Mizuki Veo que el monstruo ya no se mueve,Megu dio un golpe al monstruo y nada,con eso lo habíamos derrotado --Bien ya lo derrotamos,debemos volver al gremio pronto --saco mis alas al igual que Megumi y Rald se mete a mi bolso para irnos volando. Sigo extrañada sobre lo que paso con Yuko,creo que debo hablar sobre eso en el gremio @Narue Feiler @Lu Heart
Clevert —de acuerdo...creo que fue demasiado hoy—Meiri se enreda en mi cuerpo y despliega sus alas y emprendemos el vuelo de regreso al gremio —que raro, primero Mizu y ahora Yuko, solo que Yuko fue algo mucho más raro...¿que pasara?—meditaba sobre lo momentos extraños de esta singular misión, ahora solo quería regresar al gremio. @mikari @Lu Heart
Vantage Recogi mis cosas y mi katana. Fui donde estaba Crystal y marchamos rapidamente al lugar donde nos esperaba Kagura. Tomamos el camino del mercado hasta llegar a una fuente y de ahi hacia abajo por unas calles. Llegamos y encontramos a Kagura sentada en un banco. La saludé y se acerco a nosotros. —¿Cuál es el plan?—Pregunto impaciente. —Debemos ir al interior del bosque, allí hay una pequeña mina abandonada...me ha comunicado Milianna que están haciendo algo allí—Responde ella con la actitud de siempre. Crystal propone ponernos en marcha, Kagura y yo asentimos y partimos los tres de inmediato. El bosque pillaba cerca, sin embargo la mina estaba un poco lejos. Por el camino le conté lo de los espadachines. —Veo que los hicisteis huir—Dijo contenta. Nos plantamos cerca de la entrada, se veia siniestra y no habia rastro de movimiento. —¿Qué hacemos ahora?—Pregunta Crystal. —Me acercare a la puerta y mirare si veo algo, luego os doy una señal para acercaros—Respondi. Suave y despacio eran mis pasos, no queria ser detectado o escuchado. Llegué a la puerta sin ningun percance, y me asome a ver si veia algo. Mientras tanto de reojo vi que Crystal le preguntaba algo a Kagura haciendo que esta se pusiera roja como un tomate y juntara sus dedos como avergonzada. Era raro en ella.
Crystal En cuanto Vantage se fue miré a Kagura. Ella me miró, algo nerviosa. Yo alcé una ceja y sonreí, picarona. —¿Q-qué pasa? —Dime Kagura... Tú... ¿tienes novio? La muchacha se sonrojó a más no poder. Negó con la cabeza, rápidamente. —Ya veo... Pero te gusta un chico— dije acercándome más a ella. Ella se sonrojó aún más y bajó el rostro. Juntó sus dedos, avergonzada. La había pillado. —Aja... Tenía yo razón— dije en tono acusatorio. —E-eto...— dijo la muchacha nerviosa y roja como un tomate. Antes de que pudiera echarle en cara que le gustaba mi novio, algo brilló en el suelo. Ambas nos giramos. Era la señal que habíamos pactado con Vantage. —¡Ya vamos Vantage!— exclamó Kagura que salió corriendo hacia donde se había ido Vantage. Aún se la veía nerviosa y sonrojada, pero estaba aliviada por haber escapado de la situación. Yo me crucé de brazos y fruncí el ceño. —Será... No cantes victoria, ya caerás...— murmuré mientras la seguía. "Mírala. qué rápido va hacia Vantage" pensé aún más mosqueada. Llegamos hasta la posición de Vantage, que nos miró algo confuso al ver nuestras caras.
Vantage Estaba confundido, Kagura y Crystal parecian estar algo...diferentes. Abri lentamente la puerta, entramos despacio, era oscuro pero la suficiente luz para poder ver el camino. El olor era un poco fuerte, caminamos un rato hasta llegar a una sala llena de escaleras de madera, estaban podridas o rotas. —Vayamos por aqui—Dije señalando el borde. Con cautela, andamos despacito, no queriamos caer en alguna trampa o llamar la atención. Descendimos con cuidado y cruzamos un pasillo hasta ver otra puerta. Tras ella hallamos una sala con luces azules, una gran bola de energia estaba en el centro. —Habeis venido...bienvenidos—Dijo la maga apareciendo a pocos metros nuestra. La otra mujer hizo su aparición justo al lado. Al verme cambió su cara por completo. —¿Quién...eres?—Me pregunta confusa. —Mi nombre es Vantage—Contesto serio y sacando mi katana. Al escucharlo se tapa la boca con las manos. De pronto la otra mujer se lanza hacia nosotros.
Crystal Contemplo, confusa, la escena. Es extraño la reacción de la mujer al escuchar a Vantage presentarse. Antes de darnos cuenta, la maga de las dagas se lanza hacia nosotros, empuñando sus dagas. Iba a crear un escudo de esmeralda para protegernos pero la espada de Kagura se interpone entre la maga y nosotros. —¡Bien hecho, Kagura!— exclama Vantage, que aprovechó la reacción de la otra mujer para atacarla. —Mierda, se me ha adelantado Kagura— murmuro entre dientes, frunciendo el ceño. Vi cómo Kagura y la maga que nos atacó en la cueva comienzan a pelear. Aprovecho y me voy corriendo a un rincón seguro. Sacó rápidamente mi bloc de dibujo, un pincel y tinta mágica. Empiezo a crear un ejército de sombras. De pronto, diez soldados salen del papel. —Ya sabéis lo que hacer chicos— dije señalando a las magas. Los soldados fueron rápidamente a ayudar a mis compañeros, cinco a Kagura y los otros cinco a Vantage. Al haber sido un dibujo rápido y que apenas me había costado energía mágica, no eran muy poderosos, pero podrían servir de ayuda. Yo cogí mi Chakram y me preparé para usar mi poder de las gemas contra ellas.
Vantage Kagura y los soldados se pusieron a hacer frente a la mujer de las dagas. Crystal y yo a la otra, quien parecia no reaccionar. —¿Eres Vantage?, ¿realmente lo eres?—Pregunta ella dando unos pasos atrás y a punto de llorar. —Así es—Digo sacando mi katana y atacandola. Se defiende con una espada en un instante, cosa que me sorprende. Empiezo el duelo con ello y damos multiples golpes. Una bola de rubi impacta en su brazo y la hace retroceder varios metros adolorida. —Muy bien Crystal—Felicito a mi compañera. Luego, Crystal lanza su Chakram contra ella pero con un movimiento de espada lo desvia, ataco yo y logra parar mi golpe. —Es fuerte—Comenta Crystal acercandose a mi. —Dale apoyo a Kagura, yo me encargo—Digo mientras acumulo poder. Ella asiente y marcha a ayudar. Concentro al maximo mi poder y me trasnformo en una de mis formas, con alas y cuernos. La mujer sonrie, es extraño. Entonces para mi sorpresa ella también se transforma en una forma similar pero aún más grande. Se lanza contra mi y bloqueo su ataque. Nos enzarzamos y damos multitud de golpes el uno al otro, puñetazos cabezazos...la batalla no parecia tener fin. Con mi espada logro hacerle una herida en su pecho haciendo que pierda fuerza. De pronto aparece Crystal y la golpea con su puño recubierto de diamante dejandola practicamente KO. —Bien hecho—Dije felicitandola y destransformandome. Entonces la mujer de las dagas se aleja de Kagura y se marcha dejando a su compañera atrás. —¿Como te llamas?—Pregunto apuntandola con mi katana. —Soy Lara...soy...tu madre—Esa última palabra me hace temblar. Doy un paso atrás incredulo. —Ellos...buscan resucitarle...buscan...—Un sonido la interrumpe. Veo horrorizado la daga en su pecho, era su compañera quien le habia hecho eso para que no hablase. —¡Resiste!—Dije tratando de averiguar más. —Siento todo esto...yo...te hice un monstruo...sino te metia el demonio hubieras muerto...lue...go...te tenia que...alejar de ellos...—Empieza a toser sangre. Yo la acomode mientras Kagura se acercaba a nosotros. —Veo...que has encontrado a una buena mujer...—Ella sonreia feliz mientras un hilo de sangre salia de su boca. —Eres clavado...a tu padre y hermana...tu...chica...—Dice mientras se dirige a Crystal. Crystal se sorprende. —Cuidalo por mi—Pide mientras empieza a derramar lagrimas para luego suspirar por última vez mientras esboza una sonrisa y cierra los ojos. Yo empiezo a llorar. —Ma...mamá...—Rompo a llorar.
Crystal Las lágrimas caen por mi rostro al instante. Todo fue muy rápido y confuso. Vantage se lanza a los brazos del cuerpo de su madre. Yo estoy tirada en el suelo, sin poder creerme nada. Kagura está a nuestro lado, también llorando. Abrazo a Vantage. No sé ni que decirle. Tras estar un rato llorando. Vantage se separa de su madre. Nos abrazamos. Luego se levanta, se le ve enfadado y furioso. —Me las pagaran— dijo con odio. El aura mágica que desprendía era realmente fuerte. Se podía entrever su poder y forma más demoníaca, aunque no se llegó a transformar. Yo seguía en el suelo, mirándolo, ahora un poco asustada. Luego miré a su madre, y le acaricié el rostro. Pensé en la mía y en mi padre... —Yo cuidaré de él, te lo prometo— dije mientras me secaba las lágrimas.
