Estaba paralizada. Tenía miedo. Respiré hondo y volví a saltar a otra saliente; así sucesivamente hasta situarme cerca de Rojo y Liza. Miré como ellos saltaban entusiasmados, ¿por qué yo no podía? De pronto, recordé a Tre saltando de rama en rama con agilidad; él habia sido mi inicial, mi elección, mi primer pokémon, ¡yo quería ser como él! Sonreí pensando en Grovyle y salté otra vez; ¡por fin le pude ver la diversión! Me sentí como mi pokémon, me sentí libre y comencé a gritar. —¡Esto...—salté otra vez—es genial!
Treecko salió de mi pokeball y saltó junto a mi. —¡Holaa Trecko! —grité mientras saltaba. —¿Tú también te apuntas? ¡Genial! Mientras bajábamos, me giré un segundo para ver como estaba Pauline, pero al acerlo, pise en falso y un trozo de saliente se rompió, dejándome caer al vacio. Rápidamente me sujeté a un par de piedras con las manos, suspendida en el aire, no aguantaría así mucho rato. —¡¡Chicos!! —grité bastante alejada de ellos. —¡¡Me resbalo!! Mis pokémon bajaban lo más rápido que podían pero estaba bastante alejada. Comenzaba a sentir mis manos muy doloridas.
Rápidamente pase volando sobre Flygon y atrape a mi novia. --Parece que mi damisela estaba en apuros-- sonreí y bese su mejilla.
Llevé una mano a mi corazón y suspiré por el susto, para después reaccionar y abrazar a Bruno. —Tu siempre llegando en el momento oportuno. —sonreí.
--Eh venga! Es mi fiel corcel reptil jaja no es así amigo?-- exclame mientras acariciaba a mi pokemon y este sonreía.
Me quedé mirando a Bruno, Liza y Rojo hablar. Se llevaban bastante bien, miré hacia abajo y vi que todavía teníamos un largo trecho que recorrer. Miré a los chicos y me alejé lentamente, dado pequeños saltitos. Abrí mi bolso y saqué una pokéball. —Grovyle, ven a divertirte—dije. Tre salió de su pokéball y gruñó al ver en dónde estábamos.
—¿Corcel reptil? —pregunté extrañada pero no le di importancia y respondí con una sonrisa. —No gracias, prefiero acompañar a Pauline y Rojo. Pero tu adelántate si quieres, luego vamos nosotros. Dicho esto le di un rápido beso y salté de nuevo al saliente de antes, junto a mis pokémon.
—Yo me adelanto —dije— Pegué un buen salto, esquivando algunas salientes y cayendo bastante, muchos pensarían que sería un suicidio, pero caí en una saliente muy firme
Seguí saltando de sitio en sitio hasta llegar donde Pauline y Tre y me situé allí. —¿Por qué os alejais? ¿No era que veníamos juntos a esto? —les eché en cara de broma con una sonrisa y Treecko se acercó a Grovile, curioso.
Por fin llegue al fondo donde se situaban unas escaleras, regrese a Flygon a su pokebola y me decidí a bajar las escaleras, Lucario y Gallede habían salido de sus pokebola a y me acompañaban fielmente como siempre.