One-shot de Inuyasha - La Protegida del Youkai

Tema en 'Inuyasha, Ranma y Rinne' iniciado por Kathmirlo, 26 Enero 2011.

Estado del tema:
No se permiten más respuestas.
  1.  
    Kathmirlo

    Kathmirlo Guest

    Título:
    La Protegida del Youkai
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Ciencia Ficción
    Total de capítulos:
    2
     
    Palabras:
    3657
    Sesshomaru un poderoso youkai, hijo del gran Inu no Taisho, conocido como el capitán perro, demonio más poderoso de todos los tiempos. Al igual que su padre él posee los rasgos de éste. Su único objetivo, volverse más fuerte, más de lo que es y formar un imperio, detesta solemenemente a los humano y a los hanyous. Solitario de nacimiento al igual que orgulloso, en su soledad lo acompaña Jaken, un pequeño demonio en forma de sapo, el cual lo admira y respeta como a nadie más. Y más adelante una humana, una humana por la cual es muchas veces cuestionado del porqué la tiene a su lado, a lo cual él nunca dijo el motivo.
    Sesshomaru había dejado a su protegida Rin en la aldea de su medio hermano Inuyasha, la había separado de su lado, quería que ella interactuara más con los de su especie, en el fondo pero muy en fondo, un lugar donde ni él mismo sabía le dolió esa idea, tenía miedo, miedo de que su humana al tiempo se acostumbrará y le gustara estar con los suyos que seguirlo a él. Pero aún así la dejó y la visitaba de vez en cuando para que no se olvidase de él aunque en el fondo él sabía mejor que nadie que su humana jamás lo haría. Habían pasado ya varios años, 8 para ser exactos.
    Rin tenía 16 años de edad, joven aún. Salió de la aldea y se dirigió a un valle que estaba fuera de los alrededores, le gustaba ir a ese sitio cuando nadie la veía. Rin llegó y cortó unas flores de las tantas que habían en ese sitio después se sentó en el pasto, olió las flores y sus ojos se quedaron viendo al suelo con un rostro meláncolico.
    -¡Sesshomaru sama! –Exclamó y después dejó ir un largo suspiro.
    Lo que ella nunca se le pasó por la cabeza fue que menos de tres metros detrás de un gran árbol que había detrás suyo, se encontraba la persona que ella había mencionado. Había seguido a la chica por su aroma, prefería verla cuando no hubiera más humanos cerca. Él con su agudo oído logró escuchar lo que había dicho la chica. Una tenue sonrisa cruzó su rostro. Decidió salir de su escondite.
    -¿Qué haces aquí?. –Preguntó con su tono de voz serena como de costumbre dejando a Rin helada del susto.
    La chica no respondió nada se quedó callada guardando silencio por más de cinco minutos, no sabía el porqué pero no podía articular ni una sola palabra.
    -Ya veo… estás enojada. Hmmp te dejo sola entonces. –Dijo el youkai mientras se daba la vuelta para irse.
    -Noo. –Gritó Rin. –No se vaya Sesshomaru sama.
    Él se detuvo y caminó hacía donde ella se encontraba sentada. Rin levantó el rostro para ver a su señor y le sonrió como de costumbre, con esa risa de antaño que siempre le regalaba.
    -Siéntese conmigo Sesshomaru sama. –Le dijo la joven al youkai mientras le miraba haciendole casi cara de perrito para convencerle. Él miró a diferentes lados como para cerciorarse de que nadie lo estuviese observando y luego accedió a la petición de la chica. Se sentó lentamente a la par de su humana y la miró de soslayo.
    -¿Qué haces aquí?. –Preguntó el youkai volviendo a ver el horizonte.
    -Es que me gusta mucho este sitio, aquí recojó flores tan bonitas como ésta. –Le contestó la chica mientras le enseñaba las que tenía en las manos. –Tenga Sesshomaru sama. –Le dijó mientras le sonreía.
    Sesshomaru hizó una expresión de extrañeza y después aceptó las flores. Como de costumbre Sesshomaru se mantuvo callado, solo hablaba cuando era necesario por el contrario de Rin que hablaba hasta más que cuando era niña. Estuvieron en silencio por díez minutos, a Rin no le gustaba estar en silencio y aparte de eso era con su señor, así que diecidió hablar.
    -Sesshomaru sama. ¿Y Jaken?.
    Sesshomaru se mantuvo callado por unos segundos después vió las flores que le había dado la chica.
    -Está con Ah-Un fuera de la aldea.
    -¿Y porqué no vienieron a visitarme?.-Preguntó la chica algo resentida.
    -Bueno… -Dijo titubeando por primera vez el Lord Sesshomaru. –Es que ellos no sabían que iban a venir.
    -Mmm. –Dijo la chica mientras le sonreía. –Sesshomaru sama ¿usted no va volver a llevarme con usted?
    El youkai nada más le miró de soslayo extrañado por la pregunta de su humana.
    -¿Porqué dices eso?. –Preguntó fríamene como de costumbre.
    -Es que usted parece que ya no me quiere llevar, solo viene a visitarme pero nunca me ha dicho de que me va a volver a llevar. –Le contestó la chica algo cabizabaja.
    -Hmmp. No digas tonterias. –Fue lo que dijo el youkai.
    A Rin esa respuesta le era común en su señor. Por otro lado a Sesshomaru la pregunta de su humana lo había dejado pensativo, tenía razón, él solamente la iba a visitar pero nunca le había dicho que se la iba a llevar algún día nuevamente. Él no quería que ella estuviese en peligro, quería lo mejor para ella en el fondo de él. Además había pensado que talvés ella nunca quisiera volver con ellos. Vivir viajando con youkais no era una vida digna para una chica como ella, tan frágil y delicada como el pétalo de una rosa, tan niña e inocente.
    -¿Quieres volver?. –Preguntó el youkai sin dejar de ver al horizonte donde se veía la puesta del sol.
    -Sí, claro que sí. –Dijo la chica animada. –Pero no creo que usted quiera volver a llevarme con usted. –Dijo mientras agachaba la cabeza.
    Sesshomaru le miró, no podía negar que en el fondo de su corazón helado se algró de la respuesta de Rin. También le dio congoja la última reacción de la chica.
    -Tú sabes que no es verdad. –Le dijo fríamente. Haciendo que la chica levantara el rostro sorprendida de la respuesta de su señor, era lo que menos se esperaba.
    -En verdad. –Mientras le regalaba una sonrisa y sus ojos marrones mostraban su alegría. –Gracias Sesshomaru sama, lo quiero mucho. –Le dijo Rin provocando una reacción de sorpresa en el rostro del youkai, el cual se desvaneció a los segundos.
    -Esta anocheciendo, deberías regresar a la aldea. Es peligroso que estés fuera de la aldea a estás horas.
    -No me importa. –Contestó la chica ante la advertencia de su señor. El cual provocó más extrañeza en el rostro del youkai, esa chiquilla, que respuesta le había dado. –No me va a pasar nada. –Continúo Rin sacando a Sesshomaru de sus pensamientos. –Estoy con el hombre más poderoso del mundo. Dijo la chica a su señor con una sonrisa.
    -Hmmp. –Fue la respuesta del youkai, esa chica nunca iba a dejar de sorprenderlo, era única, era su humana. Su única humana. No cabía duda era su Rin.
    -Entonces…¿Me va a llevar con usted?
    -…Si tú quieres.
    -Cuando nos vamos. ¿Ya? –Preguntó emocionada Rin.
    -No, mañana. Debes de ir a la aldea de los humanos.
    -No, no importa vamonos ya.
    -No puede ser. Tú primero debes de despedirte de ellos.
    -Mmmm bueno. Esta bien. –Dijo la chica.
    -Ahora te llevaré a la aldea. –Dijo Sesshomaru mientras se ponía de pie.
    -¿Me vas a acompañar ahí?. –Preguntó Rin extrañada.
    -Sí. –Fue la respuesta del youkai. –Es casi de noche, es peligroso si regresas sola.
    -Está bien. –Dijo Rin mientras se levantaba.
    Sesshomaru estaba viendo al horizonte cuando volvió a ver a Rin que estaba de pie, quedó sorprendido. No podía creer que ella era esa niña a la que él veía dormir tan inocentemente en antaño, esa Rin era distinta, era una mujer, hermosa no cabía duda, demasiado hermosa para sus ojos. Tenía un cuerpo hermoso, delicado y bien formado. Su cabello largo caía en ondas más abajo se su cintura. ¿Como esa joven tan hermosa estuvo todo ese rato a la par suya sin ni siquiera notarlo? ¡Estaba sentada! ¡Con razón! desde que él había llegado no la había visto bien porque estaba sentada. ¡Ya no es una niña! Se dijo para sus adentros ¡Es hermosa! ¡Pero sigue siendo mía! dijo más seguro y con egoísmo.
    -Nos vamos Sesshomaru sama. –Dijo la chica sacandolo de sus pensamientos.
    -Ahh sí. Vamos. –Dijo él disimulando su distracción.
