Abres los ojos lentamente, solo para descubrir que te encuentras boca arriba en un suelo frío y húmedo, donde el agua te llega hasta las orejas, a tu alrededor no hay más que oscuridad. Sacudes la cabeza para despejarte, te levantas con dificultad para darte cuenta de que estas en medio de la nada. De repente, una voz capta tu atención, una voz familiar que te llena un cálido sentimiento de alegría, y frente de ti, logras divisar a lo lejos un pequeño rayo de luz blanca, caminas en dirección a aquella luz, pero cada paso pareciese que te aleja más y más, en medio de la confusión, te preguntas ¿Qué sucede?, sigues caminando y al ver aquella luz aún más distante, empiezas a desesperarte, cuando en medio de tu camino aparece una figura alta completamente esquelética, vestía una túnica negra que le llegaba desde la cabeza hasta los pies. -¡Bienvenido!- Dice la criatura cordialmente. -¿Tu- tú quién eres?- Logras decir mientras luchas para retener tu impresión. -¿Quién soy?, por el momento eso no tiene importancia, mejor pregunta sería ¿Dónde estás? Por un momento te quedas pensando, aunque te da curiosidad saber quién o que es el encapuchado, te importa más saber cómo salir de ese lugar. -Pues te lo diré.- Continuo la criatura.- Este lugar es un punto intermedio donde yo juzgo a las personas si fueron buenas, o si fueron malas. Y para eso pasaremos por cada momento de tu vida, cada alegría, tristeza, enojo, amor, miedo… bueno, para no hacer el cuento largo, reviviremos todas tus emociones. .Y, ¿para que pasaremos por todo esto?, ¿ porque juzgas mi vida? y ¡¿Porque estoy aquí?!.- Preguntas con algo de miedo, después de todo no sabes que te pasara si te juzga como buena o mala persona. -Solo volverás a ver tus acciones y revivirás sentimientos.- Empieza a decir la criatura mientras se aleja de ti a paso lento.- Ven, sígueme, es hora. Confundido, decides seguir a la criatura, después de todo no tienes ningún otro lugar a donde ir. Llegamos a una especie de pasillo, donde se encontraban varias puertas en fila. -Entraremos a cada una de las puertas, es muy importante que pongas atención a cada una de las emociones con las que te vas a encontrar, la primera puerta es Odio, pero ten cuidado, puede que no te guste lo que veras.- Dijo la criatura mientras abría la primera puerta y te pide que entres. Dudas un poco, pero finalmente te decides a entrar, el cuarto se encuentra completamente oscuro y detrás de ti, escuchas un portazo, la criatura había entrado y cerrado la puerta justo después de haber hecho la acción, después presiono un interruptor, y al instante una luz se prendió, aquella luz solo alumbraba una pequeña parte del cuarto, más específicamente, una jaula, que más bien pare una pequeña prisión con barrotes electrificados, o por lo menos, eso te pareció. -Acércate, no te podrá hacer nada.- Te dice la criatura. Te acercas temerosamente, y lo que vez en el interior de esta, es algo que nunca habías visto antes, era una criatura extraña pequeña, pero con una fuerza impresionante, eso solo lo sabes por el ruido que hacen sus golpes al impactar con los barrotes de su jaula, pero lo que más te impresiona son sus ojos, aquellos grandes ojos color rojo sangre. ¡¡Tu!!.- Dice la criatura con voz aguda que, por alguna razón, te causa un sentimiento que por el momento no sabes explicar. ¿Yo?- Respondes con un tono sorprendido. ¿Acaso hay alguien más, idiota?- Dice la criatura mientas por un momento se calma. -De seguro te preguntaras el porqué de mi encierro, y la respuesta es muy simple, ¡porque tú me metiste aquí!, siempre tratas reprimir el odio que sientes hacia ciertas personas, soy el sentimiento que tuviste hacia aquel maestro de secundaria que te reprobó por no haberle puesto una caratula a tu proyecto final o aquel odio que sentiste cuando viste a aquel hombre ebrio golpear a su esposa e hijas. Ooh pero no siempre fue así, no siempre me reprimiste, ¿recuerdas aquella vez que tu tío golpeo a tu hermana?, ¿aquella vez que no fuiste capaz de retenerme y te abalanzaste sobre él?, ¿recuerdas la hermosa sensación de tu puño impactándose contra su rostro?, ¿recuerdas su rostro desfigurado y ensangrentado? ¿¡Recuerdas lo bien que te sentiste!?... Hubieras sido una persona mas feliz si simplemente no me reprimieras, y sin embargo, me reprimiste con las personas que igual merecían tu castigo, de haber liberado tu odio con tu maestro o con aquel ebrio, yo no estaría encerrado, yo sería libre, y tal vez, solo tal vez, tu serias la única persona a quien no odiaría.