Siempre te observé. Quería hablarte, saber más de ti, deseaba poder compartir contigo en algún momento del día, como padre e hijo; pero, solo te observaba a través de la puerta entreabierta. Estabas demasiado ocupado como para dedicarme tiempo. Te admiré e impulsado a saber que contenían esos libros en los que siempre te enfrascabas durante horas, dí mis primeros pasos en el mundo de la alquimia, pero, nunca estuviste allí, nunca viste mi primera figura creada con alquimia, pero aún así no te guardaba rencor, mis orbes dorados se llenaban de esperanza al saber que me acercaría a ti, más cerca del día en que por fin me dijeras: "Bien echo Edward" pero nunca ocurrió así. Todo cambió ese día, el día en que tomaste tu maleta y te fuiste sin decir nada, dejándonos solos a mí, Alphonse y a mamá. Recuerdo que el día de su entierro, a pesar de que las lágrimas empañaran mi visión, miraba hacia todas direcciones esperando a que aparecieras, que le dieras su último adiós y nos alentaras a seguir adelante pero, nunca llegaste ¿Donde estabas? ¿Acaso no había razón para asistir a su funeral? ¿No sentiste nada...? Mi resentimiento se fue transformando en odio, mi odio por ti es más obscuro que el mismo pecado, no tienes perdón, ni siquiera el de Dios, tú eres el padre que nunca estuvo allí, el padre que nunca existió...
Me ha gustado mucho. Siempre me ha llamado la atención el modo en que ambos hermanos Elric veían y trataban a su padre, cómo el rechazo de Edward era tan evidente y hasta adrede en contraste con el sincero apego que Al le tiene. Pero es comprensible su actitud, ¡y mucho! Como el mayor, Ed es quien más recuerdos guarda de Hohenheim en su niñez y quien necesariamente tuvo que madurar con mayor rapidez por su madre y hermano menor. La muerte de Trisha fue un fuerte golpe para ambos niños y el preciso momento en que cualquier pequeña esperanza de Ed hacia su padre acabó como bien has plasmado. Me ha gustado especialmente la última frase, muy emotiva a mi parecer. Un fic breve y conciso en el que has reflejado a la perfección la conversión de los sentimientos de Edward con el paso de los años y las circunstancias. En mención de ortografía sólo puedo mencionar la equivocación de <echo> del verbo echar por <hecho> del verbo hacer en el tercer párrafo y la tilde olvidada en <dónde>, en el quinto. Espero leer más historias tuyas. Saludos
Me gustó como acaparaste los sentimientos de Edward, ese lado serio que se contrasta con su lado divertido. Ese lado lleno de soledad por la ausencia de su padre, la muerte de su madre. Son factores que hacen que el personaje madure, con esos sentimientos en su ser. Ha sido corta, pero lleno de emociones, trata de mejorar esos errores ortográficos, para que sea una historia buena por todos los lados. Que tengas un bonito día c: