Nikolah Cruz Vaya, quedarse callado y escuchar sirvió de mucho. Le sonreí a Liza cuando se puso a nuestro lado, y seguí escuchando atento. Una gran cantidad de información se había desvelado de todo el intercambio que estaban teniendo Müller y Lili con el resto de los detectives, y con Liza en su menor medida. Yo me quise mantener a un margen, en especial cuando estaban intentando adivinar la combinación de esa caja fuerte. Nunca había sido muy bueno con los números. Después de que Liza revisara los papeles de Erwin (¡que sabía que eran importantes, coño!) se dirigió a hablar con la alguacil de la otra vez. Al parecer, tenía un par de cosas que preguntarle. Yo no sabía bien con que seguir, muchas cosas se habían develado y necesitaba un tiempo para pensar bien. Pero no iba a dejar a Talía allí con todos los cadáveres, además de que Liza nos había indicado que podríamos seguirle hacia el módulo este. Como en ese momento no se me ocurría nada mejor, me dirigí hacia allí, volviendo a cargar a la niña en hombros. Cuando llegué, la morocha parecía haber avanzando bastante con el interrogatorio, así que decidí quedarme callado y a un costado. Tal vez de esa manera podría aprender más. Y no quería interrumpir. Eso sería descortés. Y un detective no era descortés. Contenido oculto Coño, que tengo super mala pata y cada vez que me surge algo y estoy ocupado el caso avanza a Mach 5 xD. Tengo una maldición, se ve
Emily Hodges ¡Yey! Liepard se había quedado dormido, si tenía mucho cuidado e iba en silencio, seguro podría encontrar algo interesante en la habitación del hombre. De puntillas, me acerqué de nuevo a la mesilla de noche, curiosa por no haber podido mirarlo antes. Contenido oculto Además de eso, allí solo estaba la habitación del tal Kristoff... donde podía encontrarse una cama, una mesilla de noche y una cómoda. Estaba bastante desordenado, pero... al menos no parecía tan sucia como otras estancias de la casa.
—U-Ugh... —Lara sollozó un poco, y pronto rompió a llorar—. T-Tienes razón, estoy mintiendo. >> Es que... no sé bien qué pasó, pero... cuando quise darme cuenta, fue como si me despertase de un sueño. No sé qué me pasó en ese tiempo, pero... en el "sueño", recuerdo haber abierto las puertas de la prisión a todos los presos, junto con otros alguaciles. Fue como si no hubiese sucedido, como si lo hubiese hecho inconscientemente... pero yo no quería, ¡d-de verdad que no! Cuando vi toda la masacre que se formó... todo por culpa de que abrimos las puertas, yo... >> ¿C-Crees que también nos hipnotizaron...? ¿N-Nos dieron la orden de abrir las puertas? Si eso que contaba Lara era cierto, la teoría de Oxy se reafirmaba. De hecho, reafirmaba bastantes cosas: Justice no tenía intención alguna de herir a alguaciles, pero, con todo, les hipnotizó también para utilizarle a su favor. Pudo matarles, pero no lo hizo. Era... selectivo con sus víctimas. Y también, la hipnosis a los alguaciles explicaba cómo lograron salir de las celdas los presos. Todo se explicaba mejor así. Teoría de Oxy actualizada. Comportamiento de los presos actualizado. Interrogatorio acabado. Que mencionasen a su hermana fue un completo quiebre para Irvine. De pronto, su rostro enrojeció de ira contenida, apretó su puño tanto que se clavaba las uñas en las palmas de la mano. Y, cuando gritó, lo hizo con una rabia y una explosión de ira tan fuerte que cualquiera que estuviese cerca se habría asustado. Ese tema no parecía ser en absoluto de su agrado. —¡¡No te atrevas a mencionar a Melissa!! ¡No te atrevas a hurgar en lo que pasó, ¿me entiendes?! ¡No tienes NI IDEA! Apretaba los dientes con tanta fuerza que estos rechinaban. Aún respirando con dificultad, comenzó a hablar, una vez más: Irvine (2) - Conocimientos sobre el P.A.M. Aunque eso sea cierto, ¿¡qué!? ¿¡Qué importa!? ¡No tienes derecho a meterte en lo que pasó, no es relevante para este caso! ¡¡Punto!! ¡Así que apártate de mi vista, y no vuelvas a mencionar el nombre de mi hermana en vano!
