Se mío y yo seré tuyo (CielxSebas) Kuroshitsuji Cap 9¿SERÁ EL PRINCIPIO DEL FIN DE CIEL?
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Una nueva rosa con una nueva carta llegaron hasta las manos de Ciel, que esta vez estaba dispuesto a no sentir miedo a enfrentarlo, sabía que Sebastian lo resolvería todo, encontraría al culpable o culpables de todo aquello, no le pasaría nada regresaría en cuanto hubiese cumplido la misión, pero cuando sería eso y que le ocurriría a él durante ese periodo de tiempo, abrió el sombre y comenzó a leer:Estimado conde:Lamento comunicarle una triste noticia para usted claro, su mayordomo se encuentra en nuestras instalaciones, te dije que habría consecuencias si rechazabas lo que te ofrecía, Si usted sale voluntariamente de su casa a su mayordomo no le pasará nada, me he tomado la molestia de enviarle un carruaje a buscarle, aunque muy torpe por mi parte no creo que lo haga voluntariamente, en ese caso cuide su espalda, nunca se sabe lo que puede ocurrir.Un golpe sordo abrió de par en par las puertas de la mansión, a Ciel no le dio tiempo ni de reaccionar e intentar defenderse, alguien lo golpeó por la espalda desequilibrándole, una bolsa cubrió su rostro, alguien lo cargo hasta el carruaje y abandonaron su casa y con ella la poca seguridad que podía tener, no podía ver nada, no sabía donde se encontraba ni adonde le llevaban y mucho menos que fin tenía todo aquello, ¿Dónde estaba Sebastian y que le habían hecho?. Todo aquello le comenzaba a agobiar, sentía como su respiración se aceleraba convirtiéndose en una molestia, la sensación de estar en un grabe peligro le inundaba todo su ser, su vista comenzaba a nublarse la poca claridad que se traslucía por el tejido de la bolsa comenzaba a tornarse negra y borrosa hasta que sólo quedó oscuridad, al poco tiempo llegaron al sitio indicado y arrastraron a Ciel sin ningún cuidado hasta la habitación destinada, le quitaron la bolsa que cubría su rostro y lo prepararon.Después de un tiempo inconsciente Ciel comenzó a abrir sus ojos, pero seguía estando todo negro. ¿En qué lugar estaba? no estaba seguro, ¿cuánto tiempo llevaba ahí? no lo sabía con exactitud, todo en su mente estaba confuso. Pero toda aquella situación le sonaba de algo, intentó dar un paso pero no pudo, notó como un frío hierro presionaba sus muñecas y tobillos, derrepente una luz brillante y clara inundó la habitación, dañando los orbes azulados de Ciel que parpadeó varias veces para habituarse a aquella claridad, en ese mismo momento, se le pasó por la mente la escena de su sueño, miró hacía abajo con gran temor esperando encontrarse con el cuerpo de Sebastian pero no encontró nada, suspiró aliviado, sólo se encontraba él en medio de toda esa claridad a la que poco a poco se fue acostumbrando, todo estaba cubierto por sábanas blancas, salvo la pared en la que estaba encadenado, se encontraba aterrado ¿cómo saldría de esta?, una puerta se abrió ante él, una sombra entró al principio demasiado borrosa para saber de quien se trataba debido a la distancia, luego esa silueta se convirtió en una persona más visible para él para luego descubrir de quien se trataba.-¡Alois Trancy! debí haberme imaginado que eras tú el maldito insecto, que estaba detrás de todo esto.-¿Quien si no, iba a estar detrás de tan bello e ingenioso plan?.-Maldito, te juró que te aplastaré como la mugrienta araña que eres, Sebastian vendrá a rescatare y se encargará de ti y de tu asqueroso mayordomo.-Hablando de Claude, me dijo que él y Sebastian se estaban divirtiendo mucho, no creo que pueda atenderte, para lo que están haciendo se necesita de mucha concentración (sonrió perversamente).-Sebastian no haría nada con ese detestable mayordomo! ¡Le habéis engañado! ¡Eres un rastrero! ¡una inmundicia! (tirando de las cadenas lo más que podía, intentando atrapar a Alois, haciendo que la cadenas se le clavaran más aún en su piel).-Modera tu lenguaje, acaso tus padres no te enseñaron modales, Sebastian accedió el sólo a compartir momentos íntimos con Claude, no le obligamos a nada, él estaba cansado e ti de tus órdenes y caprichos.Había tocado dos puntos débiles de Ciel, Alois lo sabía, el conde giró su rostro, pero el mayor lo agarró con rudeza del mentón volteándole la cara para ver su mirada.-Tienes unos ojos tan arrogantes aún cuando no deberías serlo (dándole una pequeña bofetada). Di en dos de tus puntos más sensibles ¿verdad pequeño Ciel? (con tono burlón).-Sabes lo que deberías aprender tú, a mantener tu veneno dentro de tus colmillos.- eres un niño engreído que se cree que lo tiene todo bajo su poder y que es intocable, peor eso ya...Se acabó, que es del arrogante y poderoso Ciel Phantomhive, sólo es un niño asustado sometido ante mi poder y deseos.-¡En cuanto salga de esta Alois, te prometo....-¡Me prometes que! (agarrándole del pelo) no estás en condiciones de amenazar a nadie y mucho menos a mi, que puedo hacerte desaparecer en un abrir y cerrar de ojos, es más que harás sin Sebastian a tu lado, conviértete en mi marioneta Ciel y te aseguro que no os mataré a ninguno de los dos. (esbozó una sonrisa maligna).-¿Puedo hacerle una pregunta su alteza? (cada palabra que pronunció de esa frase le repugnaba pero forzó una sonrisa amistosa).-Si me lo pides así, claro que puedes.-¿Por qué me enviaste esas rosas? ¿Qué intenciones guardas tras todo eso? ¿Qué querías conseguir?.-Sólo quería que aceptaras mis más profundos sentimientos, pero tú en tu arrogancia los rechazaste, diciendo que era un abominación, algo repugnante que te enfermaba, te confieso una cosa, en verdad todo esto lo he planeado para que fueras mío si no lo consigo tu fin estará más cercano.Ciel debía salir de esta, pero que debería hacer, quizás engañarle para ganar tiempo, hasta que Sebastian viniera a rescatarlo, pero en verdad ¿vendría o estaba demasiado ocupado con Claude?, la rabia lo consumía por dentro, decidió intentar salvarse por sí mismo.-Pero Alois, no ves que ya soy tuyo...-Si eres mío como tú dices, bésame como lo haces con Sebastian. (se acercó a él lo más que pudo).Como sabía que él había besado a Sebastian, acaso los había estado observando desde un principio y para ellos había pasado totalmente desapercibido.-El tiempo corre Ciel-kun, no tengo todo el día.Ciel guardó el profundo asco que sentía al tener que hacer aquello por salvarse, venderse de aquella forma resultaba totalmente humillante, hasta que punto llegaría todo aquello y cuanto podría aguantar.Ciel presionó sus labios con los del mayor ((nota de recordatorio: Alois es un año mayor que Ciel, supongo que lo sabréis pero por si acaso se os olvidó)) y lo besó con un profundo desagrado, pensando que no era Alois el que estaba ahí, cerró los ojos con fuerza al notar la lengua del rubio en su interior,se mantuvo prácticamente inmóvil.-No me convences del todo Ciel.-¿Qué más quieres?.-Dime que me quieres, pero de corazón, ya que si me mientes lo veré en tus ojos.-Te quiero (con una sinceridad totalmente fingida pero lo suficiente para parecer creíble).-Ahora dime que me quieres más que ha Sebastian.-Te quiero más que a Sebastian (entre dientes pero procurando parecer sincero).-Dime que quieres que te lo haga, tantas veces como quiera aquí y ahora.-Quiero hacerlo contigo (comenzando a temblarle la voz).-Continúa Ciel...-tantas veces como quieras aquí y ahora.- Y ahora por último dime que deseas ser mi juguetito sexual y que podré hacer contigo cuanto desee.Eso era demasiado Ciel esbozó una mueca de odio y rabia.-¡No pienso decir tal cosa! ¡No me rebajaré a ese nivel.-Que pena, en ese caso no me quedará otra opción que...(saca un puñal y se lo pone a Ciel en el cuello) matarte y ordenar a Claude que mate a Sebastian (susurrándoselo pero pronunciando cada palabra sin vacilar y con un tono cantarín).Ciel tragó saliva, estaba apunto de decir las palabras más humillantes de su vida.Deseo que...(se le quebró la voz, bajó la cabeza, unas lagrimas traicioneras brotaron de sus ojos convirtiendo esa situación en más humillante aún).-Deseas que...(haciéndole alzar la cabeza para que le mirase).-Deseo ser tu juguetito sexual y puedes hacer cuanto desees conmigo.Alois se relamió los labios aquellas palabras resultaban la mar de deliciosas para sus oídos.-Gracias por todas esas palabras resultan la mar de gratificantes para mi Ciel...(acariciándole la mejilla).Toda aquella conversación fue escuchada por Sebastian que no se creía lo que había oído, no podía ser cierto pweo Ciel había sonado tan convincente, Claude lo arrastró lejos de allí.En el interior de la habitación.-¡Eres un bastando Alois!Alois le profirió otra bofetada pero esta vez más fuerte que la anterior.-Te dije que cuidaras tu lenguaje ante mí, muestra respeto.-¡Nunca respetaré a alguien como tú!.-Tendré que humillarte aún más para que aprendas, por cierto todas tus palabras las ha escuchado tu preciado Sebastian, no me lo tomes muy en cuenta no lo hice a propósito...(sonrió con picardía, le lamió el lateral del rostro que había golpeado, comenzó a besar su cuello con lascivia, desgarró sus ropas deshaciéndose de ella, dejando el pecho de Ciel al descubierto, empezó a tocar su cuerpo cada roce le resultaba desagradable al pequeño, que se pegó a al pared para alejarse de aquel perturbado, Alois tiró de una de las cadenas que ataban a Ciel acercándolo de nuevo, mordió y besó su pecho y rostro, dejando marquitas rojizas, prosiguió mordisqueando y pellizcando sus pezones, Ciel se mordió la lengua no quería sentir aquel placer que estaba sintiendo). Vamos Ciel regálame uno de esos soniditos que le regalabas tan gustosamente a Sebastian (susurrándoselo).-¡Ni lo sueñes!Alois introdujo con rabia las manos dentro del pantalón y su ropa interior, tocando con poco cariño la intimidad de Ciel haciendo que se estremeciera ante aquel contacto, aumentó la marcha recorriendo con su mano toda la extensión al completo del miembro del más joven, haciendo que Ciel gimiera inconscientemente.-Eso es...¿No era tan difícil verdad?.Le bajó los pantalones y la ropa interior.-Y ahora te haré mío.-¡No! (comenzó a retorcerse).-Como que no, me dijiste que querías, no vale cambiar de opinión...(giró el cuerpo de Ciel, posicionándolo de cara contra la pared).-Alois, no hace falta que lo hagas por favor, si yo te quiero en serio.-Hay que consolidarlo.(rodeó a Ciel por la cintura, preparándose para invadir al menor).Ciel notó como el miembro del mayor rozaba su entrada y se tensó no quería hacerlo, sentía el miedo más terrible que había sentido nunca, no quería ser de él sólo quería pertenecer a Sebastian, su cuerpo, su mente y el mismo lo sabía, su cuerpo se resistía al contacto con aquel rubio, pero se sentía débil Sebastian no vendría a buscarle, no le salvaría esa vez, estaba solo y no podía hacer nada, sentía como su corazón se encogía de dolor, ese maldito mayordomo le había traicionado faltó a su palabra de que siempre le protegería, le mintió, como fue capaz de hacerle esto, todo lo que compartieron solo fue para él un simple juego diversión quizás, mientras que en el pequeño crecieron sentimientos hacia él, unas lagrimas volvieron a brotar esa vez dolían mucho más las sentía con todo el alma.-Sebastian...por-favor...Ven...te lo suplico...-Ciel, él no vendrá ya te lo dije está ocupado...Te ha dejado solo...En verdad él no te quiere, sólo estaba jugando contigo, fuiste muy crédulo al pensar lo contrario, es un demonio retorcido y sin sentimientos alguno eres muy inferior a él como tan si quiera pudiste pensar que podía resultar lo vuestro, que inmaduro.Alois se estaba deleitando del sufrimiento aquellas lágrimas que Ciel estaba derramando eran de lo más deliciosas para él ya que todo aquello le estaba doliendo en lo más profundo de su alma corrompiéndola.Sin previo aviso y sin prepararlo Alois se introdujo en él, hiriendo cada fibra de su ser a Ciel que profirió un grito de dolor, no solo por aquella invasión si no por los sentimientos que tenía los sentimientos de su alma.Desde la lejanía-¡Boochan! (yendo hacia la dirección de ese grito, un grito de lo más desgarrador para sus oídos, era tan profundo el dolor que expresaba con ello su joven amo que lo sentía él desde lejos).Claude frenó su avance.-No puedo dejar que vayas, si lo haces Alois matará a Ciel, antes de que tú pudieras hacer nada, el me dijo que ni tú ni Ciel sufriríais un daño irreparable pero si tú entras y le interrumpes, te puedo asegurar que cambiará de parecer, se que es complicado y doloroso.-Pretendes que me quedé aquí sin hacer nada, mientras oigo como sufre.-Aunque no lo creas estoy de parte de vosotros dos y te digo que es lo mejor que puedes hacer, ya que ninguno de nosotros dos quiere ver a Ciel muerto ya que resulta muy valioso.Mientras tanto en aquella habitación Alois había empezando a envestir a Ciel sin hacer caso a las suplicas de que parase del menor, le lamió toda la columna vertebral provocándole un escalofrío, Ciel se rindió por más que gritase o suplicara que parase sabía a la perfección de que no lo haría, bajo la cabeza en señal de sumisión y dejo de resistirse ya que no cambiaría nada, se entrego al propio dolor que sentía en todo su ser, que importaba ya cuando se encontraba solo y abandonado de nuevo en ese mundo, Sebastian había preferido quedarse después de todo con Claude, Alois tenía razón él era un ser muy inferior a Sebastian que había preferido algo mejor, no le salvaría esta vez, no acudiría en su ayuda nadie, las lagrimas comenzaron a caerle sin cesar de sus ojos de pura impotencia de no poder hacer nada de nada, de sentir que no tenía a nadie a su lado, de notar como era violado una y otra vez incansablemente, deseaba que parara, quería dejar de oír los gemidos de Alois, su cuerpo estaba dolorido no sentía nada en absoluto, sólo sintió alivio cuando noto que el miembro de Alois se hinchaba en su interior derramándose en él, aunque aquello significaba el final de su tortura no fue nada agradable cuando el mayor sacó su miembro de él, sintió un gran escozor, debido a las heridas que le había producido, pero ya poco le importaba todo aquello, ya se había terminado, que más podía hacerle aquella persona tan retorcida, lo había humillado y lo había sometido a él forzadamente robándole el poco orgullo que le podía quedar.Alois lo volteó.-Sabes una cosa Ciel-kun, ha sido todo un placer sentirme dentro de ti, pero tu colaboración no ha sido completa, no me has complacido en absoluto, no sirves ni para esto...(lo abrazó y le susurró) Prometí no matarte cuando hubieras sido mío pero...El placer que he sentido no ha sido suficiente, lo siento por ti.Ciel sintió como un acero frío se introducía en el por uno de sus costados sólo fue un instante lo que duró dentro pero le basto para contener la respiración al sacarlo notó un profundo dolor y un líquido caliente brotó a borbotones de la herida al ser extraído el puñal, ese sería su fin, todo aquello acaba ahí, su propia vida se terminaba de aquella forma tan denigrante, Alois sacó una rosa negra con tonalidades purpúreas, su sueño todo aquello formaba parte de él, pero no le cuadraba no debería morir él si no Sebastian, el sólo hecho de pronunciar su nombre le dolía, aunque ahora ya daba igual quien viviera o muriera, aunque prefería morir él mismo para acabar con aquel sufrimiento tan profundo que sentía. Alois lo desató, Ciel se escurrió por la pared hasta quedar tendido en el suelo con la cabeza apoyada en la pared-Sabes una cosa con esto...Mato dos pájaros de un tiro, me deshago de ti y contigo de tu querido mayordomo, dulces sueños Conde Ciel Phantomhive. (tiró la rosa a su lado, y se marchó por una puerta trasera, dejando a un moribundo Ciel tirado en aquel frío suelo con su vida apagándose lentamente, para reunirse con Claude, todo se había acabado).
¿SERÁ EL PRINCIPIO DEL FIN DE CIEL?
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