[+18] El Extraño mundo de la Reina Patricia: Capítulo 15
Publicado por J.Nathan Spears en el blog El blog de J.Nathan Spears. Vistas: 479
Buenos días, tardes o noches a todos... según corresponda xD
Espero que hayan tenido buen fin de semana, porque yo me dediqué a seguirle a esta historia n_nU. Tuve ciertos problemas. No técnicos, sino más bien de inspiración :V
Como sea, hace tiempo no le ponía chile DEL QUE PICA a este taco de historia... así que les dejaré la advertencia
¡¡ADVERTENCIA!!
EL SIGUIENTE EPISODIO CONTIENE POKÉFILIA BIEN HARD Y TAMBIÉN UN POCO DE SANGRE Y MOMENTOS INCÓMODOS.
NO SE RECOMIENDA DISCRECIÓN. DE HECHO, ESPARZAN LA VOZ A SUS AMIGOS MÁS PERVERTIDOS.
GRACIAS.
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Capítulo 15: Estaca Gruesa
Poco antes de cenar, Claire, Scarlett, Sebastian y Nathan estaban haciendo la cuenta de sus animales, y al mismo tiempo, tenían que limpiarlas, alimentarlas y asegurarse de que nada las incomodara. Por suerte esos Pokémon de corral casi nunca sufrían sobresaltos y lo peor que les había tocado ese día fue un Flaaffy que había pisado una tachuela y tenía una patita adolorida. Pero por lo demás, ninguna novedad.
—¿Anotaste bien el número de especímenes que tenemos en el corral? — Preguntó la joven Ampharos a Nathan. Éste no tardó en mostrar un papelito y declarar…
—Todo bien anotado. Son cincuenta y ocho Mareep, diecinueve Flaaffy y Ocho Ampharos, incluyendo a Scarlett.
—Todo parece en orden — Dijo el viejo Sebastian — Han hecho un buen trabajo todos.
—[¡Sí!] — Dijeron todos los Pokémon presentes, en sus respectivos idiomas, para luego seguir comiendo sus huevos revueltos con pan.
Nada interesante sucedió en la cena. No obstante, Claire se quedó mirando a Nathan por un buen rato. Notó que él no había tardado nada en recuperar energías y comía como si su vida dependiera de ello. Era impresionante el hecho de que él y su Swampert hacía menos de una semana estaban famélicos… pero ahora estuviesen tan llenos de vida.
Hablando del Swampert, pues éste también comía rápidamente y bebía su leche a la misma velocidad. De repente, preguntó:
—[¿No hay más?]
Nathan le dio una mirada acusadora, y entonces Maxima se corrigió y se levantó de su lugar. Dijo en su idioma que “mejor iría a dormir para olvidarse de su panza por un rato. Después de todo, el desayuno está a la vuelta de la esquina”.
Blue Mary, así como las Pokémon de Claire, rieron de lo lindo. Scarlett y Sebastian también rieron por lo bajo, y el dueño de la granja le dijo a Nathan
—Tu Swampert es un Pokémon muy peculiar…
—Es verdad — Comentó de vuelta el entrenador — Hay veces en que no sé qué hacer con él… — Y con eso, soltó un suspiro — Pero también… la mayoría del tiempo me pregunto, ¿Qué haría yo sin su ayuda? Después de todo, los Pokémon tienen mente propia y no son simples autómatas. Ellos escogen si seguir o no a un entrenador, y uno debe mantenerlos felices, alimentados y a salvo.
—Amén a eso — Declaró el viejo híbrido de Furret.
Claire seguía mirando a Nathan, sin saber qué pasaba dentro de sí… ¿Acaso se había indigestado sin querer?
—Siento… Beautifly en el estómago — Comentó ella, y se paró de la mesa, no sin antes dar a sus padres las gracias por la comida. Posterior a ello, corrió a su habitación.
Nada más sucedió después. Todo mundo terminó su cena y se fueron a dormir. No obstante, Claire y sus Pokémon de Agua no podían conciliar el sueño. Sentían que les faltaba algo de conversación…
—[Oye, Claire] — Dijo la Golduck antes que nadie — [Vimos cómo le hacías ojitos a ese muchachón…]
—Espera, ¿Qué? — La joven híbrida de Ampharos se sonrojó de repente, sorprendida — ¿Cómo sabes eso?