Vantage Vi como el cuerpo de mi madre iba desapareciendo poco a poco, no entendia porque sucedia pero no pensaba en ello debido a mis lagrimas. Me sentia enfadado, cabreado y tenia ganas de vengarme de ellos. —Marchemonos de aqui...—Dije guardando mi katana. —Esta bien—Dice Crystal secandose las lagrimas. Kagura tomo el objeto redondo que desprendia magia, dijo que lo investigaria. La sala se sacudió y empezo a caer rocas, todo se estaba derrumbando. Así que tuvimos que salir por patas, corrimos desesperados hasta llegar a la salida. Al salir todo se vino abajo, respiramos aliviados. —Ahora deberiamos volver...estoy algo cansado—Dije cabezibajo. Senti de pronto el abrazo de Kagura, nunca me habia abrazado. Luego se separó y se despidió de nosotros. —¿Vamos a casa?—Le pregunto aún desanimado. —Claro...—Responde ella.
Crystal Por el camino estuvimos en silencio. Habían ocurrido muchas cosas en poco tiempo y nuestras mentes aún lo asimilaban. Aún me estaba acordando del abrazo que le había dado Kagura a Vantage antes de irse. Eso me puso muy nerviosa, pero tal cómo estaba la situación me mantuve tranquila. A pesar de eso no me lo podía quitar de la cabeza. Miré a Vantage, se le veía mal. Recordé cómo murió su madre. Sin quererlo, mis padres acudieron a mi mente. "Ellos puede que aún estén vivos también" pensé suspirando. En poco tiempo llegamos a nuestra casa. Abrí la puerta y dejé que pasara Vantage. La cerré y me quedé apoyada contra ella. Vantage me miró. Ambos nos fundimos en un fuerte abrazo.
Vantage Tras separarnos me fui al sillon y me sente. Me encontraba sin fuerzas, todo lo que habia pasado me dejó sin ganas de hacer nada. —Voy a tomar algo...¿te apetece?—Pregunta ella. Niego con la cabeza. Suspiro. —¿Para que quiero ser fuerte sino puedo proteger a nadie?—Pregunto con la mirada perdida en el suelo.
Crystal Suspiro y pongo los ojos en blanco. —Vantage, sabes perfectamente que eso no es cierto. Además, ser fuerte no implica salvar sólo a la gente, implica más cosas también— le dije intentando hacerle entrar en razón. Este niega la cabeza. Vuelvo a suspirar. Cuando está en ese plan es mejor dejarle solo.— Voy a tomarme un té... Si quieres algo estoy en la cocina. Salí del salón y me dirigí a la cocina, triste. Habían ocurrido muchas cosas en poco tiempo. Cogí la tetera y la llene de agua. Luego cogí unas hojas de menta y hierbabuena, que había en una maceta en la ventana, y las eché dentro. Puse la tetera en el fuego y me quedé observándola fijamente mientras mi mente pensaba en todo lo sucedido.
Vantage Sentia la rabia por dentro, necesitaba desahogarme pero sabia que tenia que tratar de mantener la mente fria. Me fui directo a la ducha, eso me relajaria. Tras una larga ducha con agua fria mi mente estaba más aclarada y tranquila. Y yo también. Tome la ropa de repuesto, hacia tiempo que no me la ponia. Desde los juegos. La camisa me cabia un poco más estrecha y dejaba mi torso y brazos al aire mientras un cinturon de color verde iba desde mi hombro hasta mi cintura. Atrás llevaba la katana asegurada. —No puedo hacer otra cosa que proteger a los que aún estan vivos—Me digo a mi mismo terminando de vestirme. Bajo a la cocina y allí estra Crystal con su té, pareció no darse cuenta de que estaba yo allí. —Estoy listo, en un rato partiremos al gremio. Creo que es lo mejor que podemos hacer—Comente llamando su atención.
Crystal Levanté la vista y miré a Vantage. Asentí, en silencio, y terminé el té. Suspire. Había algo en la voz de Vantage que no me gustaba. Estaba tan serio... Me levanté y fui rápido a por mis cosas. —Ya estoy— dije cuando llegué al vestíbulo. Vantage asintió y nos pusimos en marcha hacia el gremio.
Vantage Salimos de casa juntos, cerramos la puerta y marchamos rumbo al gremio en silencio. Miraba cada tienda de paso, ella miraba alguna de ropa de reojo, algunas veces una cafeteria o pasteleria. También veiamos tiendas mágicas, como hacia tiempo. Nos tomamos nuestro tiempo, como si de pronto no hubiera prisa. —Esa tienda es nueva, y esa otra también—Dijo algo emocionada. Yo no pude evitar sonreir, de forma lenta y cariñosa la agarre de la mano. Ella al sentirlo me miro de pronto y gire mi cabeza a otra tienda sonrojado como tratando de que no me habia dado cuenta. Aunque sabia que en el fondo ella lo sabia.
Crystal Me sorprendió mucho la acción del mago. Me giré para mirarle. Él seguía sonrojado y mirando para otro lado. Luego miré su mano. Seguía cogida a la mía. Me situé en frente suya, contándole el paso. Solté su mano, crucé mis brazos y le miré alzando las cejas. Él me miró, sorprendido y nervioso. Aún estaba sonrojado. —¿Se puede saber qué te pasa?- dije fingiendo un enfado. Empecé a hinchar los mofletes, y me fui acercando cada vez más a él, lo que hacía que se pusiera aún más nervioso.
Vantage Sorprendio ante su reacción me tomo unos segundos tranquilizarme. Me acerque a ella y la abrace dulcemente. —Tu misma me lo dijistes una vez, eres mi familia—Susurre feliz. Note como ella me abrazaba un poco más fuerte. Era recomfortable.
Crystal Me dejé llevar por el abrazo. Había echado mucho de menos momentos como este durante este año. Me separé levemente y nuestras miradas se encontraron. Había cambiado bastante durante el año. Ahora estaba mucho más maduro y atractivo. Como si de dos imanes se tratasen, nuestros labios se unieron, en un profundo beso. Ese beso desencadenó más, cada vez más apasionados. Noté cómo sus manos bajaban a mi cintura. Abrí los ojos. Recordé, de pronto, que estábamos en plena calle de Magnolia. La gente que pasaba por nuestro lado nos miraba, algunos cuchicheaban. Me separé de él. Ambos teníamos la respiración entrecortada y estábamos sonrojados. —Esto... Vantage. No es por cortar el rollo pero, a este paso nunca llegaremos al gremio— dije algo avergonzada y nerviosa. —Es verdad, tienes razón— dijo el chico resoplando. Empezó anegar con la cabeza y a suspirar. Su sonrojo había desaparecido levemente.— Vamos— dijo algo más tranquilo. Yo asentí y me dí un poco de aire con la mano, aún estaba algo acalorada.
Alexander Nikolaevich Hell. Y tras un largo camino de avance cabellos de plata había llegado al Norte, con esto su misión daría el verdadero inicio a la búsqueda a lo encargado por Makarov. Mientras, a sus espaldas los compañeros asignados no aparecían, quizá se habían retrasado por cuestiones de velocidad o de palabras entre ellos. —Da igual.—Dijo adentrándose en esas ruinas, lo más probable era que un guardián esperase dentro de las ruinas protegiendo aquel objeto mágico, por ello entró con su Hoz en mano perdiéndose en la oscuridad.
Artemis Allen Sasha no había contestado a mi pregunta, ni siquiera Kyo. Inflé mis mejillas levemente y suspiré, ellos no tenían remedio así que con un levemente movimiento de cabeza le indiqué que teníamos que seguir así que sin más... tuve que seguir a Sasha sin siquiera saber a donde íbamos y lo que debíamos hacer. Pero, por alguna razón habíamos llegado a unas ruinas...¿desde cuando Magnolia tenía ruinas? ¿por qué jamás me había enterado existían? o mejor aún... ¿dónde estaba Sasha? — ¿Sasha? — le llamé lo suficientemente alto como para que me escuchara, realmente la oscuridad del lugar no era un problema para mí, pero por ahora ni siquiera distinguía donde estaba él — ¿Por qué siempre tiene que adelantarse?...
Kyotsuke Kateyan Si preguntaba que debíamos hacer era por que obviamente no tenia idea ya, aunque por la posición del sol habíamos estado corriendo todo este tiempo hacia el norte, hasta llegar a unas ruinas, al parecer debíamos buscar algo por aquí, solo suspire al notar que el mocoso se había adelantado, sentía su presencia mágica mas adelante, así que no me preocupe, aunque el lugar estaba bajo una densa oscuridad, para mi no era ningún problema, ya que había dominado a esta. —Alexander esta mas adelante, aunque siento otra presencia mas cerca de el, espero que no valla a luchar sin compania, en esta oscuridad esta en desventaja— comencé a caminar adelantándome un poco pero sin alejarme demasiado de Artemis. —Mejor sígueme o te quedaras solo.
Artemis Allen Sasha no respondía pero Kyo aseguraba que estaba más adelante por haber sentido su magia, eso me tranquilizaba un poco pero... el hecho de saber que Sasha podría estar en desventaja en esta clase de oscuridad hacia que siguiera preocupada. Este niño si que era bastante impulsivo, incluso después de un año. Mejor sígueme o te quedaras sola Di un leve respingo por su comentario cuando me di cuenta que ya ni siquiera estaba a mi lado, así que cuando lo visualicé delante de mi, corrí para alcanzarlo para poder agarrar con una de mis manos su camisa y evitar separarme si volvía a despistarme — ¿Sabes que tan fuerte es lo que esta más al frente?...