Hola a todos, este es prologo(un poco largo) de mi primera historia larga en originales, ya tengo todos los capitulos, los cuales seran 5 y se subiran cada 3 días, espero les guste la historia y cualquier comentario costructivo que desen dejar sera bien recibido. Gracias por leer. Prólogo“Los alumnos de la muerte” La noche fría no parecía molestar a la detective Adriana Drapek. Sus suaves dedos movían su negro cabello que ocasionalmente se interponía en su vista. Se mantenía quieta con un café en la mano, cómodamente esperando en el interior de su auto. — ¿Dónde estas Yansky? — Pronuncio la detective mientras desviaba la mirada a un club de caballeros. Semanas de investigación habían confirmado que el doctor Josep Yansky prescribió medicamente no autorizado por el ministerio de salud al menos a 25 niños, 18 de ellos muertos, había sido acusado de homicidio agravado, pasaría el resto de su vida en prisión y el martirio de los padres podría ser más tragable. La detective se mantenía a la espera de que saliera y por fin poder arrestarlo. Tras algunos minutos de espera Yansky por fin salió del burdel con una botella de cerveza en mano, estaba totalmente ebrio. La detective dejo el café y salió del auto para aprenderlo. Pero el ya alcoholizado sujeto nunca se percato de la detective y menos aún de los anormales movimientos que hacia su propia sombra. Adriana cruzo la calle rápidamente salpicando algunos de los charcos que había dejado la lluvia de la tarde. Yansky ya había doblado en la otra esquina cuando Drapek por fin cruzo, todo lo que hizo Adriana fue comenzar correr, no permitiría que ese sujeto escapara. Cuando la detective doblo en la esquina no podía comprender que pasaba tan repentinamente. Yansky yacía de rodillas a la luz de una farola, con la botella en sus manos rotas y un muchacho que lo sostenía del cuello. Drapek solo vio como aquel joven sacaba una especie de espada luminosa que tomaba el lugar de su puño y la clavaba en el pecho de Yansky. En ese momento yansky dio su ultimo suspiro, mientras el joven sacaba la espada del pecho del ya cadáver. — ¡Policía, detente! — Pronuncio Drapek más que nada confundida por el arma del agresor. Aquel muchacho solo vio a la detective, parecía no estar preocupado de haber matado a alguien. La daga que portaba el joven se desvaneció en un haz de luz, pero aún se podía ver algunos rastros rodeando su puño, parecía ser una aurora la que rodeaba la mano del agresor. — ¡Arriba las manos! — Grito Drapek con más temor que decisión mientras desenfundaba su arma. — Sera mejor que dispare oficial — Pronuncio el joven para dar un paso atrás en la oscuridad de la noche y desvanecerse fuera del rango de luz de la farola. La detective quedo bastante aterrada por lo que pasaba y más aun estaba confundida, pero ella no dudo y se acerco al cuerpo de de Yansky. Con arma en mano reviso cada lugar de la calle, buscando al joven, el cual realmente parecía haber desaparecido. Después de confirmar se acerco al inerte cuerpo de Yansky para tomar el pulso, el cual era inexistente y más aun, no había rastros de una herida. —Aquí Drapek, necesito una ambulancia en el 67 de Tremer — Pronuncio agitadamente a través de la radio que traía en el cinturón. Adriana, aún confundida y alterada por lo ocurrido con el joven que simplemente había desaparecido, se cuestiona ¿Qué era esa espada que vio salir del brazo del chico? Y ¿Cómo mato a Yansky sin dejar alguna herida? A los pocos minutos llego una ambulancia para intentar atender a Yansky, pero no había nada que hacer, estaba muerto. Sus ojos no podrían haberse equivocado de esa manera, ella vio como la espada atravesó a Yansky o ¿Era acaso un engaño? Horas después el reporte de defunción estuvo listo, ataque al corazón era lo que había causado el deceso. ¿Pero como?... Consiente que al contar una historia así, la tomarían por loca, Drapek decidió que lo mejor era decir que cuando iba arrestar al sujeto este se desvaneció y entonces pidió la ambulancia. Drapek era una de las mejores detectives de la ciudad, por lo que el papeleo fue relativamente rápido y el caso fue almacenado como “Resuelto” Pero Adriana no estaba feliz con eso ¿Cómo alguien puede matar a otro haciéndolo pasar por un incidente? Ella tenía que averiguarlo. Pasaron algunos días del incidente y Adriana sabia tanto como al principio. Sus investigaciones parecían totalmente inútiles, al menos hasta que una llamada de una escuela cercana entro a su oficina. —Señorita Drapek, yo conozco al chico que busca, venga a las canchas de la escuela Johnson Cimker a las 9 p.m. hoy, ahí se le entregara un sobre con más información — Pronuncio una suave voz al otro lado del teléfono. — ¿Quién eres? — Interrogo Adriana confundida con las instrucciones que se le daban. — En este momento, al igual que usted solo quiero saber la verdad, digamos que soy su amigo — Alcanzo a oír Drapek antes de que la llamara finalizara. Desamparada con la nula información que logro reunir en esos días no lo pensó 2 veces, tomo sus cosas y fue a la escuela donde se le cito, la cual resulto ser una preparatoria. ∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞La noche fría era algo común en el país y ya no afectaba a Drapek de ninguna forma. Se mantenía quieta en las gradas de la cancha esperando a su misterioso “amigo” A los pocos minutos de la hora citada, alguien en bicicleta entro por el campo de futbol y dejo caer un bolso justo en el centro. — Debe ser el — Pensó Adriana mientras veía alejarse a quien quiera que dejo caer el sobre. Ella había previsto que el informante no revelaría su identidad, incluso le pareció muy creativa la forma de entregar la información. Adriana se levanto de las gradas y fue al centro de la cancha, tomo el sobre y sin dudarlo regreso a la jefatura de policía. Una vez ahí, se fue directamente a su oficina, coloco su abrigo en el respaldo de su silla y prendió una pequeña lámpara de mesa en su escritorio. Tomo asiento y sin precauciones abrió el paquete. Dentro de este había varias fotos, algunos textos cuya procedencia era claramente de internet y un pequeño papel con un nombre y una dirección. Pensó que lo mejor seria leer los artículos en orden y tras acomodarlos comenzó a leer… “Hola a todos los amantes de lo paranormal, hoy les traigo este articulo sobre una sociedad secreta muy poco conocida, pero bastante aterradora. Hablo de los Aprendices de tristeza o comúnmente conocidos Apprentices of Sadness. Es un grupo selecto de personas, como en la mayoría de las sectas y grupos de este tipo, pero ha diferencia de cualquier otro sus integrantes no son ricos millonarios, o políticos, no, este grupo esta formado por personas deprimidas y personas inútiles para la sociedad. ¿Pero por que existe una secta con personas deprimidas y antisociales? Ahí reside el secreto: Hace ya algunos siglos que la muerte se canso matar personas, personas que principalmente eran humildes, amorosas y buenas, sentía rabia de dejar las personas malas en el mundo para que lo envenenaran. Pero la muerte no podía dejar de matar gente y menos aún matar a otros que no estaba en su lista. En ese punto tuvo la idea de “contratar” otros humanos para matar a las personas que ella creía deberían dejar de existir. A si nacieron “Las sombras” empleados de la muerte y sicarios del bien. Pero los humanos somos fácilmente corrompidos, y no fue la excepción con las sombras, ya tenían poder pero querían más, querían gloria y querían ser dioses. Tal vez uno de los eventos más conocidos de esta avaricia fue la peste negra, ellos querían matar a todos y quedarse con el oro, y todo lo que quedara. A si las sombras dejaron de ser sicarios del bien para volverse simples asesinos con poder, de ahí el nombre Aprendices de tristeza, de la muerte solo aprendieron su facilidad de causar miedo, llanto, dolor y tristeza. La muerte estaba totalmente arrepentida por lo que hizo, ella misma mato a los aprendices que un día quiso, pero el daño ya estaba hecho. Pero para su suerte, uno de sus alumnos había procreado una hija que heredo los poderes, la muerte se apiado de ella y la adopto. Cuando la niña cumplió los 12 la muerte le cedió su tarea en el mundo mortal, “alguien” desconocido le dio permiso de hacerlo, y ella, irónicamente murió mientras la chica que crio tomo su lugar. Retomando la idea de su madre adoptiva, “Contrato” nuevamente humanos para matar a otros que lo merecían, pero ella aprendió de los errores de su madre y solo busco aquellos humanos cuya existencia no tenia sentido, cuya alma no podría ser complacida con oro o poder, humanos que desearan ser útiles. A si fue como los Apprentices of Sadness llegaron a nuestro mundo, con la única tarea de eliminar la plaga de personas que no merecen el regalo de la vida. Y ustedes se preguntaran ¿Qué poderes me da la muerte al ser un Sadnees? Realmente nadie lo sabe con certeza, pero hay muchas personas en el mundo que han visto algunos. Shadow travel: Es tal vez el que todos desearíamos, viajar por las sombras y la oscuridad. Shadow Spy: Que las sombras sean tus ojos y tus oídos. Nightmare: 5 minutos de invencibilidad, sin dolor, sin heridas y sin posibilidad de morir ¿Suena bien no? Spirit of Dead: Es el poder más característico de los sadness, es el alma del usuario tomando forma de un arma o tomando posesión de algún objeto para realizar el asesinato, puede matarte de cualquier forma conocida, desde una embolia cerebral hasta partirte en 2. www.paranormal-portal.com “ Cuando Drapek leyó lo del Spirit of Dead pensó inmediatamente en la espada que el chico saco. Su arma luminosa podría ser ese poder y la forma en que desapareció podría ser el Shadow Travel. — No, esas son tonterías — Recapacito Adriana mientras tomaba el pequeño papel con la dirección y el nombre. — Pero aún a si investigare más, por algo tú nombre esta en este sobre León Dawsky — Pronuncio la detective…
Esta muy interesante y sobretodo misterioso (y solo es el prologo, ya quiero leer lo demás). Te aconsejo que escribas en párrafo, para así facilitar la lectura (bueno ese es mi punto de vista ^^) Como: La noche fría no parecía molestar a la detective Adriana Drapek, sus suaves dedos movían su negro cabello que ocasionalmente se interponía en su vista. Se mantenía quieta con un café en la mano, esperando cómodamente en el interior de su auto. También que describas un poco los personajes (aunque creo que eso lo harás mas adelante, ya que este es solo el prologo). Se ve muy interesante, gracias por invitarme. Espero que no te moleste mis sugerencias y si puedes, me avisas cuando este el próximo capitulo, me encantaría leerlo. ¡Hasta la próxima!
Aqui la continuacion, espero sea de su agradado y cualquier comentario constructivo sera bien recibido, disfruten la lectura. Capitulo 1 “Conociendo al enemigo” Con un cigarro en la mano Drapek esperaba en la calle continua a la preparatoria Johnson Cimker, parecía algo impaciente, ya la campana había sonado 2 veces y no había rastro de león. — ¿Enserio estoy haciendo esto? — Se preguntaba Drapek aún confusa con lo que había leído de los Sadness. Por tercera vez la campana sonó y un grupo de estudiantes salió, ha diferencia de las veces anteriores el chico que Drapek buscaba se encontraba entre este grupo. Arrojando el cigarrillo al suelo Drapek salió disparada buscando al joven. — Disculpa —Interrumpió la charla de León con otra chica. — Bueno Leo, te dejo, nos vemos en la noche — Pronuncio la chica antes de darse vuelta y marcharse tras la intromisión de la detective. — ¿Tu eres León Dawsky? — Cuestiono la detective cuando la chica se marcho. — ¿Quién pregunta? — Soy la detective Adriana Drapek, me gustaría charlar contigo — Respondió Adriana con la placa en mano. — Si es por el incidente en la primaria, eso ya estaba claro con el anterior detective — Respondió Fuertemente el joven. Mientras el joven hablaba la detective no pudo contener la curiosidad de mirar la mano derecha del joven, estaba vendada con varias capas, cualquiera que fuera la lesión era algo grave. — Del incidente no tengo conocimiento, pero déjame invitarte a tomar algo — Exclamo extrañamente amable la detective. ∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞ León era un muchacho en apariencia común, ojos cafés, cabellos castaño, no parecía salir de la apariencia de un estudiante ordinario, incluso con una chamarra de mezclilla y pantalón negro no resaltaba mucho. Drapek no creía que este chico fuera un Sadness, claro si es que existían. — ¿Qué desean? — Interrogo una camarera a León y Drapek que estaban sentados de frente y con la luz de la mañana alumbraba su ventana. Raramente el joven pidió tomar un café y no una cerveza como esperaba Drapek. — Un café con leche, mucha azúcar y muy cargado — Pidió León con cierta seriedad. — Lo mismo que el joven — Drapek también necesitaba algo caliente. — Su orden estará lista en unos minutos — Dijo la camarera antes de marcharse. — Entonces oficial, ¿De que quería hablar? — Ayer — Explico Drapek bastante seria— El doctor Josep Yansky murió repentinamente — ¿Cree que yo lo hice? — Tal vez antes deberías preguntar ¿Quién era? Seria lo más indicado. — Dijo Drapek con una sonrisa. — El era un asesino, todo el país lo sabe — Respondió muy confiado. — Tal vez, el solo quería ayudar a los niños a sanar — Comento Drapek algo complaciente. — ¡El era un borracho irresponsable! — y ¿Cómo sabes eso? — Son rumores que corren en internet — Aquí esta su orden — Interrumpió la camarera dejando 2 tazas de café sobre la mesa. — Muchas gracias — Respondió Drapek antes de que la camarera volviera a marcharse. — León, ¿Qué tienes en la mano? — — Practico Kit boxing, tengo la muñeca amoratada — Respondió León dando un sorbo a su café. — ¿Puedo ver? — No es nada especial, de hecho ya no duele — Respondió León quitándose las vendas de su mano derecha. La mano de León no tenia ninguna singularidad, inclusive Drapek la tomo para sentirla, una mano humana normal. — ¿Entonces detective? — Interrogo nuevamente León. — No pasa nada — Dijo Drapek soltando su mano. —Por cierto ¿Sabes como murió Yansky? — Agrego retomando la compostura. — Le dio un ataque al corazón ¿no es a si? Drapek terminaba su café cuando su teléfono interrumpió la charla con León. — Bueno… si… de inmediato — Fue lo alcanzo a decir antes de terminar la llamada — León, lamento terminar nuestro encuentro a si, pero me tengo que ir — Explico Drapek pidiendo la cuenta. — No sé preocupe detective, entiendo — Contesto león poniéndose de pie. — En todo caso también tengo que marcharme — Agrego tomando sus cosas y dejando la taza vacía sobre la mesa. De inmediato león dejo el restaurante, Drapek quedo algo sorprendida por la actitud de león, en principio dura pero más tranquilo después de un rato. — ¿Cómo demonios sabes que Yanski murió de un ataque al corazón si ni la prensa lo sabe? — Se pregunto Drapek mientras veía partir a león, era una última pregunta que no alcanzo a formular. ∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞ Ir a restar a otra doctora no era la mejor forma de acabar el día, pero Drapek tenia que hacerlo, inclusive si tenía que ir al hospital más alejado de la ciudad. — ¿Robar y vender bebes será tan buen negocio? — Se cuestionaba Drapek mientras subía el ascensor al piso de maternidad. Drapek salió de la caja metálica y buscando entre el pasillo esperaba toparse pronto con la doctora, no paraba de pensar que podía motivar a una mujer a quitarle a otra la felicidad de ser madre, al menos por ahora intentaba mantener lo de León y Yansky lejos de su mente. — Este seria el trabajo correcto para los Sadness — Pensaba Adriana mientras veía las incubadoras y seguía avanzando. — Lastima que sean un mito — Drapek temía que la doctora le viera y se asustase, ella resaltaba bastante entre tantas enfermeras y padres, su negro y largo cabello acompañado de sus ojos azules eran principalmente lo que llamaba la atención de otros, además su abrigo negro no le ayudaba a confundirse entre lo blanco del hospital, pero para su suerte, la doctora Joselyn Amerky tenía su propia oficina al final del pasillo. Adriana entro a la oficina sin precaución alguna, después de todo iba a arrestar a la doctora, no a hacer una cita. Una escena y un rostro familiar se mostraban dentro de la oficina, pero la escena era ciertamente más bizarra que la vez pasada. La doctora Joselyn estaba de espaldas en su escritorio, con sus bragas en los tobillos y León yacía sobre ella con la mano izquierda en su cuello, con la mano derecha levantada y una espada luminosa que iniciaba desde su muñeca. — ¡¿Qué demonios haces aquí?! — pronuncio León bastante sorprendido por la intromisión de la detective. Drapek solo cerró bruscamente la puerta de la oficina para evitar que alguien más viera lo que pasaba dentro. Aprovechando la distracción la doctora arrojo a león contra la pared, bajo de su escritorio e intento correr a la detective, pero termino tropezando con la lencería roja que limitaba su movimiento, por el miedo y la confusión termino arrastrándose a los pies de la Drapek lo más rápido que pudo. — ¡Por favor ayúdeme! — Pronunciaba la alterada mujer que se arrastraba . León se reincorporo y se acerco bastante molesto a la doctora. Drapek se mantenía totalmente paralizada, la situación era demasiada extraña para ella, más aparte estaba cautivada por la belleza del arma de león, parecía ser la Aurora Boreal saliendo en su brazo. León se acerco a la doctora, la tomo del tobillo y la jalo a si el, la doctora indefensa en el suelo solo vio como león levanto la mano y paso la espada por su abdomen, como con Yansky, el arma no dejo ninguna herida, pero la victima había muerto. León alcanzo a ver que la puerta se abría, corrió hacia la Detective mientras su arma se desvanecía y la tomo bruscamente de la mano. Una enfermera había ido a que la doctora firmara algunos papeles, pero solo vio el cuerpo de esta en el suelo…
Capitulo 2“La primera cita”El viejo almacén Bustry había sido el mercado más grande de la ciudad, pero creció tanto que tuvo que mudarse de cede, ahora solo era un lugar abandonado… La única luz que entraba era la de la luna de medianoche. Entre el viejo bar del almacén las sombras se movían bruscamente para abrirse poco a poco y dejar solidificarse 2 personas. — ¡¿Qué rayos pasa?! — Pregunto Drapek muy alterada al darse cuenta que no estaba en la oficina de Joselyn. — ¡Tu, tu eres un Sadness! — — ¿Qué? ¿Cómo sabes de eso? — Respondió León ciertamente tranquilo. — Lo leí de internet, pero creí que era una maldita mentira ¡Debo estar volviéndome loca! — Comento aún muy alterada Drapek mientras tomaba asiento en un sillón viejo. — Una detective que toma información de internet no es muy profesional — Respondió León acercándose a un viejo mostrador. — Ya ves, resulto ser real y estoy segura que llegamos aquí con el Shadow Travel — Dijo Drapek buscando calmarse. — ¿A si que conoces los poderes? — Comento león con una sonrisa. — En todo caso creo que ya sabes todo lo que hay que saber — — No, conozco todo acerca de ustedes y sus poderes, pero todavía tienes que explicar que hacías encima de la doctora — Exclamo Drapek mirando molesta a león. —Bien, creo que es justo — índico león sentándose en el mostrador. — Como sabes, mi tarea es matar humanos que no merecen el regalo de la vida, la Doctora era una de ellas. Había matado a muchas mujeres con tal de robar a sus hijos, había roto sueños y había lucrado con la vida. La Doctora estaba sola en su oficina y estaba masturbándose muy cómodamente… — — ¿Son necesarios esos detalles? — Interrumpió Drapek. — Tú querías explicaciones, ahora, yo llegué por atrás pensando que podía matarla de un ataque cardiaco, pero la doctora entro en clímax y recargo la cabeza, entonces me vio y salió corriendo, la tome del hombro y la arroje al escritorio, pero comenzó a patearme la muy maldita y los tacones si que duelen, ahí use mi Spirit of Dead pero seguía sin poder acercarme, subí en ella y ahí tu interrumpiste — Comento León observando una puerta abierta en la habitación. — Es el segundo sospechoso que muere de un ataque cardiaco cuando yo iba a restarlo, ¿Cómo explicare eso? — Comento Drapek Recargando la cabeza en el sillón. — Eres una rompe corazones —León rio. — Me caías mejor cuando eras serio — Dijo Drapek, aún molesta. — Si, uno tiene que guardar las apariencias — Contesto león a lo que decía Adriana. — ¿No sé supone que la muerte solo elije gente seria? — Interrogo Drapek, algo confusa por la actitud tan cambiante de león. — Era serio, tenía todo lo que necesitaba un alumno de la muerte, pero cuando me volví sadness todo cambio, por fin me volví útil y ahora soy feliz ayudando. — Comento León algo cabizbajo. Un pequeño silencio reino tras la ultima preguntaba de Drapek, había tocado una fibra sensible de león, pero su curiosidad era mayor y sin pensar ella realizo la pregunta que pensaba jamás formularía. — ¿Cómo te volviste Sadness? — Interrogo Drapek bastante seria. —Hace 4 años yo iba a recoger a mi hermana a su escuela — indico seriamente—, pero unos locos entraron antes que yo, llevaban armas y amenazaban con matar a todos, la policía intervino inmediatamente, pero, no fue a tiempo, cuando los vándalos fueron abatidos entre como loco evadiendo a los policías y rehenes, pero mi hermana había sido de las pocas victimas — Relato León con la voz entre cortada. — Pocos días después intente suicidarme, casi lo logro, entonces la guía espiritual me ofreció ser sadness, y a si me tienes enfrente de ti. — Comento León algo triste y con los ojos húmedos. — Lo siento mucho — Respondió Drapek arrepentida por preguntar — No te preocupes —Por cierto ¿Qué es la guía espiritual? — Interrogo Drapek sin ocultar su curiosidad al interrogar a león. — No que, si no quien — Explico León. — Su nombre es Miranda Zabaleta, ella es por decirlo de algún modo la representante de la muerte en el país, una mujer muy seria, muy fría, con mucha elegancia y muy hermosa — — Suena a que estas enamorado — Comento Drapek buscando animar a león. — Ella es mucho mayor que yo — Respondió león — A todo esto ¿No tenias que ir a arrestar a Amerky? — — ¡Demonios! De todas formas esta muerta, ya deben haber llamado a otro oficial — Respondió Drapek fastidiada por olvidar algo tan importante. — Este almacén es nuestro escondite, es algo raro, un par de minutos aquí son horas afuera y los minutos son apenas segundos — Dijo León insinuándole a Drapek que el tiempo no era el mismo afuera y dentro del almacén. — Ven, te dejare en el baño de la zona de maternidad, de ahí has lo que tengas que hacer — Refunfuñaba león a la vez que se acercaba a Drapek. — Alto, antes que nada, quiero seguir hablando contigo — Dijo Drapek negándose acompañar a león. — ¿Dónde nos podemos ver? — — Ven por mí mañana a la escuela, ya sabes a que hora salgo — Respondió León a la vez que tomaba a Drapek de la mano. Ambos cuerpos se consumieron en la oscuridad y nuevamente, cuando Drapek abrió los ojos su ubicación había cambiando. Ciertamente estaba en un baño, pero León ya no estaba ahí. — Entonces León, es un cita — Pronuncio Drapek como si el estuviera escuchando…
Aqui el tercer capitulo de la serie, espero lo disfruten. Gracias por leer. Capitulo 3“El puente que unió nuestros mundos” La campana de la preparatoria sonó a la misma hora que el día anterior. Adriana no se tomo la molestia de bajar de su auto, solo esperaba que león le viera. Unos golpeteos en el cristal la sacaron del transe en el que estaba. — Debes invitarme un café — Pronuncio León mientras Drapek le habría la puerta del auto. ∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞ Con un café en mano Drapek leía el periodo mientras que león jugaba con los paquetes de azúcar. — ¿Qué paso ayer con la doctora? — Comento Repentinamente León. — Nada, los forenses dijeron que el corazón estaba débil, que cuando se masturbaba la adrenalina rompió algunos vasos sanguíneos, eso causo un infarto que derivo en la muerte. — Respondió Drapek aún mirando el periódico. El silencio se mantenía, Drapek tenia muchas preguntas que hacerle a león, y el chico no tenia ni idea el por que estaba tomando un café con alguien que le apunto con un arma y le había estorbado para hacer su trabajo. — Espero que estés feliz, el capitán ha empezado a llamarme “La rompe corazones Drapek” — Interrumpió Adriana dejando el periódico de lado. Una ligera risa salió de león tras oír lo que dijo Adriana. — ¿Te puedo hacer una pregunta? — Interrogo león dejando de lado el pequeño chiste. — Claro, ayer yo te hizo muchas — Respondió Drapek dando un sorbo a su café. — ¿Cómo sabes de mi? — — Ya te dije, lo leí en internet — ¿Pero como? Buscaste “Espada luminosa saliendo de un chico” — Continuaba león con cierto tono sarcástico. — No, aún que si me registre en muchos foros paranormales para hacer preguntas, de eso no obtuve nada — ¿Entonces mágicamente te topaste con algún articulo? — Una llamada anónima entro a mi oficina, me cito en las canchas de tu escuela y dejo el paquete con los datos de los sadness, sus poderes y tu nombre — ¿No te da curiosidad saber quien te dio la información? — Interrogo León algo curioso por la actitud de Drapek ante el informante. — Claro que si, ya he pedido que un técnico revise el origen de la llamada y busque huellas digitales en los papeles, pero no hay nada — Respondió Drapek dando otro sorbo al café. — ¿Por eso querías hablar conmigo? — En parte, quien quiera que me haya informado a mi, sabe mucho de ti y los tuyos — Genial —Rio león— tengo mi propio acosador — Eres al primero que escucho decirlo con tanta felicidad — ¿Crees que podría intentar dañarme? — No, en definitiva no, si me entrego la información era por que no quería ensuciarse las manos, me entrego la carga de atraparte — ¿Me arrestaras? — — Y ¿Decir que eres un alumno de la muerte? ¡Si no estoy loca!, solo busco ayudarte El teléfono de Drapek sonó e interrumpió nuevamente la charla con león, ya era claro para león que Drapek estaba bastante interesada en el tema de los sadness. — Ese teléfono tuyo Drapek continuo con la llamada intentando ignorar a león que se posaba pensativo enfrente de ella, el asunto del informante parecía haberle causado un efecto negativo. — ¿Qué sucede? — Interrogo León cuando Drapek colgó el teléfono. — Un asalto a una armería, nada grave — Respondió Drapek guardando el teléfono. — ¿Nada grave? ¡Hablamos de armas! — Lo sé, el asaltante solo tomo un revolver y una cajá de municiones, me pidieron que estuviera atenta — Es buen momento para decirlo — Comento León bastante serio — No quiero que creas que solo por que me caes bien, dejare de hacer mi trabajo — ¿Te caigo bien? — susurro Drapek con intención de molestar a león. — Si yo llego primero ante un criminal, no te esperare — Le comento a Drapek bastante serio. — Espero que tú hagas lo mismo con los que ya tenga en custodia — ¿Crees ganarle al Shadow Travel? — Pues… — Intento decir Drapek al ser interrumpida por el teléfono de león. León contesto curioso su teléfono, el número estaba bloqueado y era raro que alguien le llamara Nada al otro lado de la línea, solo estática, ni siquiera una respiración o una risa. León ignoro la llamada pensando que era algún error de la compañía y colgó para seguir con su plática. — Bueno — Comento Drapek levantándose — es todo por hoy, creo que mañana te invitare a tomar otro café — Ojala se haga una costumbre Ambos salieron del restaurante, a seguir su vida como de costumbre, león tenia tarea y Drapek tenia que trabajar. Pero ciertamente la persona que más intranquila salió fue León ¿Quién podría acosar a un sadness? A un alumno de la muerte, ellos eran ley divina. ∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞ — ¿Qué haces aquí? — Pregunto Drapek a la sombra que se materializaba enfrente de ella. — Esta es mi escuela —indico león — Tengo derecho a estar en ella. — No a las 11:59 p.m. — Una amiga se quedo encerrada en la biblioteca estudiando — Explico León — y tu ¿Quieres tomar clases nocturnas? — El tipo de la armería pudo esconderse aquí — Entonces vamos — ¿Un asalto merece la muerte? — Interrogo Drapek algo confundida — ¿Quién dijo que lo matare? Revisare todos los salones con el Shadow Spy y cuando lo encuentre le daré un susto para que se entregue — Respondió León bastante confiado. — Esta bien, dime en que lugar esta y mantenlo ahí León cerró los ojos y se quedo quieto. Drapek le miraba curiosa cuando un olor a quemado salió de la nada. La venda que león llevaba en el brazo comenzó a quemarse sin razón y tras consumirse por completo dejo ver que una especie de tatuaje de 2 alas en la mano derecha. Lo más sorprendente del tatuaje era que brillaba con un verde intenso, como el de su espada. — El esta el salón 4-A, segundo piso, tal parece que esta durmiendo, iré por mi amiga y te alcanzare ahí — Lindo tatuaje — Interrumpió la partida de León — No es un tatuaje tonta, es el signo de la muerte — Comento León antes de desaparecer en las sombras. Drapek ignoro a león, desenfundo su arma y se adentro en la escuela, si era cierto que estaba durmiendo seria fácil arrestarle. En la biblioteca no había señales de algún trasnochado estudiante, león pensó su amiga podría estar cerca de la entrada. Tras recorrer la mitad del edificio león no encontró a una chica estudiando, pero encontró un transmisor de onda corta activado — ¡Drapek! — Fue en lo primero que león pensó al darse cuenta del engaño. Por alguna razón no pudo usar el shadow travel para llegar al salón, tuvo que aparecer en las sombras del pasillo. La luz que salía del salón era demasiado intensa para solo ser generada por focos. Una habitación alumbrada a sí era inaccesible para león. El solo corrió al salón y se encontró a Drapek forcejeando con el asaltante…
Capitulo 4“Un Destino Inexorable” — ¡Drapek! — Grito León activando el Nightmare El único cambio notable era que sus ojos y la marca de la muerte comenzaron a brillar intensamente con un verde neón. León corrió contra el asaltante y lo arrojo contra el pizarrón, Drapek cayó al suelo para evitar la acción de león y rodo unos metros. La capucha que portaba el asaltan cayó tras el fuerte golpe, aún mantenía el revolver en la mano y eso era un peligro exclusivo para Drapek. La chica se levanto y apunto inicialmente su arma contra león, aún que parecía saber que las balas no le harían daño a si que cambio de objetivo a Drapek. — Larissa — Susurro león al darse cuenta que conocía a la agresora — ¡¿Qué te pasa?! — ¿La conoces? — Interrumpió la detective — ¡Cállense!— La chica que apuntaba su arma contra Drapek era la misma que se marcho cuando Drapek hablo por vez primera con león, pero no parecía ella, estaba totalmente fuera de si. — Larissa, ¿Por qué haces esto? — Interrogo león con una voz suave. — ¡Tu León! ¡Mataste a mi hermano! — Larissa, no entiendes, es mi trajo — Gruño león molesto. — ¡Pudiste negarte! — ¡Algún otro aprendiz lo hubiera hecho! — Yo — Índico Larissa con un tono suave— solo quiero que pagues — Acto seguido 4 tiros salieron del revolver, los vidrios de la ventana se rompieron y Drapek solo hecho para atrás su cuerpo que parecía ya no controlar. Larissa fue corriendo contra la detective y le arrojo por ventana, mientras la detective caía ella disparo nuevamente para hacer 5 las balas que salieron del arma León corrió desesperado y arrojo a Larissa nuevamente, pero la ignoro y asomo la cabeza por la ventana para ver a Drapek. — ¡Adriana! — Grito el chico enfurecido León se giro y golpeo en la cara a Larissa, no podía matarla pero podía darle una paliza. Pero Larissa aprovechaba el estado de shock de león para evitar que cualquier golpe le diera, solo lo cansaba. — ¡5 minutos bastardo! — Grito molesta Larissa mientras sacaba una navaja de su cinturón y la clavaba en le pecho del muchacho. La navaja se enterró en el hombro izquierdo, pero eso solo ayudo a que león intentara atacar nuevamente a Larissa. Pero fue inútil, se detuvo en seco cuando Larissa le apunto nuevamente con el revolver, ya no podía contar con su Nightmare y en un salón tan iluminado el Shadow Travel no funcionaria. León solo se resigno, ya no tenia nada que hacer, pensaba que Drapek, que al menos intento protegerlo, había muerto por su ineptitud. — Hazlo ya Larissa — Pronuncio león resignado — Con gusto — Expreso feliz Larissa. — ¡uno! — Grito la chica cuando jalo el gatillo por primera vez. Cuando león la arrojo por segunda vez el tambor del arma dio la vuelta, tenia 5 disparos vacios antes de la sexta bala y ella tenia planeado disfrutar cada disparo vacio antes de la muerte del chico. — ¡Dos! — La sonrisa de la chica era tetrica y reflejaba su deseo de venganza— ¡Tres! — — ¡Cuatro! — Gritaba histérica Larissa, no podía creer que seria la primera mortal en matar a