Más Dulce que el Chocolate

Tema en 'Prince of Tennis' iniciado por Haru_no_Inu, 28 Abril 2009.

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    Haru_no_Inu

    Haru_no_Inu Guest

    Título:
    Más Dulce que el Chocolate
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    3291
    Más Dulce que el Chocolate

    Aloha.... ¿como estan?... espero que bien, bueno a lo largo de todo lo que e leido se me ha ocurrido este fic que espero que les guste.... bueno aqui los dejo con el primer capitulo....disfruten ;)

    Episodio 01: ¿Cómo Hacer un Chocolate?​

    Despertó como todas las mañanas, su largo cabello color marrón había sido trenzado en una sola coleta para evitar enredos en el. Se acerco a la ventana para mirar el clima, parecía un lindo día. Se fue entre bostezos al baño del cual salio después de un rato, con una toalla el cuerpo se dirigía de regreso a su habitación, pero antes se detuvo para mirar el calendario y la fecha del día era nada más ni nada menos que 14 de febrero, era San Valentín y no había preparado ningún chocolate para sus amigas y ni siquiera para “él”.

    — ¿Cómo se me pudo olvidar algo tan importante?... Que tonta – Agacho la cabeza y deprimida se dirigió a su cuarto.

    Miró su reloj para ver si no se le estaba haciendo demasiado tarde para la escuela y pudo notar que la fecha decía claramente 13 de Febrero, no podía creerlo se había pasado de despistada, había visto mal la fecha en el calendario y no sólo eso ella era la que había marcado la fecha exclusivamente para no confundirse. Suspiró. Ahora miró la hora y de hecho se le estaba haciendo tarde, se vistió lo más rápido que pudo, se hizo sus características trencitas y colocó su singular adorno de flor, bajo corriendo las escaleras, tomo su desayuno y partió a la escuela.
    De camino iba contando con sus dedos cuantos chocolates debía preparar para el día de mañana, de pronto una estrepitosa voz la llamaba eufóricamente.

    — ¡Sakuno!... ¡¡¡Amiga!!! – Se lanzo sobre ella para abrazarla.
    — Tomoka… ¿Por qué tan feliz? – Pregunto mientras se safaba del abrazo de su hiperactiva amiga.
    — ¿Cómo que por qué? – La miró para luego comenzar a dar grandes gritos – ¡Mañana es San Valentín y le voy a dar un chocolate lleno de amor a mi Ryoma-sama! – Giraba y giraba feliz.
    — ¿Eh?... Con que era eso – Bajo la vista – Es cierto a Tomoka también le gusta “él” – Pensaba tristemente, después de todo era su mejor amiga.
    — Pero supongo que tú también le darás uno a Ryoma-sama – Le sonrió pícaramente.
    — ¿Uh?... Tomoka que dices… Yo no… - No pudo evitar ponerse roja.
    — No tienes porque avergonzarte, si eres tú no me importaría cedértelo… Jajaja – Rió mientras continuaba con su camino.
    — Tomoka… - Suspiró, su amiga no tenía remedio.

    Ambas caminaban mientras charlaban, bueno realmente la que hablaba y hablaba era Tomoka, pero así siguieron hasta que llegaron a la escuela. En el salón no se hablaba de otra cosa que no fuera el San Valentín, donde la vista de las chicas era sólo para Ryoma y la vista de los chicos para una chica que encantaba con su dulzura y gentileza, pero esta era tan distraída que ni cuenta de esto se daba. Sentada tranquilamente la ojirubi observaba como la chica delante de ella parecía no encontrarse bien, un poco indecisa decidió acercarse a ella.

    — ¿Qué te sucede Ai-chan? – Viéndola desmoronada en la mesa de su pupitre.
    — ¿A mi?... Pues… Nada – Respondió sin mucho ánimo.
    — En serio es que te ves algo deprimida – Volvió a insistir.
    — Pues la verdad… - Levanto el torso de la mesa y se enderezo en el asiento – La verdad es que tengo un problema… No sé hacer chocolates – Suspiro – Soy una experta en la cocina, de hecho a eso es a lo que me quiero dedicar, pero lo único que nunca he sabido hacer es un chocolate – Volvió a desmoronarse en la mesa – Quiero aprender a hacer chocolates – Hizo un puchero.
    — Pues… Si quieres yo te puedo enseñar – le sonrió amablemente.
    — ¿De verdad? – Salto del asiento a tomarle las manos – ¡Gracias Sakuno! – le abrazó emocionada.

    Ai era una chica muy linda, un poco más alta que Sakuno, con los ojos de color marrón, cabello hasta la espalda tomado en dos coletas bajas, de un color celeste oscuro con destellos algo azulados, de tez blanca además de una enigmática sonrisa y su figura era envidiable y bien proporcionada para su edad de 13 años. Ella estuvo viviendo una temporada en París con su familia, pero regreso a Japón a finales del año pasado, con un carácter fuerte y decidido es capitana del equipo de gimnasia de la Seigaku, además de ser muy franca ella no titubea en decir lo que piensa.

    — Si quieres puedes venir después de clases a mi casa y te enseño- Propuso gentilmente.
    — ¡Claro! – Sonrió ampliamente.
    — Bien todos a sus puestos… Comenzaremos con la clase de hoy – El profesor entro anunciando mientras todos se dirigían a sus respectivos lugares.

    Las clases transcurrieron tranquilas y sin algún inconveniente. Cayó la tarde, algunos se dirigían con sus amigos a los videojuegos, otros a sus casas y otros a comprar o preparar el chocolate para el día de mañana. Mientras en las canchas de tenis se encontraban entrenando como era de costumbre, aunque dos de los titulares mostraban una cara de que no lo podían creer, el capitán había soltado una declaración que jamás pensaron que sería capas de decir. Su rostro estaba completamente rojo y se había quedado mudo.

    — Pe-pero ¿estas completamente seguro? – Oishi no podía evitar el tic nervioso en su forzada sonrisa.
    — Increíble… Jamás pensé que llegarías a hacer una cosa como esa… y ¿le pediste una disculpa? – La sonrisa de Fuji no cambiaba, al contrario parecía disfrutar la expresión del capitán - ¿Y bien lo hiciste? – Volvió a insistir.
    — Pues… Sólo tome el informe y salí corriendo – El capitán desvió la mirada avergonzado mientras le seguía subiendo la sangre a la cabeza, al recordar lo ocurrido.