—[Te conocemos desde hace años] — Declaró Marill — [Es bastante obvio que comienzas a sentir algo por ese joven que rescataste]
—Bueno… puede que sea cierto — Ella desvió un poco la mirada — Pero no estoy segura de que sea lo correcto. Digo…
—[Tus instintos Pokémon están buscando un macho fuerte para poder perpetuar la especie] — Continuó la ratoncita de Agua, causando una sorpresa mayúscula tanto en Golduck como en la chica de tipo Eléctrico.
—[¿¡Cómo puedes saber eso!?] — Exclamaron las otras dos. La Marill se avergonzó un poco y tardó en darse a escuchar, pero soltó lo siguiente
—[Porque es… precisamente lo que yo estoy sintiendo, por alguna razón]
—¿Eh? — Preguntó Claire — ¿Por qué?
—[He pensado en varias oportundades en entregarme a un macho de Flaaffy o Ampharos… pero no son de mi tipo. Tú me entiendes…]
—[Tiene todo el sentido del mundo…] — Caviló su amiga pata, y luego llegó a una conclusión — [¿¡No me digas que le echaste el ojo a ese Swampert!?]
Marill solo asintió, roja como si fuese una Baya Cheri de tamaño jumbo.
—Awww… — No obstante, Claire no se mostró enojada ni nada por el estilo. Ella parecía entenderlo bien, después de todo — Tranquila, Marill. Seguro si se lo pides, él te hará caso y accederá
—[Esperen, que aún tenemos un problema] — Interrumpió la ánade con poderes psíquicos — [Blue Mary es demasiado apegada a él. Dudo mucho que ella esté muy contenta]
—Pues habrá que convencerla. — Dijo la Ampharos, con decisión — Le pediré un consejo a mi madre mañana temprano.
—[¡Gracias, Claire!] — La Marill saltó a darle un abrazo y ella lo correspondió, con cuidado de no soltar Estática
—Por cierto, Golduck — Dijo ella sin soltar a su ratona de agua — ¿No tienes tú alguna meta a futuro?
—[A decir verdad, haría cualquier cosa con tal de dejar de tener que colaborar con la limpieza de letrinas]
Tanto Marill como Claire rieron ante esa declaración.
—[¡No estoy bromeando!] — Repuso molesta la otra Pokémon de Agua — [Llevo años encargándome de eso junto con Marill, y siento que necesito un “ascenso”]
La joven de piel amarilla y rayitas negras se puso a pensar en alguna otra actividad que contentara a su Pokémon pero al mismo tiempo fuera de vital necesidad. Al menos sabía que mientras ese Swampert estuviera aquí, podría tomar su lugar haciendo la limpieza de fosa séptica, pero de todas maneras…
—Marill, ayúdame a pensar — Dijo ella mientras la depositaba con cuidado sobre un cojín en su cama.
—[¡Pos que ayude a Scarlett a lustrar los sables!]
La Golduck se puso roja de la vergüenza, pero también estaba molesta por la recomendación, ya que ella no se consideraba apta para ESE trabajo.
—[¡Piensa en algo serio y que involucre menos suciedad!]
Por fortuna, Claire tuvo una idea mucho mejor.
—¡Lo tengo! Deberías dedicarte a tejer bufandas y chalecos
—[¿Eh?] — Dijo la pata — [Pero nunca lo he hecho…]
—Mamá dice que es como manejar una carreta. Una vez que lo aprendes, no se te olvida jamás.
—[Entiendo. Puedo intentarlo…] — Asintió ella, decidida a tomar otra ocupación
—Me parece espléndido. Yo en tanto buscaré unas tinturas baratas para que le des un poco de color a lo que quieras hacer. Es una suerte que la lana se venda mejor en esta época de otoño…
—[Agradezco todo tu apoyo] — Dijo la Golduck y también abrazó a su “trainer”, pero con cuidado de no electrocutarse.
Las tres se recostaron en la cama y miraron hacia el techo…
—[¿Y a qué te dedicarás cuando tengas tiempo libre?] — Preguntó Marill de repente.
—Pues… no sé, creo que lo primero que le pediré a Nathan es que me enseñe a pelear.
—[¿En serio?] — Preguntaron sus dos Pokémon, incrédulas
—Si voy a comenzar a conocerlo mejor y adquirir valor para declarármele… mejor será usando lo poco que tenemos en común: Él es un entrenador Pokémon y sabe cómo pelear… yo soy mitad Pokémon.
