Diganme clásico, viejo incluso, pero todos tiemblan cuando se hablan de anime y ven el nombre de "SAMURAI X" en el titular. No acepto discusión posible en que este puto dibujo es el mejor de todos los tiempos. Sobre todo el arco de Kioto (Shishio y sus esbirros) tratando de conquistar el país a través del miedo y las amenazas. Una filosofía que no acepta extranjeros en sus fronteras; la tradicional y por consecuencia afirma el honor y prestigio de la casta samurai al no querer industrializar un país por el gobierno americano. Del otro lado una filosofía que atenta contra todas las creencias de una tradición que es más para otro mundo que para el moderno: una donde no acepta asesinos a sueldo. Más que una batalla de espadas es una batalla de ideales y voluntades. Por eso es tan épico. El ambiente, los personajes, la música, los silencios, los distintos ángulos: la animación, el contexto, historias de vida, filosofías distintas, y por supuesto esta genial batalla coronan en estos malditos cuatro minutos uno de los momentos más trascendentes, excelentes de la historia en el anime que pasaron a pasar a ser leyenda. Y aún así, aún no murió después de este ataque. Aunque parezca increíble aún hay minutos para otro momento épico de reflexión.
Pocas veces en mi vida me ha dado tanta adrenalina un grito al aire, el cual se expande entre nosotros como un grito de guerra. Como primates comenzamos a babear, golpear la mesa y depositar un buen nutrido de insultos de toda índole al enemigo que alguna vez fue un hermano. Los nombres dejan de importar, también el espacio-tiempo dónde el resto desaparece, clavándonos en un cuadrado blanco gigante en donde el exterior no importa. Se pierde un poco la moral y la ética trastabilla por momentos, rayando casi la degradación. Todo es aplicable en este momento y hoy, como un flashback de Vietnam, lo recuerdo siempre con una sonrisa. Fue el pasado sábado, donde nos reunimos en la casa de un amigo mío. Es mi despedida número 15 con estos chicos, somos tipo gitanos. Siempre encontramos un lugar para unas risas, un traguito y unos recuerdos para siempre. Hacía mucho que no lo hacía, para ser sincero. Desde que me fui de Argentina, salvo en España (pero no siempre) en el resto de países no tengo un recuerdo de juntarme en alguna casa, a merendar o simplemente a tomar algo mientras nos contamos algunas pavadas. Mi último año en Australia, aunque fructífero, fue muy frío. Frío en el sentido de que la gente no va un martes a las 18 de la tarde a tu casa porque si; tiene que haber un plan antes, una organización. No siempre pueden y tampoco se busca mucho lugar para que ocurra. Simplemente no tienen "tiempo" para estrechar lazos sociales. Y al llegar de nuevo a Argentina, después de seis años, fue una cosa que me impactó mucho aquello. No bien pisé las tierras del fernet y el asado me llovieron solicitudes de planes para juntarnos, algunos organizados pero muchos improvisados y en el momento. EXTRAÑABA ESO. EL QUILOMBO. LA IMPROVISACIÓN. QUE NAZCA SIMPLEMENTE. AAAAAAaaaaaaaaaa Herrrmoso momento el juntarse con tus amigos! juntarse simplemente porque tenés ganas y querés compartir. Es sincero. Es único. No sé como describirlo. Verlos de nuevo fue como un no sé-qué en el aire, un olor familiar. No fue incómodo y eso fue lo mejor. Fue tan natural como si esos seis largos años no hubierado estado afuera. Años y años de aventuras nuevas qué contar y ellos tan ansiosos por oírlo todo. Hasta el último detalle, que considero algo tan puro que no puedo transcribirlo.... peeeeeeeeeeeero esto no tenía nada que ver a lo que venía el tema en cuestión. Perdón, desvarío mucho porque quizá me fumé un bongaso. Estábamos en la casa de mi amigo, jugando al primer partido de TRUCO. Mis compañeros estaban golpeados, debilitados. Los gritos de nuestros enemigos nos mermaba la voluntad, como si supieran nuestros puntos débiles. Yo miraba el marcador, asustado. Ellos estaban a siete puntos de salir y nosotros estábamos atrás, tan atrás como nos era posible. Seba, mi compañero, cuando levanta las cartas cierra los ojos, abatido. Rápidamente no pierdo tiempo y miro de reojo a Kevin, mi pie. Me mira y frunce la nariz pero no me hace más gestos. Miro al hijo de puta del otro equipo que estaba delante mío, el Tincho o Tito, me miraba sin parpadear, como si pudiera leer mis cartas. Poco a poco revelo mi mano, veo un mugroso cuatro de espadas y un dos de trébol y un ancho falso. "la concha de mi madre" Tito: Dale, jugá. Seba: ¿Voy? ¿O vienen? Rapuma: Vení, vení. Kevin: Pará, pará. ¿Qué tienen ustedes? Tito: Ah bueeeno... mamita. Seba: Puedo ir pero quedo en bolas, eh Jorge: Dale, pelotudo. Jugá Seba: Dale, vení. Rapuma: Vengan acá, vengan acá. Tengo el macho. Jorge: Acá lo tenés, pete Jorge tira el macho de espadas y vi como Seba movía la cabeza, desconsolado. El equipo rival, liderado por Jorge, Tito y Tomás, ladraban eufóricos. Tomás: Bueno, ¿para la mentira? ¿tenés? Jorge: Treinta de mano Seba: Que vas a tener treinta, la concha tuya Tito: ¿Vos decís que ellos tienen para el ENVIDO? Lo presentí pero no pude hacer nada para evitarlo, ni bien Tito dijo envido, Kevin se pone de pie, y señalando con el dedo a Jorge le grita: Kevin: ¡¡¡¡FAAAALLLLLLTA ENVIDOOOOO!!!!! Seba recupera su cordura, es como si ese grito le hubiera llenado el pecho de júbilo. Lanza un aullido mientras se golpea en el pecho. Me levanto yo también y le grito la misma frase, una y otra, y otra vez. "¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡FALTAAAAAAAA ENVIIDOOOOO!!!!!!!!!!!!!!" El equipo rival se miran desconcertados, preocupados. Lo noto. Lo huelo en el aire. El miedo. Rapuma: ¡Dale, cagón! Jorge: Na, no sumo. Tomás: ¿Vos? Tito: Las viejas... Seba: ¡FALTA ENVIDO! Kevin: ¡DALE, LOCO! ¿QUERÉS O NO, LA CONCHA DE TU MADRE? Tito: No quiero Dimos un grito en conjunto y nos pusimos de pie mientras nos abrazábamos como si hubiéramos ganado la Champions y en realidad apenas eran dos puntos. Lo que no sabíamos, es que detrás de aquella mentira ganada, nos faltaba el ... Jorge: ¡TRUCO, HIJO DE PUTA!
Una perrita que llegó en un momento de drama exagerado en mi vida. Y digo exagerado porque cuando uno es un adolescente tiene la percepción de los problemas alterados. Cualquier cosa es un drama terrible, un despropósito para el porvenir y un conjunto de emociones que nos opacan el brillo en la mejor edad que tiene uno para equivocarse. Ah, ingenuo Ramiro del pasado, ladrando por amores olvidados sin saber que los problemas reales vendrían más adelante. Pero vino bien, porque la gorda Nina llegó a mi vida. Me levantaba a la mañana a poner la pava para el mate y la gorda se levantaba, siempre moviendo su rabo, y se acercaba hacia mí. No importa el lugar ni la distancia. Ella siempre se encargaba de hacerme saber que se echaba a un costado mío. Ya sea leyendo en el patio, en la computadora (ahora mismo esta acostada a mis pies), en el living mientras veo una serie. Se acerca, pone su gran cabeza sobre mi pierna y me mira con esos ojos que hablan sin decir ninguna palabra. Cuando se echa al suelo se escucha un pequeño quejido, ya por la edad, y pronto comienza a roncar. 6 años estuve sin verla porque me encontraba viajando por el mundo. Ahora, ella ya casi con 11 años, me volvió a mirar con la misma chispa de siempre. La veo lenta en sus movimientos, más acordes a su edad; pausados... pero siempre me busca para darme el calor de su compañía. Se pone la pelotita de tenis como si fuera un chupete y me mira, preguntándome con esos ojos si saldremos al parque a jugar un rato. En menos de dos semanas me vuelvo a ir del país y ya no creo que nos volvamos a ver otra vez. Cada día es una despedida llena de amor y mimos. Mi gorda bella, mi Nina. Gracias por hacerme saber que amo más a los de tu clase que a los míos propios.
Llegué a Argentina el 24 del pasado diciembre y llegué a Rosario el 25, listo para comer las sobras del día anterior. Ayer puse la mesa en el patio, sillas, música y puse a hacer el fuego mientras mis amigos caían con diversas bebidas y cigarrillos de esos que te dan risa. En un momento me quedé observandolos con mucho cariño, las risas, los gestos, a Juan sobresaltándose por una anécdota y elevando la voz mientras se pone en pie y siempre agrega un detalle nuevo a la historia que ya todos conocemos. Me reí mucho y me di cuenta que extrañaba mucho esto. Realmente soy muy amiguero, tengo amigos en todos los lados en los que viví en este tiempo que estuve recorriendo el mundo. Pero este grupo de amigos, que nos conocemos de muchos años, es algo que hacía mucho no podía sentir. El afecto inmediato, la comodidad, las anécdotas de siempre pero que nunca es tarde para contarlas a las dos de la mañana. A su salud, amigos. Porque con ustedes sentí que nunca me fui del país. Los voy a extrañar.
Hola a todos, me llamo rapuma y estoy viviendo en una van. Sí, leíste bien, mi querido internauta: una van. Creo que es uno de mis tres sueños que tenía por cumplir y al final ya lo taché de la lista (como la lista de Kozaemon en Samurái Senso). No es una vida fácil, desde ya lo digo. A mí me encanta porque soy muy bohemio. Ahora estoy parando en un camping que tiene agua caliente para pegarse un baño pero hacía creo que dos semanas que no me bañaba. Conocí a diversos personajes muy carismáticos (y extremadamente locos) en todo este mes que emprendí mi aventura. ¿Que cómo me mantengo? Bueno, trabajé desde que llegué a Australia en una mina (destruyendo el mundo, claro) y gané lo suficiente para comprarme una van personalizada (con cocina) y poder girar hasta que se me termine la visa (en febrero del próximo año). Ya subiré una entrada se blog contando la experiencia en la mina, que fue muy dura pero divertida. Ahora mismo estoy en Broome (el norte del territorio se Western Australia) y se supone que estamos en invierno pero hoy hizo 30 grados y no me quiero imaginar en verano, mamita. Tengo una guitarra que siempre llevo a los fogones y siempre tengo el mate para introducir en diversos extranjeros que me miran extrañados al decir que es un té. Un australiano el otro día me preguntó: "But does that get me high?" y yo, muy rápido, saqué de mi oreja el porrito armado y le dije: "This leaves you high, mate". Hay mucha fauna silvestre que deambula por el camping, desde emus (una especie de ñandúes) y lagartos grandes que devoran huevos. Delfines en el mar y pasando el arrecife tiburones y tortugas marinas. El lugar la verdad que es un espectáculo, pero mi idea es seguir moviéndome y dejar los campings pagos para seguir en campings gratis al costado de la ruta, que ahí es donde conoces a personajes que nunca pensarías cruzarte. Además en los campings gratis el baño es un agujero que de vez en cuando tenés que alumbrar abajo por si una serpiente siente curiosidad. De momento todo bien, hace dos días casi me mato contra una vaca en la carretera pero por suerte puedo escribir esto desde el trono. Un beso a todos y vamos por más!
Iba manejando la camioneta alrededor de la mina y veo que el coche del supervisor me seguía y hacía seña de luces para que nos detengamos. Miro a mi compañero, quizá buscando alguna respuesta que yo no encuentro, pero se encoge de hombros, dándome a entender que él tampoco tiene idea a que va esto. Detengo la camioneta a un costado y nos bajamos. Will, que es el nombre del supervisor, se baja con un cigarro en la boca y nos dice: "Safe talk, mate" La charla de seguridad consiste en fumar un cigarro y hablar alrededor de unos 15 minutos de temas aleatorios que no vienen a cuento. Nos reímos mucho, al menos yo, porque el acento australiano de Will es tan fuerte que se me hace gracioso todas sus frases. Hablamos un poco de fútbol, un poco de nuestro background y por supuesto, de las playas de la ciudad. Will terminó su cigarro, lo tiró al suelo y lo aplastó con su bota. Mi compañero hace lo mismo y yo termino de beber mi segundo café del día. "Ok, cunts, let's go to work" Fue muy random pero es que Will me encanta. Podría ser tranquilamente un personaje mío de algún rol. Está crazy y es muy buena onda. Explosivo pero muy gracioso. Parece que se metió cinco rayas de coca antes de trabajar.
Lo malo de trabajar en el desierto es que vivís en una temperatura constante de 40 grados, quizá baja un poquito a 35 o 33, pero siempre hace calor. Y claro, vivís en el calor constante y pensas, incrédulo de mí, que el resto del país mantiene la misma temperatura. El 13 volé de nuevo a Perth, la ciudad. Es mi semana off en la que puedo descansar y poder volver a socializar con la gente. Y normalmente, hace un mes atrás, en mis semanas off siempre me iba a la playa. Mi mate, mi música, mi libro y el mar. Peeeeeeeeeero, claaaaro, me olvidé de un pequeño detalle: the winter is coming. En mi bucle de desierto a altas temperaturas imaginé, pensé, inocentemente, que en Perth iba a ser prácticamente igual. Me preparé mentalmente para irme a la playa, saboreando ese pensamiento los últimos días de trabajo, pensando en que me iba a tostar y a nadar. Lluvia toda la semana. Desde que mi avión tocó la pista de aterrizaje no paró de llover. A veces sale el sol, tímido, para recordarme que sigue ahí pero oculto tras nubes de tormenta. :'(
Estoy trabajando en el desierto, literalmente. Es una villa compuesta de bloques desde el A hasta el H, cada uno con 279 casitas. Resulta que el bloque E es el que se encuentra más alejado del resto, casi quince minutos lo separan del Dinner Room, y eso ya es decir muchísimo. Me tocó dormir en ese bloque los primeros 5 días de mi estadía en la mina. Y la verdad que las cosas paranormales me encantan y siempre ruego en que su pasa algo tener la cámara lista para fotografiarlo. Pero esta vez fue un poco diferente. La primer noche dormí como un bebé con su biberón. Me desnuqué. Me desperté babeando la almohada y no me acuerdo otro día en que haya podido dormir tan profundo como ese día. El segundo día fue un poco más extraño, ya que escuchaba como golpecitos en las paredes (podría ser cualquier cosa, la verdad, no algo específicamente paranormal) pero escuché pasos y alguna que otra charla lejana. Me quedé más tranquilo sabiendo que hay más gente durmiendo en ese bloque y me dormí. Lo raro de todo esto es que todas las mañanas cuando me despertaba era el único que parecía trabajar, ya que no me cruzaba a nadie en mi ida a la base, que es donde nos reagrupabamos y esperábamos órdenes. Le pregunté curioso a mí supervisor: "dónde está toda la gente del bloque E?". A lo que me responde que de momento era el único viviendo ahí y que en un par de días me iban a mover a otro bloque con más gente, ya que el E lo reservaban para un nuevo grupo que llegaba en una semana. Esa noche cuando intentaba dormir, escuchando los pasos, las voces y los golpecitos en las paredes me fue insufrible. Pero les juro que eran voces normales, en murmullos pero como de alguien que hablaba con otro alguien. En un momento de valentía abrí la puerta y fue como si el silencio volviera de golpe, cortando esos ruidos que parecían salir de mi imaginación. Me costó volver a dormirme.
Hace muchos años atrás (así como seis, para mí es mucho igual) tenía la necesidad de tener cosas materiales: ya sea un coche, mi casa, mucha ropa, muchas zapatillas, mucho de todo. Que los tuve, fue una época que también la disfruté pero que ahora mismo, si me preguntan, me importa tan poco. No sé, en algún momento -aún no sé cuando con exactitud-, dejé de tener ese pensamiento. Dejó de importarme tener el último televisor, el último teléfono, las últimas zapatillas y cosas sin más. Desde que vendí todo en mi país para poder irme a otro mundo, dejó de importarme qué cosas tengo y cuales otras no. Es como que pude salir de ese bucle de vida monótono el cual te lleva a asentarte en un lugar y morir en un lugar y gastar tu dinero en un lugar. Son decisiones, obvio, y muy personales... pero ahora que me voy de España y tengo que hacer mi mochila de viaje, me di cuenta que tengo dos pares de zapatillas, tres pantalones y cuatro remeras; dos buzos (uno lo uso para dormir) y dos camperas de abrigo. Osea, literal eh, no tengo más. Vine a Europa con mi mochila gigante, que me explotaba y me mataba las lumbares. Ahora la llevo más liviana, con menos peso y creo que así me siento yo también. Le debo las gracias a mi amigo peludo de 340 kilos, Baloo, con su espléndida lección de vida que escuché con atención a mis 6 años y contando.
Hacía mucho tiempo que no veía pelis de Disney, las últimas no las vi, creo que desde Lilo y Stich -que por cierto, no la ví-, que no consumí mucho más. Tengo un top 10 de películas Disney: 1) El libro de la selva 2) El Rey León. 3) Enredados 4) Toy Story 5) Todos los perros van al cielo (no sé si es de Disney pero esta peli me partió al medio) 6) El Dorado 7) La dama y el vagabundo 8) 101 dálmatas 9) Tarzán 10) Hércules Esta claro que también estoy mayor, mi top consiste en su mayoría de clásicos de Disney del 90, en su mayoría. La tan aclamada "Coco" no la ví, junto otras míticas de estos últimos diez años. Moana era una de ellas. Veía los trailers cuando salían en publicidad en su momento pero no me llamaban la atención. Sí, me parecían entretenidas, obvio, pero no me sentaría a ver la película entera sin moverme o tenerla de fondo mientras hago otra cosa. El tema es que por aburrimineto me vi Moana. Y eso revolucionó mi top 10 Disney. Se ganó el puesto número 1 en mi lista. La película es hermosa y me dejó los ojos vidriosos, con ese final tan lindo y bonito. Me gustó que sea todo relacionado al mar y la naturaleza, una isla paradisíaca y canciones bellísimas con efectos de luces y animaciones que me hicieron enamorar de los protagonistas. Extrañé mucho mi vida de antes, cuando era un chaval de veinte años y surfeaba, todo el día en el agua, bronceado y de risa fácil. Amé.
Hay veces que tarareo la canción, en la ducha, mientras me estoy dando un buen baño; a veces mientras ordeno el piso o tiendo la ropa que saco del lavaropas. Incluso cuando camino y voy al trabajo. La escuché por primera vez en una playa de Santander. Y no esta versión, que sería la original. Escuché un cover en una pequeña representación que sentí privada sobre la arena, con el atardecer vigente. El viento traía la suave brisa del mar que teníamos cerca, prácticamente al lado.