    -----------------------------Inicio Flash Back-----------------------------​

    — Tezuka necesito pedirte un favor… ¿Podrías ir a buscar el informe de las competencias? – Pidió la entrenadora.
    — Esta bien… ¿Dónde esta? – Preguntó algo desanimado.
    — Lo tenía Suzuki Hitomi… La capitana del equipo de Atletismo… La conoces ¿verdad? – Sonrió pícaramente.
    — Voy por el informe – Se marcho con un leve sonrojo en sus mejillas.

    Caminó a la pista de atletismo donde pregunto por la capitana, allí le respondieron que esta no se encontraba en la pista así que podría estar en los vestuarios. Se dirigió hacia los vestuarios y toco reiteradamente la puerta, pero nadie le abría, así que giro la perilla y como estaba abierto miro por encima viendo la carpeta del informe. Pensando que no había nadie entro y lo tomo cuando de pronto.

    — ¿Haru eres tú? – La chica salió por detrás de los estantes con el cabello mojado y una toalla alrededor de su cuerpo - ¿Te…Tezuka Kunimitsu? – No dijo más de la impresión.

    Tezuka se había quedado paralizado y la sangre estaba comenzando a subirle a la cabeza, el rojo de su cara era exactamente como el rojo de un tomate bien maduro. Tragó en seco y no pudiendo resistir más salió corriendo sin siquiera pedirle una disculpa a la chica por haber entrado sin permiso. Corrió cuanto pudo apretando la carpeta contra su cuerpo. Cuando ya estuvo lejos se detuvo y se sentó en una banca que se encontraba en el lugar, trato de tranquilizarse, trato de pensar que había sido un accidente, pero eso era imposible.

    — Fui yo el que entro sin permiso, debí haberme imaginado que estaría tomando un baño… ¡Rayos! No debí haber entrado así – Se cuestionaba el capitán – Y para variar ni siquiera me disculpe con ella… ¿Por qué será que para estas cosas seré tan torpe? – Se levanto del asiento y se dirigió donde la entrenadora, para luego comentarle a sus amigos de su penoso incidente.

    ------------------------------Fin Flash Back------------------------------​

    — Entonces huiste como un fugitivo – Fuji sonrió maliciosamente, realmente estaba disfrutando la cara de vergüenza del capitán.
    — Pero en esa situación creo que hubiera hecho lo mismo – Habló el sub-capitán mientras se rascaba la cabeza.
    Tezuka: ¿Y ahora como la enfrento? – Suspiró pensando la forma a la vez que trataba de tragarse la vergüenza.

    Mientras dentro de un supermercado se encontraban dos chicas buscando lo que necesitaban para preparar el chocolate del día de mañana. Sakuno miraba y buscaba la sección de dulces y esas cosas, pero como siempre su mal sentido de la orientación comenzaba a jugarle pequeñas bromas que estaban haciendo que Ai perdiera la paciencia. Ai por su parte esperaba a que la ojirubi terminara de darse cuenta de que la sección que estaba buscando estaba a su costado, ya perdiendo completamente la paciencia cuando su compañera se comenzaba a alejar del lugar la tomo del brazo y la jalo a la sección de dulces, donde Sakuno le pidió reiteradas disculpas. Aceptando las disculpas de la chica se dispusieron a buscar lo que necesitaban.

    — Bien… Necesitamos… 250 gramos de chocolate para fundir, 100 gramos de mantequilla 100% vegetal y 50 gramos de avellanas molidas – Poniendo las cosas en una canasta - ¿Te parece si hacemos bombones? – Pregunto mientras sonreía la chica de las dos trenzas.
    — Bien, mientras sean chocolates… - Respondió poniendo lo mismo en su canasta.

    Después de haber pagado las cosas, salieron del supermercado dirigiéndose a casa de Sakuno dónde comenzaron los preparativos de los bombones, pero antes se sentaron en el living a charlar un rato.

    — Sabes, no me hubiera imaginado nunca el hecho de que serías tú quien me enseñara preparar un chocolate... Digo, como no nos relacionamos mucho ya que siempre me junto con Chiyo-chan – Comento Ai mientras se sentaba en el sofá.
    — Bueno supongo que siempre hay una primera vez para todo, por cierto ¿a quien le darás los bombones que prepararas? – Sakuno puso dos vasos con refresco en la mesa y tomo asiento.
    — Para Kikumaru Eiji del equipo de tenis ¿por? – Respondió sin titubear.
    — Increíble, ¿Cómo puedes decirlo así de fácil? – La ojirubi la miro incrédula ente su declaración tan directa.
    — ¿Cómo?... Sencillo sólo lo digo y ya, yo no voy perdiendo el tiempo con cosas tan tontas como la timidez y la vergüenza, además considero que el hecho de que te guste alguien no es para guardártelo y esconderlo por toda la eternidad, uno debe jugarse el todo por el todo por la persona que uno quiere, bueno eso realmente me lo dijo Hitomi – Sonrío mientras recordaba a su prima diciéndoselo.

    Sakuno guardo un silencio que duro unos segundos mientras que en su mente pensaba que ella jamás podría lograr eso, su cobardía y timidez no se lo permitirían por nada del mundo y eso la hacia sentirse miserable, sin contar que no era tan atractiva y llamativa como Ai que para tener su misma edad era alta y con un bonito cuerpo, la verdad es que envidiaba a la gente que podían expresar tan abiertamente sus sentimientos y emociones, no como ella que nisiquierea era capaz de tener una conversación con él que no fuera simplemente un “hola”, “¿Cómo estas?” y un “adiós”. Realmente era miserable.

    — ¿Qué te pasa?, te quedaste muda – Rompió el silencio.
    — Supongo que yo no puedo ser así, siempre me gana la timidez y la vergüenza, por eso es que siempre he admirado a las personas como tú – Sonrió mientras bajaba la mirada.
    — Eso sólo esta en tu mente, si realmente te gusta Echizen deberías simplemente decírselo en vez de estar sufriendo, además puede que no te des cuenta, pero no pasas tan desapercibida como crees – Sonrió.
    — ¿Cómo sabes que me gusta Ryoma-kun?... Era mi secreto – Nerviosa.
    — Por favor, lo llevas escrito en toda la cara, es como si tuvieras un papel en al frente diciendo: “Estoy totalmente enamorada de de Echizen Ryoma”... ¿Es que nunca te das cuenta de cómo le miras? – Tomando un sorbo de refresco.
    — Bueno eso es verdad, pero me temo que él no siente lo mismo – Triste – Además no soy la única a la que le gusta, casi toda la clase esta enamorada de él, incluyendo a Tomoka – Seguía con la vista baja.
    — ¿Y qué?... No has oído el dicho que dice: “En la guerra y el amor todo se vale”… Demuéstrale al bobo de Echizen que vales más que toda esa tropa de babosas que dicen estar enamoradas de él y de paso patéales el trasero a todas mostrándoles que no eres la niñita tonta y tímida que dicen que eres – La miro con una sonrisa victoriosa.
    — ¿T-tú lo crees? – Nerviosa.
    — Claro, pero ya debes comenzar a dejar ese mal habito tuyo de ponerte nerviosa por todo... Bueno ¿Comenzamos a preparar los bombones? – Se levantó, mientras Sakuno asentía y se dirigieron a la cocina.