—[Tiene sentido] — Le respondieron las dos.
—Bueno, es hora de dormir…
Al fin Claire fue capaz de cerrar sus ojos, y así pudo conciliar el sueño. Sin olvidarse de que a la mañana siguiente tendría que moverse mucho y ocupar su carisma y poder de convencimiento.
<<Al día siguiente>>
La mañana transcurrió sin contratiempos. Claire habló con sus padres durante el desayuno, sobre lo que había conversado con sus amigas antes de dormir. Más precisamente, solamente contó la parte en donde Golduck quería hacer un emprendimiento nuevo. Por fortuna, ellos estuvieron de acuerdo y decidieron poner manos a la obra para conseguir materiales.
Y claro, lana les sobraba. Solo había que esquilar un poco a los Mareep y Flaaffy.
Marill decidió esperar a que Scarlett estuviese sola, para comunicarle sus intenciones. Para su sorpresa, la Matriarca de las ovejas decidió volverse cómplice, convenciendo a Blue Mary de que le “prestara” a Maxima para aquel fin.
Y el plan de Claire fue el primero en entrar en acción después de eso. Como no había nada qué hacer después de regar los cultivos y el césped, ella decidió preguntar a Nathan…
—Eeeem… Nathan. ¿Así te llamas, verdad?
—Exactamente — Dijo él — ¿Pasa algo?
—Nada en específico. Solamente que… cuando te veo, recuerdo lo valiente que fueron tú y tu Swampert para salvar a mi mamá y a todas las ovejas de este recinto. Y por ello te estoy eternamente agradecida.
Claire hizo una reverencia educada, la cual Nathan se tomó como un halago excesivo.
—Solo hice lo que cualquiera de ustedes hubiese hecho. Esos depredadores tendrán que buscar otra fuente de alimento mientras estemos alertas.
—Te ves tan seguro cuando dices eso… — Sin que el aludido se diese cuenta, los ojos de Claire brillaban
—Gracias — Respondió Nathan, sin mirarla al inicio… pero cuando giró la cabeza, Claire ya había disimulado su muestra de admiración no verbal. Él solo continuó… — Creo que la experiencia me ha hecho sonar así.
—¿Experiencia? Pero si te ves tan joven — Le dijo la híbrida de Ampharos. Para ella, solo los más viejos eran capaces de usar la palabra “experiencia” adecuadamente. Pero tampoco sentía que Nathan estuviese mintiendo — Disculpa, pero… ¿Qué edad tienes?
—Veinticinco, cumplidos hace no mucho. — No había necesidad de mentir con ese dato, así que Nathan soltó la neta del planeta.
—¡Increíble! ¡Y no te ves avejentado! La última vez que recibimos una visita de alguien que se dijo “experenciado”, era un caballero de tu misma edad, pero se veía como de treinta y cinco. Quizás las cicatrices…
—Pues mi experiencia no ha sido la de un peleador, precisamente. Solo me he mantenido en forma puesto a que soy un viajero, y nada más. — El joven pelos de trigal no podía decirle que en su época, los Pokémon eran casi exclusivamente usados para pelear y normalmente eran guardados en PokéBall, así que se limitó a decir que era un simple errante. Por suerte, sentía que no era necesario decir más verdades a medias, de momento — Pero he visto muchos lugares maravillosos y he corrido unos cuantos peligros dignos de escribirse en un libro.
Esas palabras emocionaron mucho más a Claire. Esta vez ella no pudo disimular su sonrojo ni sus ojitos brillosos
—Eeeem… ¿Pasa algo?
—¡Pero si eres increíble! ¡Y seguro que tu Swampert también! — Ella siguió en “modo fangirl” — ¡Y por ello, debo pedirte, humildemente, que me trates como tu aprendiz!
—¿Aprendiz? — Nathan se sorprendió ante semejante petición
—Seré más clara. Quiero que me enseñes a pelear.
Si había algo en lo que Nathan era bastante malo, era en enseñar a otras criaturas que no fueran Pokémon… bueno, Pokémon al cien por cien. Cuando era joven, apenas pudo enseñarle tres o cuatro tips a su hermana, y la dejó a su aire… y sólo pudo lograrlo gracias al hecho de que Natalya tuviese una mente tan aguda.
Pero ahora le tocaba un reto que jamás había enfrentado: Enseñar a una híbrida de Pokémon y humano.
Y no podía negarse. Después de todo, ella fue quien lo salvó a él y a su Swampert de morir abandonados en tierra de nadie.
—Me halagas un montón con esa petición. Y haré todo lo que esté a mi alcance para enseñarte algunas técnicas de pelea — Por fortuna, Nathan no precisaba de mentiras. Él tenía suficiente conocimiento estratégico para repartir. Recordó a Duo Lon, su fiel Ampharos, con quien había compartido muchas aventuras. Y si mezclaba lo que le había enseñado a él con la manera en que enseñaba a su hermana menor, pues podría resultar algo fructífero. — ¿Cuándo quieres iniciar?
—¿Qué tal aquí y ahora? — Dijo la joven Ampharos
—¡Me parece excelente! — Contestó el joven humano — Dime con qué materia quieres comenzar
Claire miró a su nuevo “profesor”, confundida. Cuando Nathan preguntó qué le pasaba, ella dijo
—¿No se supone que los maestros deben dictar y nosotros solo absorberlo lo mejor posible?
—Perdona… no es mi estilo — Retalió el joven de orbes esmeralda, con una gotita en la frente… — Mira, mejor será que calentemos un poco. Trotemos para distendernos, ¿Te parece?
—¡Hagámoslo!
<<Mientras tanto, en el granero…>>
Maxima había apilado unos cuantos fardos de paja con forma perpendicular, y otros con forma cilíndrica. Los dejó todos en una zona limpia, menos un cilindro mediano. Ese lo ocupó a modo de almohada para así tomarse una rica siesta…
—[Bueno, no hay nada más qué hacer por ahora… será mejor que recupere horas de sueño…] — Y con eso, soltó un bostezo enorme — [¡Aaaaajuuum! No me acostumbro todavía a levantarme tan temprano. Esto me ayudará un poco…]
No faltaron ni cuatro segundos para que aquel Pokémon anfibio se pudiese entregar a los brazos de Morfeo.
Lo que aquel Swampert ignoraba totalmente era que cierta Marill tenía intenciones de montarlo como si fuese un Ponyta salvaje y bien caliente.
Los bajos instintos de aquella Ratoncita de Agua eran más fuertes que su raciocinio. Ella era una cosita redonda, casi una esfera con un diámetro de poco más de cuarenta centímetros, mientras que su “objetivo” podía bien tener una pija más grande que eso…
Pero no podía saberlo con certeza, sin antes intentarlo, ¿Verdad?
Entonces, ella decide subirse sobre el cuerpo de Maxima, saltándole encima. Para un Pokémon tan acostumbrado a batallar como ese Swampert una pequeña esfera de menos de diez kilogramos de peso no significaba nada que le quitara el sueño, literalmente hablando.
Ella decidió entonces estimularlo. Pero al desconocer cómo hacerlo de manera eficiente, se limitó a usar su colita redonda cerca de la ingle de éste, sin éxito.
Así que ella se puso a lamer los labios de Maxima, pero no tuvo efecto alguno. Probó también con el cuello, y ahí Maxima comenzó a moverse de repente.
—[(¿Lo estaré logrando?)] — Pensó ella brevemente, más se vio interrumpida por la gruesa mano de ese Swampert. — [(¡Ay! ¡Casi me bota! Seguramente pensará que soy un Joltik…]
Ella comenzó a dar lamidas por la zona en donde estaba la cicatriz principal y luego bajó más y más, hasta que de repente, vio una pequeña protuberancia de color rosa.
—[(¡Es la cabeza de su poronga!)] — Se dijo mentalmente — [(Debo levantarla más)]
Marill comenzó a dar lamidas y besitos de manera inexperta en esa zona, pero con perseverancia logró levantar ese miembro viril otros diez centímetros. Suficientes como para que ella pudiese enrollar su cola y practicar una improvisadísima masturbación.
Aun así, estaba funcionando. Con su potente sentido del oído, la de tipos Agua y Hada podía percibir tenues quejidos de placer saliendo de la bocota de aquel macho recio. Además de que el soldadito de Maxima pudo salir a flote totalmente. No había duda: Medía veintidós centímetros.
Ahora, la pregunta del millón de dólares: ¿Le cabría toda dentro?
—[(Es muy grande y gorda…)] — Pensó Marill, sintiendo un poco de miedo, más eso le duró poco. — [(¡No! ¡No me puedo acobardar ahora!]
