Algo que aguien haya dicho sobre mí y no haya podido olvidar
Publicado por Ruki V en el blog Espíritu encaminándose. Vistas: 299
En mi vida, he recibido muchas críticas negativas. Desde la primaria me habían dicho que era/soy bastante agresiva, antes demasiado físicamente; y aunque sea una pequeñez, es algo que simplemente no me gusta que me digan y no olvido que me lo dijeron. También seguido me recuerdan que soy llorona, que soy enojona, que soy gorda, que soy hormonal, que soy insensible, etcétera. Pero ¿saben? Es verdad lo que se ha dicho por ahí de que se te queda más lo que tú dices de otros que lo que otros dicen de ti. Al menos en mi caso.
Podría dejar las cosas hasta ahí, pero hay otro algo del que quiero escribir.
Esto es bastante estúpido. Más que algo que se haya dicho sobre mí, es algo de lo que todos se dan cuenta en algún punto de sus vidas, normalmente más temprano que tarde; si no te lo enseña algo o alguien en tu vida diaria, lo debes aprender de algún programa de televisión o videojuego.
Si mal no recuerdo, fue a finales del mes de febrero de este año, 2016. Había empezado a leer entre clases un libro que tenía bastante intrigado. Tanto que en el receso de 20 minutos decidí no seguir a las compañeras de clase con las que convivo y buscar en su lugar una banca para sentarme a leer. En eso, se me acerca una compañera de clase que conocí en enero del 2015. Me preguntó que por qué estaba tan sola, o/y (medio en broma, medio en serio) que si ya me había hartado de mis otras compañeras. Le expliqué que estaba leyendo, pero no debió creerme, porque comenzó a hacerme preguntas de cómo me llevaba con ellas e clase, si no tenía problemas al trabajar con ellas, y así. Hasta que llegó a preguntarme, en algún punto, si las consideraba mis amigas. Y, pues, empecé a llorar y le dije que no.
No recuerdo muchos detalles de la conversación. Recuerdo que me dijo que yo no era ninguna perita en dulce; que me estresaba mucho por la escuela, que era muy agresiva con ellas si llegaban a cometer errores en trabajos o cosas por el estilo; y que medio me llevaba con ellas y para nada me aguantaba.
El caso es que terminó haciéndome entender por las malas este algo del que hablé en primer lugar (ese que ya todo el mundo lo sabe: simple y sencillamente no puedes andar por la vida llamando amigos a quienes tienes cerca por conveniencia o facilidad o el mínimo agrado NO realmente muy mutuo.
De sólo recordarlo vienen lágrimas a mis ojos...
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