Jeyce Comenzó a reír y sacudió su cabeza; su sonrisa se ensanchó y agitó sus musculosos brazos. -¡Ustedes podrían escribir libros! ¡Cielo santo, estamos con profetas de la Era! Perdonen mi vocabulario al hablar, de donde vengo las escuelas escasean. -dijo el australiano con su peculiar acento y se sacó el sombrero ante las damas. -Jeyce, doy autografos después de la cena. -y les guiñó un ojo.
Cerrando sus ojos no pudo evitar sonreír al escuchar las opiniones respecto a las cicatrices; coincidía con algunas de ellas, aunque aún se mantenía firme en su pensamiento. Llevando el vaso de vodka, mojó sus labios con el fuerte licor y dejó que la agradable sensación de cosquilleo baje a través de su columna hasta sus pies; quemaba, pero era extrañamente amena-Buen Jeyce...las escuelas enseñan jústamente un lenguaje distinto al que usamos-Mencionó la joven francesa antes de cerrar sus ojos y dar un pequeño trago a su bebida-Tomaré mi turno entonces-Respondió al comentario del australiano mientras sonreía abiertamente, dejando ver a penas un destello de su blanca dentadura-Aunque ahora que menciona la cena-Pensó antes de dejar el vaso sobre la mesa-Tengo hambre-Continuó su pensamiento suspirando, volviendo a llevar el vaso a sus labios sonrosados y dar un trago largo a su bebida.
Ya no deseaba hablar de cicatrices, quizás ellos no compartan mi desagrado hacia ellas, sencillamente no me gusta que algo o alguien deje marcas en mi piel sobre todo si no digno de ello. Atentamente note varios acentos y pensé que este pequeño grupo era compuesto por los mejores del mundo, yo entre ellos. Varios hombres nos miraron de arriba a bajo a las única mujeres del lugar, intentando penetrar con su mirada aunque no sentía ni cosquillas de intimidación. Regrese a la barra pues mi Cuba libre se había acabado demasiado pronto después de llenar el vaso le hable al australiano. —AnaBelt o Nicte, mucho gusto— respondí a su presentación ignorando por ahora su comentario.
Ysgramor Recordaba algunos nombres de los hombres que habían viajado con él; por lo que fue bueno escuchar el de las mujeres. Ysgramor pensaba que habían viajado en embarcaciones distintas dependiendo de su género –Mi nombre es Ysgramor Solberg– Lo dijo hacia las mujeres y después miró al hombre que según Ysgramor, le había preguntado algo –Yo esperaba ver seres míticos, aquellos que mi pueblo temen y veneran. Ahora no estoy seguro, creo que mi mente se ha abierto a nuevas oportunidades que aprovecharé. Aún así lo seguiré haciendo intentando mantener con la filosofía de mi tradición–
No había prestado nada de atención a la conversación que mantenían las mujeres, Picapiedra y Jeyce, solo me concentraba en el videojuego... —Ponganme al dia, ¿De que demonios hablan?— Pregunté aun mirando y jugando, esperando adentrarme en la conversación. Contenido oculto Marditas alertas no me llegaron T_T
A decir verdad yo también me había perdido en algún momento de la conversación además esto de estar sonriendo y asintiendo me tenia harta; creo que sin importar lo que pase ya debería sacar a la verdadera Nicte, en especial ya que no hay nadie importante aquí aparte de los otros competidores. Esta decidido: ya dejare de comportarme como una plástica idiota para hablar con normalidad. —Seria buena idea que empezaras con tu nombre.
—Solo llámame Rom...— Dije sin mirarla, ya por fin me harté y lancé el control a un lado y partí a buscar la tercera botella, pero de Whisky para variar... —¿Y tu?— Dije mientras me volvía a sentar y le arrancaba la tapa con los dientes, luego, le di un sorbo que lo dejó a medias.