La ratoncita redonda comenzó a “trepar” aquel sable, de piernas abiertas, apoyando su sexo con el tronco de aquella poronga, subiendo despacio, usando sus bracitos. Le costó sus buenos noventa segundos, ya que estaba húmeda y resbalaba fácilmente, pero lo consiguió.
Era hora de la verdad… verificar si esos veintidós centímetros de palo rico le cabrían.
Su vaginita dejó entrar la punta de esa poronga… dos centímetros… cuatro centímetros… seis centímetros…
—[Aaaah… duele un poco] — Se quejó ella — [No pensé que se sentiría tan gruesa…]
Ocho centímetros… once centímetros…
—[¡Au! Me sigue doliendo…] — Ella se tapó la boca para evitar despertar a su “semental”.
Trece centímetros… dieciséis centímetros…
—[(¡No! ¡Ese trozo puntiagudo está penetrando mi cérvix! ¡Y no puedo detenerme!)]
Cuando llegó a diecinueve centímetros, Marill supo, de la manera más dolorosa posible, dónde estaba su límite.
—[¡¡Aaaaaaah!! ¡Duele mucho!]
Aquel chillido de dolor fue suficiente para despertar al Swampert. Primero entreabrió los ojos… ¡¡Los cuales se abrieron de golpe en un santiamén, al notar que tenía a una Pokémon de Agua montada en su amiguito!!
Y peor aún… por la pared de dicho amiguito circulaba un hilito de sangre.
—[¡¿Qué demonios significa esto?!] — Entendiblemente, Maxima no pudo evitar gritar.
—[¡Ayúdame, te lo suplico!] — Lloraba la ratoncita de Agua — [¡Me he atorado!]
—[¿¡Atorado, dices!?] — Cuestionó el Swampert, sin bajar el tono de su voz — [¡Esa mentira no te la crees ni tú! ¡Espera a que Blue Mary se entere de esto!]
—[¡¡Luego me cuentas, que ahora necesito salir de aquí!!]
En una embarazosa escena para ambos, Maxima tomó a aquella invasora de la cabeza y la intentó sacar de un jalón. Pero apenas se había movido cuatro centímetros hacia arriba, Marill dijo
—[¡No me saques de golpe! ¡Sé gentil!]
Con la mano libre, Maxima no pudo evitar darse un Facepalm.
—[(Primero invade mi privacidad, interrumpiendo mi siesta… ¿Y tiene el descaro de pedir que sea delicado?)]
No obstante, el de tipos Agua y Tierra no deseaba lastimar (más todavía) a Marill, e hizo caso. Al cabo de treinta y tantos segundos, logró sacar a la pequeña cosita redonda de su estaca y procedió a interrogarla
—[Ahora, más te vale que tengas una buena explicación para esto]
Marill comenzó a sollozar, tanto por el dolor latente en su órgano sexual, como por la voz inquisitiva y molesta de Maxima. Intentaba sacar palabras, pero el shock era demasiado…
Si el Swampert fuera un poco menos buena gente, ya hubiera golpeado a Marill como a una pelota de Vóleibol. Por fortuna, él tenía su corazoncito, y pensó en que si Golduck y Claire lo vieran así, y luego se fijaran en Marill, creerían que él la había violado.
Maxima ya dejó en claro que él no era un sádico… y tampoco era un violador.
Él tomó a Marill con cuidado, le tapó la boca con un dedo y caminó con cierta dificultad hasta detrás del fardo de paja que usó como almohada hasta hace poco. Y parló con voz más calmada
—[Por favor, pequeña, serénate. No voy a gritarte… tampoco voy a golpearte. Pero en serio, quiero que me digas el por qué hiciste algo tan… arriesgado]
Sorpresivamente, Marill le gritó
—[¡¡Estoy en celo y tú no lo entiendes, idiota!!]
La cara del Swampert se tornó roja como la piel de un Scizor…
La cara de Marill también se sonrojó de la vergüenza. No tenía derecho a gritarle al Pokémon del cual quería “aprovecharse”, en el sentido más sucio de la palabra.
—[Perdóname, Maxima… yo…]
—[Está bien. Estás en celo, entiendo… pero tienes un montón de Mareep y Flaaffy disponibles… ¿Qué tengo yo que no tengan ellos?]
—[Pues… tú no produces estática. Si intentara hacer lo mismo con un Pokémon eléctrico, moriría achicharrada. ¡Yo lo que necesito es un Pokémon que no me lastime cuando tengamos sexo!]
