Un Rattata ambicioso no para de robar comida y quesos de una gran despensa. Hay tanta comida que el ingenuo pokémon piensa que no se darán cuenta y por eso cada día roba un poquito más que el día anterior. Uno de esos días encuentra comida en el suelo, más bien, un pedazo. Quizás al estar de aquí para allá se les ha caído. Lo mejor de todo es que en ese momento no hay nadie allí y tiene una pinta deliciosa. —Que torpes los humanos—Piensa mientras se desliza por el suelo hasta llegar al trozo de comida. Tiene una pinta deliciosa, sin esperar ni un segundo mas lo toma con las pequeñas garras y se lo come de golpe. Luego cuando ya esta en su estomago pasa su lengua por los bigotes relamiendo las ultimas migas. Al cabo de un par de horas llega uno de los cocineros. Al abrir la puerta se encuentra con el pokémon en el suelo panza arriba. Había caído en la trampa. —Que ingenuos estos pokémon—Lo agarra y lo tira por la ventana al contenedor de basura. Luego lo que viene a buscar y se va cerrando la puerta tras de si. Fin
Pobre Rattata, subestimar mucho al humano puede acarrear grandes desgracias, simple, pero efectivo, no se los demás pero para mi este drabble es muy bueno, dramático como su clasificación , pero bueno. Saludos.
Vaya... dedo deducir que el no-tan-pobre Rattata consumió veneno para, valga la redundancia, ratas. A veces el querer más de lo que se debe obtener trae consecuencias, y en este caso, terminó con la muerte del pokémon. Dios, ya llevo dos fics tuyos que muestran que el mundo pokémon a veces no se aleja del nuestro xD ¡Saludos!
Me pregunto si algún día los webmasters nos darán nuestro sellito de "me entristece ,__, Pobre Rattata, pero bueno, por andar de confiada y hurgando donde no. Me gustó eso de que cada uno pensó que el otro era el ingenuo... aunque a final de cuentas perdió el que se dejó caer en el ego xD