Para mí misma [Un Valentín Diario 2023]
Publicado por Ruki V en el blog Espíritu encaminándose. Vistas: 177
Una opina que aquello no está bien
La otra opina que qué se le va a hacer
Y lo que opinen los demás está demás
Puede que yo sea demisexual.
Luego de pasar toda la adolescencia creyendo que era bisexual, y toda la pandemia creyendo que era asexual, ahora pienso que me puede atraer un hombre, una mujer, alguien no binario/género fluido, etcétera. Pero solo una persona a la vez. Solo una persona de la que realmente esté enamorada. Una persona a la que realmente le tenga confianza. Que realmente me haga sentir segura.
Y eso es reconfortante... hasta cierto punto. Porque eso significa que ahora sé que soy capaz de imaginar la posibilidad de tener intimidad con alguien, cosa que antes no podía o no me permitía. Y si me daba miedo en teoría, la práctica estaba fuera de negociación. Ahora es "negociable". Es posible. Sigue siendo algo aterrador, pero la idea ya no está tan completamente descartada.
Al mismo tiempo, de todos modos me siento algo presionada. Y de todos modos, además de la acción en sí, lo que pueda pasar después me preocupa. Puede que no pase nada malo, pero también puede que sí. Además, no sé si perderé pronto el miedo a no ser realmente yo del agrado de mi pareja. O que justo antes de iniciar me arrepienta, y sea una decepción y todo acabe ahí.
Me es un poco triste que esto no sea algo que pueda hablar con mi psicóloga, porque cuando le dije que creí que era asexual o cualquier cosa menos hetero, sonó como si ella no creyera que las diferentes orientaciones sexuales existen y son completamente válidas. Pero, bueno, en parte estoy yendo a terapia porque tengo otras prioridades. Ya veré más adelante qué haré.
Puede que nunca sea realmente un problema.
El futuro es un misterio. Puedo preocuparme luego.
Quiero creer que todo me saldrá bien al final.
Que pase lo que pase, todo estará bien.
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