Capítulo 1 Como cada año, los Potter se preparaban para la vuelta a Hogwarts, este año había un nuevo Potter ilusionado por ir al colegio, el hijo pequeño, Albus. Aunque no empezaba con buen pie el día, su hermano no paraba de chincharle, y cada vez lo ponía más nervioso; y todo esto empezó por un simple pensamiento de el mediano de los hermanos dio un giro de 360º al día ''No puedo dejar que vaya a Slytherin, le chincharé y así se asustará''Su hermana por supuesto ya estaba harta de que sus hermanos no paren de discutir, hasta que en la última palabra de el mediano estalló... -¡¡¡James Potter deja de chinchar a tu hermano!!!- -No hace falta que me llames por mi nombre completo- Susurró el castaño, pero lo suficientemente alto para que lo escuchara su hermano y éste soltara una pequeña sonrisa, a lo que la hermana lo miró con desaprobación. -¡Estoy harta de que no paréis de pelearos!- - Estoy harta de que no paréis de pelearos- Repitió el mediano con voz chillona. -Inmaduro- Susurró la morena mientras se levantaba de la mesa y llevaba el vaso de leche a la cocina. -A salido igual que tú Ginny- Sonrió Harry -¿Qué has dicho de nosotras cariño?- dijo Ginny con cara de desaprobación. -Na-Nada- Dijo asustado el pelinegro ******Mientras tanto en la casa de los Weasly****** Ajetreados estaban en casa de los Potter, pues imaginaos en la casa de los Weaslys : Hugo se quedó dormido, se le olvidó poner el despertador en su varita, Rose era la que tuvo que despertarlo con un poco de brutalidad y prepararle sus cosas, pero como hay un refrán que dice: ''De tal palo tal astilla" El señorito Ronald Weasly también se quedó dormido, por poco estaba Hermione de cometer un error, despertarle, "Es maduro y tiene que ocuparse de sus propias cosas" así que dio media vuelta y volvió a la cocina a preparar el desayuno... -¡¿Por qué no me has despertado?!-Decía Ron mientras daba saltos para ponerse unos pantalones. Ella ni se inmutó a contestar, mientras Rose y Hugo se reían un poco, él lo entendió todo simplemente porque no le contestaba (raro) -Harry y Ginny dicen que nos esperarán en el callejón diagon, tienen que comprar algunas cosas antes de ir al tren- Dijo la mujer con una gran sonrisa en la cara. -Qué recuerdos... chicos ahora me acuerdo de una historia, estábamos vuestra madre, tío Harry y un servidor- Dijo el pelirrojo orgulloso -Papá...- los hijos ya artos de las historias de su pa dre sólo tenían fuerzas para suspirar -No hijos callaos un segundo, estábamos en Borgin y Burkes (Es el establecimiento más grande del Callejón Knockturn. Su propietario es el señor Borgin, antes el señor Burke quien vende objetos de artes oscuras)- -Ronald, los vas a aburrir con tantas historias, tenemos que irnos ya, o Harry y Ginny nos tendrán que esperar mucho más tiempo- -Venga vamos- Dijo Ron, que con un gesto de varita hizo que el equipamiento desapareciera. ******Y en el callejón diagon seguía la pelea, pero sin padres...****** -Slytherin- -Gry-gryfindor- -No, vas a ir a Slytherin, seguro- el hermano segurísimo de que iba a ir le sonreía de vez en cuando. -Albus, no hagas caso a tu hermano, hace esto porque cuando él entró a Hogwarts Rose y yo le dijimos que sería de Slytherin- ''Me ha pillado" pensó el castaño mientras Albus sonreía. -¿Vamos por ahí?-Preguntó el menor. -Se me han quitado las ganas de ir con vosotros a cualquier parte- -Marginado social-Susurró Lily. -No te preocupes Albus, yo te acompaño- Sonrió la misma -Gracias- *******Mientras tanto en el callejón Knocktum****** -Si al niño, no pasa nada, me temo que esos vienen a buscar algo- Susurró una voz femenina. -Tú te ocuparas de la chica- Dijo Bellatrix -No-no puedo- -No me seas cobarde chaval- -Es que...- -Bueno está bien, lo aré- Cedió el castaño -Bien querido, esta es una misión importante, ten en cuenta de que son los Potter...- -...- Pensó el oji-marrón *******Y con estos dos******* -Esto está muy oscuro, ¿no nos habremos equivocado?- Preguntó asustado el pequeño Todo estaba oscuro, las calles estaban húmedas, y el suelo frío como la nieve... -¡¡¡AHHHHHH!!!- El pequeño sintió como unas uñas largas se le clavaban en los brazos y se lo llevaban a rastras -¡¡Albus!!- Gritó desesperada la morena -¿¡QUIÉN ERES!?- Se le apareció una sombra delante de ella, tenía las manos en los bolsillos, era muy tímido, y se le acercó corriendo para avisarle de el peligro que corría. -¡TIENES QUE SALIR DE AQUÍ! DEJEN SUS COMENTARIOS PARA MEJORAR EL SIGUIENTE CAPÍTULO POR FAVOR!!