Aún puedo

Tema en 'Literatura experimental' iniciado por Kleopack, 13 Mayo 2013.

  1.  
    Kleopack

    Kleopack ♔ InFinyTis ღ

    Capricornio
    Miembro desde:
    6 Julio 2011
    Mensajes:
    529
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Aún puedo
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    443
    Aún puedo
    -:-:-

    En una pequeña habitación se encontraba una dama de unos veinte años de edad, desesperada buscando algún tipo de comunicación con su amor celestial, quién este partió la noche anterior.

    —¿Dónde te has quedado Antonio?—Se preguntó a sí misma la señorita.—¿por qué no llegas?—De nuevo se preguntó, pero esta vez más preocupada.

    Después de cuatro horas y media, cuando el reloj marcaba las 12:30 a.m se escuchó tres golpes fuertes en la puerta de entrada. La dama que se encontraba en la cocina preparándose un té, se percató y un mal presentimiento sintió.

    —Amor mío, abre la puerta por favor—dijo una voz masculina del otro lado de la puerta—estoy muy triste, y necesito confesarte algo—terminó de hablar el hombre.

    La joven salió de la cocina para abrir la puerta, sus ojos observaron a un hombre muy apuesto de traje negro, de un aspecto triste y preocupado—¿Qué te ha pasado?—Preguntó la dama intrigada.

    Su pregunta no fue contestada, por lo contrario el hombre se acercó a ella y guardó sus vergüenzas en la piel de la Dama, ella sin saber del problema correspondió su tristeza.



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    —Te amo—pronunció el hombre—perdóname por no ser un buen esposo—continuó—pero quiero que sepas, que soy el hombre más feliz estando a tu lado—le dijo.

    La joven se apartó de él lentamente para observar los ojos de él —deja esas palabras—dijo—tú sabes que yo te amo así y siempre lo haré, no importa lo bebedor y lo problemático que eres—terminó la dama, para soltar sus lagrimas y ser vista por su amado.



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    —Laila—susurró el caballero—aún puedo cambiar—dijo él—porque tú te mereces una felicidad—terminó de decirle, para posar su mirada en los ojos color celeste de su amada—y yo te daré esa felicidad.

    La joven quedo impresionada por la respuesta de su esposo,ya que ella nunca le escuchaba decir algo así de él.Y ahí en silencio se quedó detallando la mirada seria que él le mostró.
     
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