Salí corriendo de la casa bajo la lluvia escapando de su horrible y retorcida carcajada. Me detuve cuando sentí por fin paz, pero ya no podía sentir las gotas de lluvia cayendo sobre mí. Fue en ese momento en el que me di cuenta de que algo ya no andaba bien...
Supongo que esa repentina paz se debe a que su persecutor consiguió lo que buscaba, quizás asesinarle. No sé, me gustó, he hizo pensar un poco y bueno, también reflexionar sore el hecho de la paz que da la muerte, de no sentir nada como la lluvia. Aunque realmente sea triste acabar de esa forma, sobretodo pensando en que seguramente sus últimos momentos fuesen horribles. Estuvo interesante el micro.