Ya habia publicado esta historia bajo otro seudonimo en esta pagina NO ES ROBADO decidi ponerla de nuevo.Tube problemas con aquella cuenta y decidi terminar la historia y recien ahi publicar,la termine y quedo alli tirada y abandonada. Sueño numero uno: ahogándome Se miro al espejo, un nuevo día, iría al colegio, soportaría todo y volvería a casa, no importaba nada debería soportarlo después de todo era su vida, no habría nada que cambiar, ni su pasado ni su presente pero si el futuro, por eso estaba estudiando, aprobaría las materias que debía y cambiaria su vida, no podía soportar los golpes y las peleas con sus padres, y si quería hablarlos con sus amigas al menso con Renata siempre terminaba disculpándose y diciendo que no la culpaba de nada, su piro y se acomodo un poco sus bucles luego con cuidadosa paso la pintura de labios, se puso los aretes regalados de su abuela, miro que el delantal estuviera bien puesto, tomo su mochila y luego corrió a la sala de su casa, su padre la esperaba totalmente dormido y haciendo u geste con la mano le indico que pasar ella miro el reloj por última vez. << Hay tiempo>> se dijo mentalmente y luna Harris camino seguida por su padre. Solo tenía catorce, dentro de unas semana quince, de personalidad “especial” como solía decirle su madre, escuchando música en ingles de rod Stewart, los Beatles , roxette y muchas bandas mas no pudo despegarse de ese estilo de música, preocupándose demasiado pro conformar a los demás, y al mismo tiempo con un carácter fuerte, si la provocabas ella contestaba , si la lastimabas ella lloraba, le preocupaba demasiado lo que pensaban los demás, por lo tanto evitaba amistadas, amante de las letras y las películas romanticonas donde ujn chico te lleva en brazos y te dice que te ama, de la fantasía donde una mujer escapa de la realidad, y creo que eso es la apreté importante. Luna deseaba despernadamente escapar, no es normal que una chica de catorce años ande pensando en cosas como “si saliera por esa puerta…” o “si subiera las escaleras que llevan al techo” normalmente un pensamiento normal y común seria…”definitivamente ese chico estaba mirándome” o algo como “¡es cierto ese chico es lindo! ¡Lo agregare al facebook!” pero ella no estaba para eso, es mas se sentía ahogada las cosas se serian demasiado fuertes, como si todas las cosas estuvieran en su contra, la mente destrozada y cansada, no había nadie con quien hablar y eso era lo peor de todo. Se subió al auto luego de abrir y cerrar el portón luego de que el auto saliera a las calle, miro con cuidado el paisaje que servirá ante ella durante esas horas de la mañana luego cerró los ojos para dormirse era bastante intensa tener que ir al colegio , tenía dos amigas con las que se hablaba siempre , Renata y Gabriela. Renata era como ella callada y con una mente abierta a cosas nuevas, divertida e inteligente, feminista, y un estilo casi anarquista, a diferencia de luna escuchaba todo tipo de música ay al tener un carácter amigable tenía muchos amigos al igual que Gabriela, de mentalidad fuerte, aunque no pareciera a simple vista era algo misteriosa , luna ya lo había comprobado , jamás sabrías lo que ella pensaba de ti al menos que se lo preguntaras, al principio habían sido solo luna y Renata luego se les sumo Gabriela que le alegro mas diversión al grupo. Luna consideraba a ambas sus mejores amigas pero…últimamente ella se había distanciado sentía algo de culpa pero había pensado que eso le aria bien, se había pasado als vacaciones estudiando y jugando videojuegos, escuchando música y muy debes en cuando escribiendo, era bastante divertido para ella escribir cuando podía expresar lo que sentía. Pero cuando no podía hacerlo, se ahogaba con profundidad hasta que alguien le decía que no pasaba nada, extrañaba profundamente eso, crecer significaba dejar esas cosas. Por eso debía disimular, había llegado a tal punto que cuando quería gritar llorar y golpear su pared no podía, ni siquiera escondida entre sus sabanas. Cuando por fin la entrada de u escuela se hizo visible lanzó un suspiro y antes de salir se despidió de su padre con un beso en la mejilla. Al bajar luna miro a los lados y corriendo cruzo la calle con la mochila roja y plateada colgando de su hombro derecho, era bastante difícil, siquiera pisar ese lugar, camino derecho a la entrada pero antes de poder mirar siquiera cayó al suelo. —Mierda…—susurro abrió los ojos y se topo con un hombre de cabello negros sonriente y con unos ojos grises casi azules, sonriente extendió su mano y ella acepto. —Deberías mirar por dónde vas—una frunció la mirada y con los ojos chocolatitos ardiendo dijo. —¿yo…? ¡tú fuiste el que se cruzo en el camino! Se paró de golpe y sin mirar al muchacho siguió su camino, fue increíblemente rápido en un segundo estaba sentada en su asiento con la cabeza apoyada sobre la mochila. —Estas bien ¿no? – levanto lentamente el rostro encontrándose con Renata quien sonriente la miraba divertida. —Si ,solo me levante con mal humor – se giro viendo entrar a Gabriela sin decir nada y después tirar su morral arriba del banco imitándola completamente, rio divertida ante la acción y se acostó de nuevo arriba del banco para darse una mini siesta. Se durmió sin importar la clase de matemáticas o biología, solo mantenía los ojos abiertos y por dentro era todo lo contrario, lleno de lugares diferentes, que no tenían nada que ver con lo que escribía o sentían las demás personas. A la salida camino sin despedirse de sus amigas o de nadie ,se sentó en la parada esperando el colectivo que la llevaría a casa era más que seguro que discutiría con su madre, con su hermano o su padre, que llamaría a sus amigas pidiendo consuelo, perro ¿realmente quería hacer todo eso? No, nadie en su sano juicio querría Simplemente quería dormir, dormir eternamente, para siempre. La vida se había vuelto cansadora. Ya hasta respirar era pesado, estaba seguro que sus amigas le dirían “!estas siendo fatalista!” Pero luna estaba cansada, las piernas le pesaban y su cuerpo estaba cansado, y cada vez más el sueño la vencía. Se había convertido en un robot ahogándose en un vaso de agua. ¿Cómo despertar?¿cómo salir del vaso sin tratar de romperlo con sus manos? Era confuso porque ella lo había hecho así, porque ese camino había elegido pasar. Estaba dispuesta a darlo todo si hacia podía ser libre, de todas maneras nadie le ofrecería eso ¿no es así?... Poder escapar a esos lugares fantasiosos y perfectos que los libros de tapa dura le ofrecían, repletos de dibujos e imagines e ideas que las demás personas le dirían que eran estúpidos. Se había creado su propia burbuja de escape pero lamentablemente estaba a punto de explotar. Dentro de unos años terminaría el secundario, terminaría el secundario y finalmente vendría la universidad, estudiaría literatura o algo parecido, conseguiría un trabajo se casaría, tendrá hijos y moriría, y seria enterrada 20metros bajo tierra. —Linda imaginación- luna se giro de repente encontrando unos grandes ojos azules observándola- aunque yo te hubiera imaginado más feliz. —¿Quién eres tú?-luna lo observo de arriba a abajo, tenía el mismo uniforme que sus compañeros del colegio , el cabello negro revuelto, negando las leyes de gravedad, una piel pálida pero no tanto como la suya, unos dientes blancos, y una sonrisa altanera que removió su corazón, parecía más alto que ella. —Alguien que te conoce más de lo que crees ¿que dirías si yo pudiera darte lo que deseas?- se acerco a ella de forma peligrosa —Que estás loco—trato de pararse pero le fue inútil, su cuerpo no reaccionaba. —Buen intento…—el muchacho rio y ella no pudo evitar mirarlo, era l versión perfecta de modelo de ropa que se ven en las revistas. no pude evitar sonrojarme. — Como sabes lo que estaba pensando. —Eso te lo responderé pronto, solo recuerda lo que pensaste, ahora ve a casa- antes de que luna pudiera reaccionar estaba caminando de forma involuntaria apretó el botón y cuando el colectivo paro y abrió sus puertas bajo del mismo solo pudo pensar cuando se hubo alejado de ella. —¿Que fue eso…?—no pudo de parar de pensar en eso en ningún momento. —¿Cómo dejar de pensar en ello? Por un momento no se sintió ahogada. Tenia esperanzas de que esa oferta se cumpliera.
Sueño numero dos: el pasaje No pensar se había vuelto algo interesante, tenía la mente en blanco y en otro momento eso hubiera sido bueno pero, ¿podía realmente dejar de pensar? No, nadie podía hacer eso, no al menos por mucho tiempo, siempre hay algo que llama nuestra atención, al igual que no hacer nada, porque hacer nada es algo, es hacer algo. Se tiro en su cama mirando el techo un con el uniforme puesto y miro por al ventana, una parte de ella esperaba algo, que algo pasara. Que un meteorito callera y destruyera todo lo que conocía. En un suspiro bajo de s cama y fue a su pequeña biblioteca personal. “Alicia en el país de las maravillas” Ese libro al había acompañado siempre desde que de niña lo había leído en la versión infantil millones de veces hasta que en sus múltiples visitas a las librerías se había permitido leerlo en una tarde mientras su madre tomaba café y conversaba con su tía. Le encantaba como Alicia se relacionaba con lso personajes tan aparecidos a lso adultos y seguía desesperada su destino. Como deseaba ser Alicia, excepto la parte que despertaba. La parte del juicio sobre todo le recordaba a su vida. No poder explicarse a si misma ante los otros. Pero así deberá sentirse todo el mundo. Se relajo un poco y se tiro en el suelo a leerlo, sin importarle que el uniforme se le manchara con la tierra, al poco rato tenía su gato Félix tirado entre sus brazos y en un abrir y cerrar de ojos había quedado dormido. El cielo azul claro, una luna y dos soles haciendo acción en ella, era todo lo que alguien querría ver, el pasto que la sobre pasaba y hacia una cama acolchonada, unas sonrisa surco su rostro, la lluvia empezó caer no le importo. Se sentía en casa y desde la punta de su pelo hasta la punta de sus pies estaba relajada, sus manos se estiraron y tocaron al lluvia caliente que aprecia quemar su piel, el olor de las flores verdes con manchas moradas le inundaron la nariz. -¡Luna!-abrió los ojos de golpe incorporándose del suelo, su madre al veía entre divertida y curiosa, el gato se estiro en el suelo y luego con elegancia se subió a la cama y se tiro dispuesto a dormir de nuevo, luan sonrió ante la acción- luego no tienes uniforme – luan suspiro. <<Aquí vamos...>> todo que empezó con un uniforme sucio termino en que iba a hacer de su vida y luna escapo en sus pensamientos, tal vez estaba sensible tal vez no quién sabe, cada uno tiene su versión. Sinceramente no conocía a su madre, esta de su lado ¿o del lado de quien? , tenia preferencias por su padre, pero a ves tenía preferencias por su gato que parecía amarla. Así son las relaciones de todos los adolescentes ¿no es así? Al anochecer cuando estaba tirada en el patio de su casa en la mesa redonda, era curioso porque en cierta forma eso la relajaba. Ver la luna en meio de la rama de los arboles ocultándose y mostrándose de forma casi sensual. Las peleas la habían cansado y ni había estudiado, en cierta forma eso era bueno. Cerró los ojos y el recuerdo de esos ojos azules la atormento. <<¿Todo lo que yo deseaba?>> …<<daría todo lo que tengo por eso>> —Muy hermoso…- luna se paro sobre la mesa de golpe allí estaba el sobre la tapia de su casa sonriente, ya no tenia el uniforme ahora tenía un traje negro que para muchos hubiera parecido patético, el sentaba increíblemente bien. —Mierda…-susurro luna por reflejo, todo parecía increíblemente extraño, el hombre salto de la tapia y en dos paso estaba tomando las manos de luna, las dio vuelta mostrando la palma de las misma. —Este es tu pasaje fuera de este mundo de mierda….es tu elección. Una parte de luna grito << ¡di que no!>> El viento empezó a girar en torno a ellos, luna le miro a los ojos que una vez fueron azules y ahora eran rojos. —¿Qué elegís luna? ¿quieres venir a mi mundo? —Yo… Una marca empezó a mostrarse en la palma de su mano y sintió calor en la misma. —Si…quiero escapar- el hombre sonrió, por reflejo luna se aferro a él. Un circulo de líneas y estrellas lo rodeo luan cerró los ojos y antes de darse cuenta todo se volvió negro. Era increíble como su cabeza daba vueltas y vueltas, abrió los ojos y el pánico se apodero de ella, se giro y un campo lleno de nada solo pasto se presento ante ella, para el otro lado un bosque la saludándola. ¿Qué caminos seguir? << No volverá a casa>> pensó y se interno en el bosque, el hecho de que tuviera su camisón y una campera la asusto, el recuerdo de películas de terror en donde mujeres parecidas a ella eran asesinadas la ataco pero ignoro eso. —Es momento de ser valiente – se dijo y antes de que pudiera pensar algo estaba corriendo desesperada.