[+18] El Extraño mundo de la Reina Patricia: Capítulo 14
Publicado por J.Nathan Spears en el blog El blog de J.Nathan Spears. Vistas: 495
Buenas tardes a todo mundo :D. He tardado un montón, pero al fin tengo el episodio catorce de este cachondo Fanfiction. Irónicamente, este es uno de los episodios más "limpios" que he escrito jamás n__nU. Por lo que no habrá spoiler con advertencias en esta ocasión...
Pero bueno, espero lo disfruten muchísimo :)
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Capítulo 14: No soy un sádico
El Swampert comenzó a contar su historia a las dos Pokémon interesadas… cualquier cosa con tal de alejarse un rato de su cochino trabajo y poder “limpiar” un poco su imagen, porque después de todo, por la última cosa que querría ser recordado Maxima es por estar lleno de materia fecal mezclada con agua.
(Nota: Cuando Maxima está relatando, se pondrá en cursivas y sin guión largo. Así reconocerán los momentos en que él se está desviando un poco)
Todo comenzó un día en que mi entrenador había sido falsamente acusado de robar un super…
Repentinamente, Maxima tuvo que detenerse. La historia que iba a contar era una que estaba en su época, muchos años en el futuro. Golduck y Marill jamás creerían el relato si no le hacía modificaciones
—[Mierda…] — Pensó el de tipos Agua y Tierra — [Estoy quedando como un huevón]
—[Eeeem… ¿Qué sucede?] — Preguntó la pequeña ratoncita de agua
—[Nada, nada] — Maxima tuvo que disimular — [Tuve un pequeño lapsus. Es todo…]
<<Y así, el Swampert siguió contando, teniendo especial cuidado de hacer modificaciones que fueran acordes a ese tiempo>>
Como les decía, mi entrenador fue falsamente acusado de robar un mercado grande, ya que estábamos en una de las zonas urbanas más grandes de un reino en el oriente, cuyo nombre no logro recordar. Acompañándolo estábamos mis amigos Nagase, una Floatzel; Magoichi, un Xatu, y yo. El punto es que fuimos apresados en la mazmorra…
Maxima podía ver cómo las chicas Pokémon se llevaban una mano a la boca (o pico) mientras contaba su experiencia…
Pero eso no duró mucho. Esa misma noche, nos sacaron de ahí para someternos a una especie de juicio. No había pruebas suficientes para inculparnos, por lo que decidieron darnos la oportunidad de defendernos via combate. Nuestro entrenador aceptó el reto con tal de que no estuviéramos encerrados en una cárcel. Y comenzamos a combatir.
Al mencionar la palabra “combatir”, Maxima se puso en posición de combate, a modo de comunicación no verbal con sus amigas oyentes. Eso las impresionó a la brevedad.
Y siguiendo con el relato…
Las reglas eran enfrentarse a los Pokémon del hijo del dueño del mercado. El primer round fue relativamente fácil, entre Magoichi y el Scyther de ese joven. Nuestro emplumado amigo llevó el combate al aire y luego lo derribó lanzando Tinieblas desde sus ojos, dejando a Scyther en el suelo.
—[Uy, como desearía poder volar] — Soltó la Golduck, interrumpiendo el relato sin querer y ganándose una mirada reprobatoria por parte de su compañera Marill. Maxima no estaba molesto, a pesar de todo
—[Bueno, volar es el sueño que la humanidad ha tenido desde tiempos inmemoriables… y varios Pokémon no voladores también se incluyen… pero bueno, le sigo]
La segunda ronda fue entre Nagase y un Jolteon. Fue un combate cerrado a pesar de la desventaja de tipo para mi amiga Floatzel, pero al final terminó sucumbiendo ante un rival que fue más astuto…
—Los Jolteon que sepan Mofa son peligrosos.Aléjense de ellos — Maxima tomó una breve pausa en su relato para advertir a su “público”. Ellas asintieron, ya que entendieron el mensaje a la perfección.
Lo peor era que mi amiga Nagase es de esos Pokémon con espíritu orgulloso y guerrero, de los que odian perder. Aunque mi entrenador es alguien compasivo, ella todavía se sentía horrible al fallar en esa instancia. Ya que si hubiese logrado ganar, nos liberaban de una vez. Entonces, supe que todo dependía de mí.
Las dos Pokémon de tipo Agua soltaron un “wooooooow”, y luego la Golduck preguntó, impaciente
—[¿Y luego qué hiciste?]
—[Momento, que a eso voy…] — Dijo el Swampert, manteniendo total compostura. Entonces, siguió con la historia
Nathan pidió un tiempo fuera para poder aplicar po… digo, un ungüento a Nagase, pero fue rechazado, porque el rival dijo: “los ladrones no tienen derecho a pedir ni agua”. Entonces, mi entrenador me dijo “Maxima, tendrás que arreglártelas sin mis instrucciones por el momento”. Yo le di un pulgar arriba y me dispuse a finalizar el combate lo más rápido posible.
Mi oponente era un Furret, el cual no se veía con muchas luces en cuanto a lo de combatir se refería.Decidí entonces usar la milenaria técnica de…
—[¡Matarlo con la mirada!] — Exclamó el de los brazos gruesos y fuertes, mientras acercaba sorpresivamente su rostro hacia sus oyentes, dando un ejemplo gráfico de lo que hizo a ese rival varios años a…delante.
—[¡Aaaah, qué miedo!] — Chilló Marill, asustada — [¡Me das ñáñaras!]
—[Creo que ya entendí] — Dijo Golduck, sin llegar a gritar, pero temblando como si fuese una jalea con patas
—[Bien, pues esa fue la mirada que le di a mi oponente de tipo Normal…]
Lo quedé mirando por más de treinta segundos, esperando asustarlo un poco. Pero jamás imaginé que mi táctica tendría tan buenos resultados…
Al soltar eso último, la expresión de Maxima cambió a una más sombría y triste. Golduck y Marill pensaron por un momento en interrumpir, pero prefirieron callar… todo debía tener una explicación, después de todo.
Cuando pasó el tiempo y lo vi totalmente inmóvil, decidí comenzar usando Tumba Rocas. Por algún motivo, no conseguí “encapsularlo” dentro de esa montaña rocosa, por lo que la derribé, causando algo parecido a un derrumbe hacia él. Y mientras estaba ocupado esquivando rocas, fui a por él y… ¡Le di un feroz mamporro en la cara!
Eso último lo señaló lanzando un derechazo al aire. Golduck y Marill miraron su fornido brazo atentamente. Éste tenía una cicatriz de casi veinte centímetros que iba desde el hombro hasta más o menos el punto medio entre hombro y codo, evidenciando el enorme historial guerrero que Maxima alguna vez tuvo (y sigue teniendo, a decir verdad).
Sea como fuere, la admiración de las chicas fue silenciosa, y no interrumpió el relato del Swampert
Ese Furret apenas pudo reaccionar con su ataque de Rapidez, pero yo usé Protección y neutralicé ese ataque sin problemas. Su entrenador ordenó usar un Golpetazo con la cola, pero se lo bloqueé y le pegué en la garganta…
—[¡Así!] — Esta vez el Pokémon Pez de Fango lanzó algo parecido a un izquierdazo… pero con dos de sus tres dedos extendidos como si fueran unos escalpelos. — [Supongo que pueden imaginar cuánto duele que te peguen ahí]
Golduck se protegió el cuello y asintió, algo asustada. Marill, en cambio, solo dijo
—[Menos mal que mi especie siempre tiene el cuerpo redondo]
—[Oh, sí… pero en más de una ocasión me encanta castigar esos cuellos de lápiz] — Comentó Maxima, antes de proseguir con la historia.
Desde ese momento, todo intento de ofensiva por parte de Furret desapareció. Usé todo mi arsenal contra él, sin olvidar mi objetivo: Liberar a mi entrenador de toda culpa. Me concentré en convencer a todos de que la justicia estaba de nuestro lado, usando mis más poderosos ataques… Hidrobomba por aquí, Terremoto por acá, Mis puños de Fuego por otro lado… hasta que finalmente lo arrinconé, agarrándolo del cuello y presionándolo contra un árbol. Me preparé para dar un puñetazo final… pero no pude.
Las dos Pokémon de tipo Agua se sorprendieron. Marill no pudo evitar preguntar
—[¿Y por qué no lo finiquitaste?]
Maxima no tardó en responder
En ese momento, pude ver su rostro. Estaba llorando y suplicando misericordia de manera no verbal. Al fijarme bien en su mirada, pude acordarme de mi hermano menor, Duo Lon… quien tenía problemas de autoestima cuando más pequeño y había sufrido derrotas similares al pelear. Era como si yo estuviera abusando de mi propio hermano… de alguien quien solo merece cariño y comprensión.
Solté a Furret y le dije que no lo lastimaría más, para luego darle la espalda. Los jueces presentes me declararon ganador… pero yo me sentí como un abusivo y un cobarde. Mis ánimos estaban por los suelos y le grité a mi entrenador para que nunca más me pusiera en frente a adversarios que no estuviesen preparados.
Pero lo peor no fue eso… sino que la reacción del entrenador de Furret fue pegarle con una varilla de metal. Apenas sentí cómo lo golpeaban y le reprochaban el “quedarse quieto y temeroso ante la injusticia”, la ira se apoderó de mí y le quité esa varilla, rompiéndola como si fuera un escarbadientes. Posterior a eso le grité, desde lo más profundo de mi ser…
—[¡¡BASTA YA, HIJO DE MIL PERRAS!!]
—[¡!Aaaaaah!!] — Ambas Pokémon de tipo Agua se asustaron ante esa escena.
—[Perdónenme…] — Maxima fue rápido para disculparse — [Creo que no debí usar la misma cantidad de decibelios que usé en aquella ocasión…]
—[Señor Maxima] — Por fortuna, la ratoncita de agua logró sacudirse el pavor rápidamente — [¡Ese vozarrón de mando es fenomenal!]
—[Oh…] — Esta vez el Swampert puso una de sus manazas en su nuca, y se sonrojó, mostrándose halagado — [No es para tanto… pero bueno, como les iba contando]
El de tipos Agua y Tierra tomó un poco de aire y procuró cuidar su voz para no sonar demasiado aterrador para su pequeño público. Las siguientes palabras fueron las que él tuvo que dedicar al entrenador acusante.
—[¡¿Justicia?! ¡¿Honor?! ¡Deja de ensuciar esas palabras con tu asquerosa boca! ¿¡Cómo puedes siquiera hablar de eso cuando mandas a una criatura que claramente no está preparada para pelear, a defender algo tan serio y grave como una acusación sin pruebas!? ¡¿En qué demonios estabas pensando, infeliz?!]
Y Maxima se dio otra pausa para tomar aire.
—[¡En lugar de reconfortar a tu joven Pokémon, tienes el atrevimiento de pegarle con una vara, solo por no estar preparado! ¡Nosotros no somos simples automatones, maldita sea! ¡Tenemos sentimientos y estados de ánimo como cualquier ser humano!]
Luego de eso, miré al pequeño Furret, quien estaba hecho bolita, afligido por el estrés emocional.
—[Nada de esto es tu culpa, niño. Solo eres una víctima de las circunstancias… con el tiempo puedes fortalecerte si eso es lo que deseas… o simplemente vivir en libertad con los demás de tu especie. Estás vivo y eso es lo que cuenta… mientras haya vida, existirá esperanza]
Por último, volví a gritarle a ese tipo
—[¡Y tú me repugnas y me enfermas como no tienes idea! ¡Tratando a mi trainer como si fuera un ratero cualquiera y sin honor, como un cobarde! ¡¡Cuando tú eres el único cobarde!! ¡¡Solamente tú eres el único carente de cualquier honor!! ¡¡Y la única razón por la que no rompo tus vértebras ni jalo tus extremidades hasta arrancártelas, una por una y sin anestesia, es porque mi entrenador es demasiado buena persona como para permitirme hacer semejante barbaridad!!]
Por la reacción de aquel sujeto, pude deducir que había entendido casi todo lo que le dije. Probablemente jamás había sufrido la sublevación de ningún Pokémon bajo su tutela, y tuvo que ser un Pokémon forastero quien le abriera los ojos. Mi entrenador también le dedicó unas palabras, pero mucho más suaves.
—[Supongo que esto prueba mi inocencia] — Claro que Maxima se los traducía a idioma “Swampert” — [La verdad, gano suficiente dinero trabajando de manera honesta (Nota: En el presente, un entrenador Pokémon gana dinero digital si tiene éxito en batallas. Recuerden que Maxima está obligado a mentir porque jamás le creerían que es un “viajero del tiempo”) y no he tenido la necesidad de robarle a nadie. Tampoco creo que sea capaz de obligar a mis Pokémon a hacerlo. Los quiero demasiado como para obligarles a hacer eso. Dígame usted, estimado rival, ¿Quiere a sus Pokémon como debería?]
—[¡Oooooohhh!] — Dijeron ambas chicas oyentes del relato
—[Vaya que le quemaron el culo, jaja] — Golduck añadió poco después
Maxima aún tenía que terminar el relato, así que carraspeó y siguió “traduciendo”
—[Luego de eso, mi trainer remató con: Como hombre de negocios es usted muy hábil… como estratega, cuando menos me la ha dejado difícil. ¡Pero como predicador usted se muere de hambre!]
Nuevamente la Golduck y la Marill se asombraron por la labia que Nathan había mostrado en ese entonces. Impacientes por más, pidieron que siguiera el relato… pero Maxima decidió dar un resumen.
Posterior a ese evento, mi entrenador fue declarado inocente. Repentinamente uno de los testigos objetó la decisión y pidió otra ronda de combate. Pero tuvo un desliz de lengua que lo delató a él como el verdadero delincuente. Él fue arrestado y apresado… el entrenador que se enfrentó a Nath no era mala persona en el fondo, así que se disculpó con su Furret, el cual aceptó las disculpas… demasiado rápido, diría yo. Pero lo que contaba es que nos recompensaron con muchas monedas de oro y provisiones… lamentablemente, ninguno de los tres Pokémon que ayudamos, se sentía bien anímicamente luego de todo lo ocurrido, por lo que tuvimos que tomar unas vacaciones en el rancho de una prima de nuestro trainer, para descansar mental y físicamente…
<<Y aquí termina el relato de aquel valiente Swampert>>
—[Por fortuna, en esa época, mi entrenador tenía más Pokémon hábiles que pudieran defenderlo en caso de cualquier situación. Él nunca salía sin al menos dos o tres vigilándole los flancos y las espaldas. Es una lástima que ahora estemos increíblemente lejos de todos ellos… y un milagro enorme el volver a encontrarme con mi amada Blue Mary…]
—[¡Impresionante!] — Las dos chicas oyentes no pudieron sino aplaudir aquella historia.
—[Por cierto, grandulón] — Golduck tomó la palabra — [¿Por qué te afectó tanto el apalear a ese Furret? Cualquier otro Pokémon hubiera simplemente seguido hasta el final]
—[Define “final”] — Máxima contestó.
—[¿Eh? Creo que no te entiendo]
—[No eran combates a muerte. Solo era un combate normal… hasta que uno de los dos lados se rindiera o cayera inconsciente. Y al ver a los ojos ese joven Pokémon de cuerpo alargado pude ver las señales claras.] — El Pokémon Pez de Lodo soltó un suspiro de desgano — [No quería más guerra… estaba petrificado de miedo. Y yo puedo ser muchas cosas… impulsivo, cascarrabias y a veces hasta se me sale lo grosero cuando me enfado… pero jamás un sádico]
—[Aaaaahhh] — Las dos chicas de tipo Agua habían entendido. Y posterior a eso, exclamaron —[¡Es usted impresionante!]
Y entonces, Claire llegó repentinamente para llamar a esos tres Pokémon de tipo Agua
—Chicas, Maxima, necesito su ayuda en el granero… vengan, por favor.
—[Bueno, a trabajar se ha dicho…] — Pensó ese Swampert, siguiendo sin prisa alguna a aquella híbrida de Ampharos, notando cómo meneaba esas caderas y ese culo — [Uuuhhh… vaya, vaya… ]
Mientras tanto, en el castillo de la Reina Patricia, más específicamente en el salón del trono, una joven caballero con armadura parecida a la coraza de un Aggron; y que lo único que no cubría era su boca, mentón, nariz y parte de sus mejillas; se arodillaba ante su majestad.
—Has acudido raudamente, mi fiel guardiana
—Vine tan pronto pude, su majestad — Respondió la aludida
—Levantaos, por favor. — La reina de las Vespiquen parló con una voz suave pero sin perder un ápice de autoridad — Tengo una misión importante para ti… y nadie más que tú puede acarrearla eficientemente.
—La escucho, alteza.
—Hay un lugar apartado, a las afueras del territorio de la región sur. Una granja criadora de Mareep y su línea evolutiva. Quiero que hagas reconocimiento y anotes cuánto crees que puedo sacarle de impuesto.
—¿Eh? — La guerrera le dijo a su líder — Según tengo entendido, ya había alguien encargado de eso…
—Sí, pero me temo que ha estado sobre-exigiendo a esos granjeros antes de renunciar al puesto. Quizás lo primero llevó a lo segundo, pero no puedo estar segura… solo quiero que te encargues de eso por mí
—Oh, pues en ese caso, pierda cuidado, su majestad. — Respondió aquella joven con una reverencia — Le juro por lo más sagrado que existe en este mundo, que lo haré lo mejor posible.
La reina se levantó de su sillón de oro y caminó hacia su leal súbdito. Luego de eso, le quitó la visera del casco y pudo notar un mechoncito de cabellos rubios y ojos celestes como el cielo de la mañana, y dio un beso en la periferia de los labios de la mujer con armadura.
—Sabía que podía contar contigo…
—¡No la defraudaré, mi reina!
La joven con coraza se retiró de inmediato, todavía con un leve sonrojo encima, pero decidida a no fallarle a su reina.
Ella la quería demasiado como para pensar en eso.
Continuará…
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==Nathancito vive aquí OuO==
(2010 - ????)
a Habieru the Kiragon le gusta esto.
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