¡Bingo! En el cajón de la mesilla, encontró algo muy importante: ¡sus pokéballs y su pokédex! ¡Todas sus cosas estaban allí guardadas! Con entusiasmo, se dispuso a cogerlas... pero entonces oyó unos pasos tras ella. Alcanzó a girarse, pero no pudo ver por más de una milésima de segundo a la persona que había detrás de ella... porque recibió un fuerte golpe en la cabeza. ... ... Cuando recuperó la conciencia, estaba tumbada, una vez más, dentro de aquel extraño estudio. Aturdida, la cabeza le ardía... alguien la había golpeado con algo contundente. Y, cuando enfocó la vista al frente, lo vio. Había alguien acuclillado junto a ella, con un bate de béisbol de metal en sus manos y una... extraña máscara cubriendo toda su cabeza. Al hablar, la voz sonó distorsionada, mecanizada... horripilante. Contenido oculto —Emily, Emily, Emily... has sido una chica muy mala, ¿sabes? ¡Salir de tu habitación sin permiso! No imaginaba que tuvieses tan poco aprecio por tu vida. E-Ese hombre... ¿quién era? >> ¿Eres Justice? >> ¿Qué quieres de mí? >> ¿Dónde estoy? >> ¿Por qué haces esto?
Mimi Honda Irvine perdió por completo los estribos. Enrojeció, furibundo, gritando con una ira tal que logró sobresaltarme. Pero mientras hablaba, reflejando todo el dolor que guardaba dentro de sí por la pérdida de su hermana mi propio gesto se ensombreció. No porque me hubiera gritado o porque yo misma estuviera molesta por su reacción. Probablemente si estuviese en su lugar hubiera actuado de la misma forma. —Tienes razón—respondí entonces, para sorpresa de mí misma. Mi voz tenía un tono monocorde—. No tengo ni idea. No tengo ni idea de lo que pasó ni de cuales fueron sus circustancias. No lo sé. Solo tengo pruebas y me veo obligada a confiar en la palabra de gente que ni siquiera conozco. Tendría una idea más clara de todo esto si te decieras a colaborar. Yo también tengo a alguien que es importante para mí ¿entiendes? Expliqué. No sabía exactamente porqué lo mencioné, precisamente por qué se lo mencioné a la persona de quien sospechaba... pero daba igual. Si me ponía en su lugar, si Emily hubiese corrido el mismo destino que Melissa... yo hubiera hecho todo lo que estuviese en mi mano y más por acabar con el P.A.M. Apreté los puños con fuerza, tensa. —¡Estoy haciendo todo lo malditamente posible por salvarla!—le espeté— ¿Crees que esto es agradable para mí? ¿Que disfruto hurgando en las miserias de la gente? ¡No, no lo es! ¡Tengo diecisiete años, el último de mis problemas debería ser descubrir al hijo de perra que ha secuestrado a mi mejor amiga! ¿Qué clase de mente enferma se esforzaría en recordarte algo tan horrible sin motivos? Me acerqué y como hice con Erwin, lo sujeté con fuerza de la camisa. Mis ojos estaban llenos de lágrimas. No estaba segura si de rabia, tristeza o impotencia. —Escúchame bien imbécil—gruñí—. Sé que tienes algo que ver con todo esto. No sé exactamente qué, pero tu odio justificado hacia el P.A.M es más que razón suficiente para que sospeche. Esos desgraciados acabaron de forma indirecta con la vida de tu hermana, ¿cómo no odiarlos? Seas el propio Justice o su cómplice juro que voy a averiguarlo y salvar a Emily. Mientras aún pueda hacer algo, mientras aún haya hilos de los que tirar... no pienso quedarme de brazos cruzados esperando un milagro. Lo solté. >>Lamento mucho lo que le pasó a tu hermana... era joven, tenía toda la vida por delante y terminó de la forma más horrible por la causa indirecta de otras personas. No tenían ningún derecho a hacerlo. >>Pero no pienso permitir que Emily acabe de la misma forma.
Emily Hodges Mi rostro se iluminó cuando abrí el cajón y vi mi pokédex y mi equipo dentro. ¡Con ellos todo sería más fácil! Sin embargo, no todo podía ser tan fácil. Escuché unos pasos detrás de mí... ¿sería Kristoff? No pude saberlo, cuando quise girarme, recibí un golpe en la cabeza que me dejó inconsciente. [...] Cuando desperté, volvía a estar en el estudio tumbada, pero aquella vez, no estaba sola. Ahogué un gritó cuando vi a la persona acuclillada a mi lado, con un bate de béisbol y una extraña máscara cubriendo su rostro. La cabeza aun me dolía, y a pesar del miedo que me infundieron sus palabras, sentí rabia. ¡Yo no había hecho nada malo! —¿Tú eres Justice? —increpé, molesta.
El tipo de la máscara emitió una risita robótica. —Claro que lo soy. Veo... que tal y como quería, he logrado que tus recuerdos queden borrosos. Mejor así —habló con frialdad, mientras daba golpes lentos con el bate en la palma de su otra mano, tratando de amedrentar. Lo cierto es que seguramente lo conseguía—. Por supuesto, he borrado el mensaje de te mandé a tu pokédex... no creas que soy tan estúpido como para dejarlo ahí, a la vista. No, no. Te soltaré, tranquila, no pretendo hacerte daño... siempre que no sea necesario. Pero cuando te suelte, no quiero que me delates. Tus amigos están haciendo un gran esfuerzo por revelar las miserias del P.A.M. No hagas que su esfuerzo sea en vano. ¿Sus... amigos? >> ¿Qué quieres de mí? >> ¿Dónde estoy? >> ¿Por qué haces esto?
Liza White Y Lara rompió a llorar frente a mis ojos. Acongojada, alcé una de mis manos en un intento por acercarme a consolarla instintivamente, pero retrocedí con un suspiro. Por más que quisiera que se sintiese mejor, poco podría hacer una desconocida como yo. Y por mucho que me pesara hacerla llorar, al menos había conseguido revelar algo importante para el caso. Le agradecí por sincerarse, aunque le hubiese costado un poco al principio, y me volví hacia Nikolah, quien acababa de llegar al módulo en el que nos encontrábamos. —Ahora soy yo la que no se está quieta, ¿eh? —me disculpé con una sonrisa, dejando espacio para que ambos le preguntasen a la mujer libremente—. Yo ya terminé por aquí, así que creo volveré al despacho, para ver si encuentro todavía a alguno de los detectives para contarles acerca de esto. En su defecto, los holders ya habrán visto la actualización de las pruebas y podrán servirse de eso —rasqué mi mejilla, dando media vuelta—. Vuelvo enseguida, suerte con las interrogaciones. La alguacil parece ser una mujer muy sensible. Y tras despedirme momentáneamente volví sobre mis pasos, hacia el horrible despacho que acababa de dejar. Pero al contrario de lo que pensaba, creyendo que ya no debía quedar nadie allí, la figura de un chico pareció encontrarse en el interior de la sala en el momento en el que yo entraba. Como si hubiese permanecido escuchando fuera y ahora que todos se habían ido se acercase a releer el papel encima de la mesa. Pero yo sabía muy bien reconocer esa figura en cualquier ángulo. ¿Cuántas veces le había pillado por sorpresa y me había subido a su espalda? ¿Cuántas veces le había tapado los ojos en vez de saludarle como una persona normal y corriente? Avancé un par de pasos. Temblorosa, mi voz salió sola. —¿...Dante? —musité, haciendo que el chico se volviese hacia mí. No supe la razón, pero con solo verle mis ojos se anegaron de lágrimas. No hacía falta más. Había echado tanto de menos a aquel chico, y tenía tal revoltijo de emociones en aquel instante, que acabé quebrándome con solo ver que Dante estaba allí, y que se encontraba bien. Que no le había sucedido nada en mi ausencia. Mis pies se movieron solos, y cuando quise darme cuenta, me había aferrado a su cuerpo, enterrando mi rostro en aquel abrazo que tanto necesitaba en aquel instante—. D-Dante... E-emily está... Y-Yo no pude... Ni yo misma comprendía las palabras inconexas que salían de mis labios. Intenté articular entre sollozos algo más, escondiendo mi rostro de su mirada. >>L-lo siento...
Emily Hodges Tragué saliva con fuerza, sintiendo mi cuerpo temblar en su totalidad. Si lograba salir de ahí viva, tendría pesadillas el resto de mi vida. ¿Mis amigos? ¿Había obligado a los demás a investigar al P.A.M? Maldito manipulador. ¡No quería preocupar a los demás! Ellos no tenían que estar relacionados con esto... —¿Entonces qué quieres de mí?
Justice rio. —Jajaja. Nada. No quiero nada en particular contigo, solo... consideré que eres la mejor candidata para ser secuestrada de todos esos holders. La más "vulnerable", si quieres verlo así. Y necesitaba a alguien para... Pero de pronto, alguien más irrumpió en la sala. —Oh, ¡estáis aquí los dos! —un anciano, sonriente, caminó por la sala de pronto, entrando abruptamente. Justice pareció molesto. —¡Abuelo! ¡Sal de aquí, ahora mismo! J-Justice estaba distraído. ¿Qué podría hacer Emily...? >> Tratar de robarle el bate y golpearle. >> Decirle a Kristoff que su hermano le estaba haciendo daño. >> Salir corriendo sin más.
Dante Miles El mensaje de Hubert lo había hecho moverse hacia aquella oficina, pero prefirió quedarse fuera en la puerta a escuchar todo lo que se tenía que decir y, si encontraba la oportunidad de aportar algo ya se animaría a entrar con los demás para hablar. Cuando todo pareció revelarse no pudo sentirse peor, ahora no solo tenían a Justice, si no también a un cómplice que lo había ayudado a llevarse a Emily, se había manipulado a los presos por medio de algún pokémon acompañado claro, de una sospecha hacia los Grandes. El tema de Byron vino después, el traidor de P. A. M que había reunido las pruebas necesarias para desenmascarar a los demás líderes, había terminado siendo amenazado por el mismo Justice y, en el peor de los casos, eliminado. ¿Él fue el que había recibido el paquete? ¿Él mismo Byron se lo llevó a aquella reunión? Cuando todos se marcharon, finalmente de adentro a aquella sala para revisar aquellos papeles que habían sido dejados atrás, al parecer uno de los colaboradores tenía que ver con Farrow. Curioso. Cuando menos lo esperó, una voz bastante conocida para él llegó a sus oídos, pero al mismo tiempo no le sorprendía, la había visto... Había colaborado con los demás y logró dar la combinación de aquella caja, y aunque no lo pudiera demostrar mucho con su gesto, le había alegrado mucho verla allí. En el momento de ser abrazado, no tardó demasiado tiempo en corresponder aquel gesto con un poco mas de fuerza para pegarse un poco mas a ella y también, buscar consolarla de alguna forma con eso. —¿Lo sientes? Liza, no tienes de nada de qué disculparte... Estás aquí, ayudando, procurando hacer lo máximo posible por ayudar a Emi, ¡Fuiste más detective que todos y lograste que abrieran esa caja! —Agradeció que en ese instante si pudiera dedicarle una sonrisa orgullosa, también limpió los rastros de sus lágrimas con ayuda de sus pulgares. —Gracias por estar aquí...
