El sol se apagó, y nadie estaba preparado para la oscuridad. En ese planeta cuya traslación y rotación tenían el mismo periodo, la dualidad noche-día había adquirido su más eterno sentido. Una cara oculta en las tinieblas, fría, rocosa y árida. La otra siempre a la luz, cálida y colorida, fértil y viva. Toda su existencia se basaba en la presencia constante de su adorado astro, jamás se adentraban en la profundidad del lado oculto. Contaba la leyenda que cada eón la oscuridad se cernía totalmente sobre el planeta y la civilización existente naufragaba en la barbarie ante el terror a lo desconocido; la locura se apoderaba de aquellos seres que desconocían por completo la sensación de la negrura infinita. Esta vez pensaban que sería distinto, que habían simulado la oscuridad absoluta en recintos cerrados, que habían preparado psicológicamente a la población. Pero cuando el sol se apagó pudieron ver, por primera vez en su vida, que el cielo estaba salpicado de millones de puntos luminosos. Y sintieron un inmenso miedo al sentir que no estaban solos...
Sin duda, me sorprendí al ver los dos microrrelatos de este microuniverso. Dos puntos de vista diferentes, dos civilizaciones que son disparejas... Aunque permanezcan al mismo mundo, ambos grupos viven aislados con sus creencias y sus experiencias que hacen la historia tan dichosa de hacerme elegir cuál sería la mitad más llamativa para mí. Felicidades, me encantó y estoy seguro que tus futuras obras también lo harán. Escribí aquí porque siento que mi apego va para esta parte del mundo. Feliz Año Nuevo
Si te das cuenta, en la parte de abajo te dice si esta historia debe ser un comentario. Ahí le das cuando veas que tienes un capítulo extra que no deberías tener.