hubiese gustado. Saludos.