    Rin caminó con su señor en dirección a la aldea, Sesshomaru iba callado como de costumbre, estaba distraído, su mente estaba en otro sitio. Cuando escuchó un gemido profundo de dolor lo cual hizó que volviera en sí, cuando notó el grito pertenecía a su humana. Rin iba a caer al suelo de golpe. Él al ver esto a su velocidad la sostuvo y la colocó delicadamente en el suelo.
    -¿Qué te pasa? –Dijo preocupado pero disimulandolo a la misma vez.
    -Me acaba de morder una serpiente. –Contestó Rin debilmente.
    -¿Dónde? –Preguntó el youkai más preocupado
    -En la pierna.
    Sesshomaru volvió a ver a los alrededores y vió a la serpiente que se iba alejando. ¡Muere! Dijo con rabia mientras la mataba de un látigazo de veneno. Depués volvió a ver a Rin, estaba a punto de desmayarse. ¡Maldición! Dijo para sí mismo por su descuido le había pasado eso a Rin, por ir tan distraído ¡Maldición! Se seguía reprochando.
    -Sesshomaru sama. –Dijo Rin con la poca fuerza que le quedaba, haciendo que el youkai la volviera a ver, ella todavía se encontraba en sus brazos. –Sesshomaru sama te quiero mucho. –Dijo con la última reserva de fuerza que le quedaba.
    -No digas tonterías. –Murmuró el poderoso youkai. Era la segunda vez que se lo decía en el día, le agradaba como se expresaba su humana, pero no le agradaba verla así. No podia negarse a si mismo que esa escena le dolió más que cualquier otra cosa, parecía como si se estuviese despidiendo.
    Rin se desmayo al instante, al parecer la serpiente que le había mordido era demasiado venenosa y si el veneno no era extraído en minutos moriría. ¡Mierda! No se quería imaginar a Rin muerta por tercera vez, no se lo podía imaginar, si moría ni tan siquiera colmillo sagrado sería capaz de traerla nuevamente a la vida. ¿Qué hago? Si la llevaba a la aldea su idiota hermano Inuyasha lo mataría, a parte de que lo criticarían por no cuidar de ella. ¿Qué hago? Se volvió a preguntar. En eso recordó que Rin le había dicho que la serpiente le había mordido en la pierna. ¡Extraeré el veneno! Se dijo para si mismo. Era la única opción. Arrecostó a Rin a las raíces de un árbol y le subió el kimono, las piernas de Rin eran bien formadas y a la misma vez tan delicadas, no podía negar que esa situación lo sonrojo bastante ¡vale más que no hay nadie más aquí! Dijo para sus adentros. Subió el kimono y vió la mordida, la piel de Rin era tan delicada y esa mordedura se veía tan mal en su frágil piel. Sesshomaru llevó su boca al sitió de ésta, extrajo todo el veneno con su boca luego se quitó su estola y colocó a Rin encima de ella. Era de noche no podía llevarla así a la aldea, era inaudito, que dirian de él. A parte de que quería cuidar él mismo de ella.
    Pasaron más de treinta minutos, él se mantuvó sentado al lado de ella atento. Rin empezó a despertar, no podía negar Sesshomaru que eso causó mucha alegría en él.
    -Sesshomaru sama. –dijo la chica suavemente al verlo a su lado.
    -¿Estás mejor? –Preguntó él.
    -Sí, ¿Qué pasó?
    -Extraje el veneno de tu pierna. –Le contestó él, Rin volvió a ver su pierna y vió que aún estaba descubierta, eso causó sonrojo en ella e intentó taparse. Sesshomaru al ver eso se acercó donde ella.
    -No te preocupes. –Le dijo y él mismo le bajó el kimono para que ella no lo hiciese. –No te esfuerces.
    -Gracias, Sesshomaru sama. E iba a caer nuevamente despaldas. Él a su velocidad la sostuvo por la espalda. Él la arrecostó en sus piernas.
    Rin estaba muy débil aún y las piernas de Sesshomaru eran tan suaves que se quedó quieta, eran lo mejor y cerró los ojos, Sesshomaru pensó que se había privado, la contempló con una mirada extraña, le acarició el rostro suavemente con la mano, lo cual hizo que ella abriese los ojos, él se extraño mucho, no pensó que estuviera despierta, pero por primera vez en su vida dejó su orgullo a un lado y siguió haciéndolo. Rin le miró tiernamente y le regaló una leve sonrisa. Después Sesshomaru le quitó el pelo que le caía en el rostro para así dejarselo descubierto. Le miró detenidamente, Rin era hermosa, era la mujer más hermosa que sus ojos habían visto incluyendo mujeres humanas y youkais, ella sobrepasaba en hermosura a todas, sus ojos marrones eran los más puros y sinceros del mundo, su sonrisa reflejaba la dulzura de su alma y su rostro era casi angelical, ago que todavía no podía creer que fuera una humana y peor que esa era la niña que él tantas veces salvó.
    Después por impulso al ver a su humana tan detalladamente algo que nunca había hecho, su cuerpo se movío por sí solo, algo que nunca le había pasado en toda su larga vida, sus labios se acercaron a los de la chica y le iba a dar un beso. ¿Qué estoy haciendo? Se dijo en ese momento. Pero su cuerpo no se detuvo, mas bien continúo, él quizo detenerse. Pero en el fondo no quería, quería probar esos dulces labios que le habían dicho que lo quería, esos labios que él estaba completamente seguro que eran puros, puro como la dueña. Rin tenía los ojos abiertos aún y al ver lo que su señor estaba apunto de hacer, se sonrojó y su pulso se aceleró. Los labios de Sesshomaru rosaron los de Rin, sin duda no se había equivocado, los labios de Rin eran puros, su inexperiencia la delataba, pero eso no provocaba ninguna molestia para él, todo lo contrarío provocaba más placer en él al saber que estaba siendo el primero. El beso fue más delicado y placentero que cualquier otro, Rin solamente seguía a su señor, los labios de Sesshomaru eran tan suaves y la forma en que la besaba era la mejor, Rin no podía creerlo, estaba siendo besada por el hombre que amaba desde que tenía recuerdos, el hombre al que más admiraba y a la misma vez amaba, no quería que ese momento acabase. Sus nervios siempre estaban presentes, pero no la detenian, todo lo contrario.
    Sesshomaru no se arrepintió de lo que había hecho, todo lo contrarió estaba completamente seguro de que Rin había sido, era y seguiría siendo suya. Sesshomaru sintió el pulso tan acelerado de Rin.
    -¿Te arrepientas de lo que haces? –Le preguntó mientras le miraba a los ojos.
    -¡Sesshomaru sama! No, no me arrepiento. –Dijo la chica algo sonrojada mientras le miraba hacía arriba. - ¿Y usted? –Continúo diciendo esta vez bajandole la mirada algo cabizbaja.
    No hubo respuesta en él, Rin pensó que había hecho mal en preguntarle, después de todo el que etaba al lado de ella era el señor Sesshomaru, el hombre más frío y callado del mundo. Cuando sintió la mano de su señor en su rostro y lo levantaba para que le viese a los ojos. Ella accedió y miró esos ojos ambar que tanto amaba.
    -No, tú eres mía. –Dijo en tono de posesión mientras le abrazaba.
    -Sesshomaru sama. –Exclamó Rin.
    Rin se sonrojo al recordar como se había referido a ella, pero le agradaba, a demás, era verdad, ella siempre había sido de él y de nadie más.
    -Sesshomaru sama. –Exclamó nuevamente ella. –Yo a usted lo amo. –Dijo suavemente pero suficiente para el oído del youkai. –Siempre lo he amado. –Terminó de decir la joven a duras penas.
    El youkai mostró una tenue sonrisa que le regalaba como respuesta a su humana, pero para Rin eso bastaba. No pedía más viniendo de su señor.
    -Descansa. –Dijo el youkai mientras le daba un delicado beso en los labios.
    -¡Promete que no se va a ir!. –Le replicó Rin.
    -No, nunca me voy a ir, descansa tranquila yo te cuidaré. –Dijo el youkai con su tono de voz serena como siempre.
    Rin sonrió, era la mujer más feliz del mundo, descansó como nunca lo había hecho, se privó de una forma tan apacible que causó gran sentimiento en el poderoso youkai que se encontraba a su lado. Sesshomaru como estaba sentado, se arrecostó al tronco del árbol y también se privó con su humana en sus piernas. A la mañana siguiente Rin despertó, para su sorpresa su señor aún estaba con ella en sus piernas y estaba dormido, ella le miró detenidamente, nunca había estado tan cerca de él, no se quizó mover para evitar de que se despertara, Sesshomaru era como una angel durmiendo, su rostro suave se veía tan inocente y sobre todo hermoso, no cabia la menor duda del porque ella se había enamorado de él. Sesshomaru despertó en el momento que ella le miraba y no pudó disimular que se sorprendió. Ella únicamente se limitó a sonreirle y después se sentó.
    -¿Veo que estas mejor? –Preguntó él.
    -Sí, dijo la chica más animada.
    -¿Vamos a la aldea? –Le preguntó él.
    -Sesshomaru sama… ¿Me va a llevar siempre con usted? –Preguntó la joven un poco apenada.
    -¿Tú que crees?. –Contestó él con otra pregunta mientras le arqueaba una ceja. Haciendo que la chica se sonrojara, le gustaba verla de ese modo, era lo que más le agradaba de ella. Tan inocente.
    -Bueno… este… -Dijo Rin sonrojada, haciendo lo que Sesshomaru quería ver.
    -¿Qué?. –Volvió a preguntar él de una forma sutil, poniendo a Rin más sonrojada que nunca, él se sonrió, siempre lograba lo que se proponía.
    -Es que… bueno…¡Sesshomaru sama!. –Exclamó la chica ya rendida del sonrojo y del ver como su señor se burlaba disimuladamente de ella.
    -Dime. –Replicó él como si nada.
    -¡Sesshomaru sama! Usted sabe… bueno ¿Me va a llevar con usted sí o no?. –Preguntó retadoramente ella. Sesshomaru solamente arqueó una ceja nuvamente. Rin era única de verdad.
    -No. –Contestó fríamente el youkai. Haciendo que Rin sintiera como si le echase un balde de agua fría.
    -¿Por…porqué? –Preguntó la chica ya casi con lágrimas en los ojos. –Sesshomaru sama si fue por lo de anoche por favor perdoneme, nunca más va a volver a pasar, se lo juró. –Dijo Rin llorando al fin. –Pero lleveme con usted. –Terminó diciéndo mientras agachaba la cabeza para que no la viera llorar.
    -¡Rin!. –Dijó él fríamente como de costumbre y del mismo modo que le había dicho que no se la iba a llevar. –Miráme. –Le ordenó él.
    Rin levantó el rostro suavemente, estaba llorando de verdad, Sesshomaru acercó su mano al rostro de ella y secó las lágrimas con sus dedos.
    -Tú eres mía. Nunca te voy a dejar. –Le dijo él de una forma que a Rin le pareció casi dulcemente. –Eran mentiras.
    -¡Sesshomaru sama!. –Fue lo único que dijo Rin y se abalanzó sobre él abrazandole fuertemente, a lo cual él correspondió. ¡Por Dios! ¿Desde cuándo el Lord Sesshomaru era tan espontaneo? Se dijo Rin para sus adentros, ella no conocía ese lado de él.
    Después de ese sustó de Rin se dirigieron a la aldea, Sesshomaru se quedó afuera de la choza de Kaede, Rin entró y le dijo que se iba a marchar, noticia que sorprendió un poco a Kaede, pero ella sabía que ese día llegaría, Rin era propiedad de Sesshomaru, eso no cabia duda y él algún día la reclamaría. Posteriormente salieron de la aldea Rin y su señor. Se dirigian a donde se encontraban Jaken y Ah-Un.
    Rin iba feliz eso no era de dudarlo. Llegaron a donde se encontraban ellos y Jaken y Ah.Un no pudieron negar que se alegraron de ver que tenían de nuevo a su compañera de viaje, Sesshomaru únicamente se límitaba a observar. Pero él también estaba feliz, tenía de nuevo a su humana cerca de él y a la que un día iba a ser su mujer.
     
    • Me gusta Me gusta x 2
  2.  
    Scriptina

    Scriptina ナルト♥ さくら

    Leo
    Miembro desde:
    15 Septiembre 2008
    Mensajes:
    1,096
    Pluma de
    Escritor
    Mmm. Estuvo creíble la actitud de Sesshomaru hasta cierto punto; pero de igual me gustó el One-shot.
    Por un escaso momento creí que sería un Sess&Kag y menos mal que no lo fue, porque hubiese sido más dificultoso llevar a cabo la trama y los diálogos ya que Sesshomaru es más accesible con Rin.

    Tienes un buen manejo en la ortografía; no vi fallas. Lo único que te mencionaría es que para la próxima, al publicar, intentes separar los diálogos de los párrafos. Todo tan adjunto confunde la lectura.
    Bueno debo admitir que me agradó tu manera de de narrar/redactar los hechos, expresiones y ambientes psicológicos y físicos. Un estructurado trabajo.

    Gracias por publicar.
    Hasta pronto.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
Cargando...
Similar Threads - Protegida
  1. Lexa
    Respuestas:
    4
    Vistas:
    964
  2. Tarsis
    Respuestas:
    7
    Vistas:
    1,668
Estado del tema:
No se permiten más respuestas.

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso