¿Isla maldita?
Publicado por rapuma en el blog El blog de rapuma. Vistas: 168
Hoy no postearé ninguna historia, ni nada sacado de mis pensamientos de ocio, voy a retratar (o intentar) lo extraño que nos sucedió a mí y a unos amigos el jueves pasado que fue feriado.
Habíamos planeado un viaje a San Lorenzo, una localidad cercana a Rosario. Un amigo tiene una lancha y queríamos pasar un bello día pescando y jugando con el gomón.
Fuimos en dos coches, el mío, y el del gordo (un amigo)
No sabíamos como llegar bien para allá, y como el dueño de la lancha ya se encontraba en San Lorenzo, no tuvimos más remedio que recurrir al GPS.
Aclaración: El GPS es un sistemita que se conecta a satelites, vos le marcás donde queres ir y te arma todo el recorrido en el momento.
Volviendo al tema, activamos el GPS en la ruta y seguimos camino.
De repente, un amigo ve cerca del muelle una isla que se llamaba "El Bobo".
Lo vimos y dijimos.. “QUE BUEN NOMBRE, TENEMOS QUE CONOCER EL BOBO!!”
Nos reímos mucho, gritábamos BOBO por la ventanilla, etc.
Llegamos y nos encontramos con nuestro amigo y su LANCHA.
Nos acomodamos. Colocamos lo esencial: fiambres, pan, y vino. Muchas cañas de pescar y antes de entrar a la lancha nos hicimos la señal de la cruz... cual jugador de fútbol en una final.
Empezamos el recorrido. Sentíamos los cabellos moverse con el viento. El gordo jugaba con el gomón y ya quería que lo tiremos en el agua. Juan empezó a armar los sanguchitos.
Le comentamos a nuestro amigo de San Lorenzo sobre esa isla que señaló el GPS. Nos dijo que no la conocía y le pareció raro. Por suerte yo tenía el GPS encima y lo pusimos en la lancha.
En un momento, a 1 km de "El Bobo", el GPS pierde señal, cosa totalmente INCREÍBLE ya que se conecta con satélites que nunca se caen y estaba en el medio del Paraná (el río), o sea, no había nada que haga interferencia.
Nos pareció muy raro así que frenamos….
A lo lejos escuchamos el motor de una lanchita. Era esa típica lancha de pescadores. Se acercaba lento por la derecha nuestra. Nos mira, le devolvemos la mirada. Nos deja de mirar.
-Hola, le hago una preguntita?, conoce la isla "El Bobo"?
- (el viejo no responde)
- El Bobo, conoce?
- No.
- Bueno gracias..
Nos hablo muy mal el viejo. Pero no dejaba de mirarnos.
Le gritamos “viejo puto” y cosas así, y seguíamos cebados en encontrar esa isla.
No había datos de esa isla, hasta que el GPS volvió a recobrar señal.
Nos habíamos pasado. Quisimos volver y el motor dejó de funcionar. No daba arranque.
Algo raro pasaba en El Bobo, nadie nos daba información, no había carteles, y cada vez que nos queríamos acercar, ALGO lo impedía.
Mi amigo de la lancha verificó la batería, apretó botones y movió la palanca de velocidad hasta que nuevamente retomó la marcha. Pero seguimos camino a donde íbamos a parar.
No tuvimos mas accidentes.
Pescamos. Tomamos vino con pritty y nos reíamos con anécdotas. Charlamos de chicas y de las mujeres que pasaron por nuestra vida. El gordo jugó con el gomón y se pegó tal palo que no quiso subirme más. Juan se comió los sanguchito.
Pasamos un hermoso día hasta que quisimos volver.
Queríamos pasar por esa isla, estábamos seguro que algo pasaba allí. Sospechábamos de que era un pueblo fantasma y nos reíamos.
Finalmente, sin la señal del GPS vimos una pequeña choza a orillas de una de las tantas islas. Nos acercamos y mi amigo detuvo la lancha pero no paró el motor. Por las dudas.
Vimos una casita sucia y vieja, hecha de chapas. Muchas gallinas y un chancho que nos miraba mientras defecaba.
Nos pareció ver más animales pero no reconocíamos la raza.
Vimos también a un tipo que nos miraba desde lejos. No le podíamos ver la cara.
El gordo le gritó algo y nos reímos. Esperamos la contestación.
No dejaba de mirarnos.
Escuchamos el ruidito de una lancha y vimos como, desde muy lejos, venía esa lanchita vieja y amarilla del primer viejo que nos cruzamos.
Pensamos que escondían algo.
Juan grita si es la isla EL BOBO.
No responde y nos mira.
La lancha amarilla se acercaba. Veíamos la cara del viejo, totalmente quemado por el sol.
Arrancamos y nos fuimos.
El Bobo es un misterio y no me animo a visitarlo. Algún día vamos a volver… estamos seguro que algo hay.
a Marina, EN Auditore y Nekita les gusta esto.
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