Hola a todos n_n Hace unos días una amiga mía me pidió que escribiera esta historia. Fue cuestión de horas terminarla, aunque me costó un poquito ordenar mis ideas xD Flaky, te dije que la haría. Yo cumplo lo que digo, así que aquí te dejo la historia n_n espero que les guste. No olviden dejar sus comentarios. Votos oscuros Aquella noche llovía a cantares. Las calles se veían iluminadas por la luz artificial que aportaban los altos postes de metal. El cielo estaba nublado, no había rastro de la brillante luna que solía asomarse por sobre los rascacielos en noches como esa. Era una ciudad verdaderamente activa; sin embargo, justo aquel día, estaba completamente sola. Él estaba allí. Era un ángel de tez clara, hermosos ojos azules como el mar y cabello rubio como el sol, se encontraba sólo en un peligroso y mugriento callejón de la ciudad. Lloraba abrazando fuertemente sus piernas con sus brazos, tenía miedo. Estaba realmente asustado. Las gotas de agua caían sobre su cuerpo sin parar, estaba empapado y expuesto a los peligros que nos rodean hoy en día. Justamente en ese momento, ella pasaba frente a aquel callejón. Era preciosa, de piel clara, cabello ondulado de color chocolate que llegaba hasta su cintura y ojos del mismo color. Cubría su delicado cuerpo con un vestido negro elegante, acompañado de un paraguas del mismo color. Al igual que él, ella era apenas una jovencita de escasa edad. Se acercó a él sin que éste lo notara. Se posó ante el ángel y con una sonrisa en su rostro, le tendió la mano. El rubio la miró confundido mientras sus lágrimas se mezclaban con las fulminantes gotas de lluvia que caían de aquel cielo oscuro. Sin que pudiera notarlo, ya empezaba a amanecer. —¿A dónde vas?, ¿Te puedo ayudar? Se quedó perplejo ante aquella dulce voz. Era hermosísima, como sacada de un cuento de hadas. La miró directo a los ojos, eran profundos y cultos, además reflejaban honestidad y dulzura. Tomó su cálida mano y ésta lo ayudó a levantarse, llevándolo a un hotel donde pudiera ponerse cómodo. —Y, ¿Cómo te llamas? —le preguntó sentándose a su lado, mientras éste se cubría con una gruesa colcha protegiéndose del frío. —M-me llamo Fernando —dijo tímidamente. —Mucho gusto Fernando, mi nombre es Marie —se presentó con una hermosa sonrisa dibujada sobre sus labios. Él también le sonrió. Se sentía a gusto estando a su lado, era como si tuviera mucho tiempo conociéndola. Se sentía tranquilo a pesar de estar con una completa extraña. En el cielo, cualquier ángel tenía terminantemente prohibido tener contacto con un simple mortal. Él había llegado a la Tierra por error, se encontraba perdido y sin posibilidad alguna de regresar a su lugar de origen. Ella, a pesar de ser un desconocido, no le dio importancia a este hecho y se mantuvo a su lado cuidándolo y enseñándole las cosas que solía hacer. Los dos entablaron una amistad que con el paso de los días se convirtió en algo más fuerte y profundo. Era mágico, pero a la vez estaban cometiendo un grave error. Él, sin darse cuenta, de aquella muchacha se empezó a enamorar. El ángel poseía un alma pura, libre de culpas y de deseos prohibidos. Ella, por su parte, era como cualquier otra persona normal. Asistía a fiestas y en algunas ocasiones, mentía para evitar una que otra circunstancia desfavorable. Los dos jóvenes poco a poco se encariñaron el uno con el otro, volviéndose inseparables. Esto, con el tiempo traería graves consecuencias. El ángel sabía en lo que se estaba metiendo, sabía que aquello lo llevaría a traicionar los principios de Dios, quién más tarde lo vería como un simple mortal como lo era ella. Estaba perdidamente enamorado de la muchacha de cabellos largos, era la primera vez que experimentaba aquello llamado “amor”. Se sentía feliz, ¿Quién diría que forjar aquel sentimiento sería tan agradable? Habían quedado en verse en el