--Hmmm hada soñadora, hablas de la belleza y elegancia de Cresselia cierto? Acaso Cresselia tendra relacion con este otro... Habia una antigua leyenda en Sinoh pero no se si sea la misma...-- comente cabiz baja metido en mis pensamientos mientras Sceptile y Swampert salian de sus pokebolas. Regrese a Umbreon pues se habia quedado dormido pero en su lugar un pequeño polluelo tipo fuego salio a curosear. --Tienes hambre Torchic? O tu Swampert? Sceptile?-- pregunte acercandome a mis pokemon y acariciandoles. A lo que un pequeño rugido de panza se escucho, al unico que no le habia preguntado y resultaba ser que era el unico con apetito. --Mami Liza, el enano de Poochyena tiene hambre...-- rei un poco y saque el biberon para darselo.
—No, momento, creo que se están confundiendo los términos —dije, sacando una pokébola de mi cinturón. >>El Hada Soñadora es ella —saqué a la tipo psíquico/hada de su esférico—: la Gardevoir más poderosa que he visto... Debo decir que estuvo al filo de derrotarme —ella sonrió gentilmente, recordando lo cerca que estuvo de hacerlo, pero saludó amablemente a los entrenadores con una inclinación. >>Por otro lado, Cresselia sí está en mi equipo, pero ella es conocida como la Guardiana de los Sueños. >>Y agrego: la Leyenda por la que vinimos a esta Mansión no guarda relación con ellas, lo puedo asegurar. Lo único certero es que se trata de un pokémon fantasma.
—Oh...son tantas leyendas y legendarios que llegan a liarme. —sonreí rascándome la nuca algo nerviosa. —Pero vaya...si que has mejorado en poco tiempo Hubert, te felicito. Tras decirle aquello dejé a Poochyena en el suelo y alcancé a escuchar a Brendan, por lo que fruncí levemente el ceño. —Deja de llamarme así, ¿vale? —le recriminé inflando mis mofletes y miré al pokémon bebé. —Prueba a darle tú de comer.
--Lo eh hecho, y solo lo digo porque realmente es adorable, ademas el pequeño te a cogido cariño Liza-- comente algo avergonzado pues solo lo decia en tono de broma, tome al pequeño en brazos y este solo se acurruco conmigo, por alguna razon habia perdido el apetito.
Suspiré y me alejé un tanto de ellos… no soportaba pasar más tiempo con Brendan del que era estrictamente necesario. Me adentré un tanto en la mansión para alejarme de él, seguido por Tepig, y nos pusimos junto al Serperior de Hubert que miraba las pinturas antiguas y gastadas que colgaban de las paredes. El sereno inicial de hierba nos miró, asintió con la cabeza, y regresó a observar los cuadros mal colgados en las paredes en señal de que estaba bien que estuvieramos con él allí… debió comprender de alguna forma que no quería estar junto a aquel otro chico, y por eso le estaba en cierta forma agradecida.
Suspiré y dejé de fruncir el ceño para acercarme a Brendan y acariciar al Poochyena variocolor con una leve sonrisa. —Bueno...pero es tu pokémon, supongo que deberías turnarte también para cumplir sus necesidades. Yo no soy su madre. —comenté con la voz tranquila.
Abrace a Poochyena y le alimente mientras lo miraba a los ojos, algo me conectaba con este pokemon. Note la actitud de Effy, realmente nunca la entendería pero que podia hacer ahora que no haya intentado antes.