—[Has acudido al lugar equivocado, entonces… creo que te he herido.] — Dijo el Swampert, apuntándose en la poronga, la cual todavía estaba erecta y con evidencia de la virginidad “robada” a Marill
—[No. Ya no me duele. Estaré bien… solo es mi hímen. Mis interiores están a salvo.]
—[En ese caso, por favor, vete y hagamos cuenta de que esto nunca ocurrió]
La ratoncita de agua se dio media vuelta lentamente. Maxima miró al techo y pensó “Ahora esperemos que nadie se entere de esto…”.
Pero en ese pequeño momento de distracción por parte del Pokémon Pez de Lodo, él sintió que su pija se humedecía y calentaba
—[¡¿Pero qué…?!]
Volvió a mirar abajo… ¡Y vio cómo Marill le aplicaba sexo oral!
—[¡No me iré sin haber cumplido con lo que vine a hacer!]
De alguna manera, la calentura de la de tipos Agua y Hada, superaba el dolor y la vergüenza. Maxima estaba paralizado, y solo atinó a soltar gemidos de placer. Pensó en atraerla hacia él para que hiciera Garganta Profunda, pero recordó a tiempo de que la diferencia de tamaños aún estaba ahí, y podía terminar ahogándola. Así que solo atinó a acariciar su cabecita y sus orejitas. Así siguieron por más o menos un minuto, hasta que…
—[¡Mierda! ¡Voy a eyaculaaaaaaaarrr!]
¡Splort! ¡Plosh!
La pequeña ratoncita redonda tenía su boca repleta de semen.
Y sin quitar la mirada de los ojos de ese Swampert, se lo tragó todo.
Era verdad: Ya habían llegado los dos demasiado lejos… solo quedaba el plato principal.
Maxima tomó asiento y agarró a Marill con sus dos manazas. Luego la acomodó bien sobre su poronga y comenzó a bajarla y levantarla.
—[(¡Por fin! ¡Lo estoy consiguiendo! Al fin he madurado…)] — Pensaba la hembra, con la mente un tanto nublada de tanto placer
—[¿Cómo lo sientes, pequeña bribona?] — Preguntó el Swampert
—[¡De maravilla! ¡No te detengas por nada, fortachón!] — Fue la respuesta de aquella cachonda Pokémon.
Los dos continuaron en eso por espacio de tres minutos enteros. Pasado ese lapso, Maxima dio el pitazo…
—[¡Mierda! ¡Voy a eyacular de nuevo!]
—[¡Solo hazlo! ¡Ya sentí tus renacuajos en mi boca y los quiero también en mi útero!] — Contestó Marill con decisión — [¡Más te vale que cumplas!]
—[¡Como desees! ¡Ahí te vaaaaaaan!]
El Swampert no mentía. Prontamente eyaculó por segunda vez dentro de la vagina de la pequeña ratoncita y al hacerlo, ambos dieron un grito de placer y alivio.
Pero eso no era todo… ¡Al mismo tiempo que Marill emitió su gemido orgásmico, comenzó a brillar!
No había duda: Estaba evolucionando…
—[¡Lo veo y no lo creo! ¡Has evolucionado a punta de cogidas!]
—[Es verdad…] — Respondió la ahora Coneja de Agua — [Estoy eternamente agradecida por ayudarme a llegar a la plena madures]
—[¿Acaso eso de la madurez no es algo subjetivo y no tiene que ver con el exterior?] — Preguntó el Swampert, pero la Azumarill le dio un Dulce Beso.
—[No es tiempo para filosofar, Maxima… aún estoy deseosa de un tercer round]
—[¿T-t-tercer round?] — Preguntó el de tipos Agua y Tierra, con los ojitos vueltos unas espirales. Tal parecía que estaba bajo los efectos de la Confusión.
Y eso no era todo. Viendo la escena, desde detrás de un montón de fardos casi cúbicos, estaba Blue Mary, masturbándose mientras veía cómo Azumarill tomaba el control.
—[Maldición… esa Azumarill es buena… ¡Qué envidia!]
Y claro, viendo a la Nidoqueen, estaba la matriarca de las ovejas.
—[¿Te arrepientes de haberle prestado a tu hombre?] — Dijo Scarlett
—[¿Eh? N-no, ¿Cómo cree?] — Respondió Blue Mary, nerviosa.
—[No necesitas ocultarlo] — Le sonrió la Ampharos — [Tú amas a ese Swampert celosamente, pero también te excita ver cómo lo hace con otra mujer. Lo noto en tu entrepierna]
El rostro de la de tipos Tierra y Veneno se puso rojo, contrastando con el azul natural de su piel. Y se pondría peor luego de que Scarlett la besara.
—[Señora…] — Balbuceó la Nidoqueen, pero la de tipo Eléctrico puso su manita en su boca
—[Llámame Scarlett a secas] — Y dicho esto, tocó los senos de la Pokémon Pin Venenoso, haciendo que ésta se estremeciera.
—[Pero Scarlett…] — Blue Mary intentó detenerla… en vano
—[Solo cállate y gózalo… déjate llevar]
Pronto las dos estaban enredando sus lenguas y a los pocos segundos la de tipo Eléctrico adoptó la posición dominante, abriendo la vagina de su compañera con sus manos. Entonces, ella decidió estimularle lamiendo su clítoris, forzando unos débiles gemidos de la boca de la de piel acorazada.
—[Aaaah~ se siente demasiado rico…]
—[Estás tan deliciosa, Blue Mary. No me extraña que Maxima te haya escogido como el amor de su vida…]
Volviendo con Azumarill y Maxima, en esos instantes decidieron tomar la posición del misionero. El Swampert estaba justo encima y bombeaba con celeridad dentro de la zona erógena de la Coneja de Agua. Ambos emitían gemidos, más los de Azumarill se escuchaban más fuerte. Ella se sentía al límite…
—[¡Eres demasiado bueno! Aaaah… a este paso tendré otro orgasmo…]
—[Nnngh… si constriñes esa concha tuya… yo volveré a eyacular…]
—[¡Espléndido!] — Otro gemido más de parte de la de cuerpo oviforme (N/A: Con forma de huevo, para quien no entienda) — [¡Quiero más de tu semen! ¡Quiero que me preñes de una vez! Aaaaah… ¡Ahí viene! ¡Lo presiento!]
Azumarill llegó a sentir un par de contracciones y así vino su segundo orgasmo. Seguido del tercero por parte de aquel vigoroso Pez de Lodo. Ambos gritaron casi al unísono y se quedaron así un rato.
En tanto, Blue Mary ya se le había lanzado encima a Scarlett y comenzaba a besarla más, bajando por su delgado cuello y a acariciar sus pechos, mientras ésta última introducía la punta de su cola en la vagina de la de tipos Tierra y Veneno y comenzó a usar su estática, para darle un placer inimaginable.
—[¡Aaaaah!] — Blue Mary tuvo un sobresalto enorme — [¡Esto se siente tan bieeeeen!]
—[Es una suerte que no seas inmune a la electricidad ahí abajo. ¿Verdad?] — Le dijo Scarlett, picaronamente, mientras besaba su mini cuerno y continuaba con su “impactrueno” en la vulva de su objetivo.
Al minuto, claro está, las dos estaban cansadas y extasiadas, por lo que tuvieron un gran orgasmo, el cual por suerte no fue escuchado por nadie.
—[Eso se sintió sensacional, Scarlett…] — Decía la Nidoqueen, jadeante y con la lengua afuera… tendida de espalda en el piso
—[Si quieres más me avisas, primor] — Scarlett se levantó. También estaba jadeando mucho, pero sentía que tenía suficiente energía como para ir a la cocina, tomar algo de agua y preparar la cena. Y claro, también para guiñarle el ojo a quien fuese su compañera de juegos por esa tarde.
Mientras tanto, Maxima se volvió a dormir, tal como estaba antes… claro que ahora con una sonrisota que no se la borraba nadie, ni aunque le metieran cinco kilos de limones en el hocico.
Azumarill, en tanto, se acostó a su lado, usando la panza del Swampert como una improvisada almohada.
—[(Espero que Maxy haya conseguido llegar a mis óvulos…)] — Pensó ella brevemente, antes de viajar a la tierra donde los Munna y Musharna habitaban…
Continuará…
======================================================Hasta la próxima, mis amigos. Ya saben que pueden dejar sus comentarios y pulgares arriba... al menos hasta que instalen nuevos sellitos acá xD.
¡Que les vaya bien!
==Nathancito vive aquí >u<==
(2010 - ????)
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