Bacares 76 es la dirección de mi casa, por si alguien me quiere enviar algún regalo, y decidí hacer una bitácora antes de cerrar este ciclo de Madrid en mi vida. O más bien, de Europa. Tuve momentos muy buenos en este piso que no tienen idea lo que me costó encontrarlo. Vamos por lo básico, ¿en qué momento nació la idea de "irse a vivir solo"? y lo pongo en comillas porque no era tan así, viví con un amigo durante este año, solo los dos, y ahora desde diciembre estoy solo, ahora sí, completamente solo. Y me dio un poco de nostalgia. Nostalgia dulce porque el recuerdo de mi amigo sigue muy fresco en cada rincón de la casa. Ya sea llegar de trabajar y que me diga: "Épale, papi, que mundos, bro?". Venezolano que se convirtió en mi mejor amigo y pasó a formar parte de mi día a día, de mi vida. Un hermano que me entregó el mundo, que me brindó Madrid y que por siempre voy a estar agradecido de haberle conocido. Crack. Fenómeno. Te extraño, brother. Pero en cuanto al comienzo, el piso era una vaga idea en aquél entonces 2020. Vivía con dos compañeros de piso, españoles los dos, un hombre y una mujer. También forjé una amistad muy buena con ellos, miles de anécdotas y risas, mis muchas salidas nocturnas fue alrededor de ellos, convirtiéndonos en una especie de gárgolas que vivían de noche y de fiesta. Peeeeeeeeeero, sí, hay un pero. Es distinto lo que siento. En ese momento, en ése piso que compartí con dos personas más era simplemente un piso. No lo sentía mío, mío personal. Y con Bacares 76 me pasa eso, viste. Lo re siento mío. Era nuestro y ahora mío. Me quedan dos meses de vida en Europa y creo que Bacares 76, el piso que tantas alegrías me dio a lo largo de este año lleno de emociones fuertes, merece una entrada en el blog, porque después me olvido y no escribo, pero no quiero olvidarme ahora que estoy inspirado en describir lo que siento. Un día estaba en el trabajo y Sólido (lo nombré en unas entradas más atrás) dijo que iba a venir su hijo de Venezuela a vivir a Madrid. El panita llega a Madrid y se pone a trabajar en mi bar. Bueno, lo empezamos a conocer entre todos, lo empiezo a conocer yo. El loco es surfista, un crack, la rompía, vivía en una isla que se llama Margarita en pleno Caribe, una isla que de seguro los piratas habrán enterrado tesoros... un fenómeno, con la alegría característica de un isleño. Congeniamos muy bien desde el primer momento porque somos muy parecidos. Nos fumamos un porrito juntos y el resto es historia. Empezamos a buscar anuncios para dos personas y un piso.......... CONTINUARÁ
Me fumé un porro y decidí invertir la hora y media que tenía para ir a hacer unas compras al Ahorra Más, que es un supermercado que juega con tu psiquis, porque de ahorrar no tiene na. Hace bastante frío por lo que me pongo una sudadera blanca, por encima una chaqueta gris y me aprieto bien el gorro de lana contra las orejas antes de abrir la puerta y cerrarla. Me toco instintivamente los bolsillos. La conchadetumadreeeeeeeee me dejé las llaves dentro!
Una de mis primeras interacciones random que tuve cuando viví en Italia fue este dialogo con dos NPJ muy curiosos. Bar Yo: ¿Chi parla italiano? Un señor italiano de 56 años tras la barra, cortando una pata de jamón; me ve y sonríe: —¡Giuseppe! Vuole vedere se parli italiano Giuseppe, un tipo que estaba a su lado, hombre robusto y pasado de peso, levanta la cabeza y lo mira: —¡Abbiamo già parlato! El señor del jamón me mira y sonríe, haciéndome un ademán con la mano: —Bravo, Giuseppe, ¿eh? Fin de la quest.
El planeta está controlado por 2 familias: la principal son los Rotschild y la segunda son los Rockefeller. Los artistas que te gustan son sometidos al proyecto MK ULTRA donde los violan y golpean hasta crearles traumas para despojarlos de su realidad y asignarles una nueva. ¿Viste los aviones que pasan encima de nosotros y dejan una línea blanca? Lanzan ácido clorhídrico y otras sustancias para infectarnos de bacterias que nos irán matando poco a poco, eso de la sobrepoblación no existe, pues si instaláramos ciudades en puntos estratégicos del globo terráqueo sería pan comido. ¿Sabías que el movimiento feminista está financiado por la familia de los Rotschild y el objetivo es crear diferencias entre hombres y mujeres para crear guerra y odiarnos unos a otros? La cocaina es la taza principal de los Estados Unidos de América; los grandes políticos y empresarios hacen orgias y rituales de iniciación asesinando a otras personas (principalmente niños) porque la droga más potente que existe es el adrenocromo y esta es practicada por gente poderosa (presidentes, empresarios, líderes de logias) la producen asesinando personas vulnerables (niños) llevándolos a su máximo estado de sufrimiento, luego los destazan y beben su sangre para así alcanzar su extasis, ¿Qué estás tomando amiga?
¿Qué es la química? Según Google es la ciencia que estudia la composición y las propiedades de la materia y de las transformaciones que esta experimenta sin que se alteren los elementos que la forman. Pero... ¿Qué es la química entre dos personas? Esa magia; ese no sé qué en el aire, esa chispa, esa energía y electricidad en el ambiente. Miradas dulces y con pasión. Siento que la canción que voy a dejar a continuación posee esos sentimientos que intento describir en palabras: las expresiones, las emociones, el talento, la atmósfera. Es mágico. Esas miradas cómplices entre ambos. Cuando Mayer comienza a tocar la guitarra parece que es consumido por completo por el espíritu de la música. Bellísimo. 7:45 es simplemente una fusión musical. Alicia gritando, Jhon cerrando épicamente el último bajo solo con su guitarra, invitando a que la bateria recoja sus notas con la guitarra y apague poco a poco la evlocidad, mientras que todos los vocales de fondo y los músicos cierran las notas finales.
Estoy viendo la tele en mi casa, en el sofá, boludeando con el móvil hasta que me llega una foto por Whatsapp de Marito. Abro la foto y me veo a mí mismo, con veinte años, joven, lleno de esperanza y anhelos. Todavía era un joven de risa fácil y mucha ignorancia, porque asumo que la amargura viene con la sabiduría. Estaba en el balcón de la casa de un amigo, en verano, tocando la guitarra. Miro la foto y me rio, recordando el momento exacto de aquél día en Rosario. Marito está grabando un audio pero antes le respondo con muchos "Jajajaja" y emoticones de risa. Le doy play al audio: "Me cago de la risa cuando me aparecen esas fotos, en Google fotos, ¿viste? Digo: chauuu, agradezco a Dios desde un principio haber sido tecnológico en ese sentido, de guardar copias de seguridad. Es magnífico, boludo. Te aparecen estas cosas así... me acuerdo que te quería cagar a puñetes. Después resulto que era un temazo, yo estaba en el rock and roll a pleno en esa época... ehhh, te digo del tema de Abel Pintos, uno de mis ídolos del momento; mirá cómo es, como uno crece en todos los sentidos... "Tengo esa nostalgia de domingo por lloveeeeeeerrr" ¡Rompías los huevos con la guitarra y ese tema! Ayyyy Dios mío. No me lo olvido más, osea, cierro los ojos y estoy ahí, encima yo vivo ahora cerca de la casa del Luky. Terrible... alto recuerdo".
A quien no le ha pasado que ha ido andando por las calles de su ciudad, y, en un momento dado, ha escuchado el sonido de un artista callejero. Te paras y escuchas atentamente lo que te tiene que decir. Esta gente alegra nuestros paseos, porque una calle sin un músico solo es una vía que conecta dos lugares. La calle sin música es solo una calle. Los músicos callejeros son emblemas de nuestra avenidas y plazas; incluso diría que un emblema mismo de la ciudad como ocurre en lugares como Praga o Dublín. Muchos están confundidos, no son los músicos los que requieren de las calles para sobrevivir, al revés, somos nosotros los que necesitamos a esos músicos para vivir. Desde tiempos inmemorables, la calle no es calle sin música y la música no es música sin calle. Por muchos impedimentos que le pongan, siempre va a ver un artista callejero que les demuestre que la música no es ruido. Que la música es lo que da vida a nuestros sentidos. Y este grupo ha sabido demostrar a la perfección esta expresión.
Y buscando el equilibrio: entre vivir mis pasiones y pagar el alquiler. Entre entrenar duro y no romperme; o sea, como dándolo todo pero guardándome algo cuando me haga falta. Buscando el balance, amándome más y fumando menos. En paz con algunas creencias y en guerra con otras, perdí el miedo al cambio, pero el miedo a no estar listo sigue ahí, en fin, creciendo. Pero quizá vos querés que te responda... Yo bien, ¿y vos?
23.40pm Un bar x en Madrid. Yo: Evitamos riesgos en la vida para llegar sanos y salvos a la muerte. Ella: ¿Qué? Yo: Es complicado... dame tu número.
¿Qué tal tu día? Mi día:
Basta de series de adolescentes, necesito una serie de treintañeros tratando de encontrar el amor y alquilar un piso entre una crisis de nervios.
*Inhala un gran porro y exhala el humo como si fuera un toro* Tose un poco. Música. Dejo la melancolía Esa mezcla rara de nostalgia y apatía No está tan mal estar a la deriva Hay algo del vacío que cautiva Ahí dormido respiro y resoplo Te miro, transpiro y me odio No estoy sobrio, eso es obvio Dame otro sorbo ¿o acaso sobro? ¿Hace cuánto no pensamos en nosotros? ¿Plata? Obvio que quiero Pero la vida es un flash como para pensar solo en dinero Si estoy solo, ¿pa' qué quiero estar primero? Me deprime imaginarme dormir solo con mi ego Los ojos que me ven se me esconden Estará maldito mi nombre Ya no debo ser un hombre ¿En qué me transformé? Las intuiciones más leales me llegan lento Habitan en profundidades que yo no frecuento ¿Séra que nos comimo' el cuento De que todo' son imagen y no queda nada dentro? Y ahora entendí que no todo está bien Pero está bien así Una temporada de poner énfasis En entender el lado oscuro de este éxtasis
"Olvidate, crack. En cada momento de Fifa, porque ahora se fifea más que Pro Evolution Soccer, te me venís vos, crack. Osea, mi mejor oponente y... yo soy tu discípulo, jajaja. Lo admito. En un momento vos eras mi discípulo, en poquito tiempo, y después pasé a ser tu discípulo, eterno. Y hay que saber reconocerlo, yo siempre supe reconocerlo y aparte... los momentos épicos de los chirlitos del Proli, la cremota... el video está por Facebook, me parece. La espalda del Proli, en ese momento, no daba más. Cuando nos quedábamos a dormir ahí en lo del Proli, queríamos romper todo, con los colchones; hacíamos cualquiera y el Proli se re calentaba, jajajaja. Qué momentos hermosos, hermosos, hermosos. Vos para mí tenías mi misma edad, los otros eran pendejos. Vos y yo estábamos a la par, para mí eras Roots de siempre."
Miro el móvil y veo la notificación del mensaje de Marito, el cual fue un hermano de corazón que me crió en las calles y lo consideré y lo sigo considerando un mentor de la vida que por distintas cosas los caminos se desviaron pero el sentimiento sigue intenso y fuerte. Le doy play al audio mientras me preparo un porro. "Opaaa! Conexión elevada, conexión elevada total. Y, que viva el Roots de siempre hermano. Recién ahora estás empezando a saber porque yo te puse Roots. Vos no mereces menos que Roots. Por eso sos Roots. Rama-Roots. Jajajaaaaaa... que buena onda, que buena onda. Me alegra mucho recibir mensajes por personas queridas para siempre por mí. Saludos también al hermano venezolano. Yo estoy escuchando una banda que se llama Los Pibitossss, de acá de Argentina: son porteños. Ahí te mando un enlace de un temita bueno que tienen, no sé si los conoces"