Vivo dentro de este cubo desde que tengo conciencia. Es un espacio de dos por dos, tan uterino, tan materno, tan acogedor, y a la vez tan frío y oscuro que lastima al tacto. Tengo en él lo necesario para sobrevivir; hay un hilo de plata de longitud insondable que se entierra en mi columna vertebral y me nutre el cuerpo, la mente y el alma. Hay también estanterías, cuya profundidad y cantidad de libros es infinita, pues, aunque el cubo tiene dimensiones que me limitan, él no tiene límites en su forma de adaptarse a la realidad. El cubo es generoso, tiene horarios para levantar una de sus paredes y dejarme salir. Y de vez en cuando, si el tiempo es propicio, puede permanecer abierto durante uno o dos días. Es entonces cuando yo exploro a mis anchas el espacio exterior; y aunque hay belleza en las nebulosas, las galaxias y las estrellas, no me atrevo a ir mas allá del sendero iluminado por la luz que del cubo emana. Me aterra aquello que repta en lo desconocido, ahí donde las sombras devoran planetas y los dioses gruñen hambrientos. Es entonces cuando decido regresar a la seguridad incoherente del cubo. Me acurruco y duermo durante eones, y mientras sueño, el tiempo se deshace y el espacio se desdobla, pariendo dimensiones y universos nuevos. Vuelvo a despertar, y el cubo tarda un poco, pero finalmente abre una de sus paredes frías y oscuras. Yo salgo, mientras tanto, el cubo devora soles y me alimenta. El brillo plateado del hilo se vuelve iridiscente y se adentra en mi. De pronto, soy el portador de luz, y a través de mis venas fluye el conocimiento de mil eras y experimento las vidas infinitas de incontables hombres sin rostro. De la oscuridad surgen los gruñidos oscos de los dioses. Dudo y doy un paso atrás, pero algo dentro de mi me dice que debo continuar. Doy el primer paso adentrándome en las sombras, y el cosmos tiembla como renegando. Extiendo la mano, aun temeroso, y me doy cuenta; las sombras son inofensivas. Y entonces me invadió el sonido del vacío. La voz del cubo retumbó en las esquinas del espacio, llamándome por mi nombre. Y aunque de vejez ancestral era el cubo, reverberó con miedo su súplica. Pero no era miedo a lo que pudiese pasarme, era más bien pánico a lo que pudiese yo descubrir si me asomaba al borde de las sombras. Corrí alejándome de él, pero me detuvo tensando el hilo de plata. Se acercó amenazante, suspendiéndose en la negrura del espacio, él, que durante eones había sido inamovible e inalterable. Se cernió sobre mí con furia y miedo, y sus paredes oscuras y frías se volvieron tornasoles. Y cuando a punto estuvo de encerrarme en sus paredes, yo que nunca lo había pensado, corté el hilo insondable de plata que me ataba a él. Y cayó el cubo, privado del color y la energía que tanto poder le daban. Y comprendí entonces, como los ojos que ven por vez primera, que no era el cubo quien me alimentaba, era yo quien lo alimentaba a él. Y me asomé a los confines de las sombras, ya libre de mi captor. Ya no temía a los seres que gruñían, pues la apoteosis del terror se inclinó ante mi al ver la iridiscencia de mi ser. Eché un vistazo a los nuevos universos que se crearon en mi ausencia, y en ese momento lo supe con certeza; yo era Dios
Bueno, bueno ¿Qué puedo decir del escrito? Primero que nada, me gusto de por sí leerlo, fue como grato, entretenido, siento que la lectura casi no se estanca. Y referente a lo escrito, si descartamos de momento la frase donde dice ser dios, me da la sensación de que es alguien que a sido "atado" y aprovechado por alguien más antiguo que él, aprovechándose de sus virtudes y utilizándolo para el bien propio, sin enseñarle verdaderamente el mundo para poder mantenerlo a su lado. Ahora, con el dios de por medio, si que deja que pensar volviéndolo bastante curioso. Teniendo en cuenta que este dios ya tenía consciencia de los hombres y de por sí lee libros me da la sensación de que la humanidad ya había existido, según mi percepción este Dios podría ser, en la más alocada de las opciones, la unión de alguna u otra manera de todos los seres humanos como una misma consciencia, la "evolución final" que al inicio uso ese cubo perfecto para poder sobrevivir, pero al final terminaron invirtiéndose los papeles. Eso sería todo, no se si tenga algo mas que agregar, pero sí que los relatos de ciencia ficción tienen mucho potencial realmente interesante. Espero volver a leerte, me despido.
Me dejo impactada, parecía una prisión existente y silenciosa, con el personaje principal portando aires de esclavitud inconsciente, similar a un loro que vive en la ignorancia y no quiere ser libre porque es más fácil ser sumiso, pero que despierta por distintos motivos, ya sea curiosidad, ansiedad, instinto o lo que sea que invadiera sus pensamientos. También me hizo tener en mente una referencia de que así somos en muchas ocasiones, hasta que descubrimos cosas que ya jamás podremos ignorar, y el final le dio un toque especial. Bastante creativo y con muy buena narración. Muchas gracias por compartir, me encantó. Suerte y que tengas una excelente semana.
Lei el titulo y pense "Portal" o "la peli esa donde lo encierran a todos en un cubo y deben escapar" xD Independiente de eso, me gustó el tono de la narración, siento que transmite mas allá de las palabras. No se porque a veces me hace eco al cubo como referencia a nuestra bendita "televisión" como "opresor" que nos tiene encerrado en su realidad. Pero dejando interpretaciones aparte, el ir haciendo el juego de la imaginación a medida que lo iba leyendo me ha gustado, la verdad ha sido grato.