de Inuyasha - aprendiendo a vivir sin ti

Tema en 'Inuyasha, Ranma y Rinne' iniciado por brownie, 21 Abril 2011.

  1.  
    brownie

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    Este pues en mi vida e escrito algo, pero me llego esra idea a la cabeza espero que les guste y si pudieran darme tips de como redactar correctamente se los agradeceria mucho sin mas por el momento los dejo, no sean malos con la critica
    PRENDIEDO A VIVIR SIN TI
    De regreso
    Que pasa cundo notas que tu mundo perfecto tiene grietas y comienza a desmoronarse ante ti , el lord aceptara ese sentimiento naciente, la niña criada a su esencia dejara su orgullo también; que les depara el destino una incógnita que pronto descubrirán.​
    Han pasado ya 4 años desde la muerte de Naraku, la protegida del yukai a crecido, ahora con 13 años, la pequeña esperaba con ansia la visita de su amo, ya que en su visita anterior este prometió que volvería
    por ella. Comenzaba a refrescar la tarde y no existían señales del Lord del Oeste, y justo cuando sus ojos humedecieron, como caído del cielo en el prado, pudo vislumbrar una figura familiar, la chiquilla comenzó a correr hasta asegurarse de que sus ojos no la engañaban y con una gran sonrisa lo recibió, sin embargo el no mostro cambio en su carácter, pero muy adentro de su ser estaba de alguna manera feliz de saber que en el mundo existía alguien que lo quería sin esperar nada de el mas que su compañía.
    – Lin-, hablo él , -Sesshomaru-sama, que alegría verlo- y con algo de nerviosismo continuo la chiquilla, -¿Viene por mi?-. Sesshomaru no contesto y se limito a caminar como siempre rumbo a la aldea de su medio hermano. Al notar que el ambiente se tenso miro de soslayo a su humana quien no dejaba de ver del pasto con un aire de tristeza, -Lin ve y despídete nos marchamos cuando oscurezca-, ordeno el Lord, y como si todo el universo se encendiera la cara de Lin se ilumino y con un esfuerzo sobrehumano contestó
    -si amo, no tardare, espere un momento- y continuo sola hasta llegar a la casa de la anciana Kaede. Lin llego gritando –¡Kaede-sama Kaede-sama¡- que pasa niña – contesto serenamente la anciana- ¡me marcho, el Lord vino por mi, me llevara de regreso con el!. La noticia le cayo como balde de agua fría no solo a Kaede si no también a Inuyasha y a Kagome quienes iban llegando en ese momento. –kiachh que pasa contigo niña, acaso no vez que al lado de ese idiota no encontraras más que tu propia muerte – vocifero el dueño de tessaiga. –silencio Inuyasha-dijo Kagome y continuo –Lin ya lo pensaste bien, con Sesshomaru estaras vagando y por lo menos aquí esta la gente que te quiere- termino de decir Kagome y continuo Kaede –mi niña esta es tu casa ahora; no tienes por que seguir al hermano de Inuyasha, tu lugar es con los tuyos-. Lin no creía lo que escuchaba pensó que al darles la noticia estarían felices por ella, pero por que reaccionaban asi, el Lord siempre la iba a proteger lo había hecho hasta ese momento y con paso firme se acerco y les dio un abrazo muy calido y con la cualidad de dejarlos perplejos musito ella. –agradezco el tiempo que han cuidado de mi, pero este no es mi lugar, y no temo a la muerte porque conozco ese camino (cabe aclarar que ellos no saben cómo pasaron las cosas en realidad), esta es mi decisión y espero que puedan comprenderla algún día, imagino que lo que dicen es por bien, pero mi felicidad esta a lado del amo Sesshomaru, espero volver muy pronto-. Resignados a que nada de lo que dijeran haría cambiar de parecer a la chiquilla esa la abrazaron y le desearon buen viaje y antes de marcharse Inuyasha le dijo –si ese idiota no te trata bien regresa y le daré su merecido- Lin solo volteo y con una gran sonrisa reverencio a sus amigos y emprendió camino hacia donde había dejado al Lord.
    Cuando estuvo con el se percato de que atrás de el se encontraba Ha-Un y el señor Yaken, el primero soltó un gruñido en señal de felicidad y el segundo puso cara de fastidio y replico –amo bonito, ¿la chiquilla latosa volverá a viajar con nosotros?- el Lord no contesto pero si Lin que aun no aprendía a quedarse callada -si señor Yaken no es fantástico- y sin necesidad de decirle nada ella acaricio y monto a Ha-Un, seguida de Yaken, y sin mas comenzaron un nuevo viaje.

    Pero acaso la vida es así de fácil, solo pedir y recibir, ¿cuanto le durara la alegría a Lin?
     
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    Cazadora de Dragones

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    Hi!
    En un principio has empezado bien, lo que en la expresividad tienes cierto control. Pero sí que tienes algunos fallos: pones lo diálogos juntos,( además de ir señaladas por guión los diálogos de cada personajes van separados), tienes algunas faltas de ortografías y debes aprender a manejar los signos de puntuación, te faltan ciertas mayúsculas importantes y a la hora de escribir números en narrativa es mejor escribirlos tal cuan (uno, dos, trece), como te he dicho el para no haber escrito en la vida has empezado bien.




    La historia es interesante, el primer capítulo tiene cierta relevancia, esperaré al segundo para ver qué tal. ^-^.
    Bay, bye. October.
     
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    brownie

    brownie Entusiasta

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    segundo capitulo que emocion, para mi algo triste, y el cambio repentino de esta historia. espero sea de su agrado
    como advertencia muerte de un personaje besos ojala les guste

    Lagrimas
    El tiempo pasa rápido y en un abrir y cerrar de ojos han pasado cinco años, ya no queda ni un rastro infantil en el cuerpo de Lin, alcanzo una altura mayor, sus piernas se tonificaron, sus caderas aumentaron, y aunque su busto no era prominente iba acorde a su cuerpo, ya no usaba la coleta de cuando era niña, ahora dejaba su cabello libre, sin duda una mujer con belleza excepcional notada incluso por Yaken quien la celaba igual que un padre ante su hija. Sin duda Lin solo parecía pasar desapercibida por ese demonio, el mismo que hace años atrás ella adoraba como un Dios, pero hoy lo amaba con un amor secreto, callado.​
    Aunque no había mucho cambio en el carácter de ella ahora portaba un aire de orgullo, no solo por ser la protegida de un poderoso Yukai, sino también por ser una gran espadachín

    Flasback

    Aun en la aldea de Inuyasha

    -Lin veo que eres una idiota para convertirte en una sacerdotisa como Kagome, mejor yo te enseñare a defenderte toma- dijo Inuyasha al tiempo que le arrojaba una espada de madera.

    -¡¡En serio Inuyasha, gracias¡¡-musito Lin quien tomaba la espada entre su manos de manera torpe

    Desde ese día comenzaron a entrenar y esto le resulto mas fácil que aprender a preparar medicinas y cuidar ancianos. Al cabo de unos meses, ella realmente había mejorado, sus estocadas eran más certeras
    –para ser tan infantil realmente le pone empeño- pensó Inuyasha para si.

    Cuando llego el momento de marchar ya en su propio campamento Lin no dejo de entrenar se levantaba al alba para ir a practicar. Sesshomaru comenzó a notar las constantes ausencias de ella y fue a averiguar el porqué, algo de su propiedad y no saber donde esta; no podía ser.
    El la vio ondeándose en el aire practicando sin espada y se acerco a ella
    –Así que sabes usar una espada- le dijo. Esta paro su entrenamiento y con una sonrisa contesto:
    -Buenos días amo, si Inuyasha me estaba entrenando dijo que era demasiado idiota para ser una sacerdotisa-
    –mmm, ya veo- Contesto Sesshomaru y sin mas se marcho, pero en la tarde llego con una espada bellísima, con empuñadura plateada y algunos grabados, además de filo excepcional. La cual entrego a la joven que no entendía el comportamiento de su amo.
    –Preparate Lin- dijo el Lord mientras desenvainaba a Tensseiga. Lin se puso en posición de ataque y aunque no alcanzo a dar un buen tiro a su amo este se dio cuenta de que tenia talento, aunque empuñaba igual de torpe que su hermano.
    –Bien Lin desde mañana comenzamos tu entrenamiento y no pararas hasta ser la mejor, entendido- ordeno el Lord.
    –Si amo como usted desee- contesto ella quien no cavia de alegría y se levantaba del piso.
    Al paso de tres años ella había pulido sus habilidades, aunque no llegaba a la altura de su señor por su condición humana, podía luchar al nivel de cualquier humano.
    FIN DEL FLASHBACK