Emily Hodges ¿Vulnerable? ¡Oye, que cruel aquello! Justice no siguió hablando pues Kristoff entró en la habitación con toda normalidad, lo que pareció molestar a Justice. Tenía que aprovechar su distracción de alguna manera pero no sería capaz de salir corriendo de ahí sin que me atrapasen y no quería dañar a nadie, menos delante de aquel señor que se pensaría que estaba pegando a mi hermano... ¿hermano? ¡Eso podría servir! —¡A-abuelo! ¡Mi hermano me está haciendo daño, ayúdame por favor! —no fue difícil conseguir una voz temblorosa y asustada, ya que realmente lo estaba. >>Decirle a Kristoff que su hermano le estaba haciendo daño. Contenido oculto AAAA VOY A MORIR
Al oír el grito desesperado de Emily, Kristoff frunció el ceño y se acercó a Justice. De pronto, le dio una torta, dejándolo completamente contrariado, y le quitó de las manos el bate. —¡Malo, no le hagas daño a tu hermana! ¿A qué jugáis? ¡Te tengo dicho que no juegues con cosas peligrosas, Irvine! Justice, que había caído de espaldas por el inesperado golpe, se incorporó, pero ya era tarde; Emily había salido corriendo ya, cerrando la puerta tras de sí. Ellos tendrían las llaves, por lo que no serviría para retenerles por mucho tiempo, pero... al menos tenía algo de tiempo para reaccionar. Subió rápidamente a por sus pokémon y su pokédex... pero se encontró, nuevamente, con que no podía abrir la puerta. Empezaba a oír la voz electrónica de Justice, que parecía forcejear con el abuelo... ¡n-no tenía mucho tiempo! ¿Qué podía hacer...? S-Su pokédex no parecía funcionar con normalidad, ¡no podría usar el videomisor ni nada así en ese estado! ¡Tenía que pensar rápido! >> Forzar la puerta con el cierre del baúl. >> Huir al piso de arriba y esconderse. >> Buscar el teléfono de Kristoff en el mueble.
Emily Hodges No estaba tan segura de que aquello fuese a funcionar, pero lo hizo. El abuelo se acercó a Justice y le dio una bofetada, claramente molesto por lo que le había dicho. Aprovechando el momento de distracción, pude salir corriendo del estudio, casi sin prestar atención a nada más. El nombre de Irvine me resultó lejano, pero en ese momento no me importaba. Cogí mi pokédex y mis pokémon, no pensaba irme sin ellos, pero la puerta seguía cerrada y la pokédex no funcionaba. ¡Maldita sea! ¡No tenía mucho tiempo! No podía esconderme en esa casa y si Justice me encontraba, no tendría una segunda oportunidad. Y aquella puerta no parecía fácil de forzar... tenía que comunicarme con el exterior... ¡Ah! ¿Irvine? ¡Él era el campeón y el nieto de Kristoff! ¡Entonces su número estaría en el teléfono del señor! Con rapidez intenté buscar el teléfono de Kirstoff en el mueble... tendría que estar ahí si el hombre había vuelto. Vamos...
Nikolah Cruz Gracias a las palabras de Liza, la pobre Lara al final quebró, y sollozando, contó la verdad, lo cual no hizo más que reafirmar la teoría de Oxy. Así que hasta los alguaciles habían sido hipnotizados de alguna manera. Esto era bastante gordo. Si bien no sufrieron daño, el tal Justice no tenía problemas en utilizarlos como herramientas contra su voluntad. Eso solo confirmaba que era un tipo que no se ponía muchos límites a la hora de actuar. Liza se despidió rápidamente y se dirigió hacia el despacho, al parecer. Observé a Lara, pero la pobre no tenía ya mucha fibra en sí, por lo que intentar conversar con ella o incluso interrogarla sería bastante duro para ella. Tal vez más tarde, pero ahora no tenía mucho sentido. Saqué un cigarrillo de chocolate, se lo coloqué en la mano, y le dirigí una sonrisa, mientras le palmeaba la cabeza. — Tranquila, respira un poco. Todo saldrá bien, ¿sí?— dije, intentando calmarla, y luego me di media vuelta, para salir de allí. Me dirigí hacia donde se encontraban aquellas personas nuevas, las que al parecer Handsome llamó. Seguían en la playa, así que no fue muy difícil ubicarlas. Sin embargo, llegué al momento en el cual la rubia enérgica parecía estar presionando al que habían llamado como...