Primer día:
Publicado por Rebellious Mind en el blog El diario de un loco.. Vistas: 388
¿Que es mas lindo que ver la cara de temor de los niños de nuevo ingreso?
No hay nada mas divertido que eso.
Ser de tercer grado es una nueva experiencia, aunque es algo extraña. La secundaria se siente algo vacía, al ver que ya no están los antiguos compañeros de otros grados, a los cuales veías con algo de respeto.
Que ahora te miren a ti con respeto es muy raro. Es raro ser de las mas grandes de toda la escuela.
Me gustan mis maestros. Son personas con las que he convivido por tres años, a las cuales les tengo respeto. No son los mismos maestros de porquería que tenía en segundo y primer grado. Creo que tercer grado tiene los mejores maestros.
Una siempre anda algo atareada el primer día, en eso de cambiar de salón al toque, conocer a tus nuevos compañeros de grupo, y encontrar a tus amigos por toda la escuela. Anotar los útiles, presentarte, y causar buena impresión.
Siempre estamos tratando de causar buena impresión.
Desgraciadamente, la mayoría de mis amigas quedaron regadas por todos los grupos, desde el A—donde yo estoy—. hasta el F— donde le tocó a mi mejor amiga Mayra—.
A Hannia, otra amiga, le tocó en el 3ro B, con la única enemiga que tengo: Fernanda.
¿Nunca les ha pasado que su mejor amiga, después de unos meses se convierte en tu peor pesadilla? Pues a mi si.
Fernanda, Mariel, y yo eramos como uña y mugre. Íbamos a todos lados juntas, nos gustaban las mismas cosas. Sin embargo, Fernanda tenía la costumbre de no tenerle lealtad hacia nada y hacia nadie: hacía lo que le convenía.
Era una estratega profesional en el arte de criticar a las personas y sonreírles cuando estas estaban frente a ella. Le encantaba ser mejor que uno, siempre. Y si no lo lograba, haría lo posible para que tu estuvieras debajo de ella.
Me pasó a mi.
Pues, Fernanda era la causa de mi inseguridad, de mi incertidumbre, y de que no tuviera muchas amigas. Era posesiva, bipolar, y celosa.
Cuando me libré de ella, fue como si me hubieran quitado un peso de en sima.
La cosa es, que esta niña ha estado molestandome de nuevo. Me envía mensajes todo el tiempo, y yo no los respondo. Siempre me mira como si quisiera que me muriera, y eso me causa escalofríos.
Una buena parte de mi me dice que no debo tener conflictos, y otra muy pequeña, me susurra al oído que sería agradable darle una lección.
¿Que dicen?
Mañana será otro día.
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