Alexander Nikaloevich Hell. —Alimentos, no sé que comas tú—Le respondió, era una respuesta algo tonta, pero ahí estaba.—. Lástima que no sepan usarlos como se debe.—Él tampoco sabía, pero no estaba de más hacer saber al cheff que su cocina era basura. Los dos siguieron en camino al puerto. -Camino al puerto-
Artemis/Camino al puerto ¡Sasha había dicho una broma! ¡había dicho una broma!, eso era un gran paso para mi, ya tan siquiera se molestaba en decir cosas "tontas" conmigo, ¿me tendría algo mas de confianza ahora?, esperaba que sí, porque si era cierto estaría cumpliendo una de mis metas. — Me refiero a que clase de alimentos comes Sasha...— murmuré divertida con su respuesta, había elegido un buen tema de conversación
Alexander Nikaloevich Hell. —Borsch—Respondió. Ese platillo era una sopa de verduras, normalmente con remolachas, las cuales le daban un color rojizo a la sopa.—. Es un platillo que se suele comer de donde vengo, se sirve frío normalmente. De esa forma tiene un sabor dulce. Sasha solamente se podía alimentar de eso, era un plato vegetariano y con eso podría tener mucha energía todos los días. Lástima, no hay aquí, ni tampoco él sabe cocinar. Es un tema bastante problemático. Ya con el tiempo de la charla estaban comenzando a llegar al puerto. -Puerto de Magnolia-
El pelinegro siguió caminando sin mirar a la gente que cuchicheaba quien sabe que cosas sobre la apariencia del ojivioleta, solo daba miradas por cada lugar que veía que para el "podría" estar aquella reliquia. —A como sea una misión de broma, matare al que la halla echo— me acerque a un anciano para preguntarle. —Señor ¿sabe algo de la reliquia de la amistad?— pregunte mirando a ese anciano harapiento y que emanaba cierta pestilencia, —Mijo, esa cosa se encuentra perdida por culpa del odio, solo aquel que crea en los lazos como la amistad y este libre de culpas podrá desenterrarla de lo mas profundo de la montaña— el anciano con voz sabia me aconsejo y explico que era lo que debía hacer, aunque para mi era un serio problema ya que en mi alma acarreaba ¿quien sabe cuantas culpas?. Kyotsuke / Falda de la montaña.
Artemis/Puerto de Magnolia ¿Borsh? ¿qué era eso?.. cuando volviéramos de la misión me aseguraría de buscar aquello en algún libro para ver que clase de comida era, ya que si Sasha solo comía eso, me llevaba a pensar que él realmente no estaba comiendo de una manera a adecuada, y tenía trece años así que debía alimentarse correctamente para que no afectara a su desarrollo, porque sí, él seguía creciendo como cualquier niño. — Bueno hemos llegado... — murmuré escaneando el puerto con la mirada mientras me retiraba mis guantes para amarrarlos a la funda de mi espalda, revelando mis manos y la pequeña marca de Fairy Tail en la palma de mi mano que se escondía en mi guante — Y creo que lo que buscamos esta por allá — apunté a unos puestos de objetos mágicos cercanos al puerto donde gente de extraña procedencia se acercaba a estos — Y me dará oportunidad de probar un truco...— mis uñas comenzaron a alargarse hasta parecer unas garras y poco a poco se volvieron algo mas transparentes y dejaban ver un líquido dentro de ellas — ¿Estas familiarizado con el veneno de una serpiente Mamba? — pregunté con una sonrisa mirando mis venenosas garras — Si no, te cuento que su veneno puede paralizar los nervios cuando muerden a sus presas, me imagino que sabes a que quiero llegar ¿verdad?