¿Irvine? Tal vez. Me quedé un poco alejado, escuchando la conversación. Al parecer, Lili le había mencionado al tal Irvine sobre un pokémon en particular, y un nombre, que hizo que el joven estallara. Pude escuchar sus gritos, y pude ver como su rostro se ponía rojo como un tomate. Pude escuchar lo que le decía Lili, y pude ver como lo agarraba por su camiseta. Bajé a Talía de mis hombros. Tenía el rostro ensombrecido. Entendía muy bien lo que ambos estaban diciendo, pero así no se llegaría a ningún lado. Me acerqué hacia ellos, con el rostro serio, y los agarré por los hombros. Lo más probable es que recibiera un golpe o algo similar, pero en ese momento no me importaba mucho. Si lo único que hacíamos era acusarnos y gritarnos, nunca podríamos rescatar a la otra muchacha, ni conseguir avanzar nada con el caso del PAM. — Ambos, cálmense. No tiene ningún sentido dejar que los sentimientos nos embarguen en estos momentos. No se llegará a ningún lado. Nadie quiere hurgar en el pasado de nadie, nadie quiere abrir viejas cicatrices en el corazón de nadie. Pero como ella dijo, la vida de alguien de la familia está en juego.— tenía un rostro y un tono de voz serio, por primera vez en muchos años. Y no sonreía.— Sé que quieres encontrar a aquella chica, y yo también, con todo mi corazón, pero agarrar por la camisa a alguien y zarandearlo no tiene ningún sentido. Necesitamos tener la cabeza fría. Me volteé luego hacia Irvine. Mi mirada era dura, e incluso apreté un poco mi agarre. — Y tú, conozco el dolor por el que has pasado. Pues no eres el único que perdió a alguien amado. No eres el único que vio a alguien de su familia morir. No eres el único que vio los restos destrozados de todo lo que alguna vez había amado, ante sus ojos, como un espectáculo macabro. Sin emabrgo, las muertes que te rodean no te convierten en alguien especial, no te vuelven inmune a nada. El hecho de que tu hermana haya muerto a manos del Eelektross que fue liberado por el PAM hace que todo sea completamente relevante para el caso. Tal como ella dijo, te convierte en un sospechoso bastante potencial. Nadie le tendría más odio a la organización que alguien que vio como el horror de perder a alguien amado ocurría frente a sus ojos. No te creas que la muerte de tu hermana te da una especie de escudo protector, a decir verdad, te debilita todavía más. Solté a ambos, pero me quedé mirando fijamente a Irvine. >> Ahora dinos, ¿qué es lo que sabes de verdad? Porque que tu hermana haya muerto por culpa de esta organización, es una de las cosas más relevantes sobre el caso que escuché hasta ahora. >>¡No tienes derecho a meterte en lo que pasó, no es relevante para este caso! ¡¡Punto!! >> Presionar Contenido oculto Creo que no era así como tenía que ser, la verdad, el tema de la presión en los interrogatorios, pero bueno, mi cerebro está con estrés en estos momentos, así que si le erro, al menos sirve como desarrollo de personaje de Nikolah xD Me disculpo por cualquier error o inconveniencia ocasionada.
En efecto, ¡estaba ahí! Vamos, ¡ahora solo tenía que llamar a alguien y decirle dónde estaba! Comenzó a oír las llaves de la puerta del estudio... ¡Justice estaba cerca! D-Demonios... Como por instinto, entonces, una de sus balls se movió, y Emboar salió de ella. Comenzó a empujar con fuerza la puerta del estudio, evitando, así, que abriese. Desde el otro lado, desesperado, Justice golpeaba la puerta con ahínco. V-Vale, su pokémon le había dado algo de tiempo. Podría irse de allí, Emboar tenía fuerza suficiente para romper la puerta, pero... Justice podría perseguirla, ¡lo primero era pedir ayuda! El único número guardado en los contactos era... "Irvine", en efecto. P-pero no era hora de pensar en eso, ¡había que llamar! Llamaría a alguno de los holders para pedir ayuda, pero, ¿dónde estaba? ¿Dónde se encontraba? V-Vamos, tenía que saberlo. Un anciano con problemas de memoria, seguramente algo parecido a alzheimer... una urbanización que se ve por la ventana... un Liepard como pokémon del anciano. ¡Ella había estado en este sitio antes, estaba en...! >> Ciudad Lienzo >> Ciudad Témpera >> Ciudad Óleo >> Ciudad Acuarela >> Ciudad Barniz >> Ciudad Aerosol >> Prisión Boceto
Hubert La reunión había arrojado a luz datos muy relevantes. Entre ellos, que la niña que había asesinado aquel Eelektross era la hermana de Irvine. Al enterarme de esto no pude disimular mi estupor; recordé nuestro interrogatorio y el modo en que me había echado cuando le pregunté sobre aquel informe hallado en la Guarida del P.A.M., y no pude evitar sentir cierta culpa por lo que había hecho. Para él debía de ser un tema tan doloroso, que no debía querer recordarlo. Pero entonces… ¿cuál era el propósito de fingir que no sabía nada? —Esto de ser detective es duro, ¿no te parece? —suspiré cuando salí del ascensor que nos condujo a la planta baja. Todos habían partido en direcciones diferentes— Pero si quiero convertirme en uno, tendré que aprender a lidiar con este tipo de cosas. Es doloroso, pero no queda otra. Serperior se limitó a hacer un gesto solemne con la cabeza, en señal de afirmación. Pese a lo cual, sabía que seguía resentido con la forma en que Irvine se había comportado conmigo. Pues yo también era muy importante para él. Mientras tanto, yo repasé las pistas recién obtenidas, en particular las relacionadas con Byron Hopkins. Asimismo vi algo relacionado con el comportamiento de los presos durante el incidente… —Venga, vamos al Puerto —dije entonces—. El incidente pudo haber sido provocado por alguien del nivel de un Grande… Siento que nos puede resultar útil tener información sobre cómo se organizan. Tengo algunas nociones, pero hay alguien que nos puede dar mejores datos de primera mano. Cuando llegábamos al puerto, pude oír los rabiosos gritos de Irvine, esta vez en dirección a Mimi. Pero contrario a lo que hubiera hecho yo, ella le respondió tomándolo por la camisa, algo que ni en sueños hubiera hecho yo. Los dejé con sus cosas y me acerqué a Oxy. —Qué tal, otra vez —saludé, con una sonrisa serena. Serperior hizo lo propio con una de sus características reverencias— ¿Podemos hablar un momento?
—... no se trata de ser invulnerable a nada —apretó los dientes—. Se trata de que, por estar relacionado con el P.A.M., el caso de Mely... ¡no tiene por qué ser sacado a la luz como si importase una mierda y fuese un mero hilo del que tirar! ¡¡No cuando existen cero evidencias que apunten a que ese caso tiene algo que ver con este atentado!! >> Yo no soy Justice... así que déjame en paz.
—Huh. Sintiéndolo mucho, yo ya he dicho todo lo que tenía que decir, chico. ¿Por qué no le preguntas al pelirrojo de allí?
Emily Hodges ¡Ahí estaba el teléfono! Lo cogí con manos temblorosas, mirando las teclas con los ojos casi desencajados. Solo se me ocurría un número al que llamar, y solo necesitaba un poco de tiempo... tiempo que conseguí gracias a Emboar, quien salió de su pokéball para parar a Justice. —¡Gracias! ¡Gracias! ¡Lograremos salir de aquí, tranquilo! —le dije rápidamente, mirando al tipo fuego con cierta esperanza. Era cierto, si tenía a mi equipo, lo lograríamos. Si quería llamar a alguien para que me salvase, tenía que saber decirle donde. ¡Sabía donde! Vamos, vamos, Emily... yo conocía esta información, solo necesitaba recordarlo... ¡la urbanización y el señor con alzheimer! ¡Lo conocía! Llamé con nerviosismo y acerqué el móvil a mi oreja. En cuanto noté que descolgaban, hablé sin dejarle tiempo a la otra parte a reaccionar. >>¡Mimi! ¡Soy Emily! ¡Por favor, ayudadme! ¡Estoy en Acuarela! ¡En la casa del señor con el Liepard! ¿Te acuerdas? ¡Del caso de Mark y Henry! ¡Por favor, venid rápido! Contenido oculto Kurone ¿a quién si no? (?) Hagamos como que Mimi de alguna manera tiene un móvil o algo bc plz (?) Lo he comprobado mucho, se supone que fue en Acuarela (?)