[+18] El Extraño Mundo de la Reina Patricia. Capítulo 7

Publicado por J.Nathan Spears en el blog El blog de J.Nathan Spears. Vistas: 251

Bueno, gente n__n yo tardo, pero al final cumplo...

Espero lean esto, lo disfruten, y esperemos tengan una mano en el ratón y la otra sobre el escritorio :XD:. A ver si pueden, jajajajajaja...

En fin, hora del disclaimer

¡ADVERTENCIA!
EL SIGUIENTE EPISODIO CONTIENE ESCENAS EXPLÍCITAS DE POKÉMON TENIENDO SEXO
SE RECOMIENDA DISCRECIÓN Y TENER A MANOS TOALLAS HIGIÉNICAS PARA LIMPIAR EL DESORDEN
MUCHAS GRACIAS POR SU ATENCIÓN :XD:

Aquí les va...

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Capítulo VII: Habrá que Acostumbrarse...

<< De vuelta al mundo real >>

—Uuuunhhh… — Soltó Nathan al volver a despertar. Él escuchó la voz de un viejecito, la cual le decía

—Ñejejeje… al fin despiertas, Bella durmiente

—Mi cabeza duele — Eso fue lo único que pudo musitar el joven de la bandana metálica, mientras abría lentamente los ojos, ya que su vision seguía borrosa.

En cuanto recuperó la vista al cien por cien, él pudo ver a su presunto salvador. Tal como había escuchado, era un hombre, viejo, flaco y arrugado, con piel trigueña y pelo y barba canosos. Llevaba puesto un típico traje de granjero, de colores opacos y sucio por su ardua labor diaria, además de su sombrero

—Pensamos que no sobrevivirías, jovencito. Me debo quitar el sombrero ante tus agallas

En cuanto el granjero se quitó el sombrero, Nathan pudo notar algo sumamente peculiar… ¡Sus orejas no eran de humano!

Y su cabello no era canoso como suele pasarle a la mayoría de los viejitos… es más, era de un tono muy peculiar. Era una mezcla de distintas tonalidades de castaño… y sí, tenía un par de canas por ahí, pero era por su edad.

—¡S-señor! — Exclamó el joven. Iba a añadir algo más pero su voz se cortó… eso sí, él alcanzó a apuntar a la cabeza del buen hombre

—Oh, no sé de dónde vengas, muchacho, pero al parecer es tu primera vez viendo a un híbrido como yo.

Era verdad. Nathan jamás vio a un ser humano con facciones tan parecidas a las de un Pokémon, salvo en algunos concursos Pokémon y eventos en donde se requería hacer Cosplay.

El hombre mayor siguió explicando…

—En estas tierras, humanos y Pokémon viven en perfecta armonía, a tal punto que es normal ver parejas matrimoniadas entre un Pokémon y un humano y que éstas tengan descendencia. Mis padres no fueron la excepción.

—Es increíble… — Eso fue todo lo que Nathan alcanzó a soltar, hasta que su estómago comenzó a reclamar y él se agarró la panza — ¡Demonios! ¡Tengo tanta hambre…!

Pero entonces él recordó… ¡Su Swampert! ¡Estaría igual o peor de hambriento!

—¡Mi Swampert! — Exclamó el joven — ¿Qué le pasó?

—Oh, ¿Es ese tu Pokémon? — Preguntó aquel que aparentaba la tercera edad. Nathan solo asintió — Descuida, muchacho. Mi esposa y mi hija le prepararon algo para comer. ¡Se lo zampó todo en dos mordiscos! ¡Vaya que tenía hambre!

—Mi Pokémon acostumbra comer muchísimo — Habló el dueño del Pokémon aludido — Me disculpo por los problemas que él les haya causado

—Tranquilo, que tuvimos buena cosecha esta última temporada…

Luego de la calmada respuesta del vejete, apareció una joven de aproximadamente un 169 centímetros de alto, con facciones muy extrañas.

Primero que nada, su piel era amarilla... ¡Pero un amarillo intenso! No la típica de cualquier ser humano con hepatitis… ¡Era amarilla como el Pikachu de cierto entrenador de élite, y viejo rival y amigo de Nathan! Y no solo eso… en la frente tenía una pequeña gema de color rojo y tenía unas extrañas orejas con rayas negras.

¿Acaso será una Híbrida de Ampharos?

Pero no era tiempo de pensar en ello. Nathan solo tenía ojos para una bandeja de plata con una elegante cubierta hecha de madera. ¿Habrá comida ahí?

—Ah, aquí estás, hija mía — Le sonrió el sexagenario

—Claro pa — Respondió ésta, y después le dirigió la palabra a Nathan — ¿Te sientes bien?