Voltee los ojos, poniendolos blancos, cuando se paro azotando el control; estos hombre si que son temperamentales. —AnaBelt Cherry o Nicte, como prefieras.— ¡Maldición! ¿Porque mis tragos se acaban tan rapido? Me tengo que levantar a llenar la copa, solo me agrada el sabor del ron así que siempre eso es lo que busco pero ya la botella estaba a la mano.
—Nicte... El placer es tuyo Jajaja— Dije en modo de broma mientras soltaba sonoras carcajadas y le daba un segundo sorbo a la botella... —Mierda... necesito algo de comer...— Dije algo hambriento pero mas que todo intentando mantenerme estable ya que me empezaba a afectar la borrachera y tener el estomago vacío no me ayuda...
—Espera que me conozcas y cambiaras de parecer— le guiño un ojo al reirme de su mal chiste pero el hombre ya parece tan tomado que no creo que resista mucho más en pie. —Al parecer no eres muy inteligente al tomar licor ¿o me equivoco?— le pregunto alzando una de mis cejas; quién se embriaga cuando tiene alrededor diez personas versadas en el arte de matar que intentan ganar un premio multimillonario que nos abriria muchas oportunidades. No creo que sea de alguien listo, ese tipo de hombre que toman tan rapido no lo hacen para disfrutar sino para aliviar penas, otra cosa ridicula a mi punto de vista pues yo tomo para sentir ese picor bajando por mi garganta no para caerme u acostarme con el primero que me pase enfrente.
—Eso espero— Dije mientras me sacudía la cabeza, pero de un momento a otro, fije mi vista en algo como un águila que fija su vista en una liebre, como un oso que divisa a un salmón... —Espera...— Dije mientras me ponía de pies y me encaminada a una mesa que había cerca, no la había visto, y para mi fortuna, había comida a montones... —O por Dios, esto es perfecto...— Dije mientras devoraba todo en esa mesa, parecía un animal que estuvo encerrado por semanas si comida ni agua y al fin alimentaban, comía y comía, por fin el mareo se me pasaba junto con la sensación de ebriedad, luego me devolví a asiento con algunos bocadillos de la mesa entre los brazos, pero en mi regreso tomé otra botella pero de Vocka... —No es cuestión de inteligencia linda, es cuestión de ver quien aguanta mas sin vomitar en un retrete— Dije mientras abría la botella pero le daba un sorbo no tan cargado... —No se que mierda es suflé, pero esto esta muy bueno...— Dije mientras comía lo que parecía una especie de gelatina de fruta... Contenido oculto Dios, me da pena ajena mi propio personaje xD e____e un suflé le parece una simple gelatina de frutas... me dolió escribirlo xDD
El hombre era de esos que bebian licor como bestias por la satisfacción de embriagarse, aunque eso no sea así tomar no es simple aguante, se necesita inteligencia para saber cuando resiste tu cuerpo, como te gustan de concentradas las bebidas, a que velocidad y que comer mientra lo haces; la mayoria de las personas no lo ve así pero bueno... que se puede hacer. Me acerque a la mesa de aperitivos, comí cremas con pan casi caliente, dulces deliciosos y que se yo cuantas cosas más... tenia mucha hambre pero no me llevaria todo de vuelta a la barra como lo hizo el hombre negro, Rom creo que se presento. Ahora seguiria tomando con mucha más libertad. —Estan deliciosos, sí...— dije terminanto un sufle.
—Y yo que se, ¿A que te dedicas?— Pregunté algo incomodo por el silencio, intentando sacar conversación, dije eso mientras le daba un segundo sorbo a la botella... ahora si podría beber tranquilo. —Mmm...— Fue el sonido proveniente de mi boca al comer lo que parecían langostinos fritos, según dijo el sujeto que nos guió, la cena sería en un rato, pero igual seguí comiendo, seguramente sera una cena de esas francesas gourmet en la que la cantidad de comida no sirve ni de carnada para sardinas...
