Carta de un infinito soñador
Publicado por zakneifian en el blog El blog de zakneifian. Vistas: 358
La semana pasada, envíe muchos mensajes cariñosos a Gabriela, mi novia. Por ella siento una gran admiración, cariño y amor. Desde el 28 de noviembre que se volvió mi pareja (siendo la segunda en mi corta vida de 17 años), mis sentimientos por ella han aumentado exponencialmente. Hoy en día encuentro cada vez más difícil siquiera no hablar (o mejor dicho enviar mensajes) con ella, así sea de tonterías ella logra alegrar mis días.
Encuentro sorprendido un gradual cambio en mí, que aunque ya lo sentía a mis adentros, no había terminado de caer en cuenta de ese cambio. Como llevo divagando desde las últimas oraciones, encuentro la imperiosa necesidad de saber de Gabriela así sea algo insignificante, lo cual me da algo de miedo porque significa que he creado una ligera ‘necesidad’ de ella (por no usar otro término que en lo personal prefiero evadir). “¿Yo? ¿Necesitar a alguien? ¡Ja! Sólo se me viene una pequeña palabra a la mente, frágil” pensé yo. Este juego de ‘todo o nada’ es lo que me da miedo, arriesgar, al mismo tiempo que alegre yo me abro con ella y más me embriago en su amor, le cedo un mayor espacio en mi corazón. Racionalmente pienso que ya me han hecho daño, ¿Por qué no lo harían de nuevo? Ya me dije en el pasado que no me vería en estas de nuevo. Sentimentalmente, el corazón me dice que persevere… que vale la pena… que ella lo vale… que no me hará daño… que ella es.
Finalmente después de una tempestuosa batalla interior, mi lado sentimental domina al racional eligiendo arriesgar que me haga daño por estar con ella y tener la oportunidad de sentir, a no arriesgarme y volver a ese sentimiento vacío de muerte en vida. Quedando como conclusión que: o soy un infinito soñador, o ella es la que busco. Personalmente (y con orgullo) me considero un infinito soñador más aun así espero yo, que ella sea lo que busco.
a Renesmee Hyuga le gusta esto.
Necesitas tener sesión iniciada para dejar un comentario