lugar de siempre, pero esa tarde de invierno, él nunca llegó. Lo esperó durante horas, sin obtener resultado alguno. Al día siguiente, ella asistió más temprano de lo normal. Esperó y esperó hasta que cayó la noche nuevamente. Estaba nevando, temblaba del frío. Hasta que, resignada, no le quedó más que volverse a su hogar. Pasaron los días y la joven muchacha asistía al mismo lugar, quedándose todo el día esperándolo, esperando al dulce ángel de ojos azules que, por primera vez en su corta vida, logró cautivar su corazón. El invierno era una estación bastante fría en aquella ciudad. De día el sol no salía, sumiendo las calles urbanas en una oscuridad constante. Sin embargo, ella permanecía sentada en el banquito de aquel parque. Lo que la castaña no sabía era que su ángel había sido devuelto al cielo, donde debía estar. En ese lugar él no podía verla, no podía saber nada de la joven que al igual que él, también cautivó su corazón. Se sentía triste, ya no era el mismo de antes. No quería seguir en ese lugar, aquel donde todos los humanos querían ir para conseguir “la vida eterna”. Pasaron los años y él permanecía en el cielo. Estaba cansado de hacer como si nunca la hubiera conocido, el rubio ángel quería saber de ella. Quería saber si aún pensaba en él, si aún podía recordarlo. Un día se atrevió a enfrentar sus principios con el objetivo de volver a la Tierra junto a su amada. Se presentó ante su superior, arrodillándose ante él sin atreverse a mirarlo a los ojos. —Sé a lo que vienes —le dijo aquel hombre seriamente— tu deseo será concedido, con la condición de que serás visto ante mis ojos como un simple humano pecador como lo son todos los demás. Allá sólo unos pocos hacen el bien, deberás controlar tus acciones si es que quieres volver aquí algún día. El joven asintió. Estaba dispuesto a abandonar su inmortalidad y todo lo que lo rodeaba en ese momento. Lo único que quería era estar a su lado, poder compartir con ella la corta vida que tendría de ahora en adelante. Cerró sus ojos, quedando en una oscuridad total. Cuando despertó ya estaba de vuelta en la Tierra, en aquel callejón oscuro donde todo comenzó. En seguida se dirigió al parque, podía recordar con exactitud el lugar donde iba a encontrarse con Marie. Corría sin importarle nada más, tenía la esperanza de que ella todavía lo recordase. Corrió durante un buen rato, hasta poder llegar al parque. Su corazón se aceleró, estaba emocionado, feliz, ansioso. Para su sorpresa ella estaba allí, sentada en el banquito de siempre vistiendo casi igual a como cuando se conocieron. Era exactamente igual, no había cambiado en lo más mínimo. Seguía siendo igual de hermosa que cuando la conoció. Marie tenía la mirada perdida, veía el piso fijamente, sin decir o hacer nada más. La miró con nostalgia, pudiendo así sentirse en paz por ese instante. Llenó sus pulmones de aire, pudiendo así relajarse. Se acercó lentamente, posándose ante ella. Le sonrió y le ofreció la mano, tal como lo hizo ella aquella noche lluviosa. —¿A dónde vas?, ¿Te puedo ayudar? Alzó la mirada. Sus ojos se llenaron de lágrimas, que en cuestión de segundos empezaron a correr por sus mejillas sin cesar. Se levantó de un brinco y lo abrazó fuertemente. Fue un abrazo que les pareció eterno, los segundos parecieron minutos y los minutos parecieron horas. Estaban en shock, ninguno de los dos decía nada, sólo se envolvieron con sus brazos el uno con el otro, pudiendo sentir sus entrecortadas respiraciones. Fue un momento increíble para ambos, no querían que acabara nunca. Al separarse ella lo miró a los ojos. Fernando colocó sus manos sobre las mejillas de la castaña, secándole las lágrimas cristalinas que aún no paraban de brotar de sus ojos color chocolate. Él se limitó a darle un dulce beso sobre su frente. Sin embargo, Marie sentía que algo no andaba bien. El ojos azules colocó sus manos sobre los hombros de la joven, “todo estará bien” susurró mirándolo a los ojos. Ella asintió con la cabeza y él volvió a tomar de sus mejillas, inclinándose un poco y dándole un dulce y breve beso sobre sus labios. Al principio pareció estar conmocionada, sin hallar una explicación por la que su amado había estado ausente por tanto tiempo. No le dio más vueltas al asunto, dejándose llevar por lo que el rubio hacía, alzándose un poco para poder besar sus labios nuevamente. Pasaron los días y ahora los dos muchachos parecían más una pareja, aunque él nunca le haya propuesto ser algo más que amigos. Ella, sin darse cuenta, de aquel muchacho se empezó a enamorar. Los dos se hallaban en el hotel donde se hospedaba el joven rubio. Afuera llovía, parecía nunca acabar. Los dos se sentaron en la cama, donde se dieron un beso apasionado. Una cosa llevó a la otra y de un momento para otro, se encontraban envueltos entre las sábanas. Ese día, lo prohibido se mezcló con el amor y se desató la furia del cielo. El tiempo corría rápidamente. Ya había pasado un mes desde ese día en el que se volvieron uno por primera vez. Sin embargo, los dos lo recordaban como si fuera ayer. Era muy felices juntos, hasta estaban pensando en casarse pronto. Fernando se había ido a vivir con su amada, donde vivían sin problema alguno. Llevaban una vida normal, ambos trabajaban y se esforzaban por llevar una vida aceptable. Justamente ese día Fernando no estaba en casa. Marie se encontraba en la cocina, preparando la cena para cuando el ojos azules volviera. Un hombre vestido de blanco irrumpió en el apartamento con un arma en su mano. Al verlo, la castaña se llevó una sorpresa: aquel hombre tenía un parecido increíble al rubio, sólo que este si poseía las alas blancas en su espalda. —“Tu falta pagarás, sufriendo, pensando, sólo culpándote. Dios se encargará de exterminar a la mujer de negro que trajo el pecado del deseo” —la apuntó con su arma y sin decir más, disparó. Cayó la noche y Fernando llegaba a casa luego de terminar un largo día de trabajo. Estaba agotado, lo único que quería era estar en compañía de su Marie. Abrió la puerta y sus ojos se abrieron como platos por lo que veía. Su corazón latía con rapidez mientras se formaba un nudo en su garganta. Corrió hacia ella y se agachó a su lado. La tomó entre sus brazos y la abrazó fuertemente mientras lloraba amargamente. No podía entenderlo, ¿Por qué? ¿Por qué justo ahora?, se preguntaba a sí mismo sosteniendo el cuerpo de su amada que yacía sin vida. —Te voy a dar toda mi vida a ti como lo juré ese día. Mi pecado contra Dios, todos mis actos de traición serán pagados con mi muerte, así que voy a morir por ti, creo que ese es mi destino… La miró a los ojos, notando que éstos se abrían lentamente y volvían a tener ese brillo que solía ver en ellos día a día. El corazón de la joven comenzó a latir lentamente, recobrando así la conciencia. Lo miró a los ojos y pudo ver que de ellos salían muchas lágrimas. Estaba confundida, ¿Acaso estaba soñando? —Marie, mis alas te entrego para que puedas vivir. Nunca olvides cuánto te amo —y sin decir más, su cuerpo se desvaneció en el aire, convirtiéndose en arena. Lloraba. No podía creer lo que acababa de suceder. Ahora podía entender porque Fernando se ausentó tanto tiempo. Él nunca le dijo la razón por la cual se alejó de ella por unos cuantos años. Un ángel caído no volverá, una novia lo espera vestida de negro. El tiempo pasó pero no renunció. Dentro de ella guarda aquel legado, no lo sabe pero el pecado crece dentro, buscando el fruto que nadie probará hasta el día en que nos volvamos a encontrar. FIN ------------------------------------------------------------------------------------- Espero que hayan podido comprender el final, es algo confuso pero fue así como quise expresarme :3
Mentirosa..... hermanita eres una mentirosa termine llorando igual TT^TT Me encanto la historia, tiene muchos sentimientos y es muy profunda, me encantooooo. Que cruel fuiste con la pareja cuando los separaste... pero ese fruto prohibido que le dejo Fernando, quizás le brinde un poco de alegría a Marie y estoy segura que Dios los perdona y los deja reunirse otra vez pero en el cielo ^v^ También me encanto tu forma de redactar y como utilizaste a los personajes, fue genial, no encontré faltas de ortografía. Espero pronto tu próxima historia ♥♥♥Nos vemos... ♥ Sayonara!!♥♥♥
¡Vaya! :O Ha estado genial ;) De verdad que me ha encantado y he podido comprender el final^^ jeje Realmente se notaba lo que sentían los personajes :O Había momentos hasta en los que yo he experimentado sus sentimientos. Eso es FANTÁSTICO *-* Te felicito de verdad =) Muy buena historia y muy buen escrito^^ Además el tema muy original, un angel caído, wuau! jaja Gracias por invitarme a leer Un abrazoo JessCullen
Omg! Que belleza *----* aunque demasiado puntos :3 debes tmbien utilizas el punto y coma, me encanto, me encanto. Awww, fue muy bello <3. Me encanta tu forma de escribir, te envidio T_T ya la proxima dejame darte otra inspiracion para que vuelvas escribir. Sumamente fantastico, sigue escribiendo asi. Por cierto, ahora que lo vi bien unos pequeños errores, pero nada del otro mundo es mas ni se notan xD Gracias Vita :3
¡Queeee bello! simplemente lo comencé a leer y ya no pude detenerme, Vita de verdad que todos los sentimientos plasmados en la lectura lo hacen sencillamente increíble, sigue así amiga :)
¡Muchas gracias a todos! De verdad me alegra que les haya gustado n_n es una historia con un final bastante triste, si. Pero dejé todos los sentimientos de los personajes plasmado en la escritura. Me inspiré bastante para escribirlo y me llevó sólo horas terminarlo. Gracias por los comentarios n__n lo aprecio mucho.
Vaya... no tenhgo palabras... que triste y bella historia al mismo tiempo. Te felicito. Me ha gustado mucho tu forma de narración, y fallos ortográficos no he divisado... tampoco he prestado atención a ese detalle ya que los acontecimientos me hacian pensar en coomo continuaría la siguiente línea. Me ha gustado muchisimo. Escribes realmente bien. Un dulce saludo: Sksh
genial!!! awww me hiciste llorar! dios nunca pense eso, si hice mis suposiciones pero llegar a esto....estubo waaa lindo dulce tan awww lo ame te lo robare >:D bueno....un angel que lindo pense que ibas a poner un hombre cualquiera pero veo que te basaste en angeles...aww los adoro y la chica...una dulzura pero como dicen el amor no se controla, solamente nace no crees asi vita *mirada picara* xD. tu narracion me ha gustado bastante, gustado, encantado!!!! a sido estupenda!! digan de ti!!!! la parte que me mato fue.... podrecita..pense que se iba a matar...pero como digo, si ese ser amado muere por alguna razon o algo asi no debes matarte porque el dio la vida por ti y el no desearia eso ^^ explendido escrito.....*Se para y aplaude* te quiero!!!..besos...abrazos... Risa-chan
¡Santos frijoles saltarínes Batman! Dios Amore que te puedo decir, no esperaba menos de tí, como ya te lo dije antes me haces sentir muy orgulloso, eres una gran escritora. Tú narración esta bastante bien y la historia estuvo hermosa pero triste, me fascinó *_______________* Gracias por invitarme, espero una invitación a tus demás FF, me encantan. Por cierto por ahí vi unos dedillos pero nada malo ^^ PD: TE AMO.
Ahhh Vita tiene el final perfecto para mi fue contada muy bien, buena narración y sin faltas sin embargo el final fue el mejor ese final que lo tomo como agridulce para mi fue lo mejor en vdd pude sentir eso que describias, como se sentian , sus sentimientos, y ahhh vdd amor!!! fue muy emotivo y me transmitió muchooo, gracias por la invitación se te quieree :) saludos.