Muchacha de tierra.
Publicado por Enovala en el blog El blog de Enovala. Vistas: 164
Añoro las pasadas lunas de agosto cuando por fin aceptaste pasear en mi carne y en mi cama. Allí desnuda, sonriente y con el cabello en un mar de otoños me atrapaste en migrañas de silencios que me desmantelaban y emborrachaban en sudor. Aquellas que me hacían olvidar que ello solo duraría un tiempo, a mi parecer demasiado escaso.
Ahora tus ojos perdidos, en algún rostro olvidado por los demás, te dan ese característico aire de sueño no soñado. Y las pestañas cortas y rubias casi invisibles los despejan para llegar más fácilmente a esas pupilas aguadas de llantos y caricias.
Tu boca, despiadada en tonos rosa pálido, es el punto culminante para que seas completamente una sombra, mi sombra. Pero eres demasiado cálida como para no ser observada y lo suficientemente olvidada como para robar todas mis almas.
Aun me quedo por aquella que eras en los días que venias a mi cama, a mi cuarto y a mis brazos ansiosos de contacto, esa con cuerpo de tierra y olor a lluvia. Te espero ardiente a la vuelta de un suspiro, con una sonrisa tonta donde puedas ver mi espera en tus ojos claros y vivaces.
a dango le gusta esto.
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