    Comenzaron por sacar los ingredientes de los bombones para comenzar a prepararlos. Reían mientras lo hacían a la vez que Ai aconsejaba a Sakuno sobre como debería mostrarse y peinarse, a lo que Sakuno se molesto un poco ya que le gustaban sus trencitas, pero a pesar de eso se estaban divirtiendo mucho.
    Mientras en otro lugar, más específicamente en la habitación de una casa se encontraban dos chicas charlando muy animadamente de lo que hoy había sido un extraño día para una de ellas, ya que se había llevado un susto y una impresión que no se habría imaginado nunca.

    — ¿De veras él hizo eso?... Es increíble, uno nunca termina de conocer a la gente del todo ¿verdad? – Dijo una chica de cabellos azabache sentándose en la cama.
    — Pero creo que no fue a espiarme sino buscar el informe de las competencias, ya que salió corriendo con el en manos – Dijo la capitana del club de atletismo entada en el suelo.
    — ¿Hitomi como puedes defenderlo después de haber entrado al vestuario de chicas sin permiso?... ¿Y si te hubiera encontrado desnuda y no con una toalla?... ¡Quizás que te hubiera hecho! – Tomo aire – Por muy Tezuka Kunimitsu que sea no puede hacer eso – Con cara molesta.
    — Pero es que Haru, él se veía tan lindo todo rojo como tomate, además, de todo lo que has dicho no me molesta nada, ya que estoy segura de que fue un accidente, pero lo que si me molesto es que no se haya disculpado... Bueno no puedo culparlo, ver a una chica semidesnuda debió haber sido un gran shock, supongo que mañana se disculpara – Sonriendo.

    Hitomi era una chica muy bella de cabellera larga y suelta hasta las rodillas, de color azul marino claro con destellos amoratados, unos preciosos ojos azul cielo y de tez blanca, con una figura bien proporcionada y dotada para su edad de 15 años. Ella estuvo viviendo una temporada en España con su familia volviendo a Japón el año pasado, mismo año en que se hizo capitana del equipo de atletismo de la Seigaku, teniendo un carácter fuerte y temperamental es muy franca y no duda en decir lo que piensa, aunque suele ser muy simplista para algunas cosas para otras es muy madura.

    — Ay primita, no te entiendo para nada, yo que tú estaría furiosa – Suspiro resignada.

    Haru es una chica muy linda y bella, posee una preciosa y enigmática sonrisa que la caracteriza, de tez blanca, cabello largo y negro hasta la cintura suele tomarse dos mechones de cabello hacia delante amarrados con una cinta en la punta dejando el resto de su cabello suelto en su espalda, de ojos color café claros con pigmentaciones negras profundas y con una figura al igual que Hitomi estilizada y bien proporcionada a sus 15 años. Ella es la hermana mayor de Ai por ende ambas son primas de Hitomi, con un carácter suave, amigable y gentil es capitana del equipo de natación de la Seigaku, suele ser muy tranquila aunque un poco torpe para algunas casas, pero posee una suerte de oro.

    — Pero pensándolo bien yo salí así del baño porque pensé que eras tú... Tienes parte de la responsabilidad por siempre entrar a hurtadillas al vestuario cuando me estoy vistiendo, más de una ves casi me da un infarto del susto – Mirando a su prima de reojos.
    — Bueno… ¿Qué cosas no? – Haru rio nerviosa.

    Mientras en casa de Sakuno, esta despedía a su compañera que ya se dirigía a casa con unos ricos bombones que ambas se habían divertido mucho en hacer sin contar que la cocina había quedado hecha un verdadero desastre con su guerra de crema.

    — Bueno me voy, muchas gracias Sakuno, salvaste mi San Valentín y mi declaración de mañana – Sonrió complacida.
    — ¿Eh?... ¿Se lo dirás mañana? – Impresionada.
    — Pues claro y tú deberías hacer lo mismo jovencita, mira que Echizen es más lento que tú en estas cosas – Arqueando una ceja.
    — No como crees, supongo que solo lo dejare en su casillero – Sonrió.
    — Si que eres lesa, si lo haces caerás en la trampa del pájaro coco – Cruzándose de brazos.
    — ¿Trampa del pájaro coco? – La miro confundida.
    — Mira si dejas los bombones en su casillero, otra chica vendrá y lo sacara para poner el suyo y así resalte más, para que después venga otra chica y haga lo mismo... Mira los pájaros coco cuando nacen lo hacen de a uno y este suele votar el huevo que esta a su lado para recibir el solo el alimento, bueno es sólo una teoría, pero en un 100% de las ocasiones ocurre, así que si no quieres que tu esfuerzo se valla a la basura dáselo en persona no importa que no le digas lo que sientes, ya habrá otra oportunidad – Termino con su explicación.
    — Ai-chan eres sorprendente – Le aplaudió.
    — Eso ya lo sabia, pero no lo digas de esa forma vas a hacer que me sonroje, bueno ahora si me voy... ¡adiós! – Salió corriendo – ¡Y no olvides lo que te dije de la trampa y muchas gracias! – Le grito mientras se alejaba.
    — Bueno supongo que hare lo que me dijo y se lo daré en persona – Se sonrojo de sopetón – ¡Que vergüenza! – Camino al interior de su casa.

    En otro lugar, las penumbras de una habitación eran dispersadas por la luz de una lámpara de escritorio, el cual estaba siendo utilizado por un chico que había terminado con lo que ya hace un buen tiempo había comenzado a redactar, pero que ahora por fin llegaría a su destinatario.

    — Bien ya esta lista – Sonrió mientras miraba una carta azul que había escrito y que llevaba el nombre de destinatario para: “Ryuzaki Sakuno”.

    Bueno espero que les hay gustado :) quejas, sugerencias son bienvenidas todo por hacer mi fic sea mejor.... bueno las espero en el porximo capitulos.... llamado: San Valentín y... ¿Una Carta Azul?
     
  2.  
    fabrianny

    fabrianny Entusiasta

    Cáncer
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    Re: Más Dulce que el Chocolate

    hola!
    solo una cosa no me gusto el color de la letra y es que no est apermitido publicar con colores que no sean negro ademas tienes unas faltas ortograficas nada graves que se pueden mejorar me gusta como describes ademas la historia se ve interesante solo recuerda usar el color y la letra determinada del foro, por supuesto esperare la conti por ahora me despido ya tienes una lectora.
     
  3.  
    Samantha

    Samantha Soy Nami en New POT xD Comentarista Top

    Piscis
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    Escritor
    Re: Más Dulce que el Chocolate

    Unas pequeñas sugerencias:

    -No uses ese tipo de colores, están prohibidos y suelen ser molestos a la hora de leer. Te recomiendo que uses la letra en negro así como te lo edité, de esa manera será más comodo de leer.

    -Encontré algunas fallas con las tildes y puntuaciones.

    La ventaja es que usas los guiones, y tu ortografía por lo general es buena, aunque te recomiendo sulicitar un beta para que te ayude con tu fic; principalmente con el desarrollo del mismo, la redacción es un poco rara.

    Sigue los consejos para que mejores. ;)
     
  4.  
    Haru_no_Inu

    Haru_no_Inu Guest

    Título:
    Más Dulce que el Chocolate
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    Re: Más Dulce que el Chocolate

    Gomen, se me paso por completo ese detalle de la letra de color... gracias por corregir Samantha... y pondré más atención en los puntos y tildes... y tambien vere el tema de la redacción.... muxas gracias por sus consejos intentare hacer lo que me recomiendan... n_n
     
  5.  
    Ladykagura

    Ladykagura Entusiasta

    Leo
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    Re: Más Dulce que el Chocolate

    waaayyy me encanto tu fic lamento no haberte dejado un post antes esq solo me alcanso el tiempo para bajarlo y luego leerlo pero te digo q me reencanto y espero saber pronto quien es el de la carta azul te felicito por tu fic q esta re interesante y espero q lo continues suerte y nos leemos pronto bye...
     
  6.  
    NewDream

    NewDream Entusiasta

    Virgo
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    Re: Más Dulce que el Chocolate

    hola acabo de leer tu ff
    y verdaderamente me gusto mucho.
    espero que saku le de los bombones
    a ryoma.
    ¿pero quien sera el de la carta?
    espero que sea ryoma jeje ;)
    bueno aca ya tiene otra lectora
    nos estamos viendo
    bye.
    espero la conti pronto.
     
  7.  
    Lola Himeko

    Lola Himeko Entusiasta

    Aries
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    Re: Más Dulce que el Chocolate

    Konichiwa! Hola me gustó mucho el capi, la verdad me encanta la forma en que escribes, la historia es muy bonita y suena bien, creo que será un fic bien interesante! ¡Sigue escribiendo!

    Que bien que se juntaran a preparar chocolates! Hasta me dieron ganas de comerme uno! Y esa carta para Sakurano!!!!??? ¡Ay! estoy loca por saber de quién será!


    Bueno, espero con ansias la continuación! Sayo!!
     
  8.  
    Haru_no_Inu

    Haru_no_Inu Guest

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    Más Dulce que el Chocolate
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    Re: Más Dulce que el Chocolate

    Bueno aquí estoy de nuevo, un poco tarde quisas pero les dejo conti y esero que les guste :P

    Capitulo 2: San Valentín y ¿Una Carta Azul?


    El día era precioso para las jóvenes parejas que celebraban muy enamorados el día de San Valentín, chocolates eran entregados y las declaraciones y cartas de amor tampoco se hacían esperar. Él caminaba con unas enormes ojeras bajo sus ojos; el capitán del club de tenis Seigaku no había podido pegar ojo en toda la noche y es que no podía sacarse de la cabeza a la capitana del club de atletismo, Suzuki Hitomi. Si se ponía a pensar detenidamente la situación, se le estaba haciendo un poco extraño el hecho de estar tan nervioso, después de todo era solamente pedirle una disculpa y explicarle los motivos por los cuales había entrado tan desconsideradamente al vestidor dónde ella se encontraba vistiendo, pero un pequeño pensamiento surco por su cabeza haciendo que se sonrojara estrepitosamente. Volvió a replantearse ese pensamiento haciendo que recordara el día en que ella había llegado de España para integrarse a su clase.

    Flash Back

    El profesor le había dado la orden a alguien a que entrara al salón, pero como era su costumbre no presto atención a lo que ocurría a su alrededor y continuo leyendo el libro que en sus manos se encontraba.

    Bueno, ella es Suzuki Hitomi y se integrara a clases por su regreso a Japón… Sean buenos con ella – Dijo el profesor para que después insinuarle a la niña con su mirada que se presentara.
    Mucho gusto soy Suzuki Hitomi y espero que todos nos llevemos muy bien – Sonrió haciendo que más de alguno suspirara.

    De pronto, sin previo aviso sintió como alguien se sentaba a su lado, cuando giro su vista para ver de quien se trataba juraría haber visto a la criatura más hermosa sobre la fas de la tierra, siendo testigo de la más deslumbrante sonrisa que había visto y de los hipnotizantes ojos color cielos que esta poseía.

    Fin Flash Back

    Paro en seco su caminar y comenzó a pensar que la chica nunca había pasado desapercibida ante sus ojos, inconscientemente siempre la estaba siguiendo con la mirada y eso no era todo, no podía negarse que le encantaba ese largo cabello azul marino que parecía danzar cuando el viento lo acariciaba, esos preciosos ojos que eran capaces de llevar a la locura a cualquiera y más que cualquier otra cosa, esa hermosa y fresca sonrisa que le brindaba.

    Espera un momento – Pensó nervioso – ¿No será que me enamore de ella? – Se cubrió la boca con su mano para que después sus mejillas se encendieran en un rojo tomate.

    Al parecer no había margen de error, se había enamorado como un tonto de Suzuki Hitomi y tal vez era el único idiota que no se había dado cuenta de eso, pero en ese instante vino a su mente su mayor y peor problema, ¿Cómo le pediría disculpas ahora que se había dado cuenta de sus sentimientos por ella?... Cabizbajo continúo su camino meditando en la forma adecuada, pero algo llamó su atención haciendo que dejara de lado sus pensamientos.
    Caminaba desanimado en dirección a su Instituto y la verdad era que odiaba este día, ya que un montón de niñas tontas sin cerebro le regalarían chocolates y lo llenarían con tediosas declaraciones de amor, a las cuales contestaría con un rotundo “no”, el chico de ojos dorados y de cabellera negra con destellos verdosos continúo su camino a la tortura que le esperaba. Pero extrañamente una imperceptible sonrisa apareció en su rostro.
    Sakuno caminaba a paso lento a la Seigaku, pensando en la manera de entregarle sus bombones a Ryoma y de cualquier forma que lo imaginaba parecía una misión imposible para ella. Deprimida continúo con su camino hasta que una mano se poso en su hombro asustándola.

    Hola Saku – Saludo con una sonrisa.
    ¡Ah! – Se estremeció del susto – Ai-chan me asustaste – Dijo poniéndose una mano en el pecho en señal de alivió cuando la vio.
    Siempre tan nerviosa – Suspiro – No tienes remedio – Arqueo una ceja – Por cierto ¿cómo le darás los bombones a Echizen? – Pregunto pícaramente la ojimarron.
    Pues yo... Yo creo que los dejare en su casillero como lo planee antes – Dijo mientras movía sus dedos nerviosa.
    ¿Qué?... ¿Olvidaste lo que te dije de la trampa del coco? – Molesta.
    No es eso, es sólo que... – Fue interrumpida por la chica que la acompañaba.
    No me lo digas, ya sé: “Me da vergüenza” – lo último lo dijo con morisquetas y una voz de burla.
    Que mala eres – Bufo la ojirubi.
    Pero, ¿era o no era lo que ibas a decir? – Mirándola de reojos.
    Pues... – Hizo un puchero – Tienes razón – Admitió.

    Continuaron caminando, mientras Ai intentaba por todos los medio de que Sakuno cambiara de parecer y le diera los bombones personalmente al ojidorado, pero esta se negaba rotundamente. En tanto seguían en eso la ojimarron diviso a lo lejos a su mejor amiga, Sagano Chiyo; chica de cabello largo hasta la cintura de color naranjo claro con destellos amarillos, de ojos color verde esmeralda y con una personalidad dividida, ya que cuando no esta tocando o escuchando música es muy tranquila y tímida, pero de lo contrario pierde el control de sus emociones volviéndose confiada y alocada, ella trabaja como DJ en la disco de su madre.

    Buenos días Ai – Saludo haciendo una reverencia.
    Hola, ¿Cómo esta tu mamá? – Le interrogó.
    Bien, ya se recupero de su resfriado – Sonrió.
    ¡Ah!... Es cierto no las he presentado... Lo siento – Mirando a Sakuno – Chiyo, ella es Ryuzaki Sakuno, mi compañera de clases y Sakuno, ella es Sagano Chiyo, mi mejor amiga – Sonrió.
    Encantada – La ojirubi hizo una reverencia.
    El placer es mío – Hizo la misma acción.
    Bueno... ¿Esta vez se los darás o no? – Miro a su amiga interrogante.
    Ai... No lo sé tal vez – Fue interrumpida.
    Ya lo sé: “tal vez el año que viene” – Hablo burlescamente la ojimarron.
    Que mala eres Ai – Bufo la ojiverde.
    Pero es la verdad – se encogió de hombros – Eres igual a Saku, ambas no quieren decirle lo que sienten a la persona que aman, de verdad no las entiendo – Caminaba con un dejo de molestia en su rostro.
    Todo porque tú le darás tus chocolates y te le declararas – Hablo la ojiverde haciendo un puchero.
    ¿Y de verdad lo harás Ai-chan? – Pregunto Sakuno algo dudosa.
    Ya les dije que si, ¿por qué no me creen? – Respondió con aire de indignación.
    No es que no te creamos… es sólo que él no te conoce – Aclaro Chiyo.
    ¿Y eso qué?... Ahora me conocerá – Respondió segura de si misma.
    Realmente eres osada Ai-chan – Sakuno se veía sorprendida.
    Y tu Saku deberías hacer lo mismo, mira que o si no la “Barbie Girl” de la clase se te adelantara y podría quitarte a Echizen – La miro de reojos.
    ¿Barbie Girl? – Confundida.
    Me refiero a Ariasu – Arqueando una ceja.
    ... – Sakuno Guardo silencio mientras agachaba la cabeza.
    Pero no te preocupes esta lejos de conseguirlo, además tú eres más linda que ella por dentro y por fuera – Le sonrió – además Ariasu es sólo linda por fuera, ya que por dentro esta podrida y eso le hará el trabajo difícil con Echizen – Comenzó a sonreír gustosa.
    ¿T-tú crees? – Le miro preocupada después de todo Ariasu era muy linda.
    Claro, te lo estoy diciendo yo – Sonrió con confianza.
    Por cierto no creen que ya se nos esta haciendo tarde – Interrumpió Chiyo.
    ¿Qué hora es? – La miro algo desganada.
    Nos quedan cinco minutos y estamos como a quince minutos – Dijo Sakuno nerviosa mirando el reloj.
    ¡ENTONCES QUE ESTAMOS ESPERANDO CORRAN! – Dijo tomando a cada una de un brazo.

    Ai llevaba volando a sus amigas desapareciendo las tres en una nube de polvo. En otro lugar más específicamente en un aula de la Seigaku, se encontraba Tezuka Kunimitsu sentado en su pupitre leyendo un libro, como nadie llegaba tan temprano aprovechaba esos momentos de tranquilidad para hacer algo productivo y que mejor que leer un libro. Su tranquilidad se vio interrumpida cuando alguien ingreso al aula, siendo nada más ni nada menos que la responsable de sus insomnios y dueña de su corazón que creía era de hielo. Así era Suzuki Hitomi había entrado al salón provocando que sus muy siempre tranquilos nervios, comenzaran a reaccionar. Disimuladamente vio como esta tomaba asiento a su lado, pensó que quizás la chica le reclamaría por el “penoso incidente” del día anterior, más sólo dijo:

    Buenos días Tezuka-san – Sonrió.
    Buenos días Suzuki-san – Tratando de sonar tranquilo.

    Ella solamente sonrió, para luego dirigirse a la ventana para abrirla, dejando así que su largo cabello fuera acariciado por el viento. Tezuka parecía embobado por la imagen suspirando a cada momento, pero de inmediato recordó el incidente del los vestuarios y pensó que esa era la oportunidad para pedirle una disculpa, después de todo no parecía molesta por ello.

    Lo siento mucho – Consiguiendo que la chica lo mirara interrogante – Por lo de ayer – Prosiguió.
    Ah eso... jeje... pensé que se te había olvidado ya, de hecho a mi se me había olvidado – Sonrió – Mentira – Pensó.
    Entiendo – Continuo leyendo el libro – Y a mi que me estaba dando un derrame cerebral por pensar tanto en como disculparme – Pensó algo agotado.
    Este será un día largo y difícil ¿no crees? – Haciendo que el chico le mirara – ¡Ups! ¿te molesto? – Tapándose la boca algo incomoda.
    No, para nada – Respondió tratando de sonar tranquilo – Lo dices por que hoy es San Valentín ¿no? – Prosiguiendo con la conversación.
    Exacto – Sentándose en el pupitre que se encontraba al lado de la ventana – Bueno es que... no es por ser creída ni mucho menos – Explico nerviosa – Es sólo que los chicos que se me declaran en esta fecha, no lo hacen de corazón si no de apariencia y eso es algo molesto, ya que eso quiere decir que no te ven más que como un lindo cuerpo... ¿no se si me explico? – Le miro algo ruborizada.
    De hecho creo entenderte, es lo mismo en mi caso – Pensó un momento – Bueno en mi caso con chicas claro esta – movió la cabeza algo nervioso al imaginar a un hombre declarándose.
    Jajaja... que gracioso eres – Rió divertida a la ver la expresión del muchacho.
    ¿Y que tipo de chico buscas? – Se maldijo por preguntarle.
    ¿Yo?... pues – lo miro disimuladamente – Pues me gustaría un chico que fuera de carácter fuerte y decidido, que tenga una meta que alcanzar y que luche por ella no importa que... – sonreía mientras miraba al suelo – Pero eso no quieta que también sea lindo y romántico, pero que sobre todas las cosas me quiera por quien soy ¿crees que pido demasiado? – Sonrió nerviosa.
    Para nada supongo que algún día encontraras a alguien así – Le sonrió mientras volvía al libro – Ese tipo de chico yo jamás seré así – Pensó triste – Pero no me daré por vencido tan fácilmente – Pensó decidido.
    ¿Y tú, qué clase de mujer buscas? – Sonrió mientras se apoyaba en la ventana al costado de él.
    Pues yo... – La miró embelesado hasta que la puerta del salón se abriera interrumpiéndolo.

    Al salón entro una muchacha algo desaliñada y un tanto estrambótica, su cabello era rizado y teñido de un color rojo chillón, de tez blanca, con ojos color café que se pintaba muy marcadamente con sombra roja, al igual que sus labios y una figura que no era motivo de envidia. Su nombre era Akako y formaba parte de un grupo de chicas que se hacia llamar “El equipo Mackay, más ricas no hay”, que de hecho no era para nada popular. Con una notoria emoción se acerco al capitán del club de tenis dejando en su mesa una caja que abrió dejando ver una masa color verde que burbujeaba y despedía un olor parecido al del desagüe, provocando que Tezuka no pudiera evitar taparse la nariz y la boca del asco.

    Toma, tú regalo de San Martin mi amor – dijo la chica sin tomar en cuenta su error.
    Estas loca ¿Qué demonios es esta cosa? – Alejándolo de él.
    Tú chocolate de San Martin – Acercándolo peligrosamente a él.
    Oye, de verdad ¿Cómo hiciste ese chocolate con material radioactivo o algo así?... Porque dudo que alguien pueda comerse eso, huele horrible… ¿Cuando lo hiciste? – Tapándose la boca asqueada.
    ¿Qué quieres decir?... No seas envidiosa, es todo porque tú no sabes como hacer chocolates tan deliciosos como los míos – Cruzando los brazos ofendida – Y para que lo sepas lo hice el año pasado y es que no pude venir para esta fecha, así que lo guarde para este año para dárselo – Sonriendo orgullosa.
    ¿Y quieres que se coma algo que hiciste el año pasado?... ten piedad del pobre – Mirándola anonadada.
    Bueno ese no es tu problema, Tezuka, mi amor come tu regalo de san Martin – ofreciéndoselo.
    ¿San Martin? No será San Valentín… - Interrumpió Tezuka rodando los ojos ya cansado.
    Todo lo que tu me digas lo hare mi amor – Embobada.
    Entonces, toma tú ¿chocolate? – Dudó al ver la masa verde – Bueno lo que sea y vete con tu grupo ¿si? – Tapándose la boca para no vomitar encima de la masa.
    Esta bien – La chica tomo la caja y salió del salón.
    No sé si esta loca o simplemente es idiota – Dijo Hitomi mientras movía la cabeza negativamente.
    Estoy de acuerdo – Suspiro mientras se masajeaba la sien.

    En la zona de los casilleros se encontraba Sakuno quien suspiraba resignada, ya que le había prometido a Ai que le daría personalmente los bombones a Ryoma y realmente no sé sentía con el valor para cumplir su palabra. Abrió el casillero para poder guardar sus zapatos y de este cayo un curioso sobre de color azul que confundida y asombrada tomo entre sus manos observando que no traía remitente, sólo su nombre estaba escrito. Abrió el sobre dejando ver una preciosa carta azul que decía:

    “Mi dulce y angelical princesa, así es como e de llamarte, ya que de seguro fuiste creada en un cuento de hadas, donde al no saber como expresar tu infinita belleza escapaste a este mundo de mortales, en donde no soy más que un expectante de la más maravillosa y hermosa obra de arte que Dios decidió crear, tú. Mi angelical princesa debes saber que considero un honor el que te hayas tomado un poco de tu valioso tiempo para leer esta insignificante carta, pero gracias a eso soy capaz de confesarte que te amo como jamás imagine amar a alguien, así es, me he enamorado de tu sencillez y dulce pureza, me encanta esa tierna timidez que te caracteriza, pero si hay algo que me gusta más de tu preciosa persona es tu cálida y radiante sonrisa, yo sólo puedo decirte que te amo y esperó no te incomode.
    Mi angelical princesa termino esta carta ya habiendo confesado mis sentimientos por ti y soy capaz de reiterarte nuevamente que te amo.
    No siendo esta una despedida sino un espera la siguiente carta azul, te ama para siempre tu amante anónimo.”

    Su cara estaba roja y tiritaba de los nervios, ¿Quién podía haber escrito semejante carta? ¿Había alguien que la amara de esa forma? o ¿Era una broma para burlarse de ella?, su corazón latía con fuerza y aprisa. Nunca nadie se había expresado así de ella y eso la ponía nerviosa haciendo que se preguntara ¿Quién era el autor de la carta?, guardó la carta en el sobre y luego el sobre en su bolso. Entró al salón y fue testigo de la sorprendente torre de chocolates acumulada en su pupitre, bueno no sólo ella tenia ese problemita, también lo tenían Ai y “él”. Camino algo temerosa y nerviosa y se sentó detrás de su torre de chocolates.

    Parece White Day – La ojirubi sonrió mientras una enorme gota se asomaba en su cabeza.
    ¿De qué hablas?... Parece que estos tarados no conocen las fechas, estamos en Febrero y creen que es Marzo – Ai movía la cabeza negativamente.
    Jeje... Tienes razón... Creo – Rio bajito.
    En fin, tener dos fechas para comer chocolates no es tan malo – Miró a Sakuno - ¿Y tú por qué tan pensante? – Preguntó al verle la cara.
    ¿Eh?... No es nada – Tratando de disimular.
    Si como no... Dímelo – Exigió seria.
    Bueno... – Comenzó a jugar con sus dedos.

    De pronto “él” hizo su aparición en el salón, entró bostezando con paso lento se dirigió a su pupitre al cual miró molesto. Tomó la pila de chocolates, bombones, cartas, regalos, etc. Dejándolos todos en el piso para luego sentarse y mirar por la ventana como si hubiera algo interesante que ver.
    Ai miró a Sakuno que se había puesto más nerviosa por la acción del ojidorado haciendo que escondiera rápidamente la caja con los bombones.

    ¿Qué crees que haces?... Ve, ahora es tú oportunidad... Antes de que vuelvan las babosas y los que te dejaron esto aquí, anda apresúrate – Ai levanto y empujo a Sakuno hacía Ryoma.
    Pero... – La miró dudosa – Parece que a él no le gustan los chocolates – Pensó preocupada.
    Vamos, se valiente por una vez en tu vida y ve, chu, chu – Movió sus manos en señal de que fuera.
    Donde hay voluntad, hay camino... Aquí voy – Acercándose a Ryoma – Etto, ¿Ry- Ryoma-kun? – Ruborizándose.
    ¿Mmm? – Volteó a verla.
    Eh... ¡¡¡TOMA, ACÉPTALO POR FAVOR!!! – Extendiendo la caja con fuerza.
    ¿Por qué? – La miró extrañado.
    Bu-Bueno, veras... Le hice bombones a todos mis amigos y conocidos, por eso yo... – Trato de explicarle, pero sus nervios la traicionaban.
    Gracias – Tomo la caja y la metió a su bolso.
    De nada – Sonrió mientras se marchaba a su pupitre.
    No tienes remedio – Ai se marchó a su puesto moviendo la cabeza negativamente.

    Sakuno sólo se quedo sentada mirando por debajo de la mesa la anónima carta que había recibido, la leía y releía, pero no se explicaba quien podía expresarse así de ella. Suspiro, para luego comenzar a guardar la torre de chocolates que comenzaba a desmoronarse, más alguien la observaba satisfecho y complacido a la distancia.
    Siendo ya hora los alumnos comenzaron a ingresar al aula y de entre ellos caminaba altaneramente una chica de cabello rubio ondulado, de ojos azules oscuros, de tez blanca, muy bien proporcionada, a la vista era una chica hermosa que parecía una verdadera barbie. Con el mismo paso altanero se acerco a Ryoma sentándose sobre el escritorio.

    Hola Ryoma – Le griñó un ojo mientras se acomodaba el cabello.
    ... – No le respondió, más sólo la miró molesto.
    ¿Qué ocurre, no vas a saludarme? – Tomando una actitud seductora.
    Bájate de mi mesa, estorbas – Le de dio una mirada de hielo fulminante.
    Como te atreves... No sabes con quién tratas – Ofendida.
    No me interesa... ¿Ahora te bajaras de mi mesa? – Ignorándola.
    Bueno, pero toma... Es un delicioso chocolate para ti – Dándole la caja.
    Bien – Lo tomo y lo dejo junto con el montón que tenía a un lado - ¿Ahora si me dejaras en paz y te bajaras de mi mesa? – Arqueo una ceja molesto.
    ¡Como te atreves a poner mi chocolate con los de otras estúpidas! – Indignada.
    Mada mada dane - Desviando la mirada.

    Esta conversación no paso desapercibida para los ojos de Sakuno, quien miraba lago extrañada la situación, pero rápidamente cambio su atención a la carta que en sus manos tenía y no podía dejar de releerla, parecía algo adictivo una vez probándolo ya no se puede dejar, pensó descuidadamente. Volvía otra vez al punto de preguntarse quien era el autor, pero no podía imaginárselo de ninguna forma y que sintiera esas cosas por ella.

    ¿Qué tanto mira Sakuno? – Preguntó su amiga Tomoka.
    Tomoka... No es nada – Escondió la carta por inercia.
    No mientas, sé que estabas viendo algo... ¿Es que ya no me tienes confianza para mostrarme tus cosas? – Haciendo un puchero.
    No es eso... Etto... Es que hoy en mi casillero encontré esto – Mostrándole el sobre con la carta.
    ¿Mmm?... No tiene remitente sólo tú nombre – A medida que leía la carta sus ojos se abrían ampliamente.
    ¿Tomoka? – Dijo preocupada al ver su expresión.
    ¡Amiga tienes un admirador secreto!... ¡Que romántico! – Dio un salto para después abrazarla.
    Tomoka cálmate – Intentando sacársela de encima.
    ¿Tú, con admirador secreto?, ja no me hagas reír – Apareció Ariasu delante de ellas.
    ¿Y a ti quien te dio vela en este entierro? – La chica de coletas le reprocho furiosa.
    No estoy hablando contigo voz de híper megáfono – Contesto la rubia.
    ¡Que dijiste! – Enojada.
    Tomoka cálmate, no importa – Conteniendo a su amiga.
    Es que no me imagino quien puede ser admirador de esta feúcha sin gracia – Mirándola despectivamente.
    Pero por lo menos no es una muñeca que se ve linda por fuera, mientras que por dentro esta hueca y podrida – Intervino Ai cabreada.
    ¡Tú no te metas! – Gritó molesta la rubia.
    Sabes no deberías ventilar tu frustración sólo porque nadie se digno a darte un chocolate y Echizen no haya tomado en cuenta el que le diste, tarada – Rio victoriosa.
    Cállate, además yo no necesito esas tonterías de chocolates, porque engordan y no debo arruinar mi hermosa figura de modelo – Dijo con aire orgullosa – Y en cuanto a mi Ryoma, él lo hiso porque le da vergüenza decir que me ama y somos novios – Con actitud altanera.
    ¿Tú su novia? – Comenzó a reírse a carcajada limpia – Por favor, no me hagas reír, debe de estar ciego el pobre – Siguió riendo.
    ¡¿Cómo te atreves?! – Furiosa.
    ¡Oye Echizen... Para la próxima cómprate unos anteojos con híper aumento! – Exclamo en voz alta.
    ¿Por qué? – El ojidorado la miró molesto.
    Para tener una novia como esta – Apuntando a Ariasu - Debes tener serios problemas ópticos ¿no? – Volvió a reír.
    ¿Quién dijo que esa molestia fuera mi novia?... Ya déjenme en paz – Se volteo aún más molesto.
    Cuando nacieron las mentirosas tú estabas de las primeras ¿verdad? – Le habló en tono irónico – Me das lastima, no tienes ni perro que te ladre – Encogiéndose de hombros moviendo la cabeza negativamente – Será mejor que te largues antes de que me cabree más – Ai se veía molesta.
    Eres una vulgar, y para que los sepas si somos novios, ya te dije que sólo le da vergüenza admitirlo – Molesta.
    Sueña con un mañana... la, la, la – Tomoka comenzó a cantar a modo de burla.
    Son unas tontas, me voy antes de que me contagie – Haciendo n desprecio se dirigió a su puesto.
    Tarada – Ai saco la lengua viendo como se iba - ¿Y qué es eso de que tienes un admirador secreto? – Le sonrió picara.
    Bueno... yo... – Su cara se puso roja tomate.

    El maestro ingreso al salón solicitando silencio y atención, para así dar inició a su clase que transcurrió lenta y monotamente. Sin embargo cierta ojirubi no se podía quitar de la cabeza al misterioso escritor de esa carta azul.
    Siendo ya la hora del receso, los salones fueron abandonados por los alumnos. El silencio que se formo en estos fueron cómplices para cumplir el plan de cierto individuo, el que aprovechando ese espacio de desalojo, se tomo la libertad de dejar sobre uno de lo escritorios un ramo de rosas azules con una nota entre ellas.
    Hitomi hiso ingreso a ala biblioteca, mientras que con paso lento y discreto se acerco al mesón de recepción tomando por la cintura a la chica que se encontraba de espaldas en el lugar.

    ¡BU! – Vasto para que la pelirroja del mesón saltara del susto.
    ¡¡¡HITOMI!!!... Me asustaste – Volteo enfadada.
    Jajaja... Hola Sarah – Rio divertida – Oye, ¿tienes el libro que estoy buscando? – Se recostó de medio cuerpo sobre el mesón.
    Depende de lo que busques, pero como te conozco bien – Poniendo el libro sobre el mesón – Si lo tengo... Toma... – Entregándole el libro.
    ¡Que bien!... No sabes cuanto quería leer este libro... “Los Ojos del Perro Siberiano” – Saltaba contenta.
    Hitomi, estamos en la biblioteca... Y si no te percataste hay un letrero ahí que dice claramente “silencio” - Apuntándolo.
    ¡Ups!... Lo siento – Dijo algo avergonzada.
    Bueno, ve a leer tu libro será mejor... Y no vuelvas a asustarme – Frunciendo el seño.
    Jeje... Es que no lo puedo evitar... Pero ya me voy adiós – Hitomi salió feliz de la biblioteca.

    La chica iba caminando tranquilamente al salón, si lo pensaba era el mejor lugar para ponerse a leer su libro, ya que a esa hora todavía no se ingresaba a clases. Abrió la puerta y se acerco despistada a su asiento, cuando de pronto sus ojos se abrieron a más no poder a la vez que dejaba caer el libro, ya que sobre su escritorio se encontraba un hermoso ramo de rosas azules con una nota entre ellas, la cual decía:

    “Espero te gusten, mi Diosa de cabello azulado.”

    — ¿Diosa de cabello azulado? – Extrañada por el mensaje comenzó a mirar ambos lados de la tarjeta sin encontrar remitente.

    Bueno aquí se los puse y no se pirdan el proximo episodio que se titula "La Declaración de Ai y ¿Quién será Blue Love?" nos vemos Sayo...;)
     
  9.  
    Sheska love

    Sheska love Usuario común

    Capricornio
    Miembro desde:
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    Mensajes:
    226
    Pluma de
    Escritora
    Re: Más Dulce que el Chocolate

    sugoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooiiii!!!!!!!!

    :kawai:

    esta super mega buennniiiiiiiiissssiiiimo!!!!!!!!!!
    uuuiiiii esas rosas azules y esa tarjeta me dan sospechas....
    me encanto la parte donde Ryoma tiraba todos los chocolates al suelo y los de Sakuno los entraba en su mochila... jujuju ahi hay algo....

    bueno.. en fin me encanto tu conti y espero la proxima pronto!
    espero que Ai se le declare a Eiji..!!!!

    besos besos y mas besos
    cuidate mucho Nyaaa!!!!!!
     
  10.  
    love Ryoma

    love Ryoma Entusiasta

    Piscis
    Miembro desde:
    16 Diciembre 2008
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    68
    Pluma de
    Escritora
    Re: Más Dulce que el Chocolate

    Esta muy bueno tu fic, me encantó!
    quiero saber quien le mandó la carta a Saku *o*
    Pero ya sospecho de alguien y espero que sea el que estoy pensando.
    Espero que continues tu historia que esta interesante, la trama es buena y la redaccion tambien,
    no olvides revisar la ortografía.
    Mattane ^.^
     
  11.  
    Lola Himeko

    Lola Himeko Entusiasta

    Aries
    Miembro desde:
    11 Mayo 2009
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    122
    Pluma de
    Escritora
    Re: Más Dulce que el Chocolate

    Hey! Q conti más buena!!

    Wao me encantó la parte de Tezuka! Y la loca de los chocolates! Jaja! Me encantó que eso le causara repulsión pq sincerament ¡Esa Tipa Estaba Loca!! (¿chocolates de un año?) Jaja!

    Hey! adoro la pareja de Tezuka y el personaje de Suzuki Hitomi! Me encanta imaginarme a Tezuka enamorado! ¡Ahhhh!

    Bueno, congratulaciones por el capi y síguelo! espero con ansias la conti...
     
  12.  
    NewDream

    NewDream Entusiasta

    Virgo
    Miembro desde:
    14 Febrero 2009
    Mensajes:
    74
    Pluma de
    Escritora
    Re: Más Dulce que el Chocolate

    Hayyy que buena conti!!
    quien sera blue love?me kede intrigada
    con este cap.la carta qu le dejaron a Saku
    fue re linda me encanto!!jeje
    bueno espero pronti la conti.
    me gusta mucho tu ff.
    nos vemos amiga cuidate.
     
  13.  
    dark_kikio_x

    dark_kikio_x Entusiasta

    Acuario
    Miembro desde:
    19 Diciembre 2006
    Mensajes:
    95
    Re: Más Dulce que el Chocolate

    wow
    no creo k el admirador secreto de saku sea ryoma o si??
    nooo es damaciado cursi par ami ryoma mas bien creo k es
    competencia yeah! pelea!!!!

    jajaja quisiera imaginarme a tezka en otra situacion
    comprometedora como la de los vestuarios!! ajajaj

    tu fic sta super bien continualo prontooooo

    xoxo jo
     
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  1. Gabbap
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