un sadnees y más haya, vengar a su hermano. — ¡Cinco estúpida! — Interrumpió Drapek Disparando su arma. La bala dio en el pecho de Larissa, haciendo que cayera y arrojara el arma. — Cinco veces me disparaste y solo me rozaste, hoy en definitiva no es tu día — Exclamo Drapek mostrando que su blusa tenia un rasguño. — Drapek — Susurro león — Tranquilo, ya he pedido una ambulancia, pronto te atenderán. — ¡Tu estas viva! — No te libraras de mi tan fácilmente —Reitero Drapek. Ya fuera de la escuela las patrullas, la prensa y las ambulancias no se hicieron esperar, y en una de estas era atendido León. — ¿Entonces que diremos? — Interrogo León revisando el vendaje de su pecho. — La verdad, la chica intento atraerte aquí para matarte — Respondió Drapek mirando todo el revuelo que causaron los disparos. — Muchacho, ¿Tú no eres el del incidente de la primaria? — Interrogo el capitán de la fuerza policial que venia a ver a Drapek. — SI — Respondió secamente — Te metes en demasiados problemas — Ellos vienen a mi — Rio león — y Drapek ¿Cómo estas tú? — Bien capitán, gracias — Perfecto, necesitare tu reporte más tardar mañana, iré a atender a la prensa — Exclamo el capitán fugazmente para dejar solos nuevamente a Drapek y León. — Ese incidente — susurro Drapek — Nunca me dijiste de el — Un maestro que abusaba de sus alumnos, llegue cuando intentaba abusar de una chica y el tipo se defendió, no sé bien como paso, recibí muchos golpes. El punto es que algunos niños me vieron golpeando a su maestro — Pienso que no haces bien tu trabajo — Siempre llego en mal momento o me interrumpen — Insinuó león — Disculpa, no era mi intención aquella vez — Tranquila. — Pronuncio León mirando las patrullas— Me tomare unos días libres, tal vez te gustaría que te diera los nombres de las personas que me asignaran esos días. — No, por algo te los dan a ti — Sonrió Drapek — Eres una tristeza necesaria — — ¿Aceptas lo que hago? — Interrogo León — Llámame cuando regreses a la escuela, te invitare otro café — Exclamo Drapek mientras se daba media vuelta y dejaba solo a león…
Capítulo Final“Las memorias de otro mundo” En la azotea del departamento de policía y con un cigarro en mano Drapek perdía el tiempo, pero ella los disfrazaba de momentos de Reflexión. — Buenos días señorita Drapek — Escucho Detrás de ella — Usted… — Mi nombre es Miranda Zabaleta, he de suponer que un alumno ya le ha hablado de mí — Pronuncio la hermosa mujer que vestida de negro que se acercaba a su lado. — Si, a ¿Qué debo su visita? — Solo he venido a agradecerle por salvar la vida de uno de mis alumnos — Para nada, es mi trabajo — Respondió la detective arrojando humo — Una mujer orgullosa, eso me agrada, pero también he venido para entregarle un presente — ¿Qué cosa? — Esto — Pronuncio Miranda sacando una cadena de su bolsillo — La cadena de lágrimas — La cadena parecía de plata, pero era más reluciente y casi brillaba cual diamante, al final de esta unas alas como las del tatuaje de león adornaban la ya de por si hermosa cadena. — ¿Qué se supone que es? — Respondió Drapek tomando el regalo. — A la vez que castigamos malos humanos podemos premiarlos, la cadena de lágrimas es para los humanos que más han hecho por otros. — Yo no he hecho nada que merezca algo así — No, pero su padre me pidió que se la diera — ¿Mi-mi padre? — Tartamudeo Drapek. — Si, eso y en parte un gracias por lo de León — Sonrió Miranda — La cadena trae suerte y bienestar a quien la porte, las alas de Grijalva son de león que se ha encariñado con usted y de mi parte esto — Pronuncio tocando las alas — Usted podrá usar el shadow travel siempre que porte esa cadena — Indico Miranda — No creo que león quiera alejarse mucho de usted y a si será libre de venir a nuestra guarida las veces que desee. — Muchas gracias, ¿No hay problema con esto? — Interrogo confundida Drapek. — Claro que no, después de todo salvaste a un candidato — Reflexiono Miranda — Creo que hable de más — — Espere, ¿Qué es un candidato? — Interrogo Drapek muy insistente. — No creerás que los sadness solo existen para castigar, lo que hace la muerte es buscar su remplazo, león esta algo verde pero tiene futuro — ¡¿El podría ser la muerte?! — No ahora, pero si en algunos siglos — Exclamo Miranda observando las nubes en el cielo — Por cierto, tu padre te manda saludos, dice que te has convertido en una mujer admirable. Una parvada de aves voló sobre el edificio y Miranda desapareció con las escasas sombras que estas proyectaron, dejando sola a Drapek con sus pensamientos. — Mi padre — Pensó Adriana mientras arrojaba su cigarro a la calle — Al menos ahora se que te veré en unos años — Sonrió mirando las alas que adornaban su cadena