Caí al suelo golpeándolo con mi puño y sollozando de forma muy teatral, se notaban algunas falsas lagrimas salir de mi rostro, pero el anciano me patio y me dijo que no podía engañar a la reliquia que meditase y quizás limpiaría mis penas y capas de mi subconsciente. —Ok— me saque la gabardina y mi camiseta, al igual que mis zapatos para luego sentarme en posición de buda sobre una piedra y comenzar mi viaje espiritual Kyotsuke / Falda de la montaña
Alexander Nikaloevich Hell. Serpiente.. Vale, Alexander ya había entendido el punto al que Artemis quería llegar. —¡Temblad!—Gritó subido en una de las chozas del pueblo.—¡O arrodillaros ante mí!—De inmediato se lanzó a por los traficantes utilizando la guadaña. Entre medio de la transacción se estaba metiendo, grave error al estar en el mercado negro. La misión no detallaba sobre los compradores, ellos eran magos oscuros. No se veían de rango muy alto como para estar comprando aquí, uno de rango alto no necesitaría artilugios así. —Dos contra tres, fácil.—De inmediato se lanzó a pelear con dos. -Puerto de Magnolia-
Respire hondo y en breve me vi en un lugar desconocido rodeado de una extraña y espesa neblina. —¿Que es este lugar?— comencé a camina pero tuve que saltar para evadir un ataque un tanto familiar, ya que su olor y ruido me hacían temblar. —¿Quien eres?— vi a un niño de trece años pararse frente a mi, sus rojos ojos y cabello negro me asustaron por un momento, mas llevaba la túnica de Green Skull, mas algunos rasgos muy similares a los míos. —Yo soy tu oscuridad— el niño sonrió y comenzó a atacarme a lo cual pude darme cuenta de que estaba en mi subconsciente, lo cual me hacia pensar que para empezar a quitarme mis culpas debía derrotar al "yo" que las provoco. Kyotsuke / Falda de la montaña (subconsciente de Kyo)
Artemis/Puerto de Magnolia Alex anunció nuestra llegada a los bandidos que teníamos que detener, pero supongo que era normal de igual forma se enterarían de nuestra presencia tarde o temprano aunque hubiera preferido que tarde ya que, estábamos en un mercado negro, lo cual significaba que nuestros enemigos no eran magos normales, no... eran magos oscuros tratando de fortalecer su magia al comprar objetos mágicos en esta clase de puertos. Sin esperar más corrí yo también hacia un grupo de magos en otra parte cercana del muelle que se encontraban a punto de pagar sus productos antes de ser interrumpidos por mi al momento de llegar a la mesa donde se se hacía el intercambio — ¿Encontraron algo interesante? — pregunté con una sonrisa pisando los objetos que ellos querían adquirir, al momento de escuchar la pronunciación de un hechizo di un salto para quedar detrás de ellos y hacer que me siguieran a una zona alejada de los mercados para que no tomaran alguno de los objetos y aumentaran su magia. El primero que intentó atacarme bastó con detener su puño y dar un ligero rasguño a su abdomen y retroceder, dentro de un par de segundos de intentar levantarse su cuerpo dejó de responderle: estaba paralizado — ¿Alguien más? — sonreí y corrí hacia los otros dos que quedaban
Mantuve distancia del mocoso, yo sabia que en esa época era mas fuerte que ahora, pero no iba a rendirme por eso, el chico tenia el mismo estilo de pelea que yo y por lo tanto no se me ocurría nada mas que aprovechar su exceso de confianza para golpearlo, así que me transforme en sombra para golpearlo a toda velocidad, pero solo fui sacado del suelo y lanzado por los aires mientras el me esa cosa se burlaba de mi ¿en serio soy tan molesto? —Tsk, aunque tu tengas mis habilidades al máximo e desarrollado otros trucos con los años— genere una esfera de sombras que le lance y una vez que el la golpeo para desviarla, varios pilares salieron de esta y lo golpearon, era una táctica que solo servia para ganar tiempo y pensar, mas ese mocoso ya se había abalanzado sobre mi y me atacaba con sus puños cargados en sombras hasta derribarme y dejarme a sus pies. —Creciste y te debilitaste "Shinigami"— el mocoso se burlo de mi usando un apodo que creí jamas volver a escuchar en mi vida, el al igual que yo sabia escoger las palabras mas duras, pero aun así no me dejaría pisotear por el. Kyotsuke / Falda de la montaña (subconsciente de Kyo)
Nedjeljko No respondió a la pregunta que le había hecho la maga, sino que simplemente señaló con su dedo índice la cantimplora que esta traía consigo, y a la cual no le había colocado su tapa. Como una serpiente que emerge de su jarrón encantada por la música del trompetista, el agua se elevó hasta la boca de la cantimplora y escapó de los dominios de la misma. Pero no se derramó en el suelo, sino que se mantuvo suspendida en el aire, respondiendo a su dedo. Abrió la boca y dirigió el agua a lo profundo de su garganta. —Refrescante —dijo—. Esa es la respuesta.