    Lin caminaba por una aldea cercana al palacio, pronto regresarían y necesitaba ropa, Yaken la acompañaba y veía como los muchachos intentaban cortejarla a lo que ella respondía tiernamente con una sonrisa. Una vez comprado lo necesario regresaron al campamento, Sesshomaru aun no regresaba, por lo que Yaken se fue a dormir y ella se fue a tomar un baño a la cascada que estaba cerca de ese lugar.
    Quito sus ropas y se introdujo para nadar un rato, era un día caluroso sin duda, el agua estaba en su punto, y su cuerpo ahora destilaba un hermoso aroma a cerezas. Olor que no paso desapercibido por Sesshomaru que como embrujo comenzó a seguir ese desquiciante aroma, pero se sorprendió al ver la escena que encontró; la dueña de ese aroma era nada menos que Lin, quien estaba sentada completamente desnuda en una piedra en medio del pequeño rio, Sesshomaru no comprendió claramente lo que esa hembra ocasiono en el pero algo debajo de su cintura palpito, y opto por retirase de ese lugar. Lin continuo observando la nada pensando en por que tuvo que nacer humana de esa manera su amo jamás se fijaría en ella y con una sonrisa fingida calmo su llanto que amenaza con salir. Decidió que era tiempo de regresar, se vistió y fue a donde estaba Yaken y el dragón de dos cabezas. Al poco rato llego el Lord y emprendieron el camino rumbo al palacio.
    En el palacio tuvieron una gran bienvenida en la entrada principal se encontraba Amako, (cuidadora de Lin y en su momento nana de Sesshomaru. Era una mujer que aparentaba tener unos 60 años de cabello plateado y ojos azules que reflejaban el mar, algo corpulenta y de modales muy refinados).
    –Lord nos honra con su presencia- a lo que el solo levanto una ceja y se retiro a sus aposentos. Las dos lo vieron extrañadas y Amako cotinuo:
    -Mi niña pero mira que hermosa estas, a veces me pregunto porque no te has casado, pero bueno eso no es importante ahora, aun eres muy joven-
    continuo la mayor mientras la tomaba de la mano y la conducía a su habitación.
    –Ahora niña descansa, de rato te preparo el baño y vamos a cenar-Le dijo a Lin dando un beso en su frente.
    Rin no sabia por que la quería, tal vez debido a que era lo mas cercano a una madre que podría aspirar.
    Amako ayudo a bañar y arreglar a Lin, esa noche ella lucia un hermoso kimono rosa pálido con pequeños estampados en rosa y ori color oro, su cabello como pocas veces recogido con una peineta en forma de flor.
    En el comedor se encontraba Sesshomaru quien prefirió ignorarla, la cena transcurrió normal el al terminar se levanto y se retiro. Lin quedo al desconcertada se había arreglado para el y ni siquiera la notaba, ni una mirada le dirigía, Amako se percato de eso y se dirigió abiertamente a ella
    -Dime mi niña que sientes por el amo- pregunto tajante la anciana.
    –Yo …este..bueno- blabuceaba Lin -Creo que es algo mas que admiración – “pero como confesar algo que incluso tu sabes que esta prohibido se recrimino asi misma y callo”
    - siento admiración y repeto por el amo, Amako-sama- contesto Lin sin mas.
    La nana no creyó ni una sola de sus palabras y se limito a dejarla para que terminara de cenar.
    No muy lejos de hay en una de la habitaciones un Yukai pensaba
    -Pero que diablos me pasa, esa chiquilla humana, no puede ocasionar esta clase de sensaciones a mi, el Lord de las tierras del Oeste- siguió pensando pero no comprendía del todo por que tenia esa necesidad loca de abrazarla, de sentirla realmente.
    Ya mas tarde Lin en su habitación se miraba en el espejo
    – Todos dicen que soy hermosa, entonces porque no me miras, porque no puedo hacerte saber lo que siento, no creo que seas muy diferente de un hombre, si Inuyasha se rindió ante una mujer , que te hace falta a ti- no dejaba de mirarse y pensar como hacer reaccionar a su amo, pero nada de lo que se le ocurría le parecía factible por lo que decidió mejor rendirse al sueño. Al fin y al cabo mañana seria otro día.
    En la mañana siguiente todo fue normal, desayunaron el Lord apenas había cruzado palabra con Lin. Esto la desconsertaba no solo a ella si no también a Amako. Ambas se preguntaban que pasaba porque el cambio de comportamiento del Lord. Amako no era tonta y podía ver algo en su Sesshomaru pero porque no aceptarlo, Lin era una chica muy hermosa diga de cualquier hombre incluso de un yukai como el. Por su parte Yaken prefería limitarse a ver antes que recibir un golpe en la cabeza por hacer conjeturas, que no le correspondían.
    En un día de tantos Lin prefirió salir a caminar era mejor eso que quedarse encerrada en su cuarto escuchando a sus instructores, cuando de repente se escucho un estruendo no muy lejos de hay. Yaken salió despavorido al ver que la chiquilla tonta no estaba en su habitación y decía en voz alta
    -estúpida niña, si le pasa algo el amo bonito se enfadara conmigo-
    Al llegar al jardín trasero vio a Lin tirada toda llena de tierra, la bomba de humo no la dejo ver que atacaban el castillo y fue expulsada con las explosiones que recibía el castillo. Yaken pensó lo peor. En seguida llego el amo con algunos sirvientes y comenzaron el contraataqué, Sesshomaru no entendía porque como habían atravesado la barrera principal, uno de sus enemigos lanzo al aire un extraño artefacto que daño la vista y olfato del ejercito del Lord y asi comenzó la pelea algo cruenta
    – Porque atacan malditos- exigió Sesshomaru mientras sus ojos se tornaban de rojo.
    -venimos de las sombras Sesshomaru, yo soy Yasushi- dijo un yukai con facciones demasiado humanas, alto de cabello rubio, fornido y que usaba una especie de paliacate cubriendo la mitad de su rostro
    - Nosotros tomaremos tu lugar en esta jerarquía de poder, despídete de tu imperiooo- gritaba mientras empuñaba su espada contra Sesshomaru.
    Mientras en el jardín el enemigo intentaba poner sus manos en Lin, quien solo tenia una herida que no dejaba de sangrar en su hombro izquierdo, mas no era grave, pero tampoco despertaba
    -¡¿Quiénes son?!- exigía Yaken mientras intentaba proteger a Lin
    -yo soy Yoshino y formo parte de la familia de la luna Nueva y ansiamos poder, poder que el Lord nos dara, si le quitamos a esta mujer, el gran Sesshomaru nos servirá para que no la matemos, ¡vamos tras ella¡- vocifero.
    -El amo jamás les servirá, a el para que le sirve una simple humana- exclamo Yaken que noto como Lin comenzaba a recobrar la conciencia aunque estaba muy pálida, algo le habían hecho y eso no era bueno para el.
    En otro lugar del castillo la lluvia hacia su aparición dejando un ambiente limpio, lo que cambio de rumbo esa batalla que ya había cobrado varias víctimas por parte del ejército del Lord. En el cielo se veía a Sesshomaru y a Yasushi pelear encarecidamente, y poco a poco el Lord fue ganando terreno hasta lograr dar una estocada en el vientre de Yasushi con Bakusaiga que comenzó a desintegrarlo. Por su parte Yoshino vio todo y lleno de furia arremetió en contra de Yaken que salió disparado contra un árbol.
    Yoshino se acerco a Lin y en su mano derecha un as de energía de color rojo comenzaba a emerger, y su brazo se alzo dispuesto a destruir el cuerpo de Lin.
    -Hemos perdido no lo niego, pero mi hermano no ha muerto en vano mujer, tu te vienes al infierno conmigo- decía en voz baja Yoshino mientras bajaba lentamente su mano aprovechando la confusión del Lord que comenzaba a recuperar su vista y su olfato.
    Yaken aprovecho ese momento y se le fue encima al enemigo, pero sin precaución y esa energía atravesó su cuerpo de par en par. Terminando en el pasto sin vida. Sesshomaru vio la escena incrédulo de lo que estaba pasando y llego hasta donde estaban solo para llenarse de furia
    -Estupido sapo entrometido- decía Yoshino mientras pateaba lo que quedaba de Yaken. Sesshomaru haciendo uso de su gran velocidad tomo el cuello de Yoshino en su mano y con la cabeza baja comenzó a emanar veneno; el cual comenzó a nublar la visión de su enemigo y ese cuerpo comenzaba a entumecerse.
    Sesshomaru quería que su enemigo sufriera cuando noto que la joven se movía de rodillas para alcanzar el cuerpo de Yaken. Aunque no mostrara algún sentimiento su mano se apretó automáticamente aniquilando el ultimo rastro de enemigos en el palacio.
    Lin acomodo la cabeza de Yaken en sus piernas, la herida de su hombro paso a segundo termino, solo había lugar para su llanto y su dolor. Y con voz entrecortada pronuncio:
    -Sesshomaru –sama, perdóneme, fui descuida, por mi culpa el Señor Yaken esta muerto, el intento protegerme y yo… yo… no hice nada, lo deje morir.
    Todo sucedió demasiado rápido, y el cuerpo de Lin cayo desplomado al suelo mientras Sesshomaru, ordenaba que se preparara todo para el sepelio de Yaken, tomo a Lin entre sus brazos y la introdujo hasta su habitación. Donde la recostó y ordeno a Amako que la curara. El se sento al pie de la ventana intentando comprender como pudo pasar, como habían entrado hasta su fortaleza, por que Yaken había muerto. Acaso era ¿Así de débil?, y no solo Yaken, tambien Lin resulto dañada. La lluvia no cesaba parecía como si el cielo demostrara los sentimientos que el Lord no quería mostrar.

    Que pasara, todo cambio, su amigo murió, y ya no hay nada que hacer, acaso esto es el principio de una pesadilla, para todos.
     