—Eso creo… pero tengo un hambre de Snorlax famélico — Respondió éste mientras se tomaba el estómago

—Entiendo perfectamente. Por ello traje algo para saciarte.

Ella le entregó la bandeja, la cual tenía puré de patatas con un bistec, además de una manzana pelada y cortada a la perfección… y para terminar, un vaso de leche fresca.

El joven prácticamente se devoró todo lo que había en la bandeja. Llevaba tres días sin comer casi nada, por lo que estaba agradecidísimo con la comida.

—¡Muchísimas gracias! — Exclamó el joven después de comerlo todo — Y por cierto, ¿Dónde estamos?

—Esta es nuestra granja de ovejas, jovencito — Respondió el Viejo — Mi nombre es Sebastian Cambridge, y ella es mi hija Claire.

—Encantado de conocerlo — Dijo la aludida con una reverencia

—¡Soy yo quien debería estar encantado! — Exclamó Nathan — Nos han salvado de una muerte lenta y dolorosa. ¿Cómo podríamos agradecerles?

—Siempre podemos usar algo de ayuda — Declaró el viejo medio Furret — Claire, mi esposa y yo hemos trabajado aquí por más de veinte años y… ya sabes, los años no pasan en vano. Tú me entiendes

—Puede contar con nosotros, señor — El joven entendió a la perfección — Por cierto, ¿En dónde está su esposa?

El viejo Sebastian dejó ver un pequeño sonrojo antes de responder…

—Bueno, muchacho, ella está ocupada dando un… eeem… empujón a sus compañeros.

Entonces, Nathan pensó… si tanto Sebastian como Claire son híbridos, y de distinta especie encima de todo, su madre debía de ser nada menos que otro híbrido o posiblemente un Pokémon común y corriente.

—¿Les molesta si observo?

Por un momento pensó que se lo prohibirían, pero tanto Claire como su padre dijeron

—Bueno… si quieres.

—Se nota que eres bastante adulto. Adelante — Claire tomó la mano de Nathan y lo guió — Sígueme, amigo.

—¡Claro!

Prácticamente Claire arrastró a Nathan hacia donde estaba el corral. Ahí ambos encontraron a Maxima, el Swampert, despierto y mirando fijamente al lugar en donde se congregaban todas las ovejas…

¡Los ojos de éstos no daban crédito a lo que veían!

¡Una Ampharos con un lindo tocado de plumas y unas ojeras y patas de gallo estaba succionándole el falo a un macho de su misma especie!

—[Ooooooh… ¡Santa mierda! ¡Qué vieja tan cachonda!]

Nathan escuchó a su Pokémon emitir gruñidos… cuando se fijó major, pudo ver que no podia parar de “estimular al chiquito”.

—No te culpo, compadre — Pensó el entrenador mientras tragaba saliva — Puede que nos cueste acostumbrarnos a ver esto de ahora en adelante…

Y repentinamente, se escucha a Claire comentar

—Mi madre realmente está golosa hoy…

—[¿¡Su madre?!] — Tanto Maxima como su trainer exclamaron mentalmente, cubriéndose la boca para no mostrarse asombrados ni avergonzados de ver a la esposa de su salvador “rebajándose” así.

—Tranquilos, chicos… — Por fortunas el hombre Furret los calmó — Verán, algunas hembras Ampharos y Flaaffy están en celo y hay machos que necesitan un estímulo extra. Scarlett se encarga de eso, y vaya que hace un buen trabajo…

Todo mundo vio con detenimiento el cómo después de que Scarlett terminara de hacer un fellatio a otro Ampharos, éste avanzó donde estaba una Flaaffy hembra patas arriba y prácticamente se le tiró encima para penetrarla. Los gemidos se escuchaban a flor de piel… y poco después se vio a un Flaaffy macho haciendo el amor a una Ampharos hembra… incluso algunos Mareep también se lanzaron contra otras de su especie y comenzaron a fornicar como contratados.

—Hórale… — Pensó Nathan — Creo que me va a costar acostumbrarme a esto…

Mientras, mirando desde la copa de un árbol, una Celebi de color rosa eléctrico se reía, y miraba satisfecha el cómo el joven caído por el portal, y su Swampert, comenzaban a ajustarse a su nueva vida…


Continuará…
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Todo tipo de comentarios son bienvenidos acá, y tampoco se desdeñan los Pulgares Arriba :D ¡Hasta la próxima!

Ahora debo trabajar en otros textos n__nU

==Nathancito vive aquí °3°==
(2010 - ????)
a Graecus le gusta esto.
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