No pude evitar reir, el hombre no es lo que diria de "mundo" aunque igual disfrutara la vida y el mismo pasatiempo que yo, quizas para el no sea un pasatiempo. —Dirijo una multinacional, soy la presidenta dela compañia. La herede a los veinti tantos— evite mirarlo a los ojos pues probablemente allí encontraria esa mirada de impresion que me diria que pies en mí como otra niña mimada más. —¿Y tu? ¿Esto es tu vida o algo para pasar el rato?
Rex Me encontraba en la silla observando todo el panorama estudiando el comportamiento de cada individuo, tomando notas mentales y observando mi alrededor todo en mi mente se transformaba en un mapa de combate, todo debía ser finamente calculado, estudiaba las posibles salidas, pero no había ninguna accesible. Los comportamientos de esta personas era un tanto raro, la mayoría probablemente me darían una buena lucha, pero no lo suficiente estando tan indefensos. Agité mi cabeza un par de veces, no era una zona de guerra, pero las costumbres no se olvidaban tan fácilmente. Me resigné, suspiré un poco y comencé a observar más "relajado" el ambiente, mientras seguía observando los comportamientos de las personas que allí me rodeaban...
—Hey, deja de vernos como si fuéramos a atacarte en cualquier momento o tú a nosotros en cualquier caso. — Su mirada analítica y crítica era la propia de un animal encerrado, ese que con solo dar un paso más hacia adelante te caerá encima para protegerse, según su apariencia los años en la milicia de algún tipo lo convirtieron en alguien desconfiado. Detesto la actitud de los militares: déspota y ególatra que cree que son el pilar de cualquier sociedad cuando para mí son la representación de lo que esta mal en el mundo.
Rex —¿Quién dejo entrar a la niña?—pregunté mientras pasaba de largo mi vista ignorándola y estudiando otros personajes que probablemente representarían un problema mayor, seguí mi análisis mental del área, si entrarán tipos armas con fúsiles de asalto estaría lo suficientemente lejos de la puerta, tendría una cobertura a unos cuantos de metros y sin arma solo me queda la distracción. Sonreí evidentemente al completar mi plan de respaldo para una situación de este tipo. Llevé mis manos a los ojos rascándome ambos ojos, aún me encontraba cansado con el viaje.
—La misma persona que dejo entrar ineptos que no podría dejar de temer sin al menos seis planes de reserva— él buscaba opciones para salir de aquí lo más rápido posible algo que para mi es de un cobarde, alguien que no confié en sus habilidades o simplemente no las posea. —Seré la menor pero igual te ganare, campeón ¿seguro que no quieres un autógrafo antes de eso?— me burle un poco de él guiñándole un ojo, no permitiría que arruine un buen ambiente solo con una frase de su parte. Volví a la barra por milésima vez a llenar mi vaso, este ir y venir ya me está hartando aunque realmente no he sentido ni un poco el efecto del licor.
—Esa es mi vida, soy parte del equipo de rescate de Panamá...— Dije simplemente mientras le daba un tercer y ultimo sorbo a la botella. —¿Y que le picó a este?— Me pregunté mentalmente al ver al sujeto que nos miraba a todos como si tuviéramos algo en la cara ... —Y si diriges una multinacional, ¿Que te trae por acá?— Pregunté mientras intentaba ignorar la penetrante mirada del sujeto.
Rex —¿Seis Planes? ¿Necesitas tantos?—pregunté algo indiferente mientras seguía rascándome los ojos intentando sacar el cansacio y la suciedad.—Aquellos que necesitan tantos planes una de dos: O es en un novato o es muy estúpido.—dije quitándome la bala de mi cuello y tomándola entre mis manos.—Y creo eres lo segundo.—dije ignorando su último comentario de pelear, una provocación un tanto infantil para una persona suficientemente madura, ¿lo metieron a un prescolar? El sargento me había prometido que sería todo un reto, pero lo único que he podido observar han sido personas con algún tipo de prepotencia.