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    brownie

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    Que emocion el tercer capitulo, después de conocer un final muy tragico para Yaken. Pero bueno no los entretengo mas ojala sea de su agrado esta continuación besos
    Capitulo 3
    ADIOS INESPERADO

    A la mañana siguiente del holocausto en el palacio, todos portaban ropajes oscuros, el ambiente mostraba tristeza, la lluvia había cesado un poco, era como si el cielo llorara la partida de Yaken. Por los alrededores se podían ver algunos yukais reparando la fortaleza y otros limpiando los rastros de la pelea.
    En la habitación principal de todo el palacio, un hombre de ojos ámbar miraba todo desde su ventana, como un niño asustado. Amako se acerco a el por la espalda y le dio un fuerte abrazo
    -No fue tu culpa, Sesshomaru. Asi es la vida debes aceptarla, todos moriremos algún día, no importa que fuerte te vuelvas
    -Amako- decía con voz indiferente- Déjame solo.
    -Si amo- respondió su antigua nana y camino lentamente hasta la salida.
    Sesshomaru se había percatado de un olor a sal, eran las lágrimas de Lin, lloraba en silencio, de alguna manera el se sintió mejor, había despertado y eso era bueno.
    -Despertaste, te dejo sola- comenzaba a caminar cuando escucho el susurro de Lin
    -Amo, ¿Dónde esta el señor Yaken?
    -Yaken esta muerto- Dijo el sin contemplaciones.
    -(suspiro Lin) ya veo, no hay forma de traerlo de vuelta me imagino, de lo contario, estaría aquí gritándome como de costumbre- rio ella aunque mas bien comenzó a llorar. – ¿Que hará con su cuerpo amo?-.
    -Lo enterraremos hoy, al atardecer- Decía el Lord mientras se marchaba.
    Lin lloro copiosamente hasta sentir una punzada en el hombro, llevo una de sus manos hasta el y se maldijo
    -Señor Yaken, soy yo quien debería haber muerto, soy tan INUTIL, tan ESTUPIDA. Ahahaaaa
    Gritaba y lloraba, lo que provoco que su herida se volviera a abrir un poco. Al escuchar semejantes gritos llego Amako y la abrazo para calmarla, no existían palabras adecuadas para calmar semejante dolor en esa joven pensó la mayor.
    -Vamos Lin; pronto caerá la tarde y debes despedir a Yaken, porque no lo volveremos a ver en esta vida –
    Lin no contesto solo se puso de pie dispuesta a cambiar sus ropas y le pidió a su nana que le trenzara el cabello. Su rostro estaba aun muy pálido y demacrado, el veneno que respiro en la bomba de humo apenas comenzaba a salir de su cuerpo.
    Al llegar la tarde todos estaban alrededor de un gran de hoyo, la lluvia aun caía pausadamente, Lin, Amako y otros sirvientes pasaron a dejar flores a la última morada de Yaken. Todo era demasiado triste, en el aire aun se respiraba pólvora y sangre. Poco a poco la lluvia comenzaba a arreciar y algunos presentes empezaban a marcharse, quedando en el acto Lin y Sesshomaru.
    -Vamos mi niña, si te mojas mas enfermaras. Decía Amako a Lin, quien tenía la mirada totalmente vacía.
    -Solo un momento mas…por favor nana…no vez que esta solo- Decía Lin con una voz pausada y cansada, mientras en su mente se agolpaban los recuerdos de lo sucedido. Y como si fuera un saco de papas se desplomo en sus rodillas, abrazándose asi misma comenzó a llorar con tanta fuerza, con tanto dolor contenido, que Amako intento levantarla y retirarla de hay; pero era muy grande el pesar en esa joven que no dejaba de sentirse culpable.
    -Retirate- Ordeno el Lord mientras se ponía a la altura de la chica, que se abalanzo a su pecho al sentirlo cerca de ella.
    Ya solos Sesshomaru solo la abrazo como si fuera un cachorro asustado, no sabia que hacer, jamás en su vida se presento algo parecido, ni cuando su padre murió.
    La lluvia era tan fuerte que el decidió que era mejor regresar al palacio, la tomo de la cintura y en forma de una esfera de luz llegaron hasta los aposentos del Lord. Como Lin parecía mas un cadáver, el príncipe comenzó a cambiarle de ropa, de alguna manera se delito con su cuerpo, pero no era el momento de tomarla, no asi, incapaz de reaccionar. Al cambiarla se retiro y la dejo dormir, necesitaba descanso si quería que se recuperara.

    Tiempo después

    Todo había vuelto a la normalidad. En el palacio todos estaban mas tranquilos, Sesshomaru estaba tomando un baño, cuando se abrió la puerta de su habitación, era Lin que llevaba algo de té.
    -Señor Sesshomaru¡¡… mmm donde esta, aquí traigo su te- No termino de decir cuando vio a su amo salir del baño en toalla.
    -Dios mio que pena¡¡¡. Pensaba Lin sin dejar de recorrer con la irada el cuerpo de su amo, al mismo tiempo que se ponía roja como un tomate.
    -Piensas quedarte todo el tiempo hay parada, sírveme.
    -Si amo. Contesto ella y justo cuando acerco la taza a las manos de su amo, los nervios la traicionaron y lo dejo caer encima de el.
    -Perdome amo, soy una atolondrada- Tartamudeaba la chica tratando de limpiarlo con sus torpes manos.
    La joven terminaba de secar el dorso de Sesshomaru cuando este en un agil movimiento la puso en sus piernas. No entendía las sensaciones en su cambeza pero al ver sus ojos llenos de inocencia, acerco sus labios hasta unirlos en un beso que ella intentaba seguir. El profundizo el beso al momento en que sus manos recorrían los muslos de la chica deteniéndose en su cintura. Sin dejar de besarla el metió una de sus manos bajo su kimono, necesitaba sentir esa piel inexplorada, que había visto una vez y lo incito a devorarla con sus caricias.
    La joven soltó un pequeño gemido, lo que provoco que Sesshomaru se encendiera mas, y con algo de ansiedad desgarro las vestimentas de la joven quien no daba crédito a lo que estaba sucediendo.
    -Amo Sesshumaru… por favor…no
    El solo la ignoro y se detuvo un momento a contemplar su figura de mujer y como si fuera un niño se pego a sus senos y los devoro con gula, provocando que Lin gimiera con mas fuerza. Ella coloco sus manos en la espalda de el, provocando una oleada de calor por su cuerpo. Poco a poco la fue haciendo suya. Hasta unir sus cuerpos en uno solo.
    Terminado aquel acto carnal cayeron rendidos al sueño que se volvió realidad para los dos. A la mañana siguiente, ella despertó sola, y su razón no daba crédito a lo ocurrido esa noche-Ahora soy su mejer- pensó para si misma al momento que se estremecía recordando cada caricia del príncipe yukai. Se fue a su cuarto cubierta por una sabana, tomo un baño y se arreglo para salir a comer algo.
    Llevaba consigo un hermoso kimono color vino, y Sesshomaru solo la vio de soslayo y siguió con sus alimentos. Aunque no le dijera nada todo había cambiado para ellos.
    -Mi niña te quedaste dormida, pero ahora te traigo algo, siéntate- Decia Amako con algo de extrañeza en sus palabras. Lin solo accedió a la petición de la mujer y después de comer salió a caminar a una laguna cercana, sin percatarse de que alguien la seguía. Se sentó cerca del lago y alzo sus ropas hasta sus muslos para poder mojarse con el agua.
    Sin previo aviso Sesshomaru la abrazo posesivamente, haciendo que ella volteara con miedo pero al darse cuenta de quién era sonrió coquetamente. El solo comenzó a besarla ansiosamente, como si quisiera succionarla. La recostó completamente y el dejo caer algo de su peso en ella mientras comenzaba a quitar sus prendas , Lin simplemente intentaba alcanzar a su señor y torpemente acariciaba la espalda del mononoke. El Lord de manera desmesurada comenzó a besar el cuello y hombros de la joven, dejando pequeñas marcas rojas a su paso, una de sus garras jugaba en las piernas de ella dejando un camino enrojecido hasta terminar en su intimidad. Los gemidos de los dos se volvieron incontenibles era demasiada la pasión contenida en el cuerpo de los dos. Y entre besos y caricias el se adentro en la intimidad de la chica, que movía sus caderas para sentir a su amo en lo mas profundo de su ser. Al unisono soltaron un gemido que lleno el valle. El se separo de ella y acariciando una de las mejillas de la joven, se levantaron y arreglaron sus respectivos atuendos. Así continuaron los días y todo lugar y hora se convirtió en el adecuado para dar paso a sus bajos instintos.
    Pero había algo malo que no dejaba de rondar en la cabeza de Lin-¿Yo que soy para el?- se preguntaba sin obtener respuesta pero tampoco tenia el valor de preguntar directamente a Sesshomaru.
    En uno de sus tantos encuentros ella se sintió con la libertad de preguntar
    -Amo… acas..-No termino de musitar la joven cuando sintió que su voz era ahogada por unos labios que la enloquecían.
    -Solo dime Sesshomaru… solo Sesshomaru… entendiste-. Mientras se separaba de ella y abría sus ojos.
    -Esta bien Sesshomaru- sentencio ella olvidando las preguntas que revoloteaban en su mente.
    Ella era feliz sintiéndose en los brazos de el.
    Pero que pronto se arrepentiría de no preguntar esas incognitas.
    Esa mañana el se vistió al alba y fue a recibir a su madre quien, estaba a las afueras del palacio.
    -Sesshomaru hijo mio, pero que cara tienes, que modales son esos; que recibimiento tan mas agrio para tu querida madre- Decía Irasue con un tono de irreverencia y sarcasmo, ya que podía percibir en el, un olor humano.
    -¿Que haces aquí?, no recuerdo haberte invitado avenir- decía el príncipe con el seño fruncido en señal de desagrado.
    -mmm…. Me entere de que el pequeño yukai verde que viajaba contigo murió de una forma deplorable- seguia cuestionando esa mujer ya en la estancia del palacio.
    -Eso no es tu incumbencia-contestaba Sesshomaru tajantemente.
    -Ya veo…que mas da la muerte de un yukai de tan bajo nivel como el- Provocando que Sesshomaru volteara a verla directamente a los ojos. Era realmente molesto ver como se expresaba de esa menera de uno de sus mejores sirvientes.-siempre hay mas de ese tipo de escorias o me equivoco… Sesshomaru- no dejaba de intrigar ella y al ver que el se levanto continuo con sus inoportunas preguntas.- pero en fin hijo mio, eso no es lo que me a traido hasta aquí, lo que quiero saber es si realmente te estas enredando con una despreciable humana- preguntaba altiva Irasue.
    -Quien te ha dicho semejante estupidez- decía Sesshomaru, sin entender el por que de esas preguntas.
    -eso no importa, ES ESA CHIQUILLA VERDAD¡¡¡, apestas a ella, acaso has caído tan bajo como para enredarte con una humana, tanta era tu necesidad, hijo mio.- aseveraba la madre del príncipe, con cierto desprecio en cada una de sus palabras.
    -madre no te metas.
    -No quieres que me meta, cuando el Gran Sesshomaru se mete con una asquerosa humana, que no vale nada.
    -para que mas sirven los humanos madre, no son mas que basura, que se utiliza para después tirarlos- Vocifero el mononoke.
    -mas te vale que sea asi Sesshomaru… No olvides que eres un príncipe yukai… Y tu orgullo de inuyukai no debe rebajarse como lo hizo tu padre.
    -eso es todo lo que viniste a decir.
    -si hijo mio, me retiro, me da nausea el olor que despides de esa clase inferior- Musitaba despreciablente esa mujer al mismo tiempo que se dirigía a la salida.
    Sesshomaru solo la vio marcharse al mismo tiempo que el salía para despejar su mente, lo que decía su madre era verdad. El recriminaba a su padre por enredarse con una humana y engendrar un hanyu.
    -padre mi orgullo no volverá a flaquear como tu lo hiciste, Lin… lo siento pero yo soy un príncipe y tu… tu…si fueras de otra raza, las cosas serian tan distintas.
    Pero en el palacio, alguien mas había escuchado la conversación de madre e hijo.
    -no soy mas que basura?? Eee., que puedes usar y tirar.- Decia entre dientes Lin, quien empuñana sus manos al sentir como le hervía la sangre y su llanto caia. Era demasiado el odio que comenzaba a sentir, de alguna manera el príncipe la había humillado.
    -que idiota¡¡- decía con mucho coraje mientras caminaba derrotada hasta sus aposentos
    - Como creii que el me defendería, ¿como diablos me entregue a el?, solo porque me hablo bonito. Soy una estúpida mas que cae en sus garras. ¿Cómo pudiste jugar asi conmigo Sesshomaru?¿como?- se preguntaba, con ira y aventaba todo lo que había a su paso.
    La joven estaba destrozada; en su interior cada recuerdo de los fogosos momentos vividos, comenzaba a darle asco, que termino de desahogar en el baño. Su fuertes lagrimas no dejaban de correr en sus mejillas y finalmente después de mucho rato la venció el cansancio.

    Que pasara, todo comienza a torcerse y todo por orgullo.
     
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    APRENDIEDO A VIVIR SIN TI
    capitulo 4: muerte

    -Porque?? Sesshomaru, por que no defendiste el amor que me haces sentir... Pero esta bien, tu no mereces nada de mi- decía Lin a la luz de la luna.
    En la mañana siguiente regreso Sesshomaru, entro a sus aposentos para cambiar sus ropas y dirigirse posteriormente al comedor-Lin vales tanto para mi, que ahora que mas da lo que le pase a todo este territorio, eres mi mujer y hoy todos sabrán que te has convertido en la soberana de todo lo que me pertenece-pensaba el Lord mientras caminaba lentamente al imaginar la reacción de Lin al enterarse de su decisión. Pero sus planes no iban del todo bien porque en el gran comedor Lin se había demorado demasiado.
    -Amako ¿Dónde diablos esta Lin?- preguntaba el Lord con algo de impaciencia.
    -La niña Lin, no se siente bien y me pidió que la dejara dormir un poco mas, que cuando se sienta mejor ella bajaría a comer- contestaba la mujer mientras servía el desayuno
    -¿Qué tiene?
    -nada serio mi niño, cosas de mujeres- decía Amako mientras reía pícaramente.
    Sin mas contratiempos termino el desayuno y la comida. Pero el Lord sentía que había algo mas, esa ausencia de Lin era demasiado notoria, debía verla pero no quería echar a perder la noticia.
    En la noche el sentía la desesperación de verla y para apaciguar sus deseos internos salió a tomar algo de aire, se poso bajo un árbol de cerezo, que estaba en su máximo esplendor y cerro sus ojos para dejar que la brisa de la noche apagara sus ansias de amar a esa humana que enloquecía sus instintos al grado de poner todo su reino en peligro solo por amarla. Y grande fue su sorpresa al abrirlos nuevamente, y como si fuera una aparición hay estaba Lin, vistiendo un kimono pesado, como si fuera una reina o algo similar, ese color oscuro la hacia palidecer ante la luz de la luna, y la atmosfera de tranquilidad fue rota por ella.
    -¿Qué hace aquí afuera mi Lord?... alguien podría atacarlo- decia la joven clavando su mirada en Sesshomaru.
    -Solo Sesshomaru…Lin- decía el príncipe al momento en que se levantaba para acortar la distancia con esa mujer, que desfallecería al saber a gran noticia.
    El Lord no termino de incorporarse cuando esquivo el filo de una espada familiar. Una que jamás imagino empuñándose en su contra, y sus ojos se abrieron como si quisieran salirse de sus cuencas, al ver la determinación de la portadora. Al checar que su ataque fallo de un salto marco distancia nuevamente Lin.
    -¡Qué demonios te pasa Lin! ¿Por qué me atacas de esa manera?- vociferaba el mononoke intentando comprender el por que de esa actitud. Pero no recibió la respuesta esperada, al contrario recibió una nueva estocada. Pero logro notar como cayo una gruesa lágrima de Lin.
    -No puedo fingir mas Sesshomaru…me das asco- pronunciaba cada palabra con un gran desprecio Lin, provocando que a Sesshomaru le hirviera la sangre pues comenzó a sentirse utilizado.
    -Repite eso otra vez…Lin… y te prometo que no viviras para contarlo…
    -JAJAJAJA…eres un idiota Sesshomaru, me cansaste… no vales como yukai… ni sirves hombre…-decia Lin desahogando todo el dolor que sentía. El lord escuchaba atónito cada palabra y su orgullo herido salió a flote, el había entregado su corazón a esa mujer y ella no solo lo despreciaba si no que también lo pisoteaba y se reía de su amor.
    -Maldita serpiente traidora…eres una zorra… que se mente en la calma de cualquiera…. Pero que mas da… puedo tomar a muchas como tu- Lin sintió que cada una de esas palabras se clavaban en su corazón sentía como el verdadero Sesshomaru se mostraba. Sintió como cada recuerdo se rompía y como su amor fue correspondido, solo con desprecio.
    -MALDITO¡¡¡…. COMO PUDISTE UTILIZARME ASI- Gritaba la dueña de la cabellera azabache, quien no detenía sus ataques. La ira comenzaba a invadirla al igual que a Sesshomaru quien también comenzaba a contraatacar con su látigo. Tanta bulla hizo que muchos sirvientes vieran lo ocurrido desde sus ventanas, pero nadie se atrevía a ir hasta aquel lugar.
    -Tu… creí que eras diferente… pero veo que no… perra mal agradecida… te doy una vida y asi es como me PAGAS¡¡¡- gritaba Sesshomaru herido en su orgullo al momento que con su látigo causo múltiples heridas en el dorso de Lin, pero aun asi ella seguía atacando. Ahora era una mujer despechada y su propio orgullo estaba en juego.
    -Aquí el único perro eres tu, maldita bestia mal nacida¡¡¡…como pudiste hacerme estoo¡¡¡- gritaba Lin desde su corazón y comenzaba a sentir como el veneno causaba estragos en su cuerpo, este comenzaba a entumirse y su visión parecía estar cada vez mas borrosa. En cada nueva arremetida Lin sentía que se le iba la vida, sentir ese látigo quemando su piel dolía demasiado sin mencionar las descargas constantes de veneno. Lin ya no podía mas su cuerpo había absorbido demasiado veneno, y cayo en una de sus rodillas mientras se detenía con las manos en la espada. Sesshomaru aprovecho semejante descuido y usando su velocidad la tomo por el cuello, y sin verla a los ojos apretó lentamente sus dedos intentando romperlo.
    -Quería que fueras mi compañera…- pensaba Sesshomaru mientras se sentía impotente y sin fuerza necesaria para matarla.
    -Detente Sesshomaru, suéltala¡¡¡- gritaba Amako mientras corria hacia donde estaban ellos. La luna comenzaba a cubrirse por una pesada nube oscura que presagiaba una gran tormenta. El lord al escuchar la voz de su nana aventó el cuerpo de Lin contra un árbol.
    -¿Qué ha pasado mi niño? CONTESTAME¡¡¡- exigía la nana al ver que el tenia pequeñas cortadas, pero ella parecía pertenecerle a la muerte.
    -Nada…llévatela de aquí no quiero verla- decía Sesshomaru al momento que daba media vuelta decidido a retirarse. Pero un pequeño jalón en su mano lo detuvo.
    -Contéstame Sesshomaru…¿Cómo llegaron a esto?... es tu deber… no tu obligación decirme que ha pasado aquí… ¿Por qué estaban peleando de esta manera?- ordenaba la mujer.
    -Te dije que nada-Grito Sesshomaru al momento que la aventaba al suelo- TE ORDENE QUE LA SACARAS DEL PALACIO¡¡¡- La mujer no cavia en sus pensamientos, no comprendía nada, su amo jamás había perdido los estribos de esa manera, tampoco creía lo que veía, como la dulce niña había cambiado. Pero en su inconsciencia Lin logro sentarse empuñando su espada y junto todas sus fuerzas para lanzar la espada contra Sesshomaru. Este volteo lleno de ira deteniendo la espada por el filo –NO ME DEJAS DE ATACAR TAN ESTUPIDA ERES- pensaba Sesshomaru que no sentía como su sangre corria por su mano derecha y ciego por la rabia arremetió contra Lin que tenia lista una daga. Pero al sentir como su mano traspasaba ese pecho sintió como si todo se ralentizará ante el. Ella también tenia una daga haciendo lo suyo en la espalda de Amako pero al contrario de Sesshomaru, Lin se desmayo. Sesshomaru se apresuro a detener el cuerpo de Amako antes de que se estrellara contra el piso, la luna comenzó a despejarse otra vez, y hay en medio del jardín veía como la mujer que un dia lo cuido dejaba de existir, un hilo de sangre pastoso salía de boca
    -Mi Sesshomaru… te quiero… nunca lo olvides- recitaba en sus últimos momentos aquella mujer ante los ojos atónitos de varios sirvientes. Al ver semejante escena varios sirvientes comenzaron a salir.
    -Amako…-pronuncio el Lord mientras comenzaba a cambiar a su forma demoniaca-Retiren a Lin del palacio tan lejos donde no pueda sentir su asqueroso olor-y transformándose en un perro salió volando hacia un acantilado y comenzó a aullar cantando a la luna su dolor, uno que jamás había sentido. Mientras en el jardín de aquel palacio
    -que hacemos Keitaro?- decía un sirviente al primer oficial del ejercito de Sesshomaru.
    -nada Osamu, limpien este lugar y preparen el funeral de Amako, yo me encargare de eliminar cualquier rastro de la princesa- ordena el primer comandante pues no solo era el funeral de la nana de su amo, si no también el de su madre. Y tomando el cuerpo de Lin como el si fuera el de un costal tomo rumbo hacia el norte, ya a dos días de camino, sentía coraje por ella, su madre había muerto por defenderla, pero le tenia aprecio además parecía que no tardaría en morir, y la dejo hay en medio de la nada, la lluvia comenzaba a arreciar, si no moría por el veneno, la creciente del rio la arrastraría. Y al ver como no reaccionaba decidió regresar al palacio lo mas seguro es que los actos fúnebres habrían terminado y quería ver en qué lugar descansaría para siempre su madre.
    No muy lejos de ahí se encontraba un trió muy singular
    -esta vez no escaparas Inuyasha mjijiji- pensaba un zorrito mientras se separaba un poco del grupo y se acercaba al rio. Al momento de preparar su broma estaba tan concentrado que no se percato de aquel cuerpo y solo escuchaba la voz de Inuyasha y de Miroku acercándose lentamente.
    -Eres un carero Miroku, robas a esas personas.- refunfuñaba el hanyu mientras cargaba costales de alimento.
    -Inuyasha, comprende tengo una gran familia, además también veo por ti, como la señorita Kagome está en cinta tendrás que trabajar muy duro de ahora en adelante- reía pícaramente el monje montado en Kirara que comenzaba a sentirse inquieta –Que te pasa kirara- se desconcertó el monje. Y se paralizo al ver la cara demoniaca que emergía del rio. Pero cuando el pequeño zorro termino su broma vio como Inuyasha no quitaba esa cara de susto.
    -vamos Inuyasha, no es para tanto, no..- decía al Shipo al comprender que había algo mas en esa mirada,
    -Que pasa Inuyasha?- pregunto el monje desconcertado al ver que el hanyu dejo caer los sacos y corría hasta adentrarse al bosque.
    -Este olor- fue lo único que contesto Inuyasha. Y nunca imagino lo que vio, ni en sus mas terribles pesadillas. El monje y el zorro llegaron corriendo y vieron estupefactos la escena.
    -Señorita Lin…aun está viva??-pregunto tembloroso de la respuesta el monje.
    -Si aun podemos salvarla-contesto Inuyasha. –que le pudo haber pasado, Sesshomaru jamás lo habría pasado por alto- hacia conjeturas el monje que salió de sus pensamientos al escuchar a Inuyasha
    -Llevala con Kagome y Kaede, tal vez puedan hacer algo por ella, voy con Sesshomaru necesito que me de algunas explicaciones-.
    -entendido, te alcanzare después- y comenzaron a separarse. El monje llego a casa de las sacerdotisas.
    -que pasa, por que entran asi- no termiono de decir Sango cuando dejo caer una vasija llena de agua- por Kami… ¿Qué le paso a Lin?... Kaedeee¡¡¡ .. Linnn
    -porque gritan Sango, donde esta…-quedo pasmada al ver como Lin parecía estar muerta –Traela aquí al baño, quítale esas ropas y pon esas yerbas… pronto niña y usted excelencia valla por Kagome está en la aldea- ordenaba Kaede. Al mismo tiempo que realizaba algunas señas con las manos intentando purificar el veneno del cuerpo de Lin y Sango intentaba limpiar las heridas en el cuerpo de la joven.
    -Señorita Kagome venga pronto… Lin se muere…- llego diciendo agitadamente Miroku al ver a Kagome – venga pronto- y la ayudo a montar a Kirara y se fueron lo mas pronto posible a la cabaña.
    -Kagome¡¡ ven ayudame tiene mucho veneno… no creo que se salve- decía Kaede al ver entrar a la sacerdotisa y su llanto la traiciono. Gruesas lagrimas salian de los ojos de la anciana que sentía que la vida de la chica se iba escapando.
    -No Kaede… Tiene que salvarse… tu puedes Lin… Tienes que conocer a mi cachorro- Decia Kagome mientras ayudaba a purificar el veneno.
    En otro lugar Inuyasha llego a ver como una carabana de yukais llevaba el cuerpo de una mujer familiar hasta un pequeño altar a la cima de la montaña. Y al intentar acercarse pudo escuchar algunos mormullos.
    -Pobre señora Amako… quien pensaría que Lin ayudaría a matarla y tanto que la quería-
    - si no imagino que hara el amo Sesshomaru, cuando regrese- Inuyasha no creia lo que escuchaba. Y prefirió retirarse, no era el momento de ponerse a pelear con Sesshomaru. Y justo cuando se retiraba pudo escuchar el aullido del Lord, que no dejaba de emitir esos lastimeros sonidos.
    -Lin… me debes muchas explicaciones- pensaba Inuyasha, que no creía que esa chiquilla fuera capaz de tanto. Y regreso a su aldea lo mas rápido que sus piernas podían dar. Pero en su cabeza rondaba la idea de que tal vez jamás sabría lo que paso, porque a lo mejor Lin ya no existía.
     
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    1997
    APRENDIENDO A VIVIR SIN TI

    Capitulo 5: DESPERTAR
    Un día completo había pasado, en una aldea donde la paz se volvió algo normal, tres mujeres aun intentaban salvarle la vida a una chica, que parecía no querer despertar y entre sueños y fiebres muy altas pronunciaba el nombre de una mujer que hace algunos días dejo de existir.
    -por fin… ya no hay veneno en su cuerpo… ahora solo depende de ella…-decia cansadamente Kaede. –Vamos niñas, aun existe esperanza ella es muy joven, pero algo no anda bien…-
    -que cosa señora Kaede, usted cree…- preguntaba con miedo en su voz sango y Kagome.
    -no nada niñas, anden ayúdenme a pasarla al futon y cambiarla- las otras dos solo obedecieron, mas aun tenían miedo de saver a que se refería Kaede.
    Dos días después llego Inuyasha.- Inuyasha que bueno que regresaste- decía Kagome mientras corria a abrazarle.
    -estoy bien Kagome, ¿como esta ella?- preguntaba mientras tocaba el vientre abultado de su mujer.
    -Creo que bien- decía mientras respiraba profundamente- aun no reacciona, y su cuerpo esta muy frio, además la fiebre no cede, si continu…
    -No sigas Kagome, tal vez sea mejor que muera ahora-
    -por que dices eso Inuyasha? Lin es nuestra compañera, muchos aquí están dispuestos a luchar por ella, e ir en contra de Sesshomaru, no aceptan que le haya hecho semejante cosa, por que esas marcas de latigo y el poderoso veneno son firmas de el- aseveraba la sacerdotisa sin temor.
    -No se que ocurrió, pero Lin provoco la muerte de una mujer muy importante en la vida de Sesshomaru- decía el peliplatedo a su mujer mientras esta negaba con la cabeza.
    -Por kami Inuyasha, no creeras que Lin mato a esa mujer por gusto ¿verdad?, nosotros conocemos muy bien a Lin, no puedes dudar de ella.
    -MENTIRA, no conocemos nada de ella, dime Kagome Tu sabes ¿Cómo quedo huérfana? O la verdadera razón de ¿Por qué Sesshomaru que odia a los humanos la lleva con el?, ¿Por qué la protegió todo este tiempo?, ¿Qué tiene ella, que los demás humanos no?, noo… no te engañes kagome, además han pasado poco mas de 5 años que no la veíamos, muchas cosas pudieron pasar.
    -Si fuera como tu lo dices Inuyasha, si Lin realmente lo hubiera traicionado y al no poder atacarlo mato a esa mujer. No creo que Sesshomaru la hubiera dejado con vida.
    -tienes razón, pero es mejor dejar las cosas por el momento asi, es mejor esperar a ver si ella despierta y explique que fue lo que paso- se abrazaron y quedaron en silencio, no había mas que esperar.
    Un mes después en un palacio lejano el Lord del oeste ordeno quitar todos las rosas del palacio no quería nada le recordara a ella, pero no se deshizo de su habitación, simplemente la cerro con llave y ordeno que no se volviera a abrir.
    Mientras en la aldea de su medio hermano, un acontecimiento muy extraño comenzaba a cubrir a todos.
    -Señora Kagome, perdone que cambie bruscamente de tema pero usted no se ha percatado de una presencia maligna que va en aumento- decía un monje mientras tomaba su té.
    -Si su excelencia, pero sabe, no quiero confirmar lo que pienso, por eso dejo que Kaede se encargue de Lin- Decía algo triste Kagome.
    -A que se refiera Kagome… Lin no puede expeler tanto poder y menos demoniaco… a menos que ella sea en realidad…-fue interrumpido el monje por una pequeña risa de Kagome.
    -No su excelencia, no es lo que usted piensa, Lin no es un demonio ni esta poseída, lo más seguro es que este esperando al hijo de un Yukai-
    -cree que sea se Sesshomaru-
    -No lo se, pero si es de el, explicaría tal vez, por que el ataque tan salvajemente pero y la mujer que dice Inuyasha, no sería mas que un pretexto.
    -kiachh dejen de intentar saber que paso, tarde o temprano ella despertara, además Kagome no debes preocuparte, no te hace bien a ti ni a mi cachorro- se escucho decir a Inuyasha desde la entrada del cuarto.
    Pero en la habitación de a lado Kaede y Sango confirmaba las sospechas de sus compañeros.
    -Señora Kaede mire, ya no tiene fiebre desde ayer-
    -si Sango, pero mira esta premiada, como pudo arriesgarse asi, sabiendo su condición-
    -a lo mejor no estaba enterada, por lo que se puede ver no a de tener ni tres meses, pero tampoco es humano- decía Sango mientras Kaede tocaba el vientre de la muchacha y comenzaba a arroparla.
    -vamos Sango… esperemos que despierte pronto y no digamos nada… de todos modos ya deben haberse dado cuenta, la criatura de Lin emite mucha energía- decía Kaede al momento que salía con Sango para ir a comer algo.

    Pocos días después
    El embarazo de Lin ya era notorio, pero aun estaba en duda el padre. En la casa de Kaede había mucho silencio pues ella salió a atender un parto, Kagome fue a visitar a su madre, Sango salió con sus hijos a caminar un poco al jardin y Miroku e Inuyasha habían salido a exterminar un demonio. Por lo que nadie se percato de la llegada de un hombre alto de cabello café al igual que sus ojos, pero que al pasar por la aldea se entero del estado de Lin y fue a verificar si eso era verdad. Y decidió ponerse en un rincón oscuro para contemplarla, ya no había nada más que hacer
    -Lin… si me hubieras esperado un poco mas… no estarías en estas condiciones y tal vez ese vientre seria por causa mia… Lin- pensaba Kohaku. Pero estaba tan sumido en sus pensamientos que no se percato de que la joven abrió sus ojos.
    -aahh ¿Aun sigo viva? … donde estoy…-preguntaba Lin algo confundida pues todos los sucesos anteriores a su estado se agolparon en su mente.
    -en casa de Kaede- respondia el muchacho saliendo desde su rincón –al parecer Sesshomaru te ataco y te trajeron hasta aquí y has estado inconsciente por mucho tiempo.
    -Ya veo y donde están todos…Kohaku-
    -mi hermana afuera, los demás desconozco su paradero, sabes yo también acabo de llegar- decía un poco serio al ver como Lin intentaba contener sus lagrimas.- Lin como te sientes-
    -Quisiera estar muerta… me duele el corazón como no tienes idea…-respondio Lin al momento de giraba su cabeza para ver los ojos de Kohaku.
    -pero como puedes pensar eso Lin… si estas embarazada- recrimino el muchacho a la joven.
    -QUE¡¡¡…EN CINTA YO¡¡…-Lin no creía esas palabras, por lo que llevo sus manos temblorosas a su vientre. Y al notar lo abultado que estaba comenzó a gritar pues era el hijo del demonio que casi la mata y que sentía que odiaba con todo su ser –NOOOOO¡¡¡MUERETEEEE¡¡¡ HAAA NOOOOOOOO¡¡- decía Lin histérica al mismo tiempo que golpeaba su vientre.
    -Detente Lin que rayos te pasa… es tu hijo… contrólate¡¡¡- corrió Kohaku a detener las manos de Lin antes de que se hiciera daño.
    -No entiendes Kohaku… nooooooo¡¡¡¡- no dejaba de gritar Lin. Al escuchar esos gritos Sango corrió a ver que estaba pasando y se extraño al ver a Kohaku pero se acerco con una franela y se la coloco a Lin en la nariz que poco a poco se fue dormiendo.
    -¿Qué paso aquí Kohaku?- pregunto Sango a su hermano una vez controlada la crisis de Lin
    -No se hermana, ella despertó, pregunto por todos y cuando le dije de su embarazo perdió la razón y comenzo a golpearse el vientre, yo solo la detuve.
    -Kohaku…que cosas mas horribles a vivido esta niña para odiar asi a su hijo-
    -la culpa la tiene Sesshomaru… si no se la hubiera llevado ella no estaría asi- decía mientras empuñaba su manos.
    -Kohaku ella le pertenecía y quería irse con el nada la hubiera detenido, pero en fin gracias a Kami que despertó, eso es lo que ancianciabamos hace tanto Kohaku- comenzo a llorar Sango pues se sentía aliviada –vamos hermanito a que comas algo debes estar cansado y los demás no deben tardar en llegar.
    Ya entrada la noche todos se concentraron en la habitación de Lin, escucharon la anécdota de la tarde y esperaban que la chica despertara. Y como si los sintiera los efectos del sofnifero acabaron por completo dejándola despertar.
    -¿te sientes mejor Lin?-pregunto Sango
    -Si gracias por cuidarme- respondió Lin tajantemente mientras veía a todos a su alrededor.
    -que paso? ¿Cómo acabaste asi niña?- pregunto Inuyasha sin rodeos-Inuyasha- grito Kagome-Que¡¡ tarde temprano nos tiene que decir- decía Inuyasha mirando retadoramente a Kagome.
    -No paso nada que sea de su incumbencia- respondió Lin dejando a todos con la boca abierta, que le paso que cambio su actitud.
    -no es de nuestra incumbencia, dices idiota, pero si nos preocupamos por ti, casi mueres- musitaba Inuyasha al momento que se ponía de pie.
    -No recuerdo haber pedido su ayuda, no la necesite cuando niña, menos ahora que soy una mujer y puedo valerme por mi misma-seguia cortante en cada una de sus respuestas.
    -veo que estar tanto tiempo con Sesshomaru, te ha endurecido Lin- prunucio esas palabra sarcásticamente Inuyasha – pero espero que nos digas quien te hizo esto- pregunto al momento que recorría la sabana y dejaba ver el vientre de la joven. -¿Quién es el padre?-
    -no me compares con ese perro roñoso…entendido- exigió Lin mientras miraba a Inuyasha- con respecto a lo que hay dentro de mi…no tengo por que contestar…y les informo que mañana me voy…gracias por cuidarme, estoy mejor, y si me dejaran dormir se los agradecería mucho- decía Lin mientras se ponía de costado y se cubria.
    -puedes largarte cuando quieras…pero solo sime a donde iras…que no eres huérfana-pregunto el hanyu algo alterado por las acciones de Lin.
    -si soy huérfana, pero cuando tuve una familia tuve una casa y deseo regresar a ese lugar, ahora si me dejaras dormir …- y fue lo ultimo que dijo por que por mas preguntas que le hacían ya no respondió nada mas. Todos salieron y la dejaron sola y en el cuarto de a lado nadie hablaba, es como si la chica que acababan de ver no fuera la Lin que ellos conocieron.
    -¿Qué le paso a la señorita Lin?, ¿Cómo pudo cambiar tanto?- pensaba en voz alta Miroku.
    -No se, pero debió ser terrible, ya no queda nada de aquella dulce niña- contestaba Sango mientras miraba a su hermano que solo esquivo la mirada.
    -ese idiota de Sesshomaru tiene la culpa…jamás debimos dejarla ir con el-seguia terco el hanyu
    -basta todo el mundo…lo hecho, hecho esta y no hay forma de cambiarlo, ahora lo mas importante es que ella se recupere y que termine su embarazo…-intento tranquilizarlo Kagome
    -solo espero que su cria este bien, lo mas seguro que cuando la trajeron ya estaba premiada el veneno pudo causar grandes estragos en el- dijo Kaede –mejor vallamos a dormir, mañana será otro dia y por hoy ya basta de emociones-
    Todos se retiraron la anciana tenia razón pero muy lejos de hay el Lord no tenia consuelo, su corazón se volvió un mar de emociones que decidió matar una a una, comenzando una guerra para agrandar su territorio con las aldeas continuas a sus tierras. Grandes ríos de sangre comenzaban a correr en medio de la noche, pero ni eso bastaba para calmar la ira y dolor del príncipe yukai. El solo quería verla una vez mas, a su amada humana. Pero lo mas seguro es que ahora era un cadáver aventado en cualquier rincón del mundo.
    En la mente de Lin las cosas no eran muy diferentes –Sesshomaru si me hubieras amado, como yo a ti, este cachorro nos hubiera hecho tan felices…mi amor ¿Cómo estaras?, ¿sabras que estoy viva?-pensaba Lin hasta que la venció el sueño.
     
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    2517
    APRENDIENDO A VIVIR SIN TI
    sii despues de mucho pensar, decidi subir la ultima parte de esa historia que fue un placer dejar salir de mi cabeza gracias a todos aquellos que les haya gustado aunque sea un pocoo

    Cap 6: destino mas haya de la muerte
    Después de mucho insistir lograron detener a Lin una semana pero el tiempo viaja muy rápido
    -cuídate mucho niña…estas embarazada y necesitas muchos cuidados…¿Por qué no te quedas hasta que termines tu embarazo?-decia Kaede como si despidiera a su propia hija.
    -porque no Kaede, e estado mucho tiempo fuera, gracias por todo- contesto con un semblante muy serio Lin.
    -por lo menos espera a que regresen los demás-
    -no, si lo hago nunca me iré, harán lo que sea por detenerme y no quiero que me sigan-musitaba Lin mientas tomaba una bolsa con sus cosas y daba una reverencia a Kaede.
    Kaede solo la vio partirse y perderse en el bosque en una carreta.

    Un mes después
    Lin llego a su antigua casa nadie la había seguido dio muchas vueltas para asegurarse de ello. También le habían llegado los rumores de que el Lord se volvió una fiera y mataba a diestra y siniestra. Cuando escucho aquellas palabras sintió una punzada en su vientre.
    -tranquilo bebe, no podrá alcanzarnos su maldad, tu mami dará su vida por protegerte- se decía para darse valor y enfrentarse al mundo nuevamente sola. Como pudo arreglo lo que quedaba de su casa abandonada. Asi pasaron los días y los meses ya estaba a punto de dar a luz solo era cuestion de tiempo, algo en su plan de desaparecer fallo, pero a punto de traer al mundo a su bebe se alegro de que Kohaku fuera a visitarla constantemente.
    -asi que nacio hace dos meses el cachorro de kagome e Inuyasha, que alegría- sonrio la peligreña al enterarse de la noticia en boca de su amigo.
    -te vez muy bien sonriendo- decía Kohaku mientras sus mejillas se tornaban rojas.-¿Por qué no vuelves a ser como eras antes?, anda aun que sea por tu hijo Lin, porque no estar aunque sea un poco feliz-
    -tienes razón Kohaku, basta de tanto de dolor, mi hijito no se lo merece haaaa- no termino de decir Lin –ya es hora Kohaku haaa me duele mucho….- decía agitadamente Lin que comenzó a sentirse muy extraña algo anda no andaba bien y cuando se levanto descubrió la razón.
    -Lin vamos tengo que llevarte con una sacerdotisa ven- la sujeto en brazos Kohaku mientras la cargaba. Estaba sangrando demasiado y eso el sabia de sobra que no era algo normal en un embarazo.
    -salva a mi bebe Kohaku por favor… haaaa…no dejes que el lo mate- decía Lin entrecortadamente
    - Lin tranquilízate, quien? de que hablas- Kohaku solo intentaba mantenerla despierta, haría lo que fuera porque no ella no sufriera, pero tal vez el bebe que llevaba dentro ya estaba muerto y por eso no dejaba de sangrar.
    -Sesshomaru…no dejes que se le acerque ni le haga daño- pronunciaba con dificultad la joven que estaba tan palida y sudaba frio.
    Al llegar a la casa de la sacerdotisa de esa aldea se espanto al ver estado de Lin y la energía del bebe que estaba en camino.
    -MUJER… lo que llevas en el vientre no es humano, y te esta matando, no sé si pueda salvarlos a los dos- decía la sacerdotisa mientras ordenaba a Kohaku colocarla en un baño medicinal.
    -máteme si quiere, pero salve a mi hijo haaa-
    -puja niña puja, desgarra cada fibra de tu ser, Puja con mas fuerza ya casi sale pero puja¡¡- no dejaba de gritar la mujer. Kohaku veía como Lin dejaba de apretar su mano y cada vez se veía mas cansada.
    -NO- gritaron Kohaku y la partera. Al ver que el niño aun no salía y Lin perdía la conciencia.
    -no puedes hacer esto Lin, lucha despierta , anda vamos por favor LIN¡¡- gritaba Kohaku intentando hacer que la chica retomara algo de lucidez.
    -ya no hay tiempo si no sale pronto morirán los dos- dijo la sacerdotisa y comenzó a abrir lo mas que pudo a Lin y pidió a Kohaku que apretara el vientre de la joven lo mas que pudiera. –Con fuerza muchacho, con mas fuerza- gritaba la mujer –pero Lin como esta ella- gimió Kohaku –ella ya no importa que no la escuchaste, ya veremos como salvarla, tu prioridad en este momento es salvar a este niño…entendiste- Kohaku no respondió pero comprendió que esa mujer cumpliría los deseos de Lin y comenzó a apretar con mas fuerza el vientre de la chica.
    Después de algunos minutos el llanto de un bebe inundaba la la casa de aquella mujer
    -Es un niño muy fuerte, mira como llora, toma, ahora a velar por ella, sal de aquí -decia la sacerdotisa mientras entregaba a Kohaku el recién nacido. Kohaku lo vio e intento calmarlo noto que era la viva imagen de Sesshomaru, solo que al contrario de el, el niño que tenia en brazos solo portaba la luna en su frente, signo de su linaje y prueba única de que esa criatura era mas un demonio que humano. En la mañana siguiente salió por fin esa mujer con una gran sonrisa lo que calmo el corazón de Kohaku.
    -trae al niño, su madre quiere conocerlo, además debe tener hambre- dijo la sacerdotisa antes de desplomarse muerta. Kohaku paso a un lado y pudo ver a Lin completamente recuperada y sentada con los brazos abiertos.
    -dame a mi niño Kohaku, quiero verlo- ordenaba Lin con una gran sonrisa.
    -¿Qué paso Lin?-pregunto Kohaku al ver la pronta recuperación de Lin que veía como tomaba en brazos a su hijito.
    -el bebe antes de salir dejo algo de energía en mi, cuando esa mujer se me acerco nos cubrió un haz de luz y al parecer pase todo lo malo de mi cuerpo a ella, pero fue un trabajo muy lento…pero mejor vámonos de aquí tengo que cambiarme y acomodar la casa para recibir a este bebe como se debe.
    Ambos caminaron hacia la casa de ellos sin sospechar de la tragedia que estaba por pasar. Tres días después Kohaku se marcho, pues todo estaba bien. Ese dia Lin dejo a su cachorro dormido mientras iba a recoger algo que había abandonado años atrás, cuando aún era una niña y la gente hostil la golpeaba, aunque seguía igual de uraña esa poblacion hoy ya no había golpes por que aprendió a defenderse y ya nadie se acercaba a su casa. Llrgo a un gran roble y desenterró sus viejas ropas, todas llenas de tierra y sangre. Hay dejo grandes recuerdos y comenzó una nueva vida a lado de su amo. Y con una sonrisa pensó para sus adentros – fue bueno mientras duro…fui muy feliz…y gracias a ti…hoy tengo esta nueva oportunidad- para luego seguir caminando. Hasta que llego a aquel lugar donde conoció a Sesshomaru y se acerco a aquel árbol donde lo vio por primera vez. Y dejando caer sus viejas ropas comenzó a jurar delante de hermoso lugar.
    -te perdono Sesshomaru…yo no puedo continuar asi…nunca sabras de tu hijo…pero espero vivir lo suficiente para hacerlo fuerte, mas fuerte que tu, pero que en su corazón albergue buenos sentimientos y use todo su poder para ayudar a los demás- juraba Lin liberando su alma a las cadenas de odio y venganza a las que se ato sola. Cuando escucho un gran barullo –no puede ser los lobos- pensó, comenzando a correr, a pesar del tiempo no podía superar aquel atentado que la había marcado pero una sensación en su pecho la oprimía. –Kami ayúdame…cuida a mi bebe- decía en voz baja Lin mientras pensaba lo peor, pero de tanto correr no se fijo, cayo y se lastimo el tobillo y su mano derecha comenzaba a correr su sangre. Como podo se levanto y siguió. Por su parte Sesshomaru no dejaba de matar a todos los humanos que se cruzaban en su camino, pero el viento llevo hasta él un olor familiar, uno que enloquecía sus sentidos. Y sin mas comenzó a dirigirse a donde emanaba ese aroma. Quería averiguar si realmente aun existía.
    -Keitaro… detén el ataque- ordeno el Lord mientras volaba adentrándose al bosque donde se hacia mas evidente aquel aroma tan dulce y aunque se negara asi mismo anhelaba tener devuelta.
    -Lin…no tu debes estar muerta- se repetía una y otra vez mientras se daba cuenta que no estaba atacando cualquier aldea, no esa era la aldea donde conoció a aquella niña, que al convertirse en mujer se adueño de su alma.
    Y quedo congelado al verla intentando levantarse son dificultad. Ella sintió esa presencia e instintivamente volteo. Abriendo sus ojos lo mas que puedo
    –Sesshomaru- pronuncio ella haciendo que el sonido llegara a los oídos del Lord que tampoco daba crédito a lo que veía.
    El tiempo parecía relentizarse para los dos, pero ella reacciono mas rápido que el y comenzó a avanzar, ahora tenia algo que proteger y lo haría con su vida de ser necesario.
    El príncipe sin querer lastimarla, no supo cómo, pero su cuerpo se movió solo hacia ella y la tomo de un pie elevándola por los aires. Lin hizo un gesto de dolor y ahogo su grito en la garganta, de sus ropas saco una daga que le dio Kohaku y la clavo en la rodilla del Inuyukay, provocando que este la soltara. No quería lastimarlo, pero en solo pensar que podía venir para matar a su niño no la dejaba pensar con claridad. El tampoco quería lastimarla estaba dispuesto a perdonarla y aceptarla de nuevo con el, pero esa actitud por parte de ella hacía que su orgullo actuara por el.
    -Eres peor que una plaga…pero esta vez no correrás con tanta suerte… acabare contigo de una buena vez- comenzaba su ataque el Lord. Lin no contesto solo cerro sus ojos, temiendo por su vida. Sintió como la espada de Sesshomaru cercenaba su piel sin piedad. Ella solo esperaba que el Lord detuviera su corazón en cualquier momento.
    -maldito¡¡¡- grito Inuyasha deteniendo la espada de Sesshomaru. –Como te atreves a lastimarla de esa manera, eres un Maldito que asesina incluso a la madre de…-
    -Inuyasha¡¡¡- lo detuvo Lin, que no quería que el padre de su hijo se enterara de la existencia de este ultimo. Ambos hermanos voltearon a verla, y Sesshomaru se dio cuenta que la había herido de gravedad, la cortada en su hombro era demasiado profunda y brotaba mucha sangre. -Demonios llegue tarde, si no hago algo para que se valla Lin morirá desangrada- pensaba Inuyasha.
    -No me digas que te metiste con ella Inuyasha, y por eso la defiendes tanto, incluso a costa de tu propia vida- hablo Sesshomaru lleno de celos al ver como Lin miraba a su medio hermano. Y arremetiendo con toda su fuerza ante el.
    -Callate perro, no enlodes asi a Lin- vociferaba el menor de los hermanos.
    -jajaja mirate como la defiendes, pues si tanto la quieres váyanse al infierno los dos-grito también Sesshomaru corrompido por los celos comenzando a mostrar su forma demoniaca.
    -detenganse… por favor… deténganse- imploraba Lin, pero su voz ya no llegaba a ellos que comenzaron a alejarse de de ese lugar y llegar a la aldea que ardia en llamas. El campo de batalla se recrudeció cuando los dos hermanos se detuvieron un poco y a su alrededor solo cadáveres se podían ver y compañeros del menor luchando con el ejercito del mayor. Lin solo lloraba en el bosque, jamás quiso que eso pasara y se sentía culpable.
    -Ya no llores Lin…mi querido bebe perdóname pero ya no podre estar contigo… detendré esto como sea te lo juro- decía Lin mientras miraba al cielo y aceptaba su ultima decisión. Con mucho esfuerzo llego hasta la aldea para ver solo polvo y pólvora.
    -por favor deténganse¡¡¡-volvio a gritar, pero nadie la escucho, tomo un arco y se apoyo sentía como sus piernas dejaban de responderle. Y cuando por fin vio a Sesshomaru e Inuyasha en formas de semidemonio sintió un miedo terrible. Ya no había marcha atrás los hermanos no pararían hasta ver muerto uno de los dos.
    La lucha se encarnecía cada vez mas y cuando vio caer a Inuyasha y a Sesshomaru dispuesto a atravesarlo. Se puso en medio. Y sintió como el aire se volvía denso y le costaba respirar. Poco a poco fue callendo de rodillas mientras Sesshomaru retiraba su espada del cuerpo de aquella frágil mujer. Inuyasha la tomo y vio que las heridas causadas por Sesshomaru eran mortales para su cuerpo. Una herida en el hombro que no paraba de sangrar y ahora semejante hoyo a lo largo de su pecho. Hacían temblar el cuerpo de Lin. Que comenzó a ponerse frio y tocia sangre. Ante la escena la lucha termino.
    -LIN…no… ¿Por qué?...TE NECESITO…-decia Sesshomaru al ver como la muerte se llevaba a la mujer que amaba.
    -kof kof Perdoname…ahaaa yo te amo…-Lin sentía que se le acababa el tiempo y necesitaba irse en paz, ella amaba a ese demonio con todo su ser, ya no habría jamas tiempo de sincerarse. –ahaaa tenemos un hijo, se llama …Izanagi…cuídalo como cuando yo era niña… Sesshomaru… no llores-decia con una voz casi perceptible mientras levantaba su mano y tocaba la mejilla del Lord.
    -Mi Lin, fui tan estúpido…perdóname- decía el príncipe mientras ahogaba su llanto en el vientre de ella. Pero sintió esperanza al sentir como ella acariciaba su cabeza.
    -Vamos por Izanagi…tienes que conocerlo.- Sesshomaru no respondió solo la tomo en sus brazos mientras la veía sonreír forzadamente. Su Lin estaba muriendo no había duda su corazón apenas latia pero en forma de una enana de Luz llegaron a la casa de ella. Todos lo presentes sintieron un nudo en la garganta, cuando por fin esos dos conocieron el amor, la muerte los separaba abruptamente. Sesshomaru abrió la puerta, se podía oir desde muy lejos el llanto del bebe.
    -Lin llegamos- pronuncio el Lord al momento que bajaba su cabeza para verla- Lin no…despierta…no puedes irte…Izanagi te necesita…Lin…Nooooo¡¡¡- grito Sesshomaru pues el corazón de su mujer dejo de latir en ese momento, la puso en la cama y la acomodo después se dirigió hasta donde estaba su primogénito y este al verlo esbozo una pequeña sonrisa
    -Izanagi…prometo hacerte feliz-musitaba el Lord mientras tomaba a su hijo y el cuerpo de su mujer para dirigirse al palacio.

    Se dice que el cuerpo de la joven yace en las montañas congelado y que el Lord cambio de carácter mientras veía crecer a su hijo. Lo cuidaba y mimaba para que siempre estuviera feliz, ya que su sonrisa era igual al de aquella humana que al morir se llevo su alma.

    FIN

    que les parecio??? bueno saludos y si quieren comentar pues bienvenidas sus palabras
     
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  8.  
    Cazadora de Dragones

    Cazadora de Dragones Usuario común

    Libra
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    227
    Pluma de
    Escritora
    ¡Dios! me he sorpendido mucho cuando vi que ya había terminado.
    El final me deja un poco triste.
    Es una pena no haberme pasado antes. Lo has hecho bien tratándose de tu primer fic aunque hay cierto OcC y algunos errores de dedos le has puesto empeño.
    Ya sabes, en cuanto publiques algo nuevo me avisas, me costará seguir tu ritmo si vas tan rápido pero lo intentaré.
    Bye bye, October.
     
  9.  
    brownie

    brownie Entusiasta

    Géminis
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    70
    Pluma de
    Escritora
    hola si se que el final estubo algo triste, lo que se esperaba es que ella reviviera y formara una familia pero no es lo que mi cabeza maquino jejeje, con respecto a lo rapido pues si ya lo tenia escrito solo faltaba afinarlo y pues no se me moria de ganas de publicarlo.
    por cierto ya subi otro se llama Marcados por el destino ojala te guste. Bueno va saludos y muchos besos. Gracias por comentar
     
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  10.  
    DomiitahKaulitz

    DomiitahKaulitz Iniciado

    Cáncer
    Miembro desde:
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    Pluma de
    Escritora
    Mis lagrimas siguen cayendo por mis mejillas, tu fic me llego al corazon!! Te agradesco que hayas escrito una historia como esta, aunque me pone muy triste que lin haya muerto, tenían todo para ser feliz, quisiera seguir leyendo mas!! Es increible como tu fic me ha hecho llorar :D Te felicito me gusto mucho!
    Y Pues, en cuanto a los acentos creo que todo esta en orden, tambien creo que deberias ponerle el gion largo para facilitar la lectura, eso me recomendaron a mi y creo que ahora esta mucho mejor :). Adoro tus historias, en cuanto publiques la proxima, mantenme al tanto. ¡Adios!
     
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  11.  
    brownie

    brownie Entusiasta

    Géminis
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    19 Enero 2011
    Mensajes:
    70
    Pluma de
    Escritora
    muchas gracias es el primer fic que escribi, tiene muchos errores lo se pero aunque borren todos los mensajes que dejan muchas graciass a yodos los que se tomaron el tiempo de leer, sus sugerencias y consejos me han ayudado muchisimo, esta historia en especial me costo mucho escribirla y mas porque por mas que intente, no pude imaginar un final diferente
     
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