También me alejé del grupo. Observé detenidamente la habitación donde nos encontrábamos. Era inmensa como un observatorio astronómico. Las paredes que en su día fueron blancas estaban ahora descascaradas y sucias. El piso era a cuadros blancos y negros, colores semi-ocultos bajo una capa de polvo y por el barro que traían los pokémon que entraban a echarse un descanso entre las paredes, refugiados de la humedad del pantano, de la lluvia. Un Shuppet pasó volando frente a mí, y el mío lo siguió con claras intenciones de jugar. Había algunas mesitas junto a las paredes, con marcos de fotos borroneadas, telarañas por doquier, velas consumidas. Me acerqué a cada una de las mesitas y revisé el interior de los cajones. Sólo me encontraba con restos de comida u objetos brillantes robados por los habitantes de la mansión, pero nada que pudiese ser medianamente útil para enfrentar a la quinta leyenda de Galeia, algo que echara luz sobre esta leyenda que era tan desconocida. Entonces mis rastreos se dirigieron a los cuadros de pintura. Una a uno, con sumo cuidado, fui despegando los pesados marcos de las paredes para espiar la parte trasera de las pinturas. Chandelure me ayudaba iluminando la zona oscura detrás de ellas, aunque para iluminar la persistencia de la nada. Cuando me di cuenta, ya me encontraba junto a Effy, Tepig y Serperior, que contemplaban el único cuadro que no había inspeccionado. El inicial, a una sola mirada, me hizo saber que no había captado algo que mereciera una atención más centrada. Me quedé observando la inmensa pintura que contemplaba el grupo. El lienzo estaba herido en varias zonas, la pintura alterada en muchas otras. Mas, se podía reconocer (con algo de esfuerzo, eso sí) el retrato de un hombre que rondaba los sesenta años, pero vigoroso desde la magia del pincel que lo había inmortalizado. Lo que más destacaba de la pintura era el color de los ojos de aquel hombre de pintura: rojizos, como una llama. —Es una gran pintura —aprobé, hablando para Effy (@Nami Roronoa) con un asentimiento de cabeza—. Los rumores hablan de que el Espectro Etéreo antes era una persona rica y respetada… Es posible que se trate del hombre que nos mira desde este lienzo...
—Es posible… eso significaría que se trata de un pokémon fantasma, ¿no? —opiné, intentando seguir la lógica de Hubert—. En fin, vamos a investigar la planta superior… preferiblemente lejos de Brendan. ¿Vienes? Sin esperar respuesta, marché escaleras arriba para inspeccionar un poco, con Tepig pisándome los talones. Serperior le dirigió una mirada a su entrenador que no llegué a ver y nos siguió para seguir con la inspección de la gigantesca mansión abandonada.
Si todos inspeccionaban yo tambien lo haria, asi que regrese a Torchic y a Poochyena a su pokebola y libere a Lucario y a Gallede, ellos a mi lado y Swampert a mis espaldas, Plusle estaba muy callado en mi hombro pero aun asi se mantenia atento prestando atencion a todo. Habia muchas pinturas pero tambien unas estatuillas colocadas en varios estantes por los rincones de la antes lujosa mansión.
—Tengo la casi total seguridad de que se trata de un tipo fantasma —ante su pregunta, respondí—. Te sigo. Hice una seña a Maractus, Shuppet y Gardevoir de que, si me buscaban, estaría en la planta superior con Effy. La seguí junto con Serperior, rumbo a la planta superior. Mi inicial me dirigió una mirada, como comunicándome... *** Entramos a una de las habitaciones de la segunda planta, que resultó estar repleta de estantería con libros. Libros bastante deteriorados, pero que inspeccioné. Me hubiera maravillado bastante, pero pensaba en la mirada que me dirigió Serperior. —¿Ha pasado algo con Brendan? —le pregunté de pronto, apartando mis ojos de las páginas del libro que miraba, para posarlos en los de Effy.
Yo simplemente bostecé y me senté en una silla llena de polvo no sin limpiarlo antes, claro, y esperé simplemente a que algo ocurriera, ya había explorado esta mansión en su debido momento y no tenía ganas de hacerlo otra vez. —Fantasmaa...eyy...¿estás por aquí? —me cercioré mirando a todos lados y al no ver ninguna señal me encogí de hombros y miré hacia ningún lado en particular.
—Oh, nada significativo últimamente, Hubert —dije sin atribuirle mucha importancia, mientras revisaba los libros con desinterés—. Pero no quiero soportar mucho tiempo con él de ser posible, gracias. Revisé alrededor. Al parecer no había nada en esta inmensa biblioteca que requeriera nuestra atención. Me interné un poco más en ella, entre polvorientos estantes, para encontrar un libro morado particular… era una guía de pokémon fantasmas. La hojeé vagamente, parecía algo interesante por fin...
Lucario y Gallede se inquietaron mucho, Plusle se metio en la parte media de mi pecho pues mi chaleco estaba abierto y Swampert se puso mas serio, algo sin duda los habia alertado. Voltee a ver a los pokemon aura y ambos cerraron los ojos, se inquietaron mas y Lucario carcaba una Aura Esfera en su mano apunto de lanzarla pero a donde?
Me di la vuelta mirando a los entrenadores...una me llamo la atención. — Liza, ¿Pelearías conmigo? ¿4 a 4?
Me sorprendí ante la petición de Alpha y solté un leve bostezo mientras afirmaba con la cabeza. —Acepto, pero que sea 3 a 3, ¿ok? —sonreí finalmente mientras me levantaba de la silla en la que me encontraba y me acercaba a paso lento a éste.
Sonreí. — Pero este amigo se quedo con ganas de jugar contigo...— Reí con algo de malicia liberé un amigo que salto a brazos de Liza: Basculin. Por otro lado Milotic apareció. MILOTIC: Agua (Intocable) Tenacidad: si baja cualquier stat de este pokémon por efecto del rival, sube su fuerza en 15. Salud: 190/190 Fuerza: 160 Resistencia: 250 (46) Agilidad: 4/4 (120 de Velocidad) (39) Movimientos: -Canto de Sirena (El rival se ataca a sí mismo, eligiendo el usuario qué ataque de los que el rival conoce se aplicará sobre él mismo, aplicando para el cálculo de daño la Fuerza del propio rival) -Protección (protege) (Usos: 2/2) -Rayo Hielo (60 Potencia, Hielo) (Usos: 4/4) -Hidrobomba (70 Potencia, Agua) (Usos: 3/3) TURBO: 0/75 (Furia) -Megaescudo: inmune a ataques especiales. -Lázaro: revive a un aliado caído. -Megahidro: 99 Daño, agua.
Noté como un pokémon al que odiaba bastante se subía a mis brazos y no pude si no lanzarlo bien lejos de mí mientras me trataba de limpiar las manos. --Puaj...que poco me gusta ese bicho...—murmuré mientras miraba a Alpha no muy contenta y Mienshao salía la primera. MIENSHAO: Lucha (Asesino) Regeneración: cuando es retirado de batalla, recupera 1/3 de PS. Salud: 130/130 Fuerza: 240 (20) Resistencia: 120 Agilidad: 4/4 (120 de Velocidad) (15) -Esfera aural (60 Potencia, Lucha; ineludible) (Usos: 2/2) -Acróbata (55 potencia, Volador) -A Bocajarro (70 Potencia, Lucha, baja 20 resistencia propia) -Protección (Permite evitar un ataque sin consumir agilidad) (Usos: 2/2)
— Pero el te ama...— Me burlé.— Vamos con HidroBomba. MILOTIC: Agua (Intocable) Tenacidad: si baja cualquier stat de este pokémon por efecto del rival, sube su fuerza en 15. Salud: 190/190 Fuerza: 160 Resistencia: 250 (46) Agilidad: 4/4 (120 de Velocidad) (39) Movimientos: -Canto de Sirena (El rival se ataca a sí mismo, eligiendo el usuario qué ataque de los que el rival conoce se aplicará sobre él mismo, aplicando para el cálculo de daño la Fuerza del propio rival) -Protección (protege) (Usos: 2/2) -Rayo Hielo (60 Potencia, Hielo) (Usos: 4/4) -Hidrobomba (70 Potencia, Agua) (Usos: 2/3) TURBO: 0/75 (Furia) -Megaescudo: inmune a ataques especiales. -Lázaro: revive a un aliado caído. -Megahidro: 99 Daño, agua.
—Ya...claaro...—alcé una ceja algo irónica y miré a Mienshao. —Esfera Aural. MIENSHAO: Lucha (Asesino) Regeneración: cuando es retirado de batalla, recupera 1/3 de PS. Salud: 20/130 Fuerza: 240 (20) Resistencia: 120 Agilidad: 4/4 (120 de Velocidad) (15) -Esfera aural (60 Potencia, Lucha; ineludible) (Usos: 1/2) -Acróbata (55 potencia, Volador) -A Bocajarro (70 Potencia, Lucha, baja 20 resistencia propia) -Protección (Permite evitar un ataque sin consumir agilidad) (Usos: 2/2)