El amor está patas arriba (Escritos por un mañana mejor)
Publicado por Ruki V en el blog Espíritu encaminándose. Vistas: 306
El día de hoy, mamá fue a almorzar con dos amigas que conoce desde hace más de quince años.
Cuando regresó a casa, nos contó que una de ellas, llamémosla señora Sarahí, les platicó que uno de sus hijos, llamémoslo Edgardo, se casó. Con un hombre llamado Gerónimo con el cuál llevaba 11 años de noviazgo.
Así es, hablemos de homosexualidad, homofobia, y de la controversial frase "la sangre llama".
Han escuchado esa frase, ¿o no? Podría decirse que es lo mismo que decir "la familia es primero", pero no, de hecho no. La traducción más auténtica sería algo así como "tu familia te amará y deberás amarla sin importar cuan horrible sea".
No estoy segura de que sea ese el caso, realmente. Y en lugar de dar ejemplos de mi familia, me atendré al verdadero tema principal de este escrito, y terminaré de explicar lo que me inspiró a relatarles esta historia.
No fue solamente el hecho de que dos hombres que se aman pudieran y decidieran casarse. Fue el hecho de que, aparentemente, la familia del padre de Edgardo... o bien decidió no ir, o bien no fueron invitados a sabiendas de que no iban a ir de todas formas (o irían de aguafiestas). A excepción, si mal no recuerdo, de unos tíos que los invitan siempre a reuniones y eventos que organizan, pues que el resto de su familia no los invitan nunca.
Dicha familia, la madre y los hermanos del padre de Edgardo, además nunca han querido a la señora Sarahí. Siempre se ha tratado de una relación increíblemente tensa, sobre todo entre la señora Sarahí y su suegra. Y sin embargo, resulta que por lo menos una de las gotas que derramó el vaso vino por parte de una cuñada.
Imaginen el odio que tiene que correr por las venas de alguien para decir lo que leerán a continuación, y luego imaginen lo harta que tiene que estar una persona para responder como lo hizo la señora Saraí.
—Pobrecito mi hermano, que le tocó un hijo así...
—¡¿A QUÉ CHINGADOS TE REFIERES CON "UN HIJO ASÍ"?! ¿VIOLADOR? ¿ASESINO? ¿DROGADICTO? ¿BORRACHO?
Y la conversación no paró ahí. No recuerdo exactamente qué siguió pero la cuñada mencionó de algún modo la iglesia y que ella rezaría por la señora Saraí y su hijo, blablabla. A lo que la señora Sarahí respondió algo como que la iglesia no le sirve de nada o que se puede ir a la mierda con eso, etcétera, lo que probablemente yo respondería si estuvieran ofendiendo a mi hipotético hijo. O si fuera mi hermano, primo, papá, mi mejor amigo.
Lo triste es que el propio esposo de la señora Sarahí, el propio padre de Edgardo, tiene conflictos con la sexualidad de su hijo. Y a ratos la señora Sarahí también está harta de eso. También explotó contra él.
"Tendré un sólo esposo pero no se compara con mis cuatro hijos."
Por supuesto que no es por la señora Sarahí por quien dije que es falso que tu familia te amará y deberás amarla sin importar cuan horrible sea tu familia. Porque claramente ella ama a sus hijos y para ella el fruto de su vientre es lo más importante que tiene en el mundo. Y esa es una cualidad bastante admirable.
La sangre no llama y lo demuestran el padre de Edgardo, sus tíos, su abuela.
La homofobia es estúpida. La discriminación por orientación sexual es estúpida.
Tu familia debería de amarte sin importar algo tan inofensivo como tu orientación sexual. Y es un tanto triste que la realidad sea esa. Pero eso tiene que cambiar eventualmente; después de todo, se supone que las generaciones más jóvenes de hoy en día somos "las más gay en años" o lo que sea. Puede que sea cierto. Sino, puede que por lo menos seamos más tolerantes, más abiertos de mente, menos discriminativos, y así.
En general, sí creo que hay un mañana mejor.
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