Yo soy débil, no puedo con mi pasado, las muertes que cause, los pueblos que destroce, todo fue por la misma razón, la debilidad de mi corazón, pero ya era hora de que el verdadero Kyotsuke Kateyan salga a la luz, no mas idiota preocupon es hora de luchar con mi propio estilo y mi verdadero yo. —Gancho del dios de las sombras— me levante y rápidamente le acerté un puñetazo en la mandíbula con todas mis fuerzas, aquel puño rodeado de sombras simbolizaría el nacimiento de un Kyo aun mas fuerte y con una voluntad mas grande. —Parece que te sorprendiste "sombrita"— me burle en tono casual pero con una media sonrisa en mi rostro, al fin iba a pelear contra mi debilidad y esta vez saldré victorioso Kyotsuke / Falda de la montaña (subconsciente de Kyo)
Alexander Nikolevich Hell. Los magos estaban dando pelea a Alexander, sobretodo porque uno tenía magia de re-equipo de armas y otro atacaba con agua desde lejos. —Ni minerales tiene el agua..—Quejidos suyos como siempre, pero tenía una buena razón: Sí el agua del océano tuviese hierro como las aguas de abajo de zonas de ciudad él podría controlarla a su merced. Ahora simplemente se mantenía vivo evadiendo las bolas de agua lanzadas por el mago de lejanía y a chocar armas con el artillero físico. Era la enorme guadaña contra la espada de ése rival. Era tan fácil pelear con un espadachín, el mundo estaba lleno de ellos, y para peor: pocos de ellos sabían usarlas perfectamente. En el Gremio se decía de un mago con aquella cualidad. —Tiembla.—Secamente habló. Entonces utilizó una de sus Magias secundarias: El Rayo estaba en su guadaña y comenzaba a dar pequeños toques de electricidad al mago rival, ahora Sasha podría tomar ventaja matando al de distancia, quien aún continuaba sin cesar sus ataques.
La pelea de muy a poco se tornaba mas pareja, el nuevo Kyo tenia una actitud despreocupada y cualquier ataque que le lanzaba su otro yo era simplemente evadido, cosa por la cual el pequeño comenzaba a enfadarse y a usar su rugido en su contra, ese niño en sus recuerdos era mas poderoso, quizás era por que su mente no podía recrear al cien porciento las habilidades que el recordaba tener en esa época, aun así se preparo para ir en serio. —Niño para la próxima juega a las muñecas— el pelinegro había preparado un ataque en su mano y estaba dispuesto a derrotar a ese enano de un golpe. —Técnica perdida: purga divina— una luz negra salio de sus manos y envolvió al niño que parecía no poder moverse, e incluso empezaba a perder el aire. —Mi mente, mis reglas— cerro la mano y la luz se volvió una esfera que luego exploto sin dejar rastros del chico, todo daba a entender que el había ganado, así que salio del trance y una vez fuera de su mente se recostó a pensar en lo sucedido, ante la mirada del anciano que no comprendía quien era este mago o a que había venido, culpa de un ataque de senilidad ya ni recordaba haberle explicado lo de la reliquia. Kyotsuke / Ladera de la montaña
Artemis/Puerto de Magnolia Los otros dos contrincantes eran mas listos, ahora ellos eran los que trataban de alejarse de mis paralizantes garras, era algo muy listo de su parte y muy beneficioso para mi, ya que esto me permitía ganar algo de terreno porque hasta ahora no había visto indicios de que quisieran usar una magia que les permitiera atacarme desde la distancia, algo que claramente les beneficiaría. Hubo un momento donde ambos magos se separaron y yo tuve que elegir el ir por uno en específico, así que me fui por el que era mas lento, si lo eliminaba solo me encargaría de ajustar cuentas con el último y seguiría la misión pero.... no pareció ser la mejor opción porque a penas di la vuelta para girarme y cambiar de dirección hacia el lado contrario pude sentir como una descarga se desataba en mi cuerpo que me hizo caer al suelo por breves segundos: como me disgustaba que hicieran eso. Cuando volví a localizar al segundo mago ya se encontraba lanzando otro rato hacia mi posición y tuve que esquivarlo girando hacia otra parte y luego levantarme para seguir esquivando con un punto ciego hacia mi otro oponente que había tomado una de las armas de los puestos: una pistola, así que ahora tenía que esquivar dos cosas, ambas magias que tenían ventaja a lo lejos. Pero las balas las podía esquivar gracias a mi fino oído y los rayos por la posición de las manos de mi enemigo: solo faltaba que me acercara mientras realizaba diversos giros y saltos para esquivar aquellos ataques
Crystal —Mejor...— dije suspirando. Luego me acerqué a Vantage y le di un beso en la mejilla, no pude evitarlo.— muchas gracias. Continuamos caminando hasta que llegamos al final del túnel. Allí había una especie de pequeño lago. Era bastante hermoso y curioso. —Es... Una gruta submarina—le dije impresionada— seguramente estará conectada a un mar o un lago. Me acerqué al agua e inspiré— No huele a sal, así que debe de estar conectado a algún lago.—dije girando la cabeza hacia Vantage.
Vantage Eso era lo que más me preocupaba, no tenia idea de la profundidad que podria tener. Me empece a quitar la ropa hasta quedarme en calzoncillos, tome la ropa que me habia quitado y la guarde en la mochila. Luego con mis manos juntas saco unas bolsas de oxigeno de agua para los dos. —Con esto podremos respirar—Dije tomando una en cada mano. Me preocupaba el oxigeno así que concentré más mi poder y hice que la bolsa fuera un poco más grande que nuestras cabezas y el poder que desprendia era mayor obteniendo así más oxigeno. Asi se lo expliqué a Crystal. —Mi ropa además de llevarla es algo especial porque resiste fuego y otras magias menores, es básica pero útil, por eso no quiero que se moje—Continue con mi explicación. Notaba como el sudor corria por mi frente y cuerpo, las habilidades de los elementos los tenia menos entrenados que las espadas y consumia bastante más energia. —Sera...sera mejor ponernos en marcha—Comente tratando de mantenerme atento.
Crystal Me sonrojé un poco cuando Vantage se quitó la ropa. Luego me explicó porque se la quitó y sus piré algo más aliviada. Miré mi ropa. Estaba con una camiseta de tirantes, una minifalda y unas botas. Me quité la minifalda y las botas , quedándome con unos pantalones muy cortos que eran de un material elástico. Vantage me miró algo sorprendido por lo que estaba haciendo. —No te preocupes... son como shorts... Es que con la falda no iba a poder nadar bien— me expliqué algo avergonzada. Metí la falda y las botas en mi mochila y reparé en mis armas.— Espero que no se me estropeen con el contacto del agua— dije señalándolas. Luego miré la cueva, pensativa- Creo que dejaré la mochila aquí, y cuando derrotemos al monstruo volveré a por ella.Cuanto menos peso llevemos mejor— dije mientras dejaba la mochila a un lado de la cueva y me ajustaba las armas.
Vantage Me sonroje cuando ella se quito la ropa, aunque su explicación em convencio el porque de usar esa ropa. Crystal guardo la mochila y yo deje la mia al lado tomando mis espadas, me las puse en la espalda para que no molestaran tanto al mover las piernas. Nos pusimos la bola de magia y saltamos al agua. Era todo claro debajo del agua, buceamos durante un rato hasta que por fin hallamos la cueva que conducia al otro extremo de la cueva, yo no paraba de mirar a todos lados por si aparecia algún enemigo pero ninguno apareció. Al cruzar la entrada de dicha cueva nadamos por los pasillos hasta llegar a lo que parecia una salida. Subimos y encontramos otra ruta. —Debe ser por ahi—Dije señalando el camino y quitando la burbuja de aire para dejarla en el suelo. Crystal hizó lo mismo. —Con cuidado—Comento ella avanzando despacio. Tomamos la marcha, al final del camino se escuchaban unos rugidos, nos asustamos al principio pero nos tomamos de las manos y continuamos adelante. Una gran sala delante de nosotros con el monstruo. Era pequeño pero al vernos se volvió enorme, era completamente gigantesco y desprendia una magia oscura increible.
Crystal Estuvimos nadando un rato. El agua era clara pero estaba muy fría. Notaba cómo los escalofríos me invadían."Voy a coger un buen constipado después de esto" pensé resignada mientras nadaba.Notaba como la camiseta se me pegaba al cuerpo y se hacía más pesada, al igual que mi pelo. Subimos a la superficie cuando encontramos otra gruta submarina. Allí la temperatura era más cálida. Tenía la camiseta empapada y aún pegada en el cuerpo. Me la escurrí como pude, y bajó su peso, al igual que mi pelo. Notaba cómo el flequillo se me pegaba a la frente. Comenzamos a andar por el túnel. Notaba cómo las piedras se me clavaban en los pies desnudos. Cerré un poco los ojos y noté cómo mis pies se cubrían de fino cristal. "Al menos ahora es como si llevara zapatillas" pensé, aunque era mucho más incómodo. Lle gamos a una gran sala que desprendía mucho poder. En ella estaba el monstruo. Me sorprendió ver lo pequeño que era, pero rápidamente, ante nuestras miradas atónitas, se transformó en un gran y horrible ser. Nos miró y rugió. Era un rugido espantoso que se escuchó por toda la cueva. Antes de que pudiéramos hacer nada, el monstruo bajaba una de sus grandes zarpas hacia nosotros. Instintivamente hice aparecer un escudo de esmeraldas al rededor nuestra.