- termina de decir y vuelve a sus actos violentos. Te quedas sin habla, todo lo que te dijo tu odio te deja pensando y reflexionas sobre otros acontecimientos que la criatura no menciono. -Bien, ahora te diré quién soy.- Te dice la otra criatura quien ahora te mira con indiferencia, tu logras ver las cuencas vacías en donde deberían estar sus ojos.- Yo soy el guardián de tus emociones, o mejor dicho, aquel que te juzga según tus acciones. -Pero, ¿porque me juzgas?.- Le preguntas de nuevo. -Todo a su tiempo.- Te dice el guardián mientras salen de aquel cuarto.- Pero ahora toca la siguiente sala. Más vale que te prepares. -¿Que pasara cuando hayamos pasado por todos los cuartos?.- Le preguntas desconcertado. -Llegará el momento de tu juicio.- Dice el guardián mientras de nuevo te da la espalda para avanzar a la otra puerta. Te asustas un poco por las palabras de aquella criatura, pero no tienes de otra más que seguir con las pruebas.- Sígueme.- Continua el guardián.- En el siguiente cuarto experimentaras las emociones más terroríficas que has tenido en toda tu vida. Así que debes de serenar tu mente, porque el siguiente cuarto, es el cuarto de Miedo, ten cuidado ya que él es una criatura espeluznante y le gusta aparecerse de repente, y si te logra asustar una vez, se meterá en tu cabeza, y te hará experimentar el terror absoluto, ¿Preparado? Tragas saliva y juntando todo el valor que tienes logras decir “si”. -¡Bien!, antes que nada, debo advertirte que esta vez no te acompañare, ya que tienes que enfrentar este reto tu solo.- Dice el guardián mientras te voltea a ver, tu solo respiras hondo y afirmas con la cabeza.- Excelente.- Continua el guardián y te abre la puerta del cuarto.- Suerte. Entras al oscuro cuarto, apenas das unos pasos dentro de él y ya escuchas la puerta cerrarse de tras de ti. La oscuridad reina una vez cerrada la puerta, empiezas a caminar a lo profundo del cuarto, cuando de repente una luz que empezar a alumbrar todo el lugar, pero la luz es parpadeante, a lo lejos a lo lejos alcanzas a ver una figura que cuelga del techo, la luz se apaga y dura así por unos cuantos segundos, se vuelve a prender solo para que puedas divisar una criatura horrible que se encuentra justamente en frente de ti, es una cabeza humana con tu misma apariencia, con una sonrisa enorme, 8 ojos saltones y sin cuerpo, solo 8 patas como de tarántula que salen de su cuello, la luz se vuelve a apagar. BUUU!! JAJAJAJAJA Continuara…
Auch, eso último sí que fue espantoso. Ver su cabeza misma convertida en araña, no debió ser agradable, pero bueno, en realidad nada ahí parece lindo, sino una pesadilla. ¿Qué sucedió? ¿Cómo es que llegó a ese lugar? Supondré una de dos: que se murió o que está teniendo una muy horrible pesadilla. Por cierto, la emoción del principio me pareció más bien ira que odio, pues las emociones que las causaron parecen injustas, esos momentos que más que odio impulsan a la ira por la injusticia, como por ejemplo ese hombre que golpeó a las mujeres. Pero tú eres quien escribe y sabe mejor xD Seguiré por aquí para ver cómo es que este personaje enfrenta su miedo. Saludos xD
Primero que nada, gracias por comentar!! ^^ Y pues, si el personaje murió o tiene una horrible pesadilla, se ira aclarando a medida que se desarrolle la historia(solo para mantener suspenso ewe). Y si, la primera emoción parece ira, pero generalmente relaciono mucho ambas emociones porque, por lo menos a mi me pasa, que el odio me lleva a la ira jeje. Gracias por estar al tanto! ^^ , todavía no escribo la parte 2, pero la tendré pronto!! ^w^
P.T 2 -BUUU!! JAJAJAJAJA.- Intenta asustarte aquel monstruo, pero, sorprendentemente para ti, ni siquiera te inmutas.- ¿Y esa rareza de que no te espantes?.- Continúa la criatura con voz chillona. -Me prepare mentalmente para no espantarme, el guardián me advirtió que si lo hacía, jugarías en mi cabeza.- Le contestas con voz calmada. -Jeje, que aguafiestas. Déjame adivinar, antes de mí, entraste al cuarto de Odio, ¿no es así? -Sí, ¿porque?- Le preguntas con un poco de intriga. -¡¿Sabes porque Odio se encuentra encerrado y porque yo me encuentro libre? Niegas con la cabeza. -¡JAJA! ¡Pero si es muy fácil! la razón de que yo me encuentro libre, es porque tú siempre me liberas, ¡¡eres un cobarde!!- Te dice la criatura mientras se trapa a la tus hombros, con una sonrisa perturbadora mientras te observa fijamente con esos ojos saltones, y en cada uno de ellos logras ver un acontecimiento de tu vida en donde sentiste autentico terror.- Siempre te quieres hacer el valiente, pero incluso ahora siento tu miedo, mi amigo. A mí no me engañas, y mucho menos a ti, todas esas ocasiones que intentabas enfrentarme, todas esas veces que te hacías el valiente, todas esas risas fingidas que hacías para burlarte de mí pero, siempre emergía para saborear tu dulce miedo, y su dulce y embriagante aroma emanan ahora mismo de tu tembloroso cuerpo.- Acerca su boca a tu oreja sin quitar aquella perturbarte sonrisa, para susurrarte las siguientes palabras.- Todas las noches yo te hago compañía, saboreando tu delicioso miedo, justo como lo estoy haciendo ahora.- Termina de decir mientras pasa su lengua bífida, como la de una serpiente, lamiendo lentamente tu mejilla. Después de eso, inmediatamente coloca su horrible rostro frente al tuyo, y en sus ojos, cual espejo se tratase, refleja tu rostro, que poco a poco se va deformando, en tus labios toma forma una sonrisa mórbida con largos y afilados colmillos, en tu cuello aparecen bultos que van creciendo, hasta que de tu piel salen ocho largas patas puntiagudas de araña, que se retuercen toqueteando tu rostro en repetidas ocasiones, y en tu frente y cienes, comienzan a salir ojos grandes y saltones. Solo fue cuestión de segundos para que te des cuenta que Miedo había tomado la forma de tu rostro. -Tu y yo no somos tan diferente, mi amigo.- Te dice con unas sonrisa inhumanamente grande, e inmediatamente te suelta para correr entre risas bajo el manto de la oscuridad. Te pones pálido y empiezas a temblar, aquellas palabras no las esperabas, sales a paso lento del cuarto de Miedo. Al salir el guardián se encontraba esperándote pasivamente. -¿Y bien, que tal te fue?- Te pregunta pacientemente. Pero tú no contestas, te encuentras aun perplejo por lo que acabas de escuchar, el guardián solo te voltea a ver. -Sígueme, es hora de tu siguiente cuarto.- Te dice mientras empieza a caminar en dirección a la siguiente puerta. -¡¡No!! ya no quiero estas pruebas, si me vas a juzgar hazlo con lo que hemos visto!!.- Gritas con lágrimas en los ojos. Te arrodillas poniendo tus manos en el suelo intentando retener las lágrimas. -Lo siento, pero debes de pasar por las 5 puertas que te corresponden, si no lo haces te quedaras aquí hasta que las enfrentes.- Te dice el guardián sin siquiera voltear a verte. -Pero no quiero.- Dices entre sollozos.- Ya no quiero revivir mis peores emociones y mis peores errores. -Tienes que hacerlo, este es tu castigo. -¿Castigo?,¿ castigo porque?.- Dices levantando la cabeza con un rostro de impresión. -Todo a su tiempo, ahora tienes que entrar al siguiente cuarto. -¡¿Porque no puedes decírmelo ahora?!- Le gritas al guardián poniéndote en frente de él. -Porque si te lo digo ahora, no me quedara de otra más que juzgarte como mala persona. -Y, ¿que pasa si soy juzgado como mala persona? -Todo a su tiempo, ¿estás listo para el siguiente cuarto? Bajas la mirada, te tranquilizas un poco, respiras hondo y aprietas los puños. -Sí, estoy listo.- Dices con voz calmada. -Bien, el siguiente cuarto es de Soledad, aquí tampoco podré acompañarte, pero no hay nada que temer, Soledad es tranquila, seguro que aprenderás mucho de ella.- Dice el Guardián mientras te abre la puerta.- Suerte Tu solo asientes con la cabeza y entras al cuarto y, como la otra vez, apenas unos centímetros dentro escuchas la puerta serrarse tras de ti. La luz se enciende con poca intensidad, apenas y puedes ver, hasta que una voz te habla dulce y tímida te habla desde un rincón del cuarto. -Por favor, siéntate.- Te dice aquella voz, es una voz femenina que curiosamente se te hace conocida. Tu solo le haces caso y te sientas en el piso, cuando justo en frente de ti aparece un gato negro que sale dudosamente de su escondite y se acerca lentamente a ti. Puedes observar los rasgos de aquel gato, es hermoso, corrección, hermosa, lo único que esta fuera de contexto son sus ojos, ojos humanos, pero eso no le quitaba la belleza, eran color verde y, por alguna razón te recuerdan a alguien, pero no logras recordar a quien. Aquel hermoso felino se sienta en tus piernas